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domingo, 24 de marzo de 2013

Artistas
Un grupo de artistas de radio y TV decidió apoyar a la dictadura. El endoso generó revuelo en las redes sociales. Comentarios van y vienen sobre los motivos que llevaron a estas personas a respaldar a Maduro. Quedará a los farandulólogos discernir las causas. Venezuela es un país en donde todos saben de todo y, por ejemplo, durante la enfermedad de Chávez, hubo un momento en que personas eran oncólogos, constitucionalistas, y grafólogos, al mismo tiempo. En fin, el país de los analistas
Lo que me motivó a escribir esta entrada fueron las declaraciones que dio Roberto Messuti en nombre de los artistas socialistas.
Cada quien selecciona su opción política. No descarto que en este caso se haya hecho con libertad. En 14 años de cambios, es probable que las personas descubran cosas de sí mismos que no sabían. Puede ser este el caso, aunque en verdad no lo creo.
No lo creo porque en las justificaciones ofrecidas por el grupo de artistas hay una forma de ver la política que muestra los desafíos que tiene una propuesta democrática, en contraposición al mundo que ofrece la dictadura. Un mundo que tiene su atractivo. 
Uno de los ejercicios que hago mientras practico deporte es pensar en política, aunque no hablo de ella en público. Si alguien se acerca con la consabida y fastidiosa pregunta de cómo ves la cosa (o vaina), hoy me limito a responder todo bien, en su desarrollo, y corto la conversación. Si me engancho, pasaría todo el día hablando y ¿y a qué hora trabajaría? 
Envidio a las personas para quienes el tiempo es como eterno. En mi caso no, es bastante limitado y estrecho. Como si fuera un fugitive. El país de las conversaciones, no es mi mundo hoy. 
Un ejercicio que hago es lo contrafáctico: que hubiera pasado si........Mientras hago deporte estoy pensando que hubiera pasado si......uno que hago a veces es, que hubiera pasado si los actores políticos hubieran reformado la constitución de 1961 antes de 1999 ¿Se habría salvado Punto Fijo?
Antes pensaba que sí, que si la propuesta Caldera de reforma constitucional se hubiera hecho en el 92 o 93, el destino de Punto Fijo hubiera sido otro.....pero luego de leer las declaraciones de Messuti, ahora pienso que no.
No sé por qué, pero lo primero que se me vino a la mente luego de leer las declaraciones del artista es que Punto Fijo tuvo no adversarios, sino enemigos existenciales, no agonales. Esto lo sabía, pero no pensé lo profundo del sentimiento anti civil que hay en la sociedad venezolana (no en el sentido de lo civil versus lo militar, sino lo civil en el sentido de autonomía frente al Estado). Nos gusta la democracia, sí ¿Civiles? Uhmmmm....no sé.... 
Una clase intelectual que se sentía desplazada de su rol de enseñarnos a ser personas (el tufo positivista de un Mayz Vallenilla o un Jorge Olavarría). Una clase empresarial ebria de arrogancia. Un sector de la FAN molesto porque estaban subordinados al poder civil, esperando para cobrarle a los políticos
La idea de no depender solo del Estado indudablemente alienó a mucha gente de la democracia que nació en 1958. El proyecto de un país normal -una idea muy poderosa, en mi opinión- no gusta a mucha gente. Es lo que percibo ahora. 
Al final, eso fue lo que trató de buscar Punto Fijo y en cierto modo lo logró: un país normal en el cual mi suerte no dependiera de si era gobiernero o no. Que había gente macollando con AD y Copei, claro, y su suerte fue muy buena, pero también hubo millones que no, y su suerte también fue buena. Pudieron hacer una vida. No recuerdo, por ejemplo, que para ser famoso Winston Vallenilla haya tenido que decir familiaaaaa en un acto de AD o de Copei. Escogieron sus carreras, sus proyectos de vida, y los desarrollaron. Como ellos, muchos, y creo que esa era la idea final del modelo democrático de 1958: una sociedad con una autonomía frente al Estado en el sentido de no tener que expresar loas al poder para poder vivir, como ocurre ahora.
