Léeme en otro idioma

domingo, 18 de marzo de 2007

Dos realidades
El momento político venezolano es muy fluido. La capacidad de hacer pronósticos se pone a prueba. A riesgo de fallar en el análisis, puede decirse que en el país ocurren sincronías y asincronías políticas.
En la sincronía, es el cambio en la correlación de poder que ocurre en la coalición oficial, y en las organizaciones que buscan ser alternativa al gobierno.
En la asincronía, es la creciente distancia que se observa entre la "agenda de los políticos" y la "agenda de la gente". En Chávez, por su dogmatismo. En las alternativas, por su falta de unidad y de acción.
Sobre el primer nivel -sincrónico- es claro que Chávez impone el "partido carismático" (Panebianco, 1995), porque necesita la mayor concentración de poder posible para hacer viable el "socialismo del Siglo XXI" en el 2007. Es su objetivo. Las reacciones de cuestionamiento, principalmente de Podemos, y en medida variable del PPT y del PCV, muestran lo que es propio de los "partidos carismáticos": la centralización total y la ausencia de liderazgos primus inter pares. Chávez es único, y todos se subordinan a él. "A un padre no se le responde", expresó José Albornoz del PPT, como señal que indica que el debate político -lo que han pedido estos partidos, incluido el PPT- es sustituido por el culto a la personalidad, y el miedo al "padre castrador". De la sociedad del debate, a la sociedad del arrepentimiento.
Sin embargo, aún con arrepentimiento, hay fisuras. El discurso oficial ha privilegiado el pluralismo, la diferencia, y que "al socialismo del Siglo XXI hay que inventarlo", junto a que es "un modelo propio, que no copiará ninguna experiencia de otro país", lo que generó identidades políticas oficiales que se resisten a fusionarse -es decir, a dejar de ser lo que son- porque tienen una base política y recursos propios. Los partidos tienen historia. Son una realidad sociológica.
El MVR nunca se llegó a consolidar como un partido más allá de ser una maquinaria electoral, y eso facilitó que partidos con una identidad -Podemos viene del MAS, el PPT de La Causa R, y el PCV con una tradición histórica- construyeran espacios propios, distintos al electoralismo del MVR. En otras palabras, cuantitativamente inferiores al MVR, pero cualitativamente superiores al partido de Chávez. En una forma de gobierno que se declara "participativa y protagónica", es difícil que partidos con tradición frente a un MVR que es sólo maquinaria electoral, acepten de buenas a primeras desaparecer, por más que así lo quiera el "padre". Chávez quiere crear un partido democrático, pero donde él es el centro, y se resiste a que ocurra la “institucionalización del carisma”. La estabilidad es el final para Chávez. Nunca buscará el equilibrio. Como le confesó a José Vicente Rangel, él es un “subversivo en Miraflores”. Un partido institucionalizado, es lo menos que quiere.
El reto que tiene el trío de partidos –cada uno con sus diferencias- si quieren sobrevivir a esta crisis -y eso explica sus contradicciones- es mantener la identidad política lograda en su militancia. Por definición, un "partido carismático" no acepta competencia. Estás o no estás. El líder decide la suerte de sus miembros. No hay carrera política. Sólo incertidumbre. La suerte de este trío fue echada el domingo 18 de marzo en Aló Presidente.
Retroceder, implicaría el debilitamiento público y cese de estos partidos como fuerzas políticas con peso propio, aunque sean "perdonados" y ocupen posiciones en el gobierno. No serán nada. Mantener sus planteamientos, supone el riesgo de ser aplastados por un liderazgo carismático, pero la oportunidad de ser minorías que pueden tener peso político, en un ambiente subversivo como el que vive Venezuela. No hay que despreciar ser minoría. No es una posición vulnerable ni de debilidad. Serge Moscovici (1985) ha demostrado el rol innovador de la minoría, y sus posibilidades de derrotar a una mayoría. Eso sí, la regla de oro de una minoría exitosa es ser consistente.
Ya ocurre lo esperado: deserciones de dirigente de Podemos, dudas en el PPT, y ambigüedad en el PCV. Es la prueba que ahora van a tener Podemos, PPT, y el PCV. La consistencia los salvará. La inconsistencia, los hundirá, porque las presiones para promover las deserciones, seguirán.
En el caso de quienes se oponen al gobierno, el no actuar comienza a abrir espacios para que aparezca una vieja división: quienes creen en las elecciones, y quienes no creen en el sufragio como forma de producir cambios en el país. Esta división se refuerza por la percepción que nada de lo que haga la oposición, puede detener el rumbo del gobierno.
Ahora se ve en su crudeza los errores políticos de 2002, 2004, y 2005. Sin entrar en la discusión de estas fechas -en la que hay posiciones y argumentos que deben examinarse a favor de una y otra opinión- lo cierto es que el abandono institucional pasa factura. No hay voz en la Asamblea. Sólo hay dos gobernaciones. Pocas alcaldías y Consejos Legislativos Regionales. Lo peor, una suerte de acomplejamiento de la oposición que le impide actuar y opinar, tal vez por temor a ser señalada de haber abandonado espacios en el pasado o por creer que lo que pueda decir, "no interesa en el barrio". Todavía muchos sectores del país ven al pueblo como a Juan Bimba, con sus alpargatas y su bollo de pan debajo del brazo. Nada más equivocado. Las alternativas no atinan a descifrar cómo "entrarle" al gobierno, para ser la minoría innovadora que la oposición puede ser hoy en Venezuela.
Lo anterior tiene como consecuencia que también dentro de la oposición aparezcan diferentes configuraciones. Hasta ahora pueden identificarse tres: una, en donde está UNT y otras organizaciones más de centro-izquierda, acompañado de individualidades políticas; un frente socialcristiano, en el que están Copei, PJ, y algunas organizaciones que pueden estar allí o estar en otras configuraciones dependiendo de la situación, y que a su vez están agrupadas para actuar, es el caso de Visión Emergente, Venezuela de Primera, Fuerza Liberal, etc; y un frente crítico, en donde están AD, ABP, CNR; en fin, el “frente patriótico” que propugna Alvarez Paz.
¿En qué puede parar todo esto? En el lado del gobierno, los disidentes experimentan la presión del Estado que se ve en las deserciones y ambigüedades. Lo que les queda es resistir, por lo que la prudencia es buena consejera en estos momentos. Estos partidos tienen base, dolientes. Hasta ahora, se han separado personas que ocupan puestos de dirección ¿Qué dice la militancia? Esto será lo crucial.
Para las alternativas al gobierno, se mantiene pendiente la unidad de las fuerzas políticas, tan necesaria como difícil. Hoy hay una suerte de dispersión de fuerzas de la oposición.
¿Y qué ocurre en la sociedad? Las asincronías. Por una parte, el gobierno sigue con su agenda, pero con apoyos variables en diferentes temas, si se observan las cifras de firmas como Datanálisis e Hinterlaces. Se mantiene la percepción de bienestar en los sectores populares, pero hay opiniones críticas en torno a temas como RCTV (Datanálisis) o la reforma constitucional (Hinterlaces). Lo que parece es que se está gestando una discrepancia silenciosa de la gente que apoya a Chávez con algunas de sus políticas. Esa es lo que podría llamarse la "paradoja Chávez": empoderó al pueblo (impulsó la demanda) pero amenaza la oferta, con lo que la pendiente positiva del empoderamiento se estanca. Se quiere cambiar la idea de bienestar por la ideología.
