Léeme en otro idioma

sábado, 27 de septiembre de 2014

Nuevo Secretario Ejecutivo de la MUD



Enhorabuena, la MUD seleccionó al Secretario Ejecutivo para reemplazar a Ramón Guillermo Aveledo, quien ejerció este puesto desde 2009 a julio de 2014. Aveledo, junto a los partidos de la Unidad, tuvieron éxito en construir una alianza que logró apoyos en elecciones. La oposición dejó de ser un sentimiento, para convertirse en una opción de poder, aunque esto no sea vea o no se quiera ver así hoy. 

El seleccionado fue Jesús "Chuo" Torrealba. De los 4 postulados que se mencionaron en prensa antes de la decisión del 24-9-14, opino que la Mesa escogió la mejor opción.

Mi "cuadro" era el siguiente. Se habló de Torrealba, Américo Martín, Carlos Raúl Hernández, y Asdrúbal Aguiar.

De los 4 iniciales, me quedé con Torrealba y Martín. Entre los dos ¿Cuál? 

Martín tiene algo que estimo valioso hoy -la capacidad para generar una visión, seguramente por su experiencia política, y una sobriedad que no deja de ser importante en la actualidad, a pesar que el público opositor quiere hablar gritao- pero Torrealba posee más juventud.

Con el respeto a la edad y a los seniors, la primera importa hoy. Cuando Américo Martín era un reconocido dirigente estudiantil, Torrealba estaba en pañales. Esa diferencia generacional es importante, al menos en esta etapa de la Mesa.

La MUD -como todo el país- está atrapada en la inercia. En mi cuenta, desde octubre de 2012. Y tiene que salir urgentemente de ella. Como prototipo, Torrealba comunica a una persona de acción, de estar en movimiento. Que la Mesa exprese a través de la figura de su nuevo Secretario Ejecutivo que está dispuesta a moverse, es una buena noticia.

Cómo Torrealba maneje su imagen de señor de medios con partidos que quieren un Secretario de bajo perfil, escapa a esta entrada del Blog. 

Otra cosa que me llevó a decantarme por Torrealba y Martín, es su pasado "de izquierda".

Si bien en Venezuela todo el mundo es "de izquierda", hasta la "derecha" -aunque no se sabe si a la izquierda de la derecha o a la derecha de la izquierda- Torrealba y Martín tuvieron militancia en partidos de izquierda en los 60-80. 

Pienso que para lograr la tan ansiada paz en Venezuela hay que procesar como sociedad algo que solo se procesa como historia o como anécdotas: la lucha armada de los 60 y sus secuelas. 

La crisis política de Venezuela hoy, también es la crisis derivada del no procesamiento como sociedad de la lucha armada de los 60. Como argumentó Colette Capriles en un agudo artículo para plantear esta tesis titulado Aquella guerra de la que nadie habla, "(...)La pacificación no cumplió con su objetivo de largo plazo, a saber, la recuperación del consenso acerca de que deberíamos gobernarnos democráticamente". 

Recuperar ese consenso del que habla Colette Capriles para por dos cosas, a mi juicio: a.-Las llamadas "políticas del perdón" (que no es dar puestos en el gobierno a los "pacificados" o que puedan tenerlos vía elecciones), y b.-Cambio generacional (personas que no tengan esa historia, no tengan las facturas históricas de la lucha armada, sea porque lucharon o formaron parte de la guerrilla y sus partidos, o porque las enfrentaron). 

Sin hablar de esa guerra (y, seguramente, habrá que incluir hablar de la de ahora), no habrá paz. Ni en el gobierno de Maduro, ni tampoco en el de "Henrique", "María Corina", "Leopoldo", o el que usted le guste.

Aunque generacionalmente tanto Torrealba como Martín vienen de esas raíces, me pareció que los dos tienen el lenguaje para hablar de esas guerras de las que no se quiere hablar. Así, tal vez Venezuela pueda superar uno de sus tantos complejos que como sociedad tiene -que son bastantes- y avance algo.  

Quienes conocen a Torrealba, han alabado sus cualidades, y no voy a ahondar en ellas. Este post no es para las felicitaciones propias de una sociedad conservadora como la venezolana, en la que los grupos se escuchan y felicitan entre ellos. En twitter, he visto cuentas de personas que hacen RT a las felicitaciones y a sus propias respuestas, también de felicitaciones. Que una persona quiera reconocer a otro, está bien, pero que una misma persona se felicite a sí misma, me parece exagerado. 

El ego se despacha y se da el vuelto, como debe ser. 