Antes pensaba que el error de Punto Fijo fue que no tuvo el sentido del tiempo de modernidad que le planteó la sociedad que promovió, pero ahora, también dudo de eso. Ahora pienso ¿Realmente el país quería ese tiempo de modernidad? La opresión también tiene su sex appeal: que otro se haga cargo de uno, puede ser priceless para muchos. El no asumir la vida, es el gran motor psicológico de las dictaduras y, en verdad, es una idea que atrae. 
Cuando estudié psicología social, me interesó la psicología de la opresión, del autoritarismo, de las dictaduras. De verdad, le he metido el coco a eso todo el tiempo, leyendo, estudiando, y es lo que concluyo: la idea de un mundo stand still tiene beneficios psicosociales que a veces no se ven a primera vista o se subestiman. 
Creemos que estamos predispuestos para la libertad pero como dijo Rousseau es un alimento muy nutritivo, muy sabroso, pero de difícil digestión. 
Si no me gustara tanto la libertad y la autonomía, probaría con la paz de una dictadura....Esa paz gris de una dictadura es atractiva....La paz de pozo salado a la que Caldera se refiere en sus Causahabientes; deformada, injusta, cruel, sin embargo paz.... 
¿Y qué tiene que ver todo esto con Messuti, quien sin duda y claramente no es Leo Strauss como para hacer esta larga introducción?
Dijo tres cosas que muestran un modo político que creía si no superado, al menos cuestionado. Por supuesto, cada quien es libre de escoger su opción política como hacen estos artistas. Mi juicio es político, no moral (aunque lo hago de forma implícita). Veamos:
1.-Dijo, las mayorías son las que nos han bendecido con sus aplausos, con su cariño, con su afecto. Las mayorías decidieron hace rato el rumbo a transitar, las mayorías están del lado del gobierno.
Al leer estas palabras, mi reflexión fue ¿Una existencia autónoma a las mayorías no existe? ¿Debo fundirme en las mayorías? ¿Si no quiero estar en las mayorías qué hago?
Aquí hay algo pragmático típico de la sociedad venezolana -anotarse siempre a ganador; que las cosas siempre se hacen porque producen algún beneficio; y a veces las cosas se hacen simplemente porque es lo apropiado hacer en un momento dado- y algo moral.
No parece muy asentada en Venezuela la idea que las minorías tienen derechos. Lo de Mesutti no es nuevo, tiene tiempo en la cultura política criolla. Es la idea de la tiranía de las mayorías. La idea que una mayoría lo puede todo y puede hacer lo que quiera, no es nueva con este gobierno. Viene de atrás, pero con la dictadura, la idea de aplastar tiene reconocimiento. 
El mensaje de Mesutti es: hay que ser uno más del rebaño. Pensar o tener una identidad propia, a contrapelo de la mayoría, no es lo mejor. Hombres-masa cuya única meta es recibir los aplausos de la mayoría para existir. 
2.-Agregó que satisfacer todas las necesidades del artista solo se puede lograr con el respaldo del Estado venezolano.
De nuevo, un razonamiento parecido al punto anterior: la existencia autónoma no es posible, esta vez, la existencia organizacional.
Ciertamente, la ayuda del Estado es importante pero ¿es la única? Uno pensaba que una sociedad la hacen miles de organizaciones independientes que luchan por sus intereses y en ese agregar y combinar intereses, ocurre el debate público, los apoyos sean públicos y privados, las críticas, y el hacer de una sociedad. 
Tampoco la idea muy venezolana que los intereses son malos la creó la dictadura. Estamos muy influenciados con la idea de si cesan los partidos y se consolida la unión, bajaré tranquilo al sepulcro de Bolívar. Tal vez por eso la sociedad venezolana empuja hacia la unanimidad, hacia el consenso. Cualquier opinión distinta es vista como interesada y peligrosa. Es una sociedad a la que le cuesta aceptar y manejar la diferencia, y de aquí sus inmensos prejuicios, que se esconden en un lenguaje sabrosón del venezolano echador de broma, pero intolerante.
