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sábado, 28 de mayo de 2011

Colmenares Lupión
Si no es por la prensa libre que la dictadura quiere callar con presiones, miedo, y amenazas, no nos hubiéramos enterado que Víctor Colmenares Lupión, responsable del asesinato de la joven Marisol Silva el 13-2-93 y condenado a 30 años de cárcel por el crimen, estaba libre aunque sólo había cumplido 18 años de los 30 años que le dictó la sentencia. Hasta ahora, no se ha explicado cómo estaba libre si faltaban 12 años para cumplir la pena.
Tampoco nos hubiéramos enterado que Colmenares Lupión, ya en libertad, agredió a otra dama, y ésta para evitarlo, saltó de un primer piso y cayó contra el techo de un carro. Tampoco, hubiésemos sabido que la jueza lo dejó en libertad -uno supondría que una jueza tendría empatía con lo que le pasó a la mujer agredida por Colmenares Lupión, y al menos, indagaría más en el caso- y que los fiscales no objetaron el fallo. Ni la jueza ni los fiscales se molestaron en preguntar ¿Quién es Víctor Colmenares Lupión?
La prensa los sacó de la ignorancia al recordar el sonado caso del crimen de la modelo Marisol da Silva, y lo volvieron a capturar pero, caramba, se escapó del tribunal.
En una excelente nota sobre el caso escrita por Edgar López de El Nacional el día 26-5-11, el periodista la termina así, "Nadie puede explicar razonablemente por qué Víctor Colmenares Lupión pudo salir del Palacio de Justicia por segundo día consecutivo sin obstáculos y sin esposas".
Lo que tampoco tiene explicación razonable es la celeridad de la justicia de la dictadura para los casos políticos, pero para los casos en los que se espera una actuación imparcial de la justicia es lenta, no investiga, es complaciente.
El día 25-5-11, tres personas fallecen en un calabozo del CIPC en El Rosal. La explicación del Subdirector del cuerpo -escuchada en el noticiero de Globovisión de las 9pm, día 26-5-11- es bastaste sospechosa, por decir lo menos: los fallecidos tomaron sustancias "tóxicas" antes de llegar al calabozo, y una vez allí, se asustaron y fallecieron por "un edema cerebral".
En una reveladora nota publicada en El Universal el día 28-5-11 por los periodistas Juan Francisco Alonso y Tomás Ramírez González, indican que la Defensoría del Pueblo abordó el caso pero los profesionales de la comunicacionales notaron la poca "energía" de la Fiscalía y de la AN en este caso, que contrasta con la "energía" que le pusieron al caso del video de la Policía de Chacao, que mereció una aparición en los medios de Luisa Ortega Díaz. Ahora, el silencio y Soto Rojas, Presidente de la AN, sólo se limitó a decir, "Aquel al que le violen sus derechos humanos tiene en la AN una instancia de debate".
Agradezco al Diputado Soto Rojas que declare que cuando hay una violación de los derechos humanos, lo que se puede esperar de la AN es "un debate".
Ahora, el parlamento tiene en agenda un proyecto de ley para los "crímenes políticos durante la IV" y luego de tomar conciencia sobre cómo actúa la "justicia" ahora ¿Se incluirán las víctimas de la violencia política durante el gobierno de Chávez, y se incluirán las víctimas de las intentonas de golpe en 1992 en ese proyecto de ley?
¿Se incluirán las víctimas de las ejecuciones extrajudiciales por los cuerpos de seguridad, de las que el 77% ocurrió a plena luz del día, como lo revela Cofavic, lo que indica el nivel de impunidad que hay en estos casos?
El caso Colmenares Lupión y el de las personas fallecidas en los calabozos del CIPC revelan de manera cristalina cómo la "justicia" en Venezuela no es tal.
Si el fallecimiento hubiera ocurrido en el calabozo de alguna policía de un gobierno de la Unidad, ya hubiera habido una cadena, Luisa Ortega Díaz estuviera anunciando "privativas", Soto Rojas actuando desde la AN, el MIJ hubiese anunciado la intervención de la policía, y todos los órganos de propaganda de la dictadura estuvieran hablando de la "agresión fascista en contra del pueblo, como hacían en la IV".
Pero como los casos ocurrieron en organismos de la dictadura lo que hay es un silencio. Del caso de Colmenares Lupión no se ha dicho nada. Del caso del CIPC, sólo la Defensoría del Pueblo. De resto, el silencio, la censura y auto-censura de los medios de comunicación de la dictadura.
Los casos también revelan que la justicia y los derechos humanos son muy serios para tratar de sacar provecho político con los mismos, como quiso hacer Cilia Flores con el caso de la Policía de Chacao, para tapar la brutal golpiza de los esbirros de la dictadura en Barinas, contra los estudiantes. Hasta el momento en que escribo esta entrada, Cilia Flores no ha dicho nada, ni tampoco el PSUV. Silencio.