Lo cierto es que Chávez habla como si no pasara nada. Como si los apoyos fueran totales, y no quiere darse cuenta de una realidad en la que comienza a haber cuestionamientos. Sigue con su agenda. Aunque muchos hoy ven al Jefe del Estado como si fuera un dios o un "padre" que hoy está "bravo" y no saben cómo complacerlo para “alegrarlo”, la brillantez de Chávez se ha venido opacando cada vez más, para convertirse en una persona poco asertiva y arrogante. Tal vez los sectores acomodados de Venezuela estén haciendo las fortunas que no hicieron en el pasado o haya un consumo boyante, pero eso no debe verse como una señal de buen gobierno, sino como el precio que ha pagado Chávez -o los venezolanos, con un déficit fiscal en medio de un boom petrolero, de acuerdo al Mensaje de Fin de Año del BCV de 2006- por su poca asertividad política. Cada vez es más poderoso y controla al país, y buena parte de la sociedad se le arrodilla y guarda silencio, pero en su punto de máximo poder, la entropía que genera Chávez es cada vez mayor. Tan fuerte y tan vulnerable al mismo tiempo. Es la otra cara de la "paradoja Chávez".
Es claro que Chávez continuará con su agenda, así los costos sean elevados. Hasta ahora ha podido superar las situaciones difíciles –como parece indicar el tema de la escasez en algunos rubros agrícolas- pero se observan situaciones que han excedido sus capacidades: la inseguridad y la gira reciente a países de la región, salvo avanzar en el Banco del Sur, se observó un alejamiento hacia su figura, focalizada sólo en el apoyo de Argentina, Ecuador, Bolivia y Nicaragua. Los dos últimos en un zigzagueo político.
A esta agenda dogmática, se opone la agenda de la gente, que cada vez es más visible. Todavía no es noticia, más allá de informaciones dispersas, pero que si se arman cual rompecabezas, ofrecen una realidad distinta a la concentración del poder. La principal, expresar el agotamiento que hay en el país. La cotidianidad es exigente, en un ambiente de improvisación, corrupción, y poca eficacia gubernamental en áreas sensibles. Tal vez lo más constante que ha tenido el gobierno desde sus inicios sea construir infraestructura, pero en otras áreas no. La crítica aparece, y se percibe que las instituciones no funcionan. Lo que tanto se criticó en el pasado, hoy emerge: hoy las instituciones son la calle. La gente busca los espacios públicos para expresar lo que no puede hacer por los canales normales, así sean "protagónicos".
Un gobierno que actúa con soberbia, una oposición que no acierta en una política alternativa al gobierno ¿Dará la gente la sorpresa? No se trata de desear un 27-F –lo menos deseable- pero ¿Pudiera la gente producir un resultado electoral contrario a los deseos del gobierno, con CNE y todo controlado? ¿Un referéndum con una aprobación pequeña de los puntos del gobierno? ¿Una derrota a la reforma a la Constitución? ¿Barajo en los revocatorios? Es difícil pronosticarlo. Lo que se vislumbra es que el país se halla en la encrucijada de aceptar un control total sobre la sociedad por parte del Estado, o rechazarlo. La diferencia ahora, es que aunque no lo parezca, pareciera haber mayor conciencia en sectores del país sobre los peligros de un proyecto que activó a los pobres, y hoy los quiere obedientes y sumisos. La apuesta de este análisis, es que la sociedad, a su manera, va a ponerle límites a este control ¿Tendrá Chávez la humildad para aceptarlo y la oposición la sagacidad para canalizarlo?

martes, 13 de marzo de 2007


Etanol ¿Héroe o villano?
El nombre de este alcohol se incorpora a la representación social que los venezolanos tenemos de la energía. Aunque Venezuela quiere producir este biocombustible -hoy lo importa de Brasil como aditivo para la "gasolina verde"- y en los convenios con Cuba hay una parte dedicada a la producción futura a partir de la caña de azúcar, llama la atención cómo sectores importantes del país abordaron el asunto. No se tratará desde el punto de vista técnico porque no es el área de experticia -como siempre, ahora aparecerán muchos expertos en biocombustibles; ese es uno de los males de Venezuela, que tiene expertos en hablar de todo- sino de lo que podría llamarse la "sociología del conocimiento".
Lo que despierta curiosidad con el etanol es la reacción de rechazo en Venezuela hacia su producción en masa. En el caso del gobierno, privan los motivos políticos más que técnicos para despreciar este biofuel, pero que muestran las contradicciones en el discurso y en las políticas con respecto a la energía. La Memoria y Cuenta (2006) del Ministerio de Energía y Petróleo, con respecto al etanol, afirma que, "con el objeto de procurar la conservación del medio ambiente", se usará como aditivo este alcohol en el Oriente del país. Cita que contradice lo dicho por Chávez: el etanol afecta el medio ambiente. La exposición de motivos del Presupuesto de 2007, dice que se va a desarrollar este combustible en el país, "lo cual generaría una cuantiosa cantidad de nuevos empleos en el mediano y largo plazo" ¿Otra vez el cuento que Chávez no sabe lo que pasa, y que le mienten?
¿Qué tiene, entonces, este nuevo combustible, que explica las contradicciones del discurso oficial? P
roduce algo que al gobierno no le gusta: autonomía. Otros países tendrán capacidad de negociar no dependiendo de los combustibles fósiles, y eso es lo que desató la ira de Chávez. La opinión más o menos observada en el debate nacional sobre el etanol, fue comentar lo difícil que será producirlo, sus consecuencias negativas en el ambiente, y que no podrá sustituir en un 100% a los combustibles fósiles. Estas reacciones no sólo en el lado del gobierno sino, también, en el lado de sectores que no son del gobierno ¿Curioso, no?
Una explicación tentadora es que nuestra sociedad rechaza toda innovación que implique trabajo. El petróleo es comodidad -aunque el sector petrolero decreció 0,3 por ciento en 2006 de acuerdo al BCV, y se puede inferir que lo que hay en Venezuela es un boom de precios y no de producción- y la renta no es sólo un asunto económico sino cultural. Nos cuesta imaginar no depender del petróleo, y cuando aparece un posible sustituto que implique trabajo e innovación, nuestra reacción es rechazarlo o, como se dice en criollo, "buscarle las cinco patas al gato" para, al final, concluir que mejor es no hacer nada, y quedarnos viviendo de la renta. Como el Gatopardo, cambiar para que nada cambie.
Lo que aquí se dice no es nada nuevo. Desde la famosa frase de Uslar "sembrar el petróleo" (Diario Ahora, 1936) hasta el "desarrollo endógeno", el leiv motiv siempre ha sido un "país de economía productiva y diversificada". Pero no hemos avanzado en nada o en poco. De acuerdo al PNUD (2003), Venezuela mantiene intacta su estructura de producción exportable: el 11% es manufactura, el 2% productos de alta tecnología, y el resto corresponde al petróleo. Para el BCV (2006), el mineral suma el 90% de nuestra oferta exportadora. Esas cifran no han variado desde 1991. Estamos en 2007, es decir, 16 años en que sólo ha habido discursos a favor del "modelo productivo", pero nada es diferente.
Estas cifras son más preocupantes si se toma en cuenta que los países de América del Sur sí cambiaron su oferta exportable. No puede verse a nuestros países como meros exportadores de productos primarios, sino que exportan manufacturas (49%) y productos de alta tecnología (15%). En otras palabras, cerca de 2/3 de nuestra oferta exportable no está constituida por productos primarios. Brasil es la "potencia" en etanol, y Colombia se le suma. Se habla que también quieren entrar al "club del etanol", Uruguay y Nicaragua. Por eso Lula reafirmó la iniciativa para desarrollar el alcohol a pesar de las críticas de Chávez, ya que el brasilero sabe que con ese combustible tendrá entrada en el mundo del futuro; "vamos a cambiar el esquema energético del Siglo XXI", dijo Lula. Cambio que no sólo será desde el punto de vista económico, sino tecnológico, cultural, y geopolítico.