Curioso, los artistas hablan de un sindicato independiente pero la camisa que visten (ver foto de esta entrada) está llena de decenas de bigotes.....
En resumen, sin el Estado y sin las mayorías, no eres nada. O peor, eres algo menos que nada. Un paria, o simplemente no existes. Pensar en una vida propia, no es posible. Tu vida y la identidad la dan el Estado y el aplauso de las mayorías.  
3.-Finalmente, Messuti expresó el pragmatismo criollo. Lo transaccional nuestro. No faltaba más. Afirmó Como dice la frase, 'amor con amor se paga', entonces aquí está nuestra mano y esperamos la de ustedes. En otras palabras, nosotros los apoyamos, ahora tienen que darnos lo que queremos.
No sé si todos los artistas del gobierno cobraron en metálico, como se dice. En algunos casos, no parece creíble. Por ejemplo, Roque Valero luce que tiene una vida artística con mayor autonomía. Otros del grupo, sí parecen estar pelandini y luce más creíble la información que cobraron. En todo caso, esto será objeto de especulaciones y no es algo que me interese.
Lo que sí creo es que todos hicieron el cálculo siguiente: Venezuela no es solo una sociedad polarizada como se dice. Es que la polarización ya es una estructura, un modo de vivir. La sociedad y las personas se reconfiguran de acuerdo al mapa y necesidades de la polarización. 
Es la diferencia con 2002. Ese año, fue una polarización silvestre, más visible. La de 2013, no es tan visible, pero ya es estructural y más peligrosa.
Los grupos premium en el club, los amigos, viajes, la urbanización. La clase media restringida a los galpones, la cuadra cultural de Los Palos Grandes, o el Trasnocho y El Buscón. La libertad política que niega la dictadura se llena con teatro, poesía, o deportes (la fiebre de los maratones). La calle pero despolitizada, aséptica, de las conversaciones serias y de adultos.  
Esto vale igual para los grupos chavistas en sus espacios: FILVEN y FIT. Espacios para reforzar las ideas en las que ya se creen, no para cuestionar o buscar novedades. 
En dictadura, la gente no quiere dudas, solo certezas, y lo público es para eso. Si esto no sirve, queda el encierro (real o metafórico). 
Cada grupo en sus límites geográficos y políticos. Fuera de los muros naturales, es el mundo extraño y diferente (aunque sea dentro de la propia ciudad). 
La TV ya no une. Tampoco el Miss Venezuela. El Oscar algo. El baseball y la Vinotinto van perdiendo fuerza como agregadores sociales de la diversidad. Ya son rutina, y a veces, rutinas partidizadas. 
Un país isla en en cual las oportunidades de trabajo son difíciles. En el mundo de la TV, debe ser más: canales y radios cerrados; otros, sobreviviendo al precio de la auto censura. Nada de temas complicados o políticamente incorrectos. Música, variedades, y humor. La paz de la dictadura impone sus normas. Una de ellas es que aparentemente no pasa nada nunca. Las democracia hacen ruido. Las dictaduras no. Lo decía Dilma Rousseff al defender la libertad de expresión: prefiero el ruido de la prensa, al silencio de la dictadura (silencio que no hay que entender solo como medios cerrados, sino silencio en el sentido que no se habla de nada relevante; un ruido inofensivo).
Imagino que estos artistas ven un mundo de medios controlado por figuras del gobierno. 
Lo que se dice sobre la compra de Globovisión es que la hacen personas cercanas al grupo de Diosdado Cabello. Se habla que encuestadores de la dictadura o exministros de Información serán parte de la directiva del canal luego del 14 de abril. Se dice que el canal dejará de ser informativo y será algo más ligero, y a cambio, se le dará la autorización para tener presencia nacional y entrar en la TDA.