Contrasta este silencio y negligencia con la actuación de la "justicia" en casos políticos.
Uno muy conocido es el caso de la jueza Afiuni. "Condenada" por Chávez a 30 años de cárcel en cadena nacional aunque no es juez, sin que la Fiscalía o la Defensoría pusieran en su sitio a Chávez por usurpar funciones que no le corresponden, fue detenida y enviada al INOF. Humillada no sólo en la cárcel, sino que nunca se le ha podido probar el delito del que se le acusa.
La famosa tesis de la Fiscalía -como en todas las dictaduras, lo ilógico es lo racional- "hay soborno pero no hay pruebas del mismo". Con eso se le mantiene en su casa, en una suerte de ostracismo, y cuando tiene que ir al "tribunal", es toda una parafernalia para llevarla, que uno se pregunta por qué esa parafernalia no la tuvo Colmenares Lupión, quien se escapó de un piso 5 con una sola entrada de un tribunal ¿No había seguridad allí? ¿Y la fulana "GNB", usada para humillar a la jueza Afiuni, no estaba en el piso 5 de ese tribunal?
Es que la diferencia entre uno y otro caso es la naturaleza política de los mismos. Colmenares Lupión no tocó los intereses de la dictadura. De aquí la lenidad e indiferencia de jueces y fiscales. La jueza Afiuni tomó una decisión que tocó los intereses políticos de la dictadura, y de Chávez en particular, quien le tiene una cuenta a Eligio Cedeño.
A Afiuni se le humilló para enviar una señal a los jueces del país: no se les ocurra decidir con base en sus criterios y la ley, sino que deben decidir con base en los intereses de la dictadura. Por eso toda esa parafernalia, el "fusilamiento moral" de la jueza que hizo Chávez en cadena, para generar miedo, para arrodillar al poder judicial. Y vaya que lo ha logrado reducir.
La Presidenta del TSJ, Luis Estela Morales, dijo que ven a Cuba como "referencia judicial" para Venezuela. Un Magistrado de apellido Vega dijo que tienen como referencia "al comandante". Esto sin incluir la instalación del "año judicial" ocurrido hace un tiempo, al que fue Chávez, y varios jueces y juezas expresaron sus preferencias "rojas-rojitas", en contra de lo que establece la Constitución. Los garantes de la legalidad sometidos por un caudillo ¿Puede haber justicia así?
Lo que uno tiene claro es que si la delincuencia no toca intereses políticos de la dictadura, no recibirá atención, será lo que hemos visto hasta ahora: justificarla con un discurso de la "lucha de clases y los excluidos", y acciones puntuales como la Policía Nacional y una mayor resolución de crímenes, pero el discurso de odio que viene del gobierno se mantiene (los vamos a "demoler", "pulverizar", por sólo decir algunos).
Tal vez esto explique por qué los crímenes en Venezuela no sólo aumentan, sino que son más destructivos. Hay una destructividad que tiene su base en un discurso del odio que viene inoculando el gobierno desde antes que fuera gobierno. Como dice el refrán, "El que siembra vientos, cosecha tempestades". La tempestad en forma de violencia social se instaló en el país.
En cambio, si la dictadura percibe que sus intereses son amenazados funciona de forma rápida la "justicia": la rapidez de las decisiones y cómo actúa la policía. Todo recubierto de un show en TV, con declaraciones, y toda la parafernalia del "traslado", la "audiencia de presentación", y el "sitio de reclusión". Un reality del terror.
El mensaje no puede ser más demodelor: en la Venezuela de Chávez, las posibilidades de ser sancionado es mayor para una persona que piense políticamente distinto al gobierno, que para un delincuente que cometa hechos penados por la ley.
Si alguna institución está en el suelo es la justicia y la contraloría. El discurso de 1999 era que había que reformar la justicia para "sacar a las tribus de AD y de Copei". Hoy, el panorama no puede ser más desolador. Una justicia arrodillada a los intereses de la dictadura, colonizada ya no por tribus sino por verdaderas mafias, incapaz de cumplir con su trabajo de impartir justicia y, lo más grave, aislada de lo que pasa en el país. Escuchar a Luisa Ortega Díaz y a Luisa Estela Morales es como escuchar a personas que están en otro país, en la realidad del "mundo feliz" de las dictaduras.
Esta semana, voceros del gobierno hablan de los avances tecnológicos. El ministro Menéndez del segundo satélite, y Chávez anuncio que vienen "las pruebas de TV digital". Me conformaría con que en vez de gastar esos millones de dólares en satélites y en TV digital -algo del capitalismo, porque en socialismo no hay TV sino propaganda- invirtieran ese dinero en colocar un sistema automatizado que le permita a los tribunales cruzar la data de los casos que procesan, para que situaciones como la de Colmenares Lupión no se vuelvan a repetir.

viernes, 27 de mayo de 2011

¿"Triangulación" o "diferenciación"?
