Léeme en otro idioma

domingo, 28 de octubre de 2007

¿Quién entiende a la oposición?
Aclaro que me identifico con la oposición. No he votado por Chávez y nunca lo haré. Firmé en 2004, y soy del 33,5% que aparece en la encuesta de Seijas –del 3 al 15 de septiembre de 2007- que afirma que quiere que el mandato de Chávez “finalice en el 2010 tras un referéndum revocatorio”. Respeto y considero a quienes se identifican con las ideas de igualdad y justicia social, y a quienes se autocalifican como socialistas, pero debo confesar que a Chávez y a muchas de sus figuras que lo rodean, no les tengo respeto. Desde el punto de vista espiritual y moral, quienes dirigen este gobierno son de una pobreza humana sin parangón.
Esta introducción la hago para que lo que a continuación voy a argumentar, sea evaluado en su justa dimensión: a veces resulta difícil entender a la oposición –prefiero llamarla alternativa, que significa oponer y proponer- porque parece tener una “compulsión a repetir” lo que la ha caracterizado en los últimos tiempos: la falta de consecuencia en un propósito, y la carencia de creatividad política. Ha asumido el rol de víctima, y no lo quiere dejar. Prefiere jugar al juego de la desesperanza, que al juego de construir una alternativa.
Primero, fueron los "inefables encuestadores" –a quienes, en mi opinión, se les da un excesivo poder, y muchos de ellos asumen un vedettismo que bien podrían hacer un PNI llamado Latin America Poll Idol y pudieran presentarlo en TVES, canal que parece necesitado de programas para subir el rating- quienes, en 2006, dijeron que la alternativa no ganaría porque no tenía los números. Ahora dicen que la alternativa podría ganar porque tiene los números, pero se impone la abstención, y pierde. Total, el resultado es el mismo: la derrota, y muchos asumen lo que dicen los encuestadores como realidades contra las que no se puede hacer nada: el resultado es 60-40, y listo. Luego estos personajes de los números “echan pa´tras” y afirman que “la oposición tiene un chance para ganar”. Más adelante nos dicen que el “socialismo del Siglo XXI” es la “marca” más formidable jamás inventada, después de la leche magnesia, y que, como el arroz, va bien con todo, pero.....a la gente “no le gusta el comunismo”. Otro día amanecen y afirman que Chávez baja, “porque el ciudadano es liberal e individualista”, pero luego cuando Chávez sube..... “es porque ejerce un liderazgo religioso”. Pasamos en 24 horas de la Ilustración al fanatismo religioso. Ese es el problema cuando se quiere estar bien con todo el mundo –una gran falla de las elites venezolanas, “un tirito al gobierno y otro a la revolución”, como dice el dicho- porque al final las contradicciones son evidentes, y lo que hacen es confundir, más que aclarar. Como Betancourt –quien, por cierto, en esta crisis crece más como ejemplo de liderazgo político; ya antes era grande, pero ahora es más grande- a veces “hay que romper la pipa”. Es decir, en algunos momentos hay que decir No -el efecto terapéutico de decir No es liberador- y hacer lo que hay que hacer, aunque no sea popular. Eso es liderazgo.
Debo confesar que en momentos pienso que ciertas elites venezolanas que no son chavistas, sin embargo están cómodas con Chávez –viven sus “15 minutos de fama” a lo Wharhol- y que, en el fondo, no quieren una alternativa a este gobierno, sino que el “comandante” siga, mientras ellos pontifican sobre lo que hay y no hay que hacer. En el fondo, Chávez los sacó del anonimato en donde estaban y hoy celebridades de las elites venezolanas que desesperadas buscan un “gurú”, tienen que corresponderle de alguna forma.