Imagino que estos actores calculan que para seguir su carrera, deben acercarse al gobierno. En solitario, la cosa es difícil. Y el heroísmo no es solo una opción personal, es también una construcción social. En Venezuela, el heroísmo se aplaude, pero no se imita. En un país de Tíos Conejos no hay mucho espacio para el heroísmo. Especialmente, cuando ese país quiere olvidar, olvidar, olvidar...... 
Caminando por las calles de Caracas, una cosa que veo mucho son pendones sobre obras de teatro. Hay un boom del teatro en Venezuela, y supongo que obedece a muchas razones: hay gente que quiere interpelarse, descubrirse; hay otros que se repliegan en sus espacios y el teatro lo permite; y finalmente, porque no hay trabajo en radio y TV. Muchos de los pendones que veo caminando son de obras que me transmiten ser muy pobres, pero con actores y actrices que fueron famosos en otros tiempos. Mi conclusión es que la vida sigue y estos artistas también tienen que llevar el pan para sus casas, así tengan que hacer un teatro de baja calidad o de temas nada complicados.
La opción del exterior no es fácil. No solo por la competencia, sino porque pienso que nuestros artistas no se adaptan mucho a las realidades fuera de Venezuela. Venezuela fue ¿es? una sociedad amable, no tan ruda como las foráneas. 
El camino al éxito no es fácil, y salvo excepciones, no se nota que muchos venezolanos del mundo de la TV tengan éxito allende. Fuera de Venezuela no los reciben con la alfombra roja con la que están acostumbrados acá, y deben enfrentar competencia de actores y actrices mejores o iguales, más jóvenes o de más experiencia. 
Percibo que salvo Edgar Ramírez quien parece codearse con los grandes, la mayoría no ha conseguido acomodo. Algunos asumen lo que les toca vivir afuera -como se nota en las entrevistas a actores que hacen en la prensa, en la sección farándula comiéndose las verdes luego que aquí fueron famosos- pero otros no lo asumen, les cuesta.  
Imagino que todo este relato que acabo de hacer, se simplifica en que para trabajar y tener éxito en un contexto en que la autonomía individual no es bien vista por el poder, debo acercarme al gobierno. Este cálculo está en todos los artistas que hoy apoyan al gobierno, hayan cobrado o no. Ser gobiernero o perecer, he allí el dilema.  
Muchos querrán tener trabajo y otros si lo tienen, expandir sus carreras y no quedarse en los guetos en que se ha convertido la sociedad venezolana. Por ejemplo, los robertos son del gobierno y para el público opositor, se tiene a Leonardo Padrón, por ejemplo. O circuitos de radio, en los que programas no cercanos al gobierno lucen solos, rodeados de programas cercanos al gobierno. No puedes crecer, solo mantenerte o morir lentamente, si no estás con la dictadura....la paz de pozo salado....
Supongo que la soledad moral y social (tal vez física) para muchos no es un buen escenario, y dieron el paso en la creencia que todos los medios serán controlados por el gobierno, por lo que si se quiere ser actor, tener trabajo, y el aplauso de las mayorías, hay que estar alineado con el gobierno.
En resumen, regresamos al país gobiernero que en cierto modo se había superado con la democracia que nació en 1958. Ciertamente, había amigos del gobierno, que les fue muy bien, pero para vivir no había que ser gobiernero
En mi caso, me tocó graduarme en el final de Punto Fijo. No me tocó el 4,3 como profesional, pero pude arrancar mi negocio, como profesional independiente. No diré que fue perfecto. Sabía que había gente más avispada que yo o con contactos que lograba en una semana lo que a mi me costaba -y cuesta- un mes o más. Siempre supe que si llegaba a ser exitoso (en los términos sociales), sería luego de un tortuoso camino, empinado, culebrero, de muchos años. Todavía transito ese camino, que se ve más empinado ahora.  
Antes de la universidad, era flojo en los estudios o cácora (en las FAN), pero en la universidad me gradué Summa Cum Laude, Con Honores, y recuerdo que a pesar de eso, nunca conseguí becas para estudios de postgrado o no aproveché las que podía usar, simplemente porque no tenía contactos y seguramente por mi rechazo a todo lo que sea burocracia; a todo lo que sea papeleo, pasos, y detenga las cosas. Soy de la idea de fluir, no de detener con pasos o requisitos la marcha de las cosas. 