Entiendo que hay que hacer esto para mostrar que se es alguien y hacer publicidad, para que te tomen en cuenta, pero esta entrada no es para loas a Torrealba o a la Mesa.

Tampoco es para la "lista de mercado" sobre cosas a hacer en la Unidad. La famosa noticia de "Los retos del nuevo Secretario de la MUD". Me parece inelegante hacerlo, cuando quienes están en la Mesa tienen la experiencia y el conocimiento para saber qué hacer en este momento.

Finalmente, tampoco es para hablar de los asuntos internos de la Unidad. Ciertamente, había opiniones que consideraban que no había que designar a un Secretario Ejecutivo en firme, e hicieron todo para que no ocurriera. Afortunadamente, no tuvieron éxito, y lo que este episodio demostró, es que en este caso no hubo divisiones doctrinarias -por ejemplo entre "salidistas" y "no salidistas"- sino un variado juego de intereses políticos, en los que adversarios se unieron o aliados se separaron. 

Solo diré que al haber aceptado ser Secretario Ejecutivo, Torrealba demostró un espíritu del deber importante. Estar en la Secretaría Ejecutiva, son más los "debe" que el "haber" que se acumulan en el tiempo. Ese costo no es visible a la sociedad.  

Apenas arranca, y ya Torrealba anunció que se despide de su programa de radio en RCR, e imagino que dos proyectos interesantes en los que trabaja -una agencia de noticias y una universidad comunitarias- posiblemente reduzcan su velocidad. Esto sin incluir los cuestionamientos que ya le hace el gobierno. Y Torrealba no tiene ni una semana como Secretario Ejecutivo. 

Al margen de todo lo anterior, la Unidad tiene dos grandes desafíos estratégicos: a.-Tener un sentido de unidad en sus acciones, y b.-Comunicar que es una alternativa confiable de gobierno, a través de una visión y un mensaje. 

Sobre a) no voy a profundizar mucho. El tema fue abordado en la entrada ¿Estrategia política centrífuga o centrípeta?. Solo agregaría un ejemplo reciente para explicar porqué "estar cada quien en lo suyo" no siempre es lo mejor.

La justicia liberó con condiciones a Simonovis. Esto generó reacciones diferentes de los partidos de la Unidad. Al menos en mi caso, me quedaron mensajes distintos, pero no el mensaje de la Unidad. 

En la página de la Unidad -revisada el día 26-9-14 a las 17:30pm- no hay una noticia que fije la posición de la Unidad en tan importante hecho. Solo una discreta declaración de Fernández Daló -entonces Secretario interino- pero no como declaración central, sino como parte de otra noticia. 

¿Resultado? Por diversas razones, el tema Simonovis murió y una buena posición -la mejor de las que leí- como la de UNT en el tema, pasó "por debajo de la mesa".

¿No hubiese sido mejor hacer una suerte de "división del trabajo"; se reúne la Mesa, delega en UNT o al partido que corresponda hacer la posición, y ésta no sería la posición de UNT o del partido designado, sino de la Mesa? Apostaría a que al país le hubiese quedado más clara la posición de la Unidad y a lo mejor el tema estaría en la agenda, como punto a favor de los presos políticos. Ahora que el Papa envío un mensaje a Venezuela.   

Pero en donde todos hablan y dicen cosas distintas -no se sugiere que no hablen, pero sí coordinen- es difícil responder ¿Cuál es la posición de la MUD?

En este punto, a Torrealba le sale lograr en la Mesa lo que le dijo de Guillermo de Baskerville a Adso de Melk en El nombre de la rosa: unidad en la variedad, y variedad en la unidad. 

Le tocará -imagino- ser un factor de contención entre las 3 dinámicas que hay en la Unidad: crecer (Capriles), congreso ciudadano (Machado), y constituyente (López). 

Digo factor de contención, porque los electores con sus votos decidirán cuál de las 3 opciones favorecen. La tesis que "el mercado decida". Mientras llega ese momento, la tarea de Torrealba será evitar que cualquiera de esas tres alternativas anule a las otras, al promover un fair play o que las diferencias -que las hay- se canalicen institucionalmente. 

En este contexto y mientras "el mercado decide" ¿No se pudiera acordar un mecanismo para definir cuáles son los temas que corresponden a la Unidad fijar posición? Por ejemplo ¿Debe la Mesa hablar sobre la persistente caída del precio del petróleo, clave para Venezuela? ¿Debe la MUD tocar el tema del valor del bolívar en el mercado paralelo? ¿Debe la Mesa asumir como bandera la derogación del decreto que eliminó el Ministerio del Ambiente (si no la peor, una de las peores decisiones del gobierno de Maduro)?