Las sanciones del gobierno de los EUA a PDVSA, ponen de relieve un tema en el que vengo pensando desde la campaña de 2010 ¿Cuál es la manera más eficaz, desde el punto de vista de una campaña política, para ganarle al gobierno, la "triangulación" o la "diferenciación"?
La primera opción es impulsada por algunos encuestadores, consultores, politólogos, y se basa en la tesis del asesor político norteamericano Dick Morris.
La "triangulación" sugiere hacer propias las ideas del oponente político, y colocarlas más allá de los extremos -por encima o entre ellos- para romper con la "polarización".
Como indicadores de éxito, se señala a Bill Clinton, Tony Blair, o a Obama, quien se definió como un "demócrata de nuevo cuño".
Se argumenta que esta es la estrategia eficaz para el caso venezolano, ya que dada la "popularidad" de Chávez y su "conexión emocional" con "las masas", es mejor argumentar con ideas del gobierno, pero en otro plano. Siguiendo la lógica de la "triangulación", no serían misiones, por ejemplo, sino "Nuevas misiones", para sumar a los "chavistas descontentos" y "ni-nis", cansados de la "polarización".
Lo fundamental en la "triangulación", a mi modo de ver, es cómo se comunica ¿Cómo se empaca el mensaje?
Por "diferenciación" entiendo no apropiarse de contenidos del oponente, sino elaborar contenidos propios, que puedan ser contrastados por la persona en sus méritos, con una identidad propia, que no estén arriba o en el medio, sino que sean propios.
Lo fundamental en la "diferenciación" es el contenido ¿Qué se dice?
Esta introducción, porque debo confesar que no me agrada la reacción del país que no se identifica con el gobierno ante las sanciones de los EUA a PDVSA por comerciar con Irán.
El punto no es decir que "defendemos a PDVSA", lo que es correcto sino ¿Cómo se defiende, con cuáles argumentos frente a un gobierno autoritario, que no busca "diálogos" ni "consensos", sino legitimar una dominación, y emplea el nacionalismo, al pobreza, la culpa para lograrlo?
Casi todas las reacciones -por no decir todas- buscaron "triangular" el intento "nacionalista" de la dictadura, pero al precio de no diferenciarse para nada. Desde un remitido publicado el día jueves 26-5-11 por la Cámara Petrolera de Venezuela en El Nacional, gremio que tiene el perfecto derecho para expresar sus puntos de vista y defender sus intereses como gremio, sólo que me pareció que pudo haber colocado alguna exigencia al gobierno en cuanto a que muestre al país la naturaleza de los convenios con Irán. Es decir, diferenciarse en algo. Tal vez no sea la naturaleza del gremio pero ¿Se publicó un remitido similar cuando el gobierno expropió las empresas vinculadas al petróleo en la COL (Zulia)?
Igual la Mancheta de El Nacional del día 26-5-11 en la que más o menos dice -hago memoria- "Los venezolanos rechazan las sanciones a PDVSA". Mi Mancheta hubiera sido, "La sociedad resteada con la soberanía de Venezuela, pero rechaza a quienes dirigen a PDVSA".
Se entiende que ahora el clima de “objetividad” lleva a hablar de la “tolerancia” pero ¿No será una suerte de “tolerancia boba”, o no se estará cayendo en una especie de “República Boba” de la que habla Bolívar en el Manifiesto de Cartagena (15-12-1812), al tener que alinearse a las ideas del gobierno, pero sin mostrar ideas propias?
Por cierto, en una jugada de Gaceta Oficial, Chávez sustituye a varios de los responsables del desastre de PDVSA -sólo eso, los quita, sin más nada- y coloca a Maduro y a Giordani. Rafael Ramírez dice que ahora en PDVSA hay "un trabuco". Sí, un "trabuco" luego que la gerencia permitiera que se robaran el dinero de los trabajadores de la industria petrolera, entre otros desmanes que el gobierno ha hecho y hace en PDVSA.
Mi impresión es que todo el mundo se quiso alinear al "nacionalismo", al suponer que la gente quiere eso, y que el Departamento de Estado de los EUA le "hizo un favor a Chávez", por lo que es mejor "triangular el nacionalismo" para que el señor no suba tanto en las encuestas.
Pienso que esta opción está equivocada. Que seguir la "corriente nacionalista" de la dictadura sin diferenciarse, no va a traer los beneficios esperados, ni supondrá mayores beneficios para el país que no se identifica con el gobierno, ni tampoco será de gran cosa para el gobierno de Chávez, que espera algún aire para ver si empuja a un gobierno que va directo a la derrota en 2012.
¿Pero por qué ocurre este alineamiento con las principales ideas del gobierno de sectores que no son del gobierno?
Se asume que es por el clima de “ponderación y equilibrio” que existe en el país, impulsado por el gobierno. Como resultado, hay mensajes de sectores que no son del gobierno que lucen contradictorios o que no son eficientes en comunicar lo que se quiere comunicar.