Lo segundo –que es lo que motivó a escribir este artículo para el blog- es la propuesta de los estudiantes de posponer el referéndum para febrero de 2008. Para variar, algunos actores políticos –UNT, Primero Justicia, Copei, y Podemos- se “pegaron” a la idea, con lo que revelan poca creatividad política y escasa visión estratégica. Destaco que no cuestiono a los estudiantes. Debo admitir que me decepcionaron cuando se retiraron de la AN la primera vez –perdieron una oportunidad política de oro- y creo que se dejaron llevar por esos “sesudos asesores políticos” de la oposición que sólo buscan frases que son lugares comunes y de imagen, pero no persiguen hacer la política; pero ahora como ciudadano me siento menos decepcionado porque lo están haciendo con más estrategia. Hasta Goicoechea está “respondón” -¡Por fin!- y ya parece que pasó su etapa de “come flor”, y se le ve más claro y certero en sus afirmaciones. Sólo le falta densidad en su discurso, y eso se logra con estudio y lecturas. Si lo hace, se diferenciará de muchos actores de la oposición que sería bueno preguntarles.....cuál es el libro que leen ahora o el último que leyeron (incluyendo la fecha, porque a lo mejor muchos responderán que fue hace 10 o 20 años). Ser no violento no es ser “come flor”. A veces se confunden las dos cosas. El Cardenal Urosa tiene pegada -también salió “respondón” el hombre- pero en un estilo inteligente. Eso es lo que se busca: contundencia con inteligencia, no insultos destemplados, que es el condicionamiento que Chávez quiere lograr con la alternativa. Por eso –entre otras razones- Urosa tiene como loco a William Lara y a los propagandistas del gobierno, que no saben cómo descalificarlo. Tarea difícil. Cuando hay densidad, elegancia, e inteligencia, para tomar la frase de Unamuno, el poder podrá vencer, pero no convencer, y este gobierno vence, pero cada día menos convence.
Si yo fuera Chávez, le daría “la orden” a Tibisay Lucena para que acepte la propuesta. En dos meses, revierto la tendencia, y ganaría como quiera e impondría mi Constitución.....con el aval de la alternativa, que pidió dos meses, y fue complacida. Esta propuesta favorece claramente a Chávez ¿Por qué se hizo? ¿Por qué se cambió la idea original de pedir la votación por separado, que tiene respaldo en la opinión pública en cifras que varían entre un 65 al 70 por ciento, por algo de menos valor como correr la fecha dos meses? ¿Se pensó en las consecuencias de esta idea en el futuro? A veces razono que la alternativa ha endiosado más a Chávez, que los propios chavistas. La alternativa actúa siempre en función de “supuestos” de lo que Chávez podría hacer, y con base en esto, ajusta sus acciones. Piensan primero en Chávez, y luego piensan en lo que ellos harán. Como politólogo a veces me ha tocado ser asesor o consultor de figuras u organizaciones políticas. Recuerdo que en enero de 2007, me tocó asistir a una reunión con actores políticos de la alternativa y, junto a otros, propuse la idea de activar la convocatoria de una ANC, como una manera de desafiar la propuesta de Chávez. La respuesta que se dio fue que mejor no, “porque Chávez la puede convocar, y ganar la asamblea”. Una respuesta muy pobre y, lo irónico, es que ahora se pide la ANC, cuando ya estamos en otro momento político. Ojala trabajen en esta alternativa para luego del referéndum, que será otro momento en que esta idea será viable, y no dejen pasar la oportunidad. La política también es arriesgarse, no buscar el camino más seguro, en ese interminable “cálculo” político a la que nos tienen acostumbrados muchos políticos de la alternativa. De tanto calcular, pierden las oportunidades. Mientras la alternativa siga actuando sobre la marcha -el "corre-corre" de última hora que tanto gusta- sin un objetivo claro, mostrará mucha incoherencia: primero fue que había que hacer cumplir la Constitución de 1999, después que la propuesta era "un fraude a la Constitución" -esta frase la repetían todos, una y otra vez hasta el cansancio- luego que había que votar por separado la propuesta, más adelante que era necesario convocar a una ANC....y hoy....que hay que posponer el referéndum ¿Mañana? Se hacen apuestas.
La política no es nada determinista –la alternativa, como el chavismo, está atrapada en dogmas deterministas, herencia de Darwin, Marx, y Freud- sino sumamente dinámica. Bismark afirmó que la política es el arte de lo posible. El poeta Havel dijo que no concibo a un político que se queje solamente, y no proponga qué hacer. Ese es el drama de la alternativa: le tiene miedo a la posibilidad de éxito. Internalizó su rol de víctima: el sufrimiento, aunque doloroso, a veces es cómodo y gratificante. A esto se agrega que no hay verdaderos líderes. Se puede decir que los “tipos” políticos en Venezuela hoy son tres: “macolleros” –hacen cuadres de poder- políticos –administran el poder- y líderes –trascienden el poder. Del primero, hay muchísimos; del segundo, hay algunos; del tercero, hay poquísimos. Podríamos parafrasear a Andrés Eloy Blanco en su Vargas, albacea de la angustia y decir, ¿Y quienes son los macolleros? Casi todos ¿Y quienes los políticos? Casi todos ¿Y quienes los líderes? Casi nadie.