Para decirlo en el lenguaje de la descentralización ¿Cuáles son las competencias exclusivas de los partidos y cuáles son las competencias concurrentes con la MUD? ¿Cuáles competencias se transfieren de la MUD a los partidos, y cuáles de los partidos a la Mesa?

Entiendo que la expectativa que el gobierno de Maduro no va a durar o va a caer, es un fuerte incentivo para que cada partido "esté en lo suyo", en la idea de llevar la delantera y eso anula un enfoque unitario, pero considero que esta idea es equivocada.

Veamos un proxy. La militancia y simpatía partidista en el tiempo.

Tomemos el estudio del IVAD al 4-12-13, antes de las municipales. En teoría, la adhesión partidista debería estar en su punto máximo, ya que se iba a una elección local, por lo que el activismo tenía que estar "a toda máquina".

¿Qué dicen los guarismos de Seijas para diciembre de 2013?
Suma de los partidos de la Unidad: 22,2 por ciento.
Suma de los partidos del gobierno: 37,2 por ciento.
Otros partidos: 2,6 por ciento.
Ns/Nr: 2,3 por ciento.
Ninguno: 36 por ciento.

¿Cuál fue el valor en IVAD al 30-3-14, en el furor de La Salida en donde -se supone- el activismo debía estar movilizado en el contexto de un Maduro muy cuestionado?
Suma de los partidos de la Unidad: 22,5 por ciento.
Suma de los partidos del gobierno: 33,6 por ciento.
Otros partidos: 2 por ciento.
Ns/Nr: 3,8 por ciento.
Ninguno: 38,4 por ciento. 

Los partidos de la Unidad sumaron apenas 0,3 por ciento de diciembre de 2013 a marzo de 2014. Del 4,2% entre diciembre de 2013 y marzo de 2014 que perdieron los partidos del gobierno y otros partidos, apenas el 7,14% (llevado a 100%), lo agarraron partidos de la Unidad (esto contrasta con los Bloques políticos, en donde el Bloque no oficialista sale muy favorecido en agosto de 2014 en IVAD, pero eso no quiere decir que ya sean adhesiones a la Unidad o a sus partidos).

De esta lectura rápida, puede concluirse que en términos de adhesión partidista, la Unidad no crece hacia afuera, sino que hay una distribución hacia adentro, lo que en todo caso incentiva la competencia intra Unidad, pero no extra Unidad.  

Por eso me concentro en b). El tema de la visión y el mensaje, que estimo hará la diferencia para crecer hacia afuera.  

Pienso que el mayor reto de Torrealba y de la MUD es ayudarla a ratificar o a construir una visión y un mensaje para estos momentos de Venezuela; una quilla que le de sentido a sus acciones para ganar la confianza del público, principalmente el nuevo target declarado por la Unidad: los descontentos del chavismo.

Decirle al público descontento arréchate o recordar los problemas que vivimos en la cotidianidad, con eso no se logrará sumar. Lo anterior no supone negar los problemas o no decirlos. Existen muchas razones hoy para estar molestos, pero limitarse a constatar el enojo es incompleto.

Sencillamente, la gente aplicará una suerte de defensa perceptual. No prestará atención a esos mensajes y llegarán solo a quienes han hecho del sufrimiento una política, quienes creen que "el sufrimiento es lo mejor para aprender". Sufrimos, pero no sé si hemos aprendido por esa vía. Atizar o abrir una herida, no siempre es el mejor camino para el éxito político. Usar lugares comunes para lograr la adhesión -quedarte enganchado en No hay Atamel, luego X cosa; y hace 3 meses eran los pasajes aéreos- tampoco creo funcione.  

Recuerdo la tan comentada -¿pero internalizada, quedó algo?- por las elites película No. Los jefes políticos y activistas chilenos querían cuñas que hablaran de la tortura, de los muertos, en la creencia que con mostrar situaciones así, la gente se arrecharía y votaría por el No. El publicista tuvo que convencerlos -y le costó- de lo contrario. Que la crudeza no ayudaría al No. Como diríamos en psicología social, mensajes así seguramente producirían reactancia psicológica o blanket rejection en el público. Pinochet hubiera triunfado. Al menos en la publicidad.  