Hay una suerte de coraza, de escudo recubierto de indiferencia, conformismo, o miedo, que hace que todos los hechos sean analizados con "objetividad y distancia". Pocos quieren hacer las preguntas incómodas por temor a "polarizar" y a alejarse la "joya de la corona electoral", de acuerdo a los encuestadores: los ni-nis o los que se desprenden del chavismo pero que no se terminan de desprender. Ni siquiera noticias tan escandalosas como que en el refugio de La Carlota colocan cereales con gusanos o que entre 2009-2010 23 niños han sido asesinados por sus padres, genera algún clima de opinión o indignación. Nada, absolutamente nada. El clima de “ponderación y equilibrio” se traga todo eso. Todo es “objetividad”, y hay temor a ser “emocional”.
Es el caso curioso de un país que se desmorona, pero que se contempla con la mayor rigurosidad analítica y académica. Ahora en Venezuela, a todo el mundo le dio por ser “analista” o scholar, y pocos se atreven a hacer preguntas incómodas, seguramente temerosos de ser acusados de “polarizadores” y señalados por algún encuestador de amenazar la salida de los ni-ni de la dictadura hacia el campo de la oposición.
Nadie habla, se genera la "espiral del silencio" y el falso consenso de un país en paz, en donde hay debates, discusiones, y "proyectos de país", para esconder que se evade decir que el país está mal, porque tal vez no se pueda hacer nada porque no hay instituciones, porque no hay capacidad de movilizar, porque la sociedad está cansada, y tal vez sea mejor auto-engañarse al creer que la "ponderación y el equilibrio" despolarizan a una sociedad que tiene miedo a verse a sí misma y prefiere voltear la mirada, apostando "por si acaso", a no ser la próxima víctima del hampa o de alguna "privativa"que anuncie Luisa Ortega Díaz.
En una dictadura, el status quo es más rentable que la innovación, y "la ponderación y el equilibrio" es lo racional. Por eso en las dictaduras no pasa nada, hasta que se desmoronan -Siria, Libia, Egipto, Túnez, Yémen- en donde lo oculto, lo que se evade, sale a la esfera pública, una vez que se vence el miedo.
Indudablemente, que el miedo lo ha refinado la dictadura muy bien. En psicología social se habla de las “teorías que justifican al sistema”, y la sociedad venezolana puede ser un ejemplo actual de esos enfoques: el auto-engaño que lleva a la preservación de un status quo, porque no hay capacidad de mover, de desafiar a ese orden, y se prefiere esperar para ver si los que se "desprenden del chavismo", definitivamente se terminan de "desprender", como tienen tiempo vaticinando algunos encuestadores. Tal vez hagan falta los 27 años de Gómez con Chávez para que el pronóstico se materialice. Las dictaduras también crean una rutina destructora, pero al mismo tiempo seductora: el falso consenso de una paz que no existe.
Tal vez en la idea de “no polarizar”, los contenidos del país que no se identifica con el gobierno pierden identidad, esencia, referencia, y se mimetizan con los del gobierno, y a veces resulta difícil distinguir unos de otros. Luce que el vocabulario político de las fuerzas democráticas no renueva la política en el país, sino que mantiene el status quo.
Habría que evaluar que es más eficiente hoy: "triangular" –es decir, tratar de mimetizar el discurso de Chávez, pero "en clave" de "tolerancia"- o "diferenciarse", es decir, simplemente mostrar que se es diferente, y hacer oposición, aunque eso suponga críticas, pero mostrar que sí hay alternativa al gobierno, y no una mimetización de los contenidos que se cree "gustan a la gente".
Lo que parece quedar de fondo es que la idea que el "nacionalismo" ayuda a Chávez se impuso, aunque la evidencia empírica dice lo contrario: Chávez montó un show con la ruptura de relaciones con Colombia en julio de 2010, pero eso fue rechazado en las encuestas (IVAD) y no se materializó el 26S.
Para mayo de 2010, el estudio del IVAD con fecha de campo 7 al 16 de mayo de 2010, revelaba que el 69,3% rechazaba la ruptura de las relaciones con Colombia. El 80,3% rechazaba la ruptura de forma definitiva.
En noviembre de 2009, el IVAD reportó que sólo el 30,1% apoyaba la posición de gobierno de criticar el convenio militar Colombia-EUA, mejor conocido como "las bases militares", y hay que ver la inversión en propaganda y actos de calle que hizo el gobierno para tratar de estimular el "nacionalismo" no sólo doméstico, sino externo. Hay más. El 61,1% se opuso a la manera en que Chávez solía expresarse de Uribe y de Obama ¿Si no funcionó en ese entonces, cuáles razones habría para que funcionara hoy? Sólo el "mito" que "Chávez revierte todo".