Pero me quedó la espinita que a pesar de tener méritos, por no ser avispado, flojo, o no usar contactos, no avancé más en cosas que me interesaban, y otros con menos méritos, sí lo hicieron, porque fueron más vivos o menos flojos que yo. Pero con todo, pude hacer mi vida en esos años finales de Punto Fijo sin ser gobiernero
Con mi manera lenta, de esfuerzo, pude llevar el pan a mi casa. No me faltó trabajo, pude tener una vida autónoma, con responsabilidad hacia la sociedad porque pagué -y pago- mis impuestos, lo que corresponde. 
Hoy esto no parece ser posible. De tener hoy la edad que tuve cuando me gradué ¿Pudiera pensar en ser un profesional autónomo? Tal vez, pero lo que hoy veo es que los espacios son muy restringidos. Y en las personas más jóvenes o alumnos, noto una angustia por el proyecto de vida. 
Incluye a los del gobierno, quienes tal vez tienen una certeza en cuanto a su ideología, pero en cuanto a vida, no es mucho lo que pueda ofrecerles el gobierno más allá de unas prestaciones básicas, que algunos aceptarán como parte del ser socialista; otros más vivos, bypasearán para tener la vida que tanto se critica. Un horizonte de lealtad hay; un horizonte de vida no hay. Para tenerlo, hay que ser gobiernero. Es lo feo de todo este asunto. 
Es mi análisis de las declaraciones de Mesutti. 
Tal vez lo bueno que tiene la dictadura es que uno a uno tumba los mitos de la sociedad venezolana, construidos antes de Chávez, algunos reforzados durante estos 14 años, y otros nuevos. Todos caen. Honestamente, eso me gusta. Tal vez el país decida verse en su propia naturaleza y pueda ser la sociedad que puede ser. La real, no la del mito....

lunes, 11 de marzo de 2013

Buen arranque
Buen arranque político el de Henrique Capriles que  tuvo día domingo 10-3-13. 
Bueno porque el público de la Unidad -y por qué no, buena parte del país no identificado con el PSUV- necesitaba un mensaje inspirador e interpelador, en momentos en que se percibía una situación política muy difícil, en la que no había nada qué hacer. El sábado 9 de marzo, la dictadura lucía en la cúspide de su poder. Implacable y sin posibilidad de derrota. Hoy no es así: se sabe que se enfrenta un gobierno sin escrúpulos, pero la idea que puede ser derrotado vuelve a estar presente. No es poco este logro si se revisan los antecedentes de por qué se llegó al punto de creer que la dictadura que hoy encabeza una dirección política militar o más sencillo una junta -muy en el lenguaje de los Castros, dictadores en Cuba- no tendría competencia en Venezuela y sería duradera en el tiempo.
La indefensión se generó luego del 7-10-12. Un sentimiento de derrota tomó cuerpo y creció luego de los resultados de las regionales en diciembre de 2012.
Durante ese tiempo, Capriles se concentró en Miranda y la Unidad en su organización interna. La indefensión del público opositor quedó huérfana y el discurso radical tomó aire.
En una acción bastante responsable -que contrasta en un país en donde pocos asumen responsabilidad más allá de decir que lo hacen- la MUD designó una Comisión para conceptualizar la estrategia de la Unidad a partir del examen de lo ocurrido el 7 de octubre. La Comisión -conocida como Comisión Hospedales, por el apellido del coordinador inicial de la misma- produjo su informe. Pensé que ese informe serviría para canalizar la indefensión de la sociedad, pero no fue así. Aposté que decirle a una sociedad en la que la responsabilidad no es común, que para la Unidad aquélla era importante, activaría el sentido de identidad de las personas para bajar la indefensión, pero no ocurrió así. Si bien el informe tuvo repercusión en los medios, no fue por una discusión o presentación oficial, sino porque se filtró. Esa importante oportunidad se dejó pasar y fue un error de la Unidad, a mi modo de ver.