La realidad es que, en comparación con otros países, nos vamos quedando atrás. Tal vez dentro de Venezuela vivamos la fantasía de "surgir" y ser "alguien" por los billones que circulan, pero cuando nos comparamos con nuestros vecinos no somos tan "poderosos". De acuerdo al IDH (2006), nuestro PIB per capita es de US$ 6.000, mientras que Perú se acerca a esa cifra, y El Salvador está en US$ 5.500. Colombia ya nos pasó: US$ 7.500 por habitante. Si nos miramos con Perú y El Salvador que tienen menos recursos que nuestro país, pero con un per capita que se acerca al nuestro, se concluye que esas naciones han generado productividad y nosotros vivimos de la productividad -cada vez más decreciente- de la renta petrolera.
El motor que sale en la foto que inicia este artículo, debería ser made in Venezuela 100 por ciento. Hecho en Valencia o Guayana, con tecnología y diseños venezolanos. No es así, y nuestra reacción ha sido la de sentirnos ofendidos, como queriendo decir, "cómo se atreven a no depender de nuestro petróleo, que es lo más grande. Gracias a nosotros el mundo come, cómo osan cuestionar a quien les da de comer", sin siquiera reflexionar por qué ese motor no es fabricado en Venezuela ¿Qué pasa en la sociedad? ¿Qué pasa en la universidades? ¿Qué pasa en el sector agrícola y científico? ¿Qué ocurre en el sector petrolero? Nuestra respuesta es la tradicional de siempre: satanizar lo extraño, lo que nos amenaza, para reducir la vergüenza que produce saber que países con menos tradición en energía que Venezuela -Brasil y Colombia, por ejemplo- nos llevan la delantera en los combustibles alternativos, nicho en donde nuestro país debería ser líder. Los bombillos de la Misión Energía son importados de China y Vietnam, pero deberían ser venezolanos, porque somos un país de energía, que tiene fábricas de bombillos.
Esta reacción no es nueva en Venezuela. En un interesante trabajo sobre cómo se construye el petróleo en nuestra sociedad, Petróleo, cultura, y poder en Venezuela (1993), María Sol Pérez Schael, afirma que, "(...)interpreta la realidad petrolera recurriendo a mitos demoníacos, o a un irracional animismo y simplificación conceptual, que supone que el petróleo es sólo riqueza, renta, y dinero, y no fuente de energía y expansión industrial. De este análisis, donde vemos perdida la posibilidad de ingreso a la modernidad, emergieron las siempre presente imágenes de Mr. Danger -el extranjero enemigo- y el Sr. Rasvel -el venezolano ladino- como dos lugares paradigmáticos en la comprensión del poder en Venezuela".
Esa dicotomía se mantiene. Ahí viajó Chávez bramando contra Mr. Danger -Bush- quien amenaza al "pobre" Sr. Rasvel, que tiene en caja US$ 56 MM ¿Mr. Danger no seremos nosotros mismos, y el Sr. Rasvel la conciencia de un país posible pero siempre en tensión con una realidad que confunde dinero con riqueza? El etanol pone esa disyuntiva de nuevo en el tapete, pero ahora con otra cara: el país de Mr. Danger sigue siendo de Mr. Danger. Y hoy es inexcusable seguir hablando de Mr. Danger.
En la Venezuela que conoció Gallegos, pudo ser. Venezuela era un país, para usar el superlativo de Asdrúbal Baptista, "misérrimo". Un país atrasado, pobre, con una esperanza de vida de 34 años para 1920. Pero ese país logró domar a Mr. Danger con un uso intensivo de la renta, de manera que 40 años después -es decir, en 1960- Venezuela era la tercera economía más rica del planeta, con un ingreso cercano al 88% del ingreso de los EE.UU.
Pero ahora, Mr. Danger vuelve por sus fueros con el gobierno que, paradójicamente, invoca la soberanía y la seguridad. Futuros petroleros a Japón a cambio de un préstamo de US$ 3.5 MM. Gas para Jamaica. Crudo para China y la India. En la tarea de reivindicar al "pobre" Sr. Rasvel -siempre ladino en un mundo de vivos- se alimenta a Mr. Danger: la dependencia petrolera cada vez mayor, a la que se agrega la dependencia tecnológica e innovadora de Venezuela de otros países del mundo.
Llama la atención que esta dependencia se de en un país que se preocupó en formar a profesionales de calibre en el área de la energía, hoy muchos afuera aventados por las consecuencias del paro petrolero, y generando plusvalía en corporaciones energéticas foráneas.
La Universidad Bolivariana o la UNEFA debería ser la Universidad de la Energía o un centro en esta área, pero se siguen formando a los mismos profesionales codiciados en la sociedad: médicos, abogados, y periodistas, aunque ahora "comunitarios", cuando hay una oferta de otros centros educativos en estas carreras. Hubo que crear lo que no había: un centro dedicado a la energía, para desarrollarla en todo su potencial. Y no se diga que no se puede. De acuerdo a las estadísticas de la OPSU, de 379.461 bachilleres que demandaron carreras en 2004, 133.817 (35,2%) lo hicieron en carreras vinculadas a las ciencias básicas, ingeniería, arquitectura, y tecnología; y ciencias del agro y del mar. Un total de 199.580 estudiantes (52,6%), lo hicieron por ciencias sociales, ciencias de la educación, humanidades, artes y letras. Un poco más de 1/3 demandó carreras cercanas a la energía desde el punto de vista básico e ingenieril. De acuerdo al portal chileno Trabajando.com, la ingeniería química se ubica entre las seis carreras mejores pagadas. Venezuela tiene excelentes ingenieros químicos. Sin embargo, la sociedad les otorga un rol no de innovadores, sino de "mano de obra" calificada, graduados para ir sólo a trabajar -que está bien- pero no para ser aprovechados por la sociedad en el desarrollo de la energía fósil y de las energías alternativas, inexcusable en un país en donde el presupuesto destinado a la educación superior pública, es de 9 billones de bolívares para 2007, que equivale a 2,6% del PIB.
Se anuncia que PDVSA lanzará al mercado una oferta de US$ 3.5MM en bonos. Sería deseable que una parte de esos recursos se destinara a promover la innovación e inventiva de los ingenieros e ingenieras, profesionales de las ciencias básicas y sociales, en diferentes empresas de energía locales a la que los venezolanos y venezolanas puedan comprar acciones, y así estimular la investigación científica y promover el uso del conocimiento en áreas donde Venezuela tiene ventajas. Hoy se abre una oportunidad con la Ley Orgánica de Ciencia, Tecnología, e Innovación, para que las universidades y la sociedad civil venezolana -empresas y organizaciones- estrechen relaciones en proyectos que beneficien al país. Uno de estos puede ser el estimular la investigación en energías alternativas.