Ahora son los “gringos” ¿Pero funcionará? Es decir, también persiste la idea que a Chávez todo lo favorece, que el señor es capaz de revertir los hechos en su beneficio, junto al chantaje nacionalista que hace que pese más la solidaridad con PDVSA, y se olviden las preguntas incómodas que hay que hacer en este momento, a pesar del chantaje ¿Cómo es que PDVSA fue sancionada? ¿Cómo es que la industria está en ese estado? ¿Cómo es que quienes hablan de soberanía entregan la Faja a los socios de la dictadura? ¿Cómo es que no se aprobó un acuerdo de rechazo a las declaraciones de Luisa Estela Morales, quien dijo que Cuba es la referencia de justicia para Venezuela, si se habla de soberanía? ¿Cómo es que se habla de soberanía, y corruptos de la dictadura esquilmaron a los trabajadores de la industria? Y tantas preguntas que hay que hacer en torno a PDVSA. De nuevo, pesó más el clima de “ponderación y equilibrio” que hacer oposición, o aprovechar para presionar a la dictadura.
Se olvida que Bolívar buscó la ayuda de Inglaterra en la lucha contra España o, en tiempos recientes, Mandela describe en su auto-biografía cómo, ya en los años finales del Apartheid, la dictadura de Suráfrica permitió que fuera a los EUA.
En el Congreso norteamericano, Mandela pidió a ese país que mantuviera las sanciones contra el gobierno del Apartheid, y luego hizo la misma solicitud a Bush, Sr. cuando se entrevistó con él. A Mandela no le importó que le dijeran "lacayo" o "la popularidad", porque su razonamiento fue que con esas sanciones, la dictadura del Apartheid se vería obligada a negociar, como efectivamente hizo.
Los casos son diferentes y Venezuela no es Suráfrica, lo que se quiere significar es que lo coyuntural pesa más que lo estratégico, pero son dos ejemplos importantes, que van en contravía a las ideas convencionales que se manejan en el país acerca de este tema. Que no haya capacidad o liderazgos para cosas así, es otro asunto, pero el fondo se mantiene ¿Hay que jugar a las reglas del gobierno o definir unas reglas propias?
Lo paradójico, es que ahora se pide mucho algo que llaman "proyecto de país", pero cuando hay la oportunidad para mostrar ese "proyecto de país" -que no es un "libro" o una "receta"- lo que ocurre es que hay que "triangular" al gobierno, porque Chávez "puede revertir y subir". Al final, uno se pregunta otra cosa que me asalta desde 2008 ¿Realmente queremos salir de este gobierno, o buscamos coexistir con la dictadura, que no sea tan asfixiante?
Apoyo la soberanía de Venezuela, de mi país, pero no voy a apoyar a PDVSA, aunque suene "políticamente incorrecto". No voy a apoyar a una gerencia mediocre y corrupta que busca ahora vestirse de "Patria", para ver si el país olvida la tremenda responsabilidad que Chávez y Rafael Ramírez tienen en lo que es PDVSA hoy. Ya 2002 y 2003 está lejos. El "sabotaje petrolero" tuvo efectos, sí, pero la dirección la asumió el gobierno, y han pasado 7 años ¿Cuál es el balance ahora, no sólo cuantitativo sino cualitativo?
Me luce que los diputados de la Unidad deben solicitar la interpelación del "trabuco" de la dictadura que hay en PDVSA para que respondan estas preguntas, y el país pueda ver la diferencia entre una PDVSA en manos de una camarilla y la PDVSA que el país quiere, profesional, que produzca, y que eso que produzca no se pierda en la corrupción y en la incompetencia, como ocurre hoy.
En fin ¿"Triangulamos" o "diferenciamos"? ¿Qué opina Usted, señor lector?

martes, 3 de mayo de 2011

Otra vez con las encuestas
Es que los números están interesantes. Cuando todo encaja (incluyendo las contradicciones), quiere decir que la encuesta está buena. Así me pasó cuando en marzo de 2011 escribí la entrada en este Blog, El momento político a través de una encuesta.
Ahora me ocurre igual, luego de leer dos estudios. Uno, del IVAD con fecha de campo 8 al 13 de abril de 2011 que fue publicado por Quinto Día (día 29-4-11). El segundo, lo recibí ayer por el "correo de las brujas", de Consultores 21 con fecha de campo del 11 al 25 de marzo de 2011.
Este último está en la sección Descargas, del Blog, por si alguien lo quiere revisar, junto a otros estudios de este y otros años.
Aclaro que no será un análisis muy detallado, ya que no tengo los cuadros -los "tabulados"- que es lo que permite hacer estudios más densos. Sin embargo, con lo que hay, se pueden hacer buenas inferencias. Lo que comento son mis impresiones iniciales, sin mayor profundidad. Lo que me produjo una lectura rápida de ambos estudios. Más, el de Consultores 21 porque lo recibí completo. Quinto Día publicó sólo parte del estudio del IVAD, y eso limita el examen de los datos. Vamos al grano, entonces.