Llegó enero de 2013 y ese clima de indefensión se mezcló con la incertidumbre causada por la opacidad en la información sobre el cáncer de Chávez (fallecido el día 5-3-13). Uno notaba en la calle un clima de "algo pasa" en el público no gobierno -tal vez en algunos del gobierno- por las veces que en la calle me detenían a preguntar o a comentar cosas de la política. A medida que entraba el 2013, me detenían con mayor frecuencia, hasta la semana antes de la muerte de Chávez que prácticamente me paraban en cada cuadra que caminaba.
Vino febrero. El vacío no lo llenó el liderazgo de la Unidad, a pesar de dos actos de calle y una concentración que hizo. Tampoco otras personas o instituciones, sino que lo canalizaron de una forma u otra: estudiantes, los llamados radicales y el tradicional discurso que en Venezuela lo que hace falta son un par de bolas, pero todo se mantuvo igual: la indefensión e incertidumbre seguían y crecían.
Llegó marzo. El día 5, Maduro ofrece unas declaraciones muy irresponsables, al señalar que Chávez fue asesinado por el imperio el que le inoculó cáncer. Habló que los traidores recibirán su merecido y otras expresiones que generaron más tensión. Lo que muchos pensaron luego de escucharlo, es que se preparaba una especie de Estado de excepción para justificar decisiones. 
En la tarde del día 5, Maduro anunció la muerte de Chávez, y eso catalizó todo el clima de indefensión, rabia, desánimo, acumulado desde octubre de 2012, que no fue canalizado por el liderazgo político de la Unidad. 
El país mostró respeto por la muerte de Chávez, y sus partidarios y público se acercaron a la Academia Militar a darle el último adios. Honestamente, esperaba que el gobierno iba a hacer más ruido con la muerte de Chávez (lo hizo después), pero al principio todo se llevó de forma adecuada: el anuncio, los llamados a la paz, la gente rindiendo respeto al Jefe del Estado, hasta que cambió ese clima. Los jerarcas comenzaron a hablar de embalsamarlo, la eternidad; es decir, a usar su imagen, empujados por el afecto popular hacia el exmandatario y un plan para controlar el poder, preparado y negociado en Cuba y aquí con las distintas tendencias del gobierno y países amigos de la dictadura.
Comenzó el uso de la imagen de Chávez, que uno la esperaba, lo que no esperaba es la manera tan aprovechadora con que se hace. 
Llegó el viernes 8-3-12. Funerales de Estado para Chávez. En la noche, Maduro asumió el cargo como Presidente encargado. 
En una acción que no me pareció adecuada, la bancada de la Unidad no asistió a la sesión en la AN de ese día. Capriles ofreció una rueda de prensa el mismo día. Las dos acciones no comunicaron un mensaje claro y se regó que la Unidad no iría a elecciones. Así, llegó el domingo 10-3-12. Un hervidero de noticias, que si Capriles sí o Capriles no, y la noticia de la venta de Globovisión puso más expectativa a la situación del país ¿Si Capriles decide no lanzarse y es verdad la venta de Globovisión, qué irá a pasar? 
Habló Capriles y las dudas se disiparon. La frase de un discurso adecuado en el momento adecuado, Capriles la cumplió el domingo. Un excelente discurso, completo y con lo que tenía que decir y expresado de buena manera. Fue un discurso inspirador e interpelador.
Me atrevería a decir que el clima de desesperanza se acabó luego de hablar Capriles, y la gente colocó su mira en el trabajo que hay que hacer para ganar el día 14-4-13. 
Fue un discurso interpelador que es lo que hay que hacer ahora. Capriles logró un nivel de interpelación muy bueno, pero tarde, al final de su campaña de 2012. Y el país necesita ser interpelado, más allá de recetas de "encuestólogos" o "asesores" en el sentido que hay que ir más allá de la cifra o de la recomendación, para llegar a la conciencia de la gente, para invitarla a reflexionar. 