Al final, ganó la visión más optimista de la vida y de la política: el arcoiris y Chile, la alegría ya viene

Me da la impresión que hoy, el país opositor de Venezuela, se olvidó de la película No de la que tanto se ufabana en 2012 en el Trasnocho, y regresó a la etapa del sufrimiento: hay que mostrar lo que sufrimos, para que la gente se arreche y cambie de gobierno. No sé mucho de comunicación política, pero creo que este enfoque no va a funcionar.

Insisto: hay razones para estar arrecho, pero la tarea del liderazgo político no es confiar en que la molestia sea suficiente para empujar o generar el desenlace de una situación. La política es dinámica. No es lineal. Hace semanas, Rousseff estaba mal en las encuestas. Ahora, mejoró algo y Marina Silva perdió velocidad ¿Ya la elección está decidida? No -a pesar de los cálculos para la segunda vuelta a favor de Silva- por el carácter cambiante de la política. 

La tares es, más bien, influir, comunicar una visión mejor al status quo, y hacer el llamado trabajo adaptativo. Que no es quejarse o esperar por el default o por la decisión del CIADI para ver si pasa algo. 

Vamos a verlo de otro modo. Tomemos una firma de opinión pública que es muy citada por los duros de la oposición. Por quienes no son naïve y saben cómo son las vainas en política. Esa firma es Alfredo Keller y Asociados, a la que nadie tildaría de colaboracionista o come flor. Una firma de tipos arrechos como gusta al público opositor. 

En su estudio con campo de fecha 31-8-14, en las preguntas vinculadas a la renuncia o "Maduro debe irse", el promedio de los "muy chavistas" que dicen no es 84% y de los "algo achavistas" es 69 por ciento, a pesar que el 38% de los "muy chavistas" y el 51% de los "algo chavistas", afirmaron que "Maduro perdió el rumbo". 

Pensaría que el chavismo -a pesar de las críticas que tenga hacia el gobierno y hacia Maduro- está razonablemente cohesionado en torno a la figura de Maduro, y éste actúa en función de consolidar y ampliar esa base. Así interpreto su discurso en la ONU de fecha 24-9-14 el cual, para el público del gobierno, fue un discurso acertado. 

Convencer a los descontentos no es ni será tarea fácil. No será suficiente decir que el paralelo llegó a los 100 bolívares por dólar -que es realmente preocupante- o comparar cuántas cajas de acetaminofen se pueden comprar con los 5 millones de dólares donados por el gobierno para luchar contra el ébola (a mi juicio, para un país con un PIB de más de 400 mil millones de dólares, es una muy modesta contribución para una enfermedad que no es de Africa, sino del mundo, por lo que cuestionar el aporte de Venezuela no sé si de rédito político).

No estoy seguro de la eficacia política de sugerir arréchate porque no hay acetaminofen y vamos a patear calle para crecer/firma para la ANC/baja tu planilla y organiza tu asamblea (escoja la que más le guste). 

Aquí aparece el mayor desafío para Torrealba. Anunció que la Mesa va para la calle y un plan de movilizaciones para el 4-10-14. Aunque no creo en la famosa calle, me parece bien. La Unidad necesita también un "sacudón".

Tal vez la calle sea lo posible. Posiblemente, no se pueda hacer otra cosa, sino mostrar masa y fuerza en la calle. Está bien. Solo espero que no sea calle desorganizada, disturbios, guarimbas, sino la calle organizada y con mensaje. 

Tampoco sé si con hacer guasa de Nicolás, es lo mejor para sumar a los chavistas descontentos. No creo, la verdad.  

Hay que patear calle. Hay que besar a doñitas y saludar a los niños. Comerse un sancocho. Unas cervecitas los viernes en la tarde en La Bandera o en cualquier otra parte. Caminar con los zapatos llenos de barro, con el agua hasta el cuello, por las lluvias, o con polvo. Agarrar una desmalezadora y rozar monte. O un aparato de esos para abatizar, ahora en la emergencia del dengue y la chikungunya. Todo eso ayuda: el activismo y los dirigentes de los partidos están en la calle, en una suerte de "maniobras políticas" que serán útiles cuando venga el momento electoral o político, y para la sociedad es una suerte de catarsis, en la medida que los partidos acompañan a la gente en sus penurias cotidianas. Todo el mundo en movimiento, todo el mundo activado, todo el mundo acompañando al pueblo. 

Todo eso está bien, pero a mi modo de ver, no será suficiente para ganar. Sin una visión, el esfuerzo será incompleto ¿Por qué? Porque en un país con tanta incertidumbre, una visión que sea viable y creíble, que plantee lo que está en juego en Venezuela en este momento determinado, da la confianza necesaria, es el piso emocional para la seguridad que buscan las personas. Para que la Mesa sea la alternativa al gobierno. Alternativa confiable. 