La principal conclusión es que lo que antes le servía a Chávez, ahora no le funciona. Esto puede explicar su afán de hacer cadenas, de mostrar gestión. Es repetir un comportamiento que antes fue eficaz, pero ahora no, y no sabe por qué. Repite como quien repite un hábito. Es la respuesta a un ambiente distinto, que todavía no interpreta, aunque sabe que algo cambió.
Me explico. Chávez había logrado una autonomía de él y de su gestión, sin consecuencias. El era bien evaluado, su gobierno no tanto, pero eso no influyó en el voto hacia Chávez. Con un regular o mal gobierno, la gente seguía votando por él. Es, pudiera decirse, una "Autonomía sin evaluación".
No obstante, como tendencia, esto parece estar cambiado a una nueva situación que se puede llamar "Autonomía con evaluación". Chávez sigue gustando o, mejor dicho, sus números mejoran, pero.......
En Consultores 21, en los temas asociados a popularidad, percepción de responsabilidad en los problemas, y capacidad para resolver los problemas, la tendencia negativa hacia Chávez se revierte ligeramente, aunque en la pregunta sobre nuevos liderazgos, el cambio no es muy grande. Esto último es un dato interesante, porque abre una interpretación interesante acerca del ánimo del país.
Hasta aquí nada nuevo. El señor gusta o no se le percibe mal. En IVAD, la evaluación favorable a su desempeño (Σ de Excelente, Bueno, y Regular hacia bueno) suma 66,2% y la evaluación negativa (Σ de Pésimo, Malo, y Regular hacia malo), totaliza 31,6 por ciento. Dos de cada 3 personas opinan que el tipo lo está haciendo bien, en concreto.
Pero......lo nuevo es que a la hora de colocar a Chávez en términos de reelección o como cabeza de una gestión de gobierno, los números cambian, hacia negativo. Esto emergió en el estudio de IVAD en enero de 2011, pero en Consultores 21 se nota con mucha fuerza.
De acuerdo a cómo se encuadre a Chávez, así irán sus números, es la conclusión desde el punto de vista de la comunicación política. Si se enmarca como persona, los guarismos son buenos. Si se enfoca en la gestión o en la reelección, los números no son buenos.
Esto abre una nueva condición, distinta a la previa: "Autonomía con evaluación", como se dijo.
La opinión hacia Chávez sigue siendo independiente a la gestión de gobierno en el sentido que la suya es buena, pero no es independiente en el sentido que, aunque Chávez agrade, se nota un cansancio hacia otra reelección, y definitivamente la gestión no sale bien evaluada. Esto va a pesar en 2012, a diferencia de otras elecciones. Es lo novedoso, y una "ventana de oportunidad" para la Unidad.
Por ejemplo, en IVAD, aunque Chávez tiene una aprobación de 66,2% el 60% no tiene esperanza (poca o ninguna) en tener una vivienda de las que ofrece el gobierno. Así pasa con la inseguridad y la economía: se percibe que con Chávez y su gobierno, estos asuntos no se van a resolver.
Esto se observa, en Consultores 21, en la evaluación de los gobernadores del PSUV, quienes entre septiembre 2010 y marzo 2011, subieron en la evaluación negativa sobre su gestión al pasar del 49% a 52 por ciento.
Un dato interesante que ofrece Consultores 21 es acerca de quién se percibe más competente para resolver una serie de problemas del país, entre el actual gobierno y "un gobierno diferente". En promedio, un 55% opinó que un "gobierno diferente" lo haría mejor que el "gobierno de Chávez", el cual promedió un 41 por ciento. Esto en los "Votantes seguros".
Lo último es importante. Mi humilde experiencia con encuestas sugiere que cada encuestador tiene su variable importante, en la que gira el estudio o por la que marca el análisis.
Cada vez que me preguntan cómo leer una encuesta de Seijas (IVAD), siempre recomiendo comenzar por los Bloques políticos, y luego ir a la pregunta o a los otros vectores. En mi opinión, en IVAD, el Bloque político es fundamental para entender el comportamiento de la opinión que mide su encuesta.
Igual pasa con Consultores 21, pero con otra variable. En mi criterio, en esta firma, la variable clave es Votantes seguros. Igualmente, cuando me preguntan cómo leer una encuesta de Consultores 21, respondo comenzar por los Votantes seguros y luego ir a la pregunta o a otros vectores.
No tengo mucho acceso a los datos de Consultores 21, pero hasta donde mi memoria me permite recordar, normalmente Chávez salía mal en la opinión general, pero cuando se iba a los Votantes seguros, subía y pasaba a la oposición o, en el peor de los casos, emparejaba.
Ahora no parece ser la situación, y esto es otro dato importante. En el estudio de marzo de Consultores 21, los Votantes seguros tienden a no favorecer a Chávez, en no poca proporción. Un cambio importante.