En una dictadura -en donde se lucha con poquísimos recursos- interpelar es clave, con densidad en los mensajes. 
Capriles interpeló con lo que había que interpelar. No es con la juramentación de Maduro -por eso me preocupó su rueda de prensa del viernes- sino con la enfermedad de Chávez, por el manejo poco ético de la misma, especialmente luego del 8-12-12.
De hecho, Maduro y los jerarcas de la dictadura ahora hablan de lo que reprimían para que no se hablara. Hasta Globovisión fue censurada por sacar las palabras de Chávez el día 8-12-12, porque iban en contra de la estrategia de los jerarcas en ese momento.
En la AN, Maduro comentó que Chávez llamó a él y a Cabello y con la constitución en la mano, les preguntó que harían en caso de su ausencia absoluta. Ellos le dijeron que no tenían idea, que no sabían. Eso fue antes de partir Chávez a Cuba, en su viaje de donde regresó para morir.
Lo que uno piensa es que Maduro y toda la dictadura montaron un plan basado en la mentira, para ocultar la situación de Chávez, para ganar tiempo, para estabilizar y para crear todo el programa para cuando tuvieran que comunicarle al país lo inevitable: la muerte de Chávez, en un estilo Blitzkrieg para aplastar y desmoralizar a la Unidad y ganar una elección fácilmente.
Este inmoral plan se hizo visible con el manejo que la dictadura hace de Chávez. Si hubiesen sido discretos, tal vez uno no se da cuenta, lo deja pasar; pero al dejar tantos cabos sueltos con la información que dieron sobre la salud de Chávez -muy contradictoria- la manipulación, y la confesión de Maduro, uno unió cosas que parecían no tener relación para inferir una estrategia muy perversa para hacerse del poder, apoyada por la represión de la dictadura (amenazas, censura, silencio). 
Capriles interpeló acerca de eso, y lo hizo muy bien. La reacción de Maduro y de los jerarcas lo evidencia -su plan y estas personas quedaron al descubierto- y por eso la declaración de guerra contra Capriles. Solo les quedó meter a la familia Chávez y a desatar el odio hacia Capriles.  
Pero había que hacerlo ¿Hasta cuándo se puede manipular impunemente en nombre de Chávez? Es lo que Maduro y Cabello hacen, apoyados por un aparato de poder que ser adueñó del Estado y no quiere soltarlo, en la idea que el afecto de la gente hacia Chávez sería un muro que nadie franquearía, para interpelar no el afecto, sino la inmoralidad de la manipulación de Chávez y del afecto de sus seguidores.
Al interpelar, Capriles rompe un cierto hechizo, una suerte de espiral del silencio, una suerte de presión que tiene la gente no gobierno que percibe que la llevan, la arrean hacia un destino que no quiere, pero que no puede hacer nada. Sus palabras liberaron, por eso la emoción en las redes sociales. Se había expiado una carga emocional inoculada por la propaganda de la dictadura con mucha destreza y tiempo. Volvimos a despertar, tomamos conciencia de la situación y salimos de la normalización de una realidad opresiva. La dictadura no le va a perdonar eso a Capriles.
Pero el mensaje llegó: no sé si sean cuentas reales, pero en Twitter mucha gente manifestó ser chavista, pero rechazar la acción de Maduro. También, antes que Capriles hablara, en los reportes de prensa sobre la gente que hizo cola en la Academia Militar, una cierta molestia se dejaba colar, no era mayoritaria, pero estaba allí. En las entrevistas, algunas personas comentaban algo como, Nos dijeron que Chávez se recuperaría, pero no fue así, algo extraño pasó, no nos dijeron toda la verdad. Y son personas del proceso
Aunque la mayoría del público del gobierno se va a alinear al discurso de odio de la dictadura, tal vez un número no despreciable de personas cercanas al gobierno reflexionen con lo dicho por Capriles. 