Dos estudiantes de la USB, Aníbal Graterol y Gerald Mayoral, diseñaron una turbina eólica de 1.000 vatios para generar electricidad de forma rentable a una vivienda rural (El Nacional, día 12-3-07). Este aerogenerador es de manufactura 100% venezolana ¿Promoverá la USB a estos dos estudiantes y su creación? ¿Lo hará la empresa privada? ¿Lo hará el gobierno? Debería estimularse que estos estudiantes monten una empresa por acciones en la bolsa, y que los venezolanos y venezolanas invirtamos en ella para que prosigan en su desarrollo de innovaciones en energía alternativa. En vez de Bono del Sur, Bono de la Energía. Al cabo de un tiempo, podremos tener un lugar en este campo con que salir al mundo de una manera más respetable, con menos vergüenza que la de ser un país que sólo produce crudo y quiere que el mundo se le arrodille sólo por eso. El mundo dice no, y va en busca de otras formas de energía. Si son viables o no, y el tiempo de su gestación y aplicación, es otra discusión, pero la decisión política de depender menos de los combustibles fósiles es un hecho ¿Nos quedaremos como país simplemente insultando a los demás por atreverse a salir de nuestra dependencia? De no prosperar iniciativas para canalizar el talento nacional, veremos en el futuro que algún país sin la tradición energética como Venezuela, será el número uno en energía eólica. Y los dos estudiantes de la USB sin haber desarrollado su potencial o fuera del país, colocándolo al servicio de otra sociedad más amable y menos arrogante que la nuestra.
Mr. Danger no es Bush. Mr. Danger somos nosotros. Nuestra comodidad y pasividad. Mr. Danger y el Sr. Rasvel son lo mismo. Las dos caras de una misma moneda. Hacemos de uno la amenaza, para quedarnos al cobijo del otro, y nunca asumir la conciencia del trabajo, que es superar la disyuntiva.
La firma del convenio para desarrollar el etanol entre Lula y Bush, es la muerte de Mr. Danger y del Sr. Rasvel ¿Nos habremos dado cuenta de eso?

viernes, 9 de marzo de 2007

El "síndrome Maza Zavala"
En la prensa del día 9 de marzo, diferentes medios nacionales y regionales reseñaron las opiniones del ex-Director del BCV (2000-2007), Domingo Maza Zavala, al proyecto de reconversión monetaria aprobado por el gobierno. Cierto que en sus días finales como Director del BCV, Maza emitió opiniones críticas, pero ahora sus reservas se escuchan con más intensidad.
Junto a los desafíos económicos, políticos, y sociales que tiene Venezuela, se olvida la dimensión ética, mucho más en el caso venezolano en donde las conexiones con el poder marcan la fortuna o la tristeza de las personas ¿A cuento de qué se dice esto?
Maza Zavala es un ejemplo de la tensión ética-poder. Como el capitán británico preso en un campamento japonés durante la Segunda Guerra Mundial, interpretado por Alec Guinness en la película "El puente sobre el río Kwai" (1957), quien atrapado entre su orgullo por cumplir con el deber y su rol como soldado en guerra, lo llevó a construir un puente para los japoneses con tal precisión que olvidó su rol como soldado sólo para, al final y tras el asalto de un comando al puente cuando es inaugurado, cae herido de muerte sobre los explosivos que destruyen el puente; Maza Zavala es el reflejo de las personas que intentan domesticar a un poder monocrático pero, al final, no lo logran. Es un ejemplo fallido por intentar resolver la disyuntiva ética-poder.
Es importante reflexionar sobre esto porque en su relación con el individuo, el gobierno no acepta opiniones diversas, sino estás o no estás con el "proceso", so pena de aplicar "filtros de selección" como propuso el Gobernador de Falcón, Jesús Montilla, para quienes deseen inscribirse en el partido unido del gobierno (El Nacional, día 10-3-07). El castigo es la exclusión para quienes se niegan a entrar por el redil oficial. Esto crea un contexto en donde la ilusión de domesticar al poder crece, y muchas personas caen al escuchar los cantos de sirena de sentirse influyentes, "si yo no lo modero, sería peor".
Un área no abordada con fuerza en Venezuela es la perspectiva micro de la relación Estado-individuo, salvo algunos trabajos como el de Coronil (2002), "El Estado mágico". Lo ha sido más desde el plano de la literatura. En "Ifigenia" de Teresa de La Parra (1889-1936) o "Memorias de un venezolano de la decadencia" de José Rafael Pocaterra (1889-1955), se evidencia la tensión de la relación del individuo con el poder, propio de un época que dejaba la agricultura para entrar a la era del petróleo, en la que aparecieron nuevos grupos y se hizo visible que la autonomía del individuo frente al Estado -en la agricultura, por la pobreza; en el petróleo, por la riqueza- era mínima. El fracaso está marcado por el distanciamiento del poder. La sociedad aprendió a conformarse y a callarse. Había que "estar bien" con el Estado y sus representantes, si se quería hacer carrera. El drama de los que se quedan afuera, lo retrata muy bien de La Parra.
Con la Venezuela moderna que nace en 1958, esta poca autonomía se debilitó y se fortaleció la sociedad civil. Por supuesto, los privilegios se mantuvieron, y grandes fortunas y grupos nacieron al calor del Estado. Sin embargo, hubo una esfera de autonomía, que hizo posible el éxito, incluso al no estar vinculado al poder. La universidad es un ejemplo. Siempre vista como coto de la izquierda en gobiernos que no fueron de izquierda, diferentes personas pudieron llegar a la cúspide de la institución, sea como docentes o gerentes. Luis Fuenmayor Toro como Rector de la UCV o Luis Britto García como docente titular en la misma Central, los dos hoy en las filas del "proceso", y muy críticos en el pasado, pero ascendieron. Tal vez no llegaron a la cúspide del poder político, pero se desarrollaron profesional y socialmente, y son personas reconocidas en el país. Hoy un Britto o un Fuenmayor que no compartan las ideas del gobierno, son impensables en la Universidad Bolivariana o en la UNEFA. Si no los hubieran botado, serían unos parias.
De la misma forma con la literatura, con figuras de izquierda que mutaron en personas con gran reconocimiento nacional e internacional. Desde un Adriano González León hasta un José Ignacio Cabrujas. Sucedió igual con el cine, con un Román Chalbaud y un Carlos Azpúrua.
Igual pasó en el campo económico. Una pluralidad fue posible, que se evidencia en el surgimiento de grupos económicos regionales, aunque no pertenecieran a los gobiernos de turno. Hoy es imposible pensar en un gran grupo económico fuera de la esfera del gobierno y, aún así, quienes están vinculados al gobierno, pueden ser desalojados como Eligio Cedeño quien, detenido en la Disip, vendió o fue obligado a vender sus bancos Bolívar y BanPro, éste recientemente adquirido por Cedeño, y hoy los dos vendidos a personas vinculadas al gobierno.
En síntesis, uno de los logros más importantes de la democracia representativa, fue una relativa autonomía de la sociedad civil frente al Estado, y la primera luchó por mayores espacios políticos, económicos, y sociales, siendo el más resaltado la elección directa de alcaldes y gobernadores. Todo eso hasta 1998.
Venezuela hoy se parece a la sociedad de La Parra o de Pocaterra, con la diferencia que no estamos saliendo de la agricultura para entrar en la era petrolera. Estamos de salida de una democracia para entrar en una monocracia, en la que se destruye la autonomía de la sociedad civil para, como en los 20, hacerla dependiente del Estado.
Las implicaciones éticas de esto son importantes, porque los disensos naturales de una sociedad, se debilitan al quedar todo en manos del Estado. Una consecuencia es el conformismo que se observa en Venezuela. Ciertamente, como indica el BCV, el consumo privado aumentó en 18,4% durante 2006, pero ese consumo tiene un precio, no es gratuito: adherirse al gobierno o callar. La abundancia se ata a un compromiso político, cosa que no era así en el pasado. Había compromisos, pero también había autonomía y resistencia. Quienes hoy resistan buscan ser inhabilitados, y puestos como casos "ejemplarizantes": desde RCTV hasta Manuel Rosales. El común puede reflexionar, "si eso pasa con un canal que tiene 53 años y un actor político que obtuvo más de 4 millones de votos ¿Qué quedará para uno?" La respuesta buscada es, "nada, si no puedes, únete". Esa es la jugada para obligar a que las inscripciones en el partido del gobierno sean individuales: no es sólo generar disonancia en el individuo, sino hacer visible que si no eres "rojo, rojito", no eres nadie.