¿Cuáles son las razones para hacer esta propuesta? Se dice para “que la gente tenga tiempo para informarse sobre la reforma”. Un lugar común. Agarraron la frase de que “el 90% no conoce la reforma” y, cual línea que “bajan”, todos la repiten, como lo del "fraude constitucional". Luego, llegan a la propuesta de diferir la reforma.
Francamente, hasta cuando subestiman a la gente. Las personas no sabrán la totalidad de la reforma, pero sí conocen los puntos neurálgicos. De acuerdo a la encuesta de Seijas ya comentada, los temas de la propuesta de Chávez en donde la opinión a favor es mayor que la opinión en contra son
(AF= A favor; EC= En contra; NR= No responde): período presidencial de 7 años (AF 53% EC 42,5% NR 4,5%), nueva organización territorial (AF 42,8% EC 39,9% NR 17,3%), jornada laboral de seis horas (AF 62,3% EC 30,5% NR 7,2%), y FAN como cuerpo “anti-imperialista” (AF 45,9% EC 41,3% NR 12,8%). Los temas de la propuesta en donde la opinión en contra es mayor que la opinión a favor son: reelección indefinida (AF 40,5% EC 54,1% NR 5,4%), cambio de nombre de las FAN (AF 45,1% EC 47,3% NR 7,7%), eliminación de la descentralización (AF 32,4% EC 45,6% NR 22%), milicia popular (AF 42% EC 42,3% NR 15,7%), y eliminación de la autonomía del BCV (AF 33,3% EC 54,1% NR 12,6%) ¿Está clara o no está clara la gente? Los apoyos y rechazos a los temas de la propuesta de Chávez son parejos en los números de Seijas: 44% a favor y 44% en contra ¿Qué más quiere el liderazgo de la alternativa? Rosales hizo un trabajo formidable el año pasado –subió de 3% a 37% en pocos meses- para mantener un espacio político importante frente a un gobierno inmoral, pero luego se esfumó y no terminó de consolidar lo que hizo. Aún así, el gobierno no ha podido imponerse como quiere. Demasiado noble y consecuente es la gente que con una alternativa que no persiste en nada y se cansa demasiado rápido, las personas mantienen incólumes su rechazo al gobierno. Que el 40% que muchos ven como poco –los monjes heroicos de Birmania quisieran tener ese 40% o la resistencia en Cuba y Bielorrusia- se mantenga, es ya un inmenso éxito político que, lamentablemente, no se ve y la alternativa no lo comunica. Ni siquiera maximiza sus fortalezas.
La desconexión entre la alternativa y la persona de a pie es tan grande, que me he conseguido a individuos que influyen en los centros decisorios de la alternativa, que están “sorprendidos” por el rechazo de la gente a la pérdida de autonomía del BCV. Esto me llama la atención, y ensayo una explicación tentativa: en su estereotipo que tienen del “pueblo”, lo asocian a que no puede entender cosas que creen “complejas”, por lo que siempre buscan frases muy de lugar común: “su casita”, “su carrito”, “el ranchito”, y sobre eso la alternativa construye un discurso para dirigirse al pueblo, que no termina de llegar porque en el fondo revela más los prejuicios de las elites hacia el pueblo, que reflejar las verdaderas necesidades de las personas; y por eso terminan en cuñas con un formato ya establecido y rutinario, nada innovador: “gente escachaflá” –que así creen es el ciudadano o ciudadana de a pie- con una jerga forzada popular, siempre aparece un motorizado -el "complejo de motorizado", parece que las fantasías ocultas de mucha gente de la elite en Venezuela es ser encapuchado, haber quemado un camión, y ser motorizado- con un discurso también establecido: “la comida” o “la seguridad”. Fuera de ese esquema, no conciben a la gente en otras facetas, y de aquí su “sorpresa” ante el rechazo de la gente a la pérdida de autonomía del BCV. Para este estereotipo, al pueblo sólo hay que hablarle siempre en diminutivos, en un lenguaje de compasión fingida, de “su casita”, “su carrito”, o “su ranchito”, pero no del BCV porque eso “no llega al barrio”. El pensamiento del “sentido común” de Serge Moscovici sugiere lo contrario: que eso “sí llega al barrio”, y que la gente sí entiende el papel del BCV porque van al mercado y constatan cómo la moneda pierde valor, y saben que el BCV tiene como misión “la estabilidad monetaria”. Así de sencillo. Más bien, hay que sorprenderse con las personas que se sorprenden de que la gente rechace la pérdida de autonomía del BCV, y preguntarles ¿Desde cuándo no haces el mercado en tu casa? La vida cotidiana es lo que hace que el individuo sea actor privilegiado de los procesos sociales.