Se observa en las preguntas que tocan el tema de la reelección de Chávez. En una, se pregunta el acuerdo o desacuerdo con que Chávez se vuelva a reelegir. Un 56,1% de los Votantes seguros expresó su desacuerdo, mientras que el 43,3% dijo estar de acuerdo. En otra pregunta, se inquirió si Chávez merece ser reelegido: un 55,6% de los Votantes seguros dijo que no, y un 41,8% expresó que sí.
Una tendencia similar se halla en IVAD. En el estudio de febrero, se hicieron dos preguntas. En una, voto a Chávez. En otra, si lo reelegiría. Los resultados fueron 42,7% y 44% respectivamente, pero los Ns/Nr en el primer caso que eran de 14,8% bajaron a 7,2 por ciento. De los 14,8% Ns/Nr, se definen entre una y otra opinión 7,6 por ciento (14,8% - 7,2%). De este 7,6 por ciento, 1,3% (17,1%) se mueve al “Acuerdo con la reelección HCF”, mientras que 6,3% (82,9%) se mueven al “Desacuerdo con la reelección de HCF”. 8 a 2 en contra de la reelección de Chávez, nada más y nada menos.
En otras palabras, cuando se habla de "reelegir" a Chávez, la respuesta es negativa. No se le quiere reelegir.
Acerca de la intención de voto, en IVAD, entre febrero y abril 2011 Chávez ganó 2,6% sobre el candidato de la Unidad (sin nombre), ya que en febrero la diferencia era de 0,2% a favor de Chávez, y en abril la diferencia es de 2,8 por ciento (44,8% Chávez y 42% Unidad, respectivamente).
En Consultores 21, la perspectiva es otra. En los Votantes seguros, el 40,4% lo haría por Chávez y el 53,9% por el candidato de la Unidad. Una diferencia de 13,5% a favor del candidato de la Unidad, con un 8,1% de Ns/Nc en la población total (todos los elegibles para votar).
Hay otros datos interesantes en el estudio de Consultores 21.
El primero, es que los partidos políticos gozan de buena salud, incluyendo al PSUV, cosa que es positiva, para quienes pensamos que los partidos son claves en la estabilidad y transformación política. En promedio, el cerca de 46% opinó que los partidos están trabajando para resolver los problemas del país.
No deja de ser importante este guarismo, cuando se observa lo que ocurre en Perú o en Libia -en los extremos- pero en común tienen la ausencia de partidos políticos sólidos. En un caso, porque fueron sustituidos por franquicias personales, práctica que inauguró Fujimori en los 90. En Libia, porque los partidos de oposición fueron aplastados por la dictadura de Gadafi.
No parece ser ese el caso de Venezuela, y aunque queda mucho por hacer dentro de los partidos, es una buena noticia, para el presente y para el futuro, donde los partidos serán clave.
El segundo, es que normalmente se afirma que la gente del gobierno tiene mayor disposición a votar que la gente de la oposición, y que eso influye para que el gobierno gane.
En el caso de las elecciones para 2012, esto cambia, de acuerdo a Consultores 21. De los Votantes seguros, el 77% Confía en la oposición, y el 72% Confía en Chávez.
De los que dijeron que están totalmente seguros de votar en 2012, quienes Confían en la Unidad muestran una disposición para sufragar ligeramente más alta que quienes dicen Confían en Chávez.
En tercer lugar, que lejos de la percepción que la Unidad no lo hizo muy bien durante las "interpelaciones" a los ministros en febrero de 2011 -soy de esa percepción- la gente evalúo mejor a los diputados de la Unidad que a los diputados del gobierno y a los ministros.
Un 47,8% dijo que los diputados de la Unidad lo hicieron mejor durante las "interpelaciones", y un 44,9% que los diputados del PSUV lo hicieron mejor.
A la hora de poner una "nota" (10 es lo máximo), la "calificación" fue la siguiente: 5,58 diputados de la Unidad, 5,34 ministros, y 5,23 diputados del PSUV.
En fin, hay más cosas, pero el artículo se extendería. Lo más relevante, es lo comentado acerca de la "Autonomía con evaluación" de y hacia Chávez. Es lo que lo mortifica. Es lo que puede explicar las cadenas para tratar de mostrar gestión, que hay cosas, en el deseo que la Unidad muestrre ya un candidato, porque no sabe a qué o a quién golpear para la fulana "polarización".
Hay cansancio en el país para otra reelección de Chávez. No es 2006, el Chávez del gasto público, de la esperanza, del que se podía moderar. El Chávez de 2012 es alguien agotado, cabeza de un pésimo gobierno.
Con base en estos números, la estrategia de comunicación política del gobierno debe ser evitar que a Chávez se le encuadre en la gestión o en la reelección.
Para la Unidad, la estrategia debe ser evitar que lo anterior pase, y lo mejor es pasar de la triangulación -lo que está todavía de moda entre los gurus y "analistas", que tal como lo veo, consiste en imitar o hablar de las cosas de Chávez, pero de una mejor manera- a la diferenciación, de manera que se hagan palpalbles las diferencias entre una manera de ver las cosas y otra.