El comportamiento del Doctor Maza Zavala se inscribe en esta realidad ¿Cuándo hablar y cuándo callar? ¿Es posible disentir estando dentro? Si bien Maza Zavala antes de ser Director del BCV era una persona del sistema y con prestigio, no obstante, esos atributos no fueron empleados, al menos a la hora del debate público, mientras fue Director del Central. Maza calló y ahora habla. Sus disensos fueron siempre tímidos. Maza Zavala invita a reflexionar sobre el comportamiento de una persona con influencia ante el poder, en un contexto de abundancia ¿Disentir o conformarse?
Cuando Chávez planteó el tema del "millardito" en 2004, Maza expresó en su estilo sus reservas con la idea. Hasta allí. Luego cedió. Con el tema del Fonden y las reservas excedentarias, el comportamiento fue igual ¿Por qué una persona con el prestigio de Maza, que no tenía necesidad de callar, lo hizo? ¿Sólo por una jubilación? No. Pudo ser por un acto de ingenuidad política: creer que una estrategia de concentración del poder, como la que adelanta Chávez, puede ser humana. Tal vez haya considerado que su presencia iba a moderar al gobierno. Dirá Maza que si no hubiese hecho lo que hizo, las cosas estarían peores. Tal vez. Pero el hecho es que hoy muestra discrepancias y reservas con algunas medidas económicas ¿No hubiese sido más eficaz haberlas dicho cuando era Director del BCV, aun de una manera no formal, porque Maza es columnista de El Nacional?
La reflexión que abre el "síndrome Maza Zavala" es hasta qué punto una persona debe aceptar las decisiones del poder sin chistar, teniendo autoridad, conocimiento y prestigio. Herbert Kellman (1989), habla de los "crímenes de obediencia" para referirse a situaciones en las que se ejecutan órdenes que pueden cuestionarse por su moralidad, eficacia, o por sus efectos. Existe la ilusión de los "sabios"que van a controlar al "poderoso", pero al final los "sabios" terminan validando los desmanes de los "poderosos", dejan de ser "sabios" y se convierten en cómplices.
El ex-Director del BCV puede ubicarse en lo que Aranguren (1969) denomina intentos fallidos por resolver la tensión ética-poder, al tratar de moralizar a la política. Maza intentó hacerlo y fracasó. Más bien, sugiere Aranguren, el punto no es ni moralizar a la política o politizar a la moral, sino en problematizar siempre esta relación. Havel, en sus "Meditaciones de verano" (1993), reflexionaba que como Presidente de la extinta Checoslovaquia, permanentemente ponía a prueba de la moral sus decisiones políticas. En conclusión, no hay una respuesta definitiva para la tensión, pero una vía es cuestionar lo que uno hace y confrontarlo contra una perspectiva ética. De aquí que las decisiones sean contingentes a la apreciación ética-poder. La linealidad lleva a la complicidad en la relación. La complejidad, a cuestionar ciertas decisiones derivadas de esa vinculación entre la ética y el poder.
El poeta Havel comentaba que en política, había que saber decir las cosas con el tacto necesario y en el momento preciso y que, en segundo lugar, él no concebía a un político que no propusiera alternativas, y que sólo se contentara con lamentarse y decir "lo bueno de todo esto es lo malo que se está poniendo".
Maza Zavala no siguió las consejas de Havel: no fue oportuno y, tal vez un poco tarde, parece sólo lamentarse. Importante lección para la sociedad venezolana, en la que el susurro y el "forward" parecen convertirse en el canal de comunicación por excelencia para hablar de lo público, que evidencian la anulación de la autonomía de la sociedad civil frente al Estado.

martes, 6 de marzo de 2007

El tiempo de Un Nuevo Tiempo
El sábado 3 de marzo ocurrió la presentación formal del Comité Organizador del partido Un Nuevo Tiempo.
Enhorabuena, luego de tres meses de silencio y de apariciones esporádicas, pero sin la constancia que el trabajo político requiere. Más en los tiempos actuales de Venezuela, en donde las cosas suceden a una velocidad hiper-rápida. De enero a marzo, diversas cosas se han definido en el país. El silencio y la poca asertividad política de las alternativas al gobierno, resultan inexplicables.
Una debilidad importante de las opciones que compiten con el MVR, es su poca capacidad para sacar provecho a sus logros, a su fuerza. No usan las fortalezas que tienen y, en algún sentido, se dejan llevar por el juego del gobierno, quien es muy hábil en crear cortinas de humo o temas para llamar la atención.
La candidatura de Manuel Rosales tuvo éxito político el 3 de diciembre. Hoy se le critica por haber reconocido el triunfo de Hugo Chávez. Fue una acción política inteligente y valiente, porque el gobierno no esperaba ese comportamiento de Rosales. Esperaba el desconocimiento para actuar. Tanto era que lo esperaban, que antes de las elecciones hicieron una importante compra de plantas eléctricas, entre otras cosas. El gobierno buscaba el desconocimiento -hacia allá fue dirigida la provocación de Telesur de dar los resultados antes que el CNE- para actuar e ilegitimar a la oposición, de manera de tener una excusa para justificar sus acciones de control. Hay que imaginar lo que sería el país hoy, si el gobierno hubiera tenido éxito en sus expectativas y su estrategia de provocación. Si hoy la situación es compleja, en el escenario de desconocimiento, el gobierno ya hubiera estatizado todo, con el silencio del país y de la comunidad internacional. Esto, por supuesto, no es para consolarse frente a lo que pasa en Venezuela, que es muy grave. Pero, al menos, comienza a manifestarse un "derecho al pataleo" legítimo, que no hubiese sido posible de haberse materializado el desconocimiento el 3D. Hoy todos seríamos "magnicidas" para el gobierno.
El error de Rosales estuvo en no capitalizar esa acción inteligente y valiente. En no sacarle punta a su gesto democrático. Guardó silencio o tuvo una aparición irregular, hasta el sábado 3 de marzo. Tres meses exactos. En ese tiempo, lo que construyó durante la campaña electoral, se debilitó con fuerza, ya que ante las decisiones del gobierno, no hubo liderazgo para oponerse, salvo acciones aisladas.
No fue capaz de cuestionar el talante democrático de Chávez, pudiendo hacerlo él porque compitió contra el poder desigual del Estado. Quien más que Rosales para cuestionar las credenciales democráticas de Chávez. No lo hizo. El tiempo pasó. El gobierno se cree indestructible, y actores políticos como Podemos o Rangel se le adelantaron a Rosales, una vez que vieron un vacío político de descontento, aunque todavía es prematuro decir si le van a ganar la carrera al zuliano.
En este contexto de indefensión política de quienes no comparten el programa de Chávez, se agregó la división de Primero Justicia. Sin traumas visibles, pero con rupturas invisibles. Una de ellas es que una referencia política perdió fuerza, perdió entidad, en un enfrentamiento entre dos dirigentes cuya características más visibles fueron la arrogancia (Borges) y la inmadurez (López). Mientras Borges apuesta a una suerte de largo plazo tipo PAN, por lo que una separación de su partido no la estima relevante en el tiempo; López se enfrascó en el tema de las elecciones primarias -como si fuera algo novedoso en Venezuela- y en el nuevo "Rosebud" de la oposición: las llamadas "redes populares", suerte de demiurgo político de la que se esperan surjan las respuestas que hoy nadie tiene.