Las palabras de Capriles inspiraron porque comunicó objetivos trascendentes. Normalmente, algunos políticos de la Unidad no se caracterizan por esto. Son gente muy pragmática, centrada en lo que les diga una encuesta o lo que se cree es popular. Objetivos trascendentes se asumen que no llegan al barrio y fracasan en un ambiente de populismo básico, que es el de muchos políticos (la imagen de complacer a Yubileixis patentada por uno de los encuestadores más famosos de las elites y grupos de poder). 
Cuando Capriles afirma que su decisión de lanzarse va más allá de una elección, comunica un camino, que puede ser corto o largo, empinado o no. Salió del electoralismo que tanto se critica a los políticos de la Unidad, y lo hizo muy bien, en un tono reflexivo pero firme al mismo tiempo.
Otra cosas de sus palabras fueron importantes en este contexto de desactivación emocional en que anda la dictadura: afirmar que no nos amenacen o responder los abusos del Ministro de la Defensa son cosas no esperadas porque se salen del libreto y por eso, mueven, pueden obligar a reflexionar, al asumir un riesgo ¿Por qué lo hace? Puede ser la reflexión de muchos. Y esa reflexión llevar a la acción, al compromiso. 
Arranca la campaña. Aunque este Blog no tiene cantidades de visitas muy altas, no quiero ser muy específico sobre cómo debe ser la campaña de la Unidad, para no alertar a la dictadura. 
En general, la Unidad lanzó una línea de campaña muy buena a mi juicio: una campaña por la democracia, contra la mentira y el abuso. Esto lo colocaría en la parte de interpelación, y falta la parte de propuestas -allí Capriles puede desarrollar buenos puntos, por la experiencia de octubre de 2012- que corresponde a la parte de inspiración.
Unir las dos, definir los tempos de cada una, y una campaña muy dinámica, que no se quede enganchada en ideas o puntos, aunque al público le guste. Es decir, ayer se interpeló, hoy hay que proponer, mañana inspirar; una campaña muy ágil y que la agilidad sea el factor sorpresa que despiste la maquinaria de la dictadura. 
De lo que pude recoger de la inscripción de Maduro el día 11-3-13, su lógica de campaña combina tres cosas: a.-El intento de apropiarse y fundirse en la figura de Chávez -hijo de Chávez y Chávez somos todos, que venía desarrollando desde enero de 2013- para garantizar la emoción; b.-una propuesta de gestión, en la que toca aspectos en donde falla la dictadura aunque no lo dice: seguridad, salud -las misiones en este campo agotadas- y corrupción ¿Hará algo espectacular Maduro para impulsarse, algún corrupto pesado de la dictadura puesto en juicio?- y c.-El uso del mensaje central de la dictadura que Chávez también usó: el status quo, la inercia. Chávez lo hizo con su carisma y lo que eso garantizaba. A falta de carisma, a Maduro le queda mostrar la imagen familiar, la de un hombre de su casa pero revolucionario; la esposa Cilia, no será primera dama sino la primera combatiente; una campaña un tanto conservadora si se quiere. Aprovechar el empuje de la imagen de Chávez con cosas conservadoras que en el ambiente de inercia de una dictadura pueden funcionar. Maduro no el carismático, sino el hombre de aparato, revolucionario, pero tranquilo. Un Díaz-Canel a la venezolana (me luce más burocrático, más setentoso). 
Aquí está la oportunidad para Capriles: innovar, en una campaña ágil, de toque y avanzar. En interpelar para invitar a la gente a que se quite ese peso que sienten, que es que perciben son empujados a un estilo de vida que no quieren. A interpelar y a inspirar para vencer el miedo a la inercia y sacarse eso que sienten, para recuperar la libertad.
Creo que esto no interesa mucho en el chavismo, pero en otros públicos creo que sí. Se trata de conceptualizar las ganas de libertad que hay, pero hacerlo más allá de lo que la gente siente o necesita (empleo, salud). A eso que siente darle un marco de dignidad, de sentido, de propósito. Si Capriles lo logra, podrá sentirse satisfecho del paso que dio el día domingo 10-3-13.