A veces, por esta incoherencia, la gente de la calle se molesta con la alternativa y le da la espalda en una consulta electoral. La alternativa refuerza con lo que hace los estereotipos que de ella ha construido el gobierno -uno muy importante, la "profecía que se auto-realiza"- ya que con sus incoherencias, comunica que tiene "algo escondido", y eso lo aprovecha el gobierno para movilizar a los indecisos, que son los que votan por la estabilidad y la seguridad, no por creer en el "socialismo del Siglo XXI".
La idea de posponer el referéndum no me agrada por tres razones. La primera –esbozada arriba- porque considero que favorece a Chávez. La situación objetiva no está a favor de Chávez totalmente como intenta convencernos la propaganda oficial. Tan es así, que José Vicente Rangel en su programa del domingo 28-10-07, tuvo que moderar los números que presenta cada fin de semana: el Sí ganaría, pero no con 64 por ciento.....sino con el 53 por ciento. Chávez es popular, pero no con el 78 por ciento....sino con el 66 por ciento. No son malas cifras, pero no son las grandes cifras que daba el gobierno hace semanas. Chávez es derrotable –aunque gane electoralmente- y no es invulnerable. Esa es la realidad. No ha podido con el movimiento estudiantil. Tampoco con las universidades. La Iglesia le sacó un documento muy crítico sobre la reforma, y "Urosa los tiene locos". Sectores de las FAN rechazan sus ideas, y eso llevó a un cambio en la propuesta sobre lo militar por parte de la AN. El tema de la propiedad tuvo que matizarlo, aunque el control del Estado lo mantiene. El PSUV es un fracaso: sólo un 18% dice identificarse con este partido. Podemos se le fue. Igual Didalco y Ramón Martínez. El “socialismo del Siglo XXI” sólo es aceptado por un 33 por ciento de la población. El 57% quiere que se vaya entre el 2010 o el 2013. Internacionalmente, Chávez es visto, en el mejor de los casos, como un “autócrata” propio de la realidad venezolana, pero no como un demócrata. Finalmente, es la economía la que ha derrotado a Chávez: alto crecimiento....ninguna inversión; mucha circulación....mucha escasez; deterioro económico que no se ve por el derroche de consumismo que nos caracteriza a los venezolanos, que nos creemos “la última tapa del frasco” y “seres superiores” al resto, sólo porque el petróleo valga $78 el barril....aunque nunca hayamos visto un balancín. Giordani dice que el PIB llegará a US$ 200 mil millones....pero ¿Usted ha conseguido leche? Si la consiguió, por favor deje un comentario con el nombre del sitio. Gracias adelantadas.
¿Quiere esto decir que Chávez “está listo”? No, para nada. Que no las tenga todas a su favor, no quiere decir que siempre va a ser así. No me gusta Chávez, pero no lo subestimo. Lo que esto quiere decir es que las restricciones para imponer un modelo "comunista" son altas. Por esta razón pienso que el tiempo extra lo favorece, ya que podrá usar el poder del Estado –que nadie lo controla; la Presidenta del CNE dijo que no pueden regular las cadenas ¿Qué podrá regular el CNE, se pregunta uno?- a diestra y siniestra para comprar voluntades ¿Tendrá la alternativa la misma posibilidad? Si fuese una lucha en condiciones de igualdad, no habría problema en cambiar la fecha, pero las condiciones son de desigualdad y esta llega hasta al tiempo. Hoy la extensión del tiempo aumenta las asimetrías de poder en contra de la alternativa a favor del gobierno.