Esta fue la omisión de Rosales: mucha lentitud y cálculo político, no el reconocimiento a la victoria de Chávez. La política es sentido de la oportunidad, del momento, sagacidad, y, hoy, velocidad, más que cálculo político en el sentido de esperar a que a Chávez se le enreden las cosas para hacer algo. Hoy eso no va a funcionar en Venezuela. Hay que seguir, más bien, el olfato y "atreverse" a adelantar iniciativas políticas.
De manera que el lanzamiento de UNT fue oportuno, porque abre la posibilidad de superar las debilidades que quedaron luego del 3D. Esta presentación, además, fue favorecida por el contexto interno del chavecismo: diferencias en torno al PSUV, que han creado un clima de que las cosas en Venezuela comienzan a moverse. UNT entró en esa corriente y eso es un activo a su favor.
Pero no es suficiente. La sociedad será más exigente con UNT por su silencio de tres meses. El reto del partido es estar a la altura del momento nacional y abrirse a la sociedad que busca una alternativa a Chávez. Primero, a la sociedad opositora y, al menos no cuestionarla, a la sociedad del gobierno que comienza a distanciarse de éste.
Si Un Nuevo Tiempo es alternativa tiene que ser, de verdad, un partido de un nuevo tiempo. Esto va más allá de elecciones de base -que son importantes hoy en Venezuela, y lo sugiere el artículo 67 de la Constitución- pero la prueba de fuego estará en su organización -quiénes tienen el poder dentro del movimiento- y su plataforma programática, más allá de un libro con la ideología del partido -que seguramente lo tendrá- sino que esté dispuesto a aceptar tendencias internas, con matices en la visión de las grandes líneas del movimiento. En otras palabras, variedad en la unidad, y unidad en la variedad.
Finalmente, en cómo se comporte ante el gobierno. No puede hacerlo como un partido para tiempos normales. En la literatura de la ciencia política sobre los partidos, hoy se habla de los "partidos desafiantes" (López, 2005), caracterizados por ser organizaciones que compiten contra un status-quo, y que coagulan verdaderos intereses del país, con una representación efectiva. En otras palabras, que responden a hechos sociales y compitan contra el orden establecido. En 1998, el MVR, fue un partido desafiante. En 1941, lo fue AD. En los 70, lo fue el MAS. En los 90, La Causa R.
Los partidos desafiantes exitosos construyen identidades políticas claras y evitan "negociaciones" con el status-quo. Los partidos desafiantes que fracasan, no logran construir representaciones reales, como el M19 de Colombia, o entran dentro de un juego clientelar como el MAS con Caldera (1994-1999) o el comienzo del período de Hugo Chávez (1999-2001). En 2006, el MAS obtuvo 71.600 votos, muy lejos del partido naranja de los 90.
Más que redes populares o elecciones de base, la sabiduría de un partido hoy en Venezuela -en este caso UNT- está en precisar bien cuál representación va a ejercer y a quién va a representar -es decir, hay que analizar cuál es la nueva realidad social de Venezuela- y cómo lo va a hacer, que apunta a modos innovadores y "atrevidos" de hacer política ¿Será capaz de lograrlo? Una prueba serán las próximas elecciones regionales de 2008, y una corriente que puede tomar fuerza en el país: una nueva AN.
Dos cosas sugieren obstáculos para alcanzar este éxito: el Comité Organizador se vio conformado por personas de "más de lo mismo". Aunque se mostró unidad, la frescura de otras caras e ideas, fue muy limitada, y la mayoría de quienes están en el Comité Organizador responden a un aprendizaje político de otros tiempos. Eso lo captó la gente. En Aló Ciudadano (4-3-07), Gerardo Blyde, Alfonso Marquina, y William Ojeda, tuvieron que escuchar críticas muy directas de quienes llamaron al programa. La nota de Elvia Gómez (El Universal, día 4-3-07), sugiere también una crítica a que UNT estaba "desaparecido".
Hay que esperar para ver cómo queda conformado el partido una vez que el Comité Organizador haga su trabajo, en términos del poder de cada tendencia, que es lo que se conoce como la "coalición de poder interna", variable que hoy se usa para medir el nivel de innovación de un partido, y no tanto elecciones internas (porque pueden quedar siempre los mismos). El punto no es sólo cuántos votan, sino quiénes tienen el poder dentro del partido.
Lo segundo, es que UNT no va acorde a los tiempos del país. Prometer elecciones de base para dentro de un año y un congreso ideológico para dentro de seis meses, luce fuera de contexto en una sociedad donde una semana puede significar mucho tiempo. Se nota una estructura muy pesada, que sigue pasos "by the book", cuando debe ser capaz de construir su organización, su ideología, y hacer cosas novedosas, en corto tiempo.
No obstante, que se haya dado este paso y se asuma la organización política, es una señal interesante, porque es otra línea de movilización social, que es clave en un país que lo necesita urgentemente para retomar la política como actividad, hoy extraviada en el voluntarismo mágico de la construcción de la historia.
Arrancó el tiempo de Un Nuevo Tiempo, en un país que parece no tener más tiempo.

sábado, 3 de marzo de 2007

¿Sí podemos?
La sociedad comienza a moverse. Después de dos meses de anuncios y acciones por parte del gobierno, el país parece que da los primeros síntomas de descontento. La camisa de fuerza del "socialismo del Siglo XXI" comienza a apretar a la sociedad. Esta, responde. Lo hace de muchas maneras: movilizaciones populares y una incipiente disidencia política dentro de la esfera oficial.
Es en este contexto donde se inscriben los hechos de Podemos y del programa de José Vicente Rangel, que arrancó hoy. Un comienzo del deslinde con Chávez fueron las críticas de la historiadora Margarita López Maya: este “proceso” es arrogante y concentrador de poder. Luego vinieron las palabras de José Vicente Rangel a Eleazar Díaz Rangel (Ultimas Noticias, día 11-2-07), al decir que el poder de Chávez es “inquietante”. Aunque en sus palabras justificó el poder de Chávez, dijo que le preocupa -y hoy es visible- lo que perciben algunos sectores del gobierno: hay un exceso de poder que ya comienza a producir efectos negativos, y no ha habido acercamientos con la sociedad que no apoyó al Jefe del Estado en diciembre de 2006.
Tanto Podemos como Rangel tienen en común que los dos olfatearon la oportunidad política que evidencian las movilizaciones populares que ocurren en Venezuela, que los grupos de oposición no han llenado hasta el presente. Vieron un espacio vacío –un UNT que no arranca y un PJ dividido- y los aprovecharon, impulsados por el afán de control de Chávez. En lo que se diferencian son las razones para distanciarse del Jefe del Estado.
Para Podemos, es la supervivencia del partido y de un espacio político propio que capitalizó principalmente en agosto y diciembre de 2005 (municipales y parlamentarias), impulsado por el abandono de la oposición de esos espacios. En 2004, para los Consejos Legislativos regionales, Podemos obtuvo (lista) un total de 46.457 votos. Diez meses después, en las municipales (lista), el partido totalizó 231.751 votos, un aumento del 399% en apenas 10 meses. Este partido, junto al MAS y el PPT, fue el único que aumentó su votación de las regionales de 2004 a las municipales de 2005 (en una muestra de partidos: MVR, PJ, AD, Copei, Proyecto Venezuela, y La Causa R). En diciembre de 2006, la tarjeta de Podemos le aportó a Chávez 759.826 votos (un 7% del total de votos de los partidos del “proceso”), y es el cuarto partido del país luego del MVR, UNT, y PJ. Hoy cuenta con gobernadores, diputados nacionales y regionales, alcaldes y figuras municipales. Podría decirse que es el MAS de 1989 o 1992, pero del “proceso”.