Luce claro en la opinión pública que la posibilidad de que Chávez se apoye en una gestión, no es muy alta. No se percibe competencia, aunque la persona agrade.
Esto es visible cuando se observa que Chávez sólo recicla ministros. Ante el tema económico, lo único que ofrece el gobierno es regular los precios y ganancias en todos los sectores, de boca de una ministra reciclada: Edmée Betancourt. Con casos así, no extraña la opinión acerca de la incapacidad que se percibe en el gobierno.
Estoy convencido que si Chávez gana en 2012, no será por una brillante campaña, la gestión, o la calidad de las ofertas. Ya eso lo agotó. Lo que le queda es amenazar otra vez con expropiaciones -EPA- o tratar de revivir viejas glorias, y reciclarlas con nombres como Gran Misión Vivienda, pero no se dice nada de los resultados de la Misión Villanueva.
Luce un gobierno estancado, que va a apelar al populismo al detal: regalar cachivaches importados o darlos crédito, para amarrar a la gente.
Si Chávez gana, será por miedo y por la rutina que impone toda dictadura. El clima de "ponderación y equilibrio". Será, sencillamente, porque la sociedad prefirió la triste comodidad que produce toda opresión -pero comodidad al fin- a la incertidumbre que genera todo proyecto de liberación. Y eso puede ocurrir. Los números revelan que la gente percibe su situación no tan mala. El dato más alto lo ofreció Gallup (campo julio-agosto 2010) al afirmar que el 64% dijo que "está prosperando".
Aunque al revisar los números, encuentro que no es la primera vez que se hace esta medición -en 2007 era más alto, 77 por ciento- no parece estar asociado con el voto al gobierno. El de 2010 se hizo un mes antes del 26S, y la gente votó por una AN distinta a la que quería el gobierno.
Así que el 64% puede significar dos cosas: que la sociedad aceptó la situación de normalidad de la dictadura -cualquier logro, por más pequeño que sea, ante las dificultades para todo, significa "prosperar"- o puede ser que la gente mantiene su optimismo ante las adversidades, y eso no lo ata a la intención de voto. Es decir, que con un 64% que dice "prosperar", el gobierno puede perder en 2012, como perdió en septiembre de 2010.
Lo cierto es que la idea que ya Chávez no es autónomo de su gestión, luce una tendencia que se mantiene, al menos en IVAD y Consultores 21. Es un buen proxy para acercarse a los escenarios de 2012.
Esta "Autonomía con evaluación" ocurre por dos razones: la primera, por un gobierno tremendamente malo. La segunda -aunque muchos no lo crean- por la presencia de la Unidad.
Llama la atención la valoración favorable que tiene la Mesa de la Unidad, que se mantiene a pesar de los "buenos deseos".
En IVAD, la Mesa está en su mejor momento. Tiene un 61,7% de aprobación, y un 28,5% de no aprobación, menor al que tiene Chávez. Es el mejor número que ha obtenido la Mesa desde 2009.
Puede afirmarse que la Unidad se valora, y que lo que hace la Mesa -con sus aciertos y errores- es ponderado por la opinión pública en función de esa Unidad.
No obstante, hay algunas cosas que abordar. En Consultores 21, la confianza hacia la oposición -no miden a la Mesa- baja y se iguala a la confianza que hay hacia el gobierno (40% cada uno).
En IVAD, la opinión que la Unidad tiene un proyecto baja, al ubicarse en 41,3% -en enero 2011 era de 45,4%- y un 47,9% que dijo que no tiene -en enero 2011 era de 43,9%- lo que debe encender el alerta en la Unidad sobre este tema.
Esto es interesante, porque la Unidad tiene posturas. Por ejemplo, el reciente comunicado sobre las FAN, es muy bueno. Allí hay una política militar, pero esto no se percibe.
No sólo porque la Unidad no lo comunica bien, sino porque parece que muchas personas no quieren que se lo comuniquen, o esperan precisiones que no son posibles. Hay una política militar, pero no se habla de quién será el Ministro de la Defensa en un eventual gobierno de la Unidad ¿Y eso interesa, o interesa la política militar?
La sociedad debe comenzar a valorar las posiciones de la Unidad, y a hallar los proyectos de país en sus declaraciones, porque los hay; y la Unidad, a ser más consistente en su manera de comunicarlos.
En fin, se evalúa bien la Unidad como totalidad, pero sus partes no tanto o con menos opinión favorable.
Termino. El peso del desgaste de 12 años del gobierno se siente, y el deseo de cambiarlo luce una tendencia firme ¿Podrá Chávez revertir el agotamiento? No parece ¿Podrá la Unidad construirse como alternativa para salir del agotamiento? Es el reto.
Luce que el eje de la campaña de 2012 será alrededor de esto.