Por otra parte ¿Por qué febrero? Esa fecha es “pavosa”. Hay que imaginar si el Sí gana contundentemente, la celebración que hará el gobierno porque en ese mes se cumplen 16 años del intento de golpe de Estado en contra de CAP, en febrero de 1992. De manera que le darán a una fecha vergonzosa para todos los venezolanos y las venezolanas, un sentido de victoria. De la misma forma ¿Habrá tiempo para hacer campaña en esa fecha? Todo el mundo se irá en diciembre de viajes –tal vez a buscar leche fresca y sabrosita que aquí no se consigue- y regresarán a mediados de enero. En teoría, si la fecha del referéndum es el 3 de febrero, la campaña debe comenzar el 3 de enero ¿Habrán llegado de viajes los dirigentes de la alternativa para asumir la campaña, o habrá que esperar a la tercera semana de enero para que lleguen de sus vacaciones, como lo hacen normalmente? Yo sé que Chávez se quedará en el país –tal vez vaya a Cuba a ver cómo anda su “papá histórico”- pero ¿Se quedarán en el país los líderes de la oposición? Lo que quedará de tiempo, será una campaña chucuta, la gente habrá olvidado los problemas por ser enero de "ratón" y....Chávez ganará cómodamente el 3 de febrero, y al día siguiente, 4 de febrero, hará una gran fiesta para asociar la victoria, con el aniversario del golpe, y “lavar” aún más lo deshonroso de la fecha.
En segundo lugar, porque la petición de diferir la consulta electoral tiene algo de poco valiente. De alguna manera, es una forma de “pedir cacao”: no me “mates” ahora, hazlo dentro de dos meses. No me considero alguien valiente, pero si me tengo que enfrentar con la derrota o la muerte, espero tener dignidad para hacerlo. En el caso que nos ocupa, si se asume como inevitable la derrota del No en el referéndum -cosa que no creo, ciertamente el Sí tiene la primera opción, pero no es inevitable que triunfe; la política es el reino de lo posible, no el reino de las encuestas- es mejor asumirla ya, con dignidad, pero no buscar extender la agonía dos meses más. No es digno hacerlo. La alternativa transmite miedo y cobardía, de no querer asumir los hechos de la vida; de buscar algo que a última hora cambie los acontecimientos. Es una apuesta a lo mágico. Por otra parte, esta petición me trae el recuerdo de las elecciones de diciembre de 2005. Todo comenzó con la solicitud de suspender las elecciones, y terminó en un retiro desordenado y caótico, en el dramatismo que le gusta a mucha gente de la alternativa: exceso de cámaras y “pases en vivo”, "grandes discursos" con voz muy templada y llamados dramáticos de "no aceptaremos la autocracia", pero ninguna acción política posterior al retiro. Si este es el “plan”, es mejor anunciar ya que no se va a las elecciones. Total, hay una buena razón para ello: la AN metió de “contrabando” 35 artículos nuevos sin cumplir con el procedimiento que establece la Constitución. Artículos que tocan aspectos sustantivos de la vida del país –sólo el 337, por ejemplo- y que dan una buena razón para no participar en el referéndum. Pero jugar a ir creando “la situación” para el retiro, lo que revela es la irresponsabilidad política de repetir una cosa que tuvo un efecto muy negativo para el país y para la alternativa. Esto se pudo aceptar en 2005 ¿Pero después de dos años, y a casi ocho años del gobierno de Chávez? Es totalmente inaceptable. Es mejor decir desde ya, con voz clara, valiente y diáfana: no vamos a participar, tener un plan para el día después del referéndum, explicarle al país por qué no se va, y asumir la responsabilidad política de la decisión, en vez de estar “macollando” y buscando una fórmula para hacer una tortilla sin romper los huevos (que no hay, de paso).
Finalmente, porque este planteamiento abre una nueva fisura en la alternativa. Si antes era la diferencia votar-no votar, ahora se agrega una nueva: posponer-no posponer, con lo que se abre otro punto para las diferencias y no para el consenso o, al menos, para que exista una meta común, aunque cada organización la exprese como mejor le parece. De manera que junto al tema de votar, ahora habrá que hablar sobre si es pertinente posponer la reforma o no hacerlo, y opinar. Aunque se trate de ser lo más comedido posible, es inevitable fijar posición en un tema tan vital como el referéndum.