Indudablemente, esto fue evaluado por la dirigencia de este partido, que sabe que dentro del PSUV no van a ser nada, más que unas fichas de lleva y trae, de acuerdo a las órdenes de Chávez. Hoy son una fuerza menor de la política y son de alcance regional, pero son fuerza. En el PSUV, serían nada y, seguramente, Chávez buscaría la manera de salir de Ismael García y otros dirigentes de ese partido, una vez incorporados dentro del partido unido del gobierno.
Junto a esto, otras situaciones influyeron. Principalmente, el trato de partido menor que siempre Chávez les dio, junto a un menosprecio implícito hacia ellos –evidenciado en el Comando Ayacucho, presidido por Ismael García, quien por cierto puso la torta para Chávez, porque no evitó el revocatorio- fue generando un distanciamiento progresivo, cuya primera señal fue el discurso del diputado William Querales cuando se instaló la AN en enero de 2006 y el último, la negativa de Chávez a permitir que la exministra de Alimentación, Erika Farías –del Frente Francisco de Miranda, es decir, ficha cercana a Chávez- fuera interpelada por la AN, solicitud que fue realizada por Ismael García. A esto se agrega que ningún representante de Podemos, de acuerdo a Ismael García (El Universal, día 4-3-07, Pp. 1-2), tiene presencia en las subcomisiones del parlamento. Ha sido un desencuentro que viene de vieja data, y que hoy parece oficializarse.
Ante la realidad de ser un partido menor y humillado, en una AN decorativa y en la que no tienen presencia, y viendo la proximidad de las elecciones regionales de 2008, la dirigencia de Podemos se adelantó a Chávez quien, seguramente, buscaba neutralizarlos para esa competencia del año que viene, y tomaron distancia del gobierno con frases como, “Patria, socialismo democrático y vida”. La ruptura es evidente, aunque afirmen que “Chávez es el líder del proceso” (ver web www.podemos.info.ve).
Este distanciamiento parece irreversible –aunque no hay que descartar nada con el gobierno, y que vuelvan a acercarse, y todo sea un presión para negociar internamente mejores espacios dentro del sector oficial- y las reacciones no se hicieron esperar. El programa La Hojilla del viernes 2 de marzo, estuvo dedicado a criticar esta decisión de Podemos. Chávez no se ha pronunciado, pero lo hará, y sí lo hizo Diosdado Cabello, “allá quien quiera alejarse del pueblo”, expresó.
El caso de Rangel es diferente. Este no tiene más nada que a sí mismo, y el catalizador tal vez haya sido la forma cómo Chávez lo despidió del cargo. Rangel, así parece en la entrevista que dio a Panorama la semana pasada, no quería irse del gobierno o no en esa forma, pero Chávez decidió salir de él en busca de una figura más ejecutiva y menos atada a intereses como la de Jorge Rodríguez.
También eventos del pasado pudieron haber impulsado a Rangel a distanciarse de Chávez. El más emblemático fue la decisión de expropiar diversos campos de golf por la Alcaldía Mayor de Caracas, y esta decisión fue rechazada en un comunicado de la Vicepresidencia, pero cuando Chávez llegó de viajes, se puso más cerca de Barreto que de Rangel, y siempre mandó indirectas, “quienes hacen negocios en el gobierno”, o mensajes por el estilo, uno de cuyos destinatarios indudablemente era Rangel.
El periodista también olfateó el vacío dejado por la oposición, que nunca capitaliza sus éxitos sino abandona –como lo revelan las palabras de Rangel en la entrevista dada a Panorama- y busca capitalizar el descontento que hay en el chavismo, comenzando con su programa de TV, a modo de “tanteo político”. Fue llamativo que muchos de los asistentes a la recepción que Televen hizo al periodista, son “ex” del gobierno, lo que pudiera interpretarse como que un grupo de políticos y funcionarios públicos descontentos o alejados se aglutinen alrededor de Rangel, y éste haya percibido eso y juegue a ser el factor de consenso que le facilita conocer el poder y tener vínculos con sectores del gobierno y de la oposición, para una jugada que le quite poder a Chávez en 2008 –regionales- 2009 –revocatorio- 2010 –AN- o 2012, la presidencial. Por otra parte, en las encuestas, en la pregunta de imagen, Rangel no llegó a tener mala imagen e, incluso, en una eventual candidatura suya, obtenía porcentajes pequeños pero no desdeñables. Es decir, su figura no estaba mal.
El periodista sabe que es un factor de poder aunque no tenga partido, ni estructura política, ni cuadros. Su factor de negociación es el poder que conoce y una red informal que ha tejido en sus ocho años de haber estado en el gobierno. Esto lo va a potenciar con su programa José Vicente Hoy, cuyo rescate puede interpretarse como un programa crítico al gobierno, no sólo a la oposición. Tampoco se sugiere que la situación de descontento nacional la van a capitalizar Podemos o Rangel. Ellos actuaron como políticos: vieron una oportunidad que no vio la oposición, y se lanzaron a tratar de aprovecharla. Sin embargo, tanto García como Rangel, son figuras muy cuestionadas fuera de la órbita chavista.
Lo que ha pasado en Venezuela desde 1998 no ha sido un simple cambio de gobierno, sino un cambio de estructuras, y eso ha dejado a familias arruinadas, a personas exiliadas, a familiares desaparecidos, a muertos y heridos, así como a personas enriquecidas, que han crecido, y tienen buenos contactos. Es mucho el precio pagado y esa es la debilidad de Rangel y García: tal vez sumen a sectores de elite –muchos de los cuales quieren desesperadamente un interlocutor que venga del gobierno para tratar de buscar puentes con Chávez- que fue lo que se vio en la recepción de Televen, pero hay que esperar para ver su capacidad de sumar al pueblo, a las personas comunes que tal vez no disfruten del Bono del Sur o no tengan su patrimonio en dólares y, por lo tanto, la realidad les es más cercana, más dura o menos dura, pero en fin, personas que su sustento lo obtienen por su trabajo, y no por contactos o por pertenecer a algún grupo político rentista que aprovecha las riquezas del Estado.
El primer programa de Rangel con Hugo Chávez, no tuvo mayores anuncios, más allá que Chávez retoma el tema del magnicidio, "y vendrán anuncios al respecto", en un contexto de confianza y de tuteo, y de las mismas anécdotas del Presidente. Como se dice, "más de lo mismo". Aunque Rangel anunció que su programa no será "complaciente" con el gobierno, los próximos programas darán cuenta si esta afirmación es cierta o no. Si el criterio es el programa de hoy, no parece que va a ser así.
La prueba tanto para el gobierno como para la oposición va a ser si entienden al país. Hasta la fecha, las señales sugieren que ese entendimiento no es total. Por una parte, el ejecutivo habla de una realidad que no existe o de problemas que no son cotidianos (ideologizar en brigadas de "moral y luces", o que bajó el precio de los alimentos), y la oposición guarda silencio ante numerosos eventos que ocurren en el país, y lo que comunica es que parece esperar a que a Chávez se le compliquen las cosas para actuar.