Al día de hoy, considero que las opciones de la alternativa son tres, excluyendo la abstención, que no la favorezco: solicitar la votación por separado –fue la propuesta original ¿Por qué la dejaron, sin dar alguna explicación?- asumir la campaña por el No de manera vigorosa, y ya dejar la etapa de que “hay que explicar la reforma” que ya pasó –la política es dinámica y cambiante- y, la tercera, promover un clima de opinión a favor del retiro de la propuesta, opción por cierto que propuso el Cardenal Urosa el día sábado 27-10-07. Lo demás es llamarse a engaño, es buscar “correr la arruga”, sin un motivo convincente, al menos hecho de forma pública, más allá de la razón poco sustentada de “que la gente sepa los contenidos de la reforma”. Lo esencial, la gente lo sabe, incluso está más clara que muchos “líderes” y “sesudos analistas” de la alternativa, que son los que no saben mucho de la propuesta. Muchos le piden a la gente que se lea la propuesta ¿Ellos lo habrán hecho?
Mi opinión es que hay que arriesgarse. La alternativa no está en su mejor momento, es cierto, pero el gobierno tampoco. Creo que es el tiempo de una campaña vigorosa a favor del No, de construir un fuerte mecanismo de vigilancia electoral en las mesas para evitar las trampas, y ser celosos en las garantías electorales del voto. Hay que hacer ya una campaña para promover el voto, que es importante ahora. Last but not the least confiaría en el criterio de la gente común, para rechazar la reforma que no le ofrece nada –tan pobre es la oferta, que el gobierno usa los espacios de la Ley Resorte para promover sólo el artículo 87 de la propuesta, como si la gente fuera estúpida y no supiera que hay otros 67 artículos que desmejoran en mucho las libertades y logros de la sociedad- y le quita mucho, pero muchísimo. Aprovecharía que el CNE aprobó los debates sobre la reforma -solicitud hecha por UNT- y me prepararía y plantearía condiciones de equidad para hacerlo, y que sean en cadena. Estos debates -aunque la literatura en elecciones sugiere que su influencia no es mucha- en situaciones críticas pueden serlo. Se recuerda el debate Nixon-Kennedy, que favoreció a éste último. Me prepararía, entonces, para debatir desde ya.
Si los “inefables encuestadores” aciertan ahora –que lo hayan hecho en 2006 no dice mucho, ya que Rosales comenzó con 3% y Chávez tenía 76% en Seijas abril de 2006, de manera que Rosales hizo muchísimo, y eso no ha sido bien valorado ni reconocido por buena parte de la sociedad. Trabajé en esa campaña y personalmente pensé que, en el peor de los casos, romperíamos la barrera del 40% y estimé 42% para tener un resultado políticamente simbólico de romper esa barrera. No se logró, pero lo alcanzado fue muy importante, si se mira desde la realidad que se partió de 3 puntos contra 76% de Chávez- los resultados no serán dramáticos para la alternativa, aunque pierda. Asumamos los números de Rangel como buenos. El REP hoy es de 16.261.000 electores. Asumamos una abstención mínima del 40% que equivale a que 6.504.400 votantes se queden en sus casas. Votarían 9.756.600 personas. El 53% de esta cifra es 5.170.680. El No tendría –se excluyeron los abstencionistas- el 47% que sería 4.585.320 votos. La diferencia no es dramática, aunque este cálculo requiere de más refinamiento, pero lo que quiero demostrar es que veo difícil que el “comunismo” pueda ser impuesto con sólo 5 millones de votos, de un REP de 16 millones y un país de 28 millones de habitantes. Esa cifra equivale al 31% del REP y al 18% del país. La única forma de hacerlo será mediante la “receta birmana y bielorrusa” –de aquí el cambio anticipado de los artículos 337, 338, y 339 de la Constitución- y eso en el mundo de hoy no se ve posible. Dificulto que los jerarcas de este gobierno estén dispuestos a asumir la responsabilidad de violaciones a derechos humanos –que ya las han hecho- y exponerse a que un juez Garzón los detenga en algún país del mundo, cuando vayan a sus exquisitos viajes a "conocer mundo" y a comprar cachivaches finos para sus casas. No dudo que haya “duros” que quieran emular a la “junta” de Birmania o a Luckasensko, pero hoy parece que el Keep Walking puede más que el Libro Rojo.
La alternativa tiene una oportunidad política importante. Es el deseo que se atreva a ser realmente alternativa, y a dejar el cómodo lugar de víctima a la que la ha colocado el gobierno y al que parece haberse acostumbrado. El referéndum mostrará si la alternativa ha madurado políticamente o sigue siendo dominada por lo emocional y el cálculo pequeño de "macollitas", que tanto le gusta a Chávez estimular en sus adversarios, y éstos siempre “le siguen la corriente” como María Cristina.