La sociedad en su lenguaje le comunica a los políticos que hay un espacio que tienen que llenar, o si no, buscarán otros actores para hacerlo, con lo que se corre el riesgo de quedar atrás y no adelante de los hechos, como lo demanda la aceleración de los tiempos que vive hoy Venezuela. Lo preocupante de todo esto es que así estará la situación del país, tan huérfana de liderazgos innovadores y de mensajes con visión, que personas tan cuestionadas como Ismael García y José Vicente Rangel, levantaron unas expectativas sólo por comunicar o sugerir discrepancias -más abiertas en uno y menos abiertas en el otro- con Hugo Chávez, y hoy son las personas que ocupan el interés de los medios de comunicación. La ausencia de liderazgos innovadores en Venezuela es una realidad. Parte de la sociedad se siente
ahogada, y cualquiera que disienta de Chávez, respira por ella.

jueves, 1 de marzo de 2007

Poder popular e
identidad

Dos hechos ocurridos esta semana llaman la atención, porque lucen indicadores de un patrón que comienza a verse en el país: la movilización popular como respuesta a ciertas acciones que toman entidades del gobierno.
El primero es el cambio de nombre de la Urbanización Menca de Leoni en Guarenas -en la que habitan aproximadamente 50 mil personas, en 62 edificios- a 27 de febrero (Ultimas Noticias, 28-2-07, Pp. 39). El segundo, es que los propietarios del Aeropuerto Caracas decidieron impugnar la decisión de la Gobernación de Miranda de expropiar el aeródromo (El Universal, 28-2-07, Pp. 3-2).
Aunque en los últimos días diferentes movilizaciones populares han ocurrido en diferentes partes de Venezuela, estas dos tienen varias características que la diferencian de las demás.
En el caso de Guarenas, hubo una reacción muy fuerte de rechazo ante el cambio de nombre de la urbanización. A primera vista, un cambio de nombre no luce relevante. Se ha cambiado el nombre del país, el escudo y la bandera, y no ha habido mayores reacciones. Al contrario, la sociedad toma estos cambios como poco significativos y, en algunos casos, hace chistes de los mismos (por ejemplo, con el cambio del escudo nacional). En el caso del aeropuerto, la decisión de impugnar rompe lo que parece ser una tradición en los últimos años: adaptarse al "método Chaz" -una vulgar coacción del Estado para obtener ventajas inmorales sobre activos privados, y quitarlos a sus dueños. El caso emblemático es La Marqueseña- y buscar una negociación con el Estado. Los propietarios del Aeropuerto Caracas decidieron enfrentar la decisión.
¿Qué tienen en común sendas acciones populares, y que pueden enseñar a los movimientos populares? Para comenzar, hay procesos de identidad social. La identidad social es, sencillamente, opiniones que las personas comparten sobre un objeto, con valores asociados a éste. Hay opiniones sobre la Urbanización Menca de Leoni. De hecho, sus habitantes se autodenominan, "menqueros". Igualmente, la urbanización tiene su historia. Una vecina, Carmen González, expresó que "Estoy orgullosa de vivir en Menca, donde hay talento deportivo y cultural". Nótese que habla de algo familiar, internalizado, "vivir en Menca".
El caso del Aeropuerto Caracas es llamativo por la forma cómo se ha desarrollado como asunto público. Desde que se decidió la expropiación, la estrategia de los voceros del aeropuerto ha sido diferente a las de otras expropiaciones. No actuaron a la defensiva sino, más bien, comunicaron la importancia del campo de aviación para la zona, y el permanente cuidado y mejora que esa comunidad hizo a la estructura. Siempre se destacaron argumentos para explicar por qué expropiar no era lo adecuado, en un tono menos beligerante, y sí más explicativo, con datos y hechos verificables. Este estilo parece que rindió sus frutos, ya que pudo reforzar la identidad de los miembros del aeropuerto, quienes se han autoetiquetado como "propietarios con responsabilidad social". Martín Tovar, Presidente de la Junta de Propietarios, dijo que "Todos los procedimientos administrativos que ha emprendido la Gobernación de Miranda contra un servicio público y gratuito como lo es (sic) el Aeropuerto Caracas, están viciados y los impugnaremos por ilegales e inconstitucionales".
Siempre se afirma que la gente "lucha por lo que es suyo", pero no siempre ocurre así ¿Qué puede marcar la diferencia? Algunas lecciones se extraen:
La primera, es que una acción colectiva está precedida de un proceso de identidad. En los dos casos, las comunidades tienen una identidad definida, y de la que se sienten orgullosos. Los "menqueros" y los propietarios de un "servicio público y gratuito".
La segunda, es que hay interacción con los objetos que generan la identidad. Todos aprendemos en la escuela el escudo del país, pero pocos experimentan con la patria. Se habla de ella pero pocos la conocen. Muchas razones pueden darse para este desconocimiento. Pero una atractiva es la distancia. La patria puede lucir algo lejano, abstracto, mientras que una urbanización -mi cotidianidad, mi vida diaria- o un aeropuerto -una comunidad compleja, pero vinculada- es algo más cercano y vivencial. Junto a esto, la gente se siente parte de esa cotidianidad, y todos participan.
En contextos donde hay identidad, pero la organización es más jerárquica, la capacidad de respuesta puede ser nula o escasa. Esto puede explicar la poca reacción de los integrantes de CANTV, la EDC, y RCTV, aunque éste último más bien puede ser porque las identidades de quienes laboran allí son más débiles. Las caras del canal son sus artistas, y estos pueden estar en un canal y luego en otro. Hay mayor rotación. Es de destacar que la primera manifestación pública fue la de los empleados del canal, no la de los artistas. Los primeros tienen más cercanía con el canal -trabajan allí- mientras que los segundos se relacionan más como figuras públicas que pueden intercambiarse de un medio a otro. Hasta ahora, los artistas no se han pronunciado de manera colectiva.
La tercera, es que hay procesos de liderazgo. En el caso de Guarenas, vecinos asumieron la protesta y sugirieron acciones como la crítica a la decisión, que se haga una consulta popular, o acudir al TSJ. En el aeródromo, la vocería fue asumida principalmente por el gerente del campo y, ahora, por el Presidente de la Junta de Propietarios. Es decir, personas con trayectoria dentro de la comunidad.
Finalmente, los niveles de complejidad. En "Menca" viven cerca de 50 mil personas y hay 62 edificios. Una escala de contacto humano grande que por lo masivo y estar en las llamadas "ciudades dormitorios", puede generar procesos de identidad por el anonimato que lo grande produce. En el aeropuerto, es lo contrario: luce una comunidad más bien familiar, pero compleja por la actividad que realiza, que amerita un mayor contacto intragrupal.
La enseñanza principal de ambos casos es que una respuesta popular requiere de procesos previos de identidad grupal que son catalizados por alguna circunstancia del ambiente, para transformarse en movilización política y social.
¿Estos casos serán señales de los tiempos por venir en Venezuela? Se afirma porque las declaraciones de voceros del gobierno al recordar el 27-F, lucieron más bien defensivas, "hoy no hay condiciones para eso". Ciertamente, no se desea que ocurra un hecho como ese, gravísimo en su desarrollo y consecuencias para todos los venezolanos y venezolanas. No obstante, los comportamientos colectivos son impredecibles, aunque hay señales previas. Desde hace dos semanas aproximadamente, el país es testigo de una efervescencia social en distintos campos. Hay procesos subterráneos que se desarrollan, y que son respuesta a realidades de agotamiento social, económico, y político. Venezuela comienza a recibir dosis de realidad, dosis de descontento ante decisiones y un modelo que busca controlarlo todo. Esto posiblemente sea la raíz de fondo de las movilizaciones, presentes y futuras: el control, que funciona como catalizador de la movilización popular.
El dilema ahora es entre control o autonomía ¿Cómo decidirá el gobierno y cómo la sociedad?