Si tomamos el caso de Chávez, efectivamente, pateó calle y bastante ¿Pero ganó por eso exclusivmente? No creo. Triunfó porque tuvo un mensaje. Supo identificar la necesidad política, el piso emocional que hacía falta en ese momento, que no era otro que el cambio, no el comunismo (como se enfrascó la oposición en 1998, al creer que Juan Bimba se iba a asustar porque el comunismo le quitaría sus cervecitas). 

¿Cuál será ese mensaje para patear calle hoy? ¿Cuál es la visión? Volviendo a Chávez, éste la tuvo en su programa en dos momentos, antes que le diera la pepera socialista, que hoy hace aguas. 

En 1998, con La propuesta de Hugo Chávez para transformar a Venezuela, y en 2000 con las Líneas generales del Plan de Desarrollo Económico y Social de la Nación 2001-2007. Y Chávez creía en los programas. No los veía como formalidades de campaña, como creo los ven muchos políticos de la Unidad; poner a intelectuales a escribir pendejadas. Lo que importa es el sancocho y ensuciarse los zapatos con barro.  

Para esta tarea, Torrealba tiene buen piso. A mi modo de ver, de los tantos documentos generados por la Unidad, hay tres que pueden ayudarlo a él y a la Mesa a definir esa visión, ese mensaje para patear calle y comerse el sancocho (si es con picante y casabe, mejor).

El documento inicial de la Unidad en junio de 2009. El texto a propósito del primer año de elegida la AN el 26-9-11, titulado Compromiso e invitación por un Gobierno de Unidad Nacional. Finalmente, el texto aprobado por la Mesa el día 13-8-14.

Son documentos en tres momentos diferentes de la Mesa, que invitan a una síntesis para definir el momento actual: nacimiento, madurez, y crisis. Pero los tres aportan para definir la visión y el mensaje, que sea para todos en la Unidad, que es la pata en la que la Mesa cojea.

Tan importante como patear calle o poner un radar en los barrios, es la visión y el mensaje político. Es la tarea pendiente para esta nueva etapa de la Unidad.

miércoles, 24 de septiembre de 2014

¿Qué pasó con lo de Polar?


Pensaba que esta entrada sería acerca del tweet de Polar del 22-9-14 que decía, "Luego del aumento del 218% en el costo del maíz decretado por el gobierno, no es posible continuar con la producción de Harina Pan". Mensaje que cayó como una bomba en las redes sociales. Especialmente, para los ciudadanos de a pie. Lo que pensé al leer este mensaje fue, "Otro problema más. No se consigue ya, ahora será otra cola. Otro día o medio día de trabajo perdido. CDM &/(*$#!¡)*&_+"

Al principio, el mensaje me produjo reservas. En tiempos de crisis como los que vive Venezuela, se internalizan dos cosas: a.-Que más que nunca, las palabras construyen realidades; b.-Que hay que tener los reflejos a millón. No por responder rápido se acierta o quien habla gritao y dice vainas arrechas -la moda en Venezuela ahora- tiene la verdad, la razón, la información, o las tres. 

Polar tiene ganada fama de ser una empresa "seria", con comunicaciones corporativas de primera línea. Así que le hice RT a la información al venir de una fuente confiable. Hasta mi última revisión del 23-9-14 en la noche, ya el tweet tenía cerca de 12 mil RT.

Lo que pensaba escribir era sencillo: Polar es un indicador sobre cómo van las cosas en Venezuela. Si no le va bien, es posible que la situación del país no sea la mejor. También, iba a escribir que no es la primera vez que Polar discrepa del gobierno. 

En mayo de 2008 redacté para este Blog, una entrada acerca de la estrategia del gobierno hacia este grupo, titulada Empresas Polar. Allí, se argumentaba que el gobierno no expropiaría a Polar, pero que habría una política de hostigar con fiscalizaciones, inspeccciones, controles, y se hacía la pregunta ¿Hasta cuándo podrá resistir Polar? Terminaba con una crítica a la estrategia seguida por Polar para abordar ese clima adverso de 2008 (que hoy es menos adverso, pero no el mejor).   

Pensaba terminar la entrada de 2014 con un corto mensaje: si Venezuela quiere ser una potencia, sin manufacturas no es posible. Sin industrias, no hay paraíso, capitalista o socialista.  

Polar es una de las pocas empresas grandes venezolanas -porque hay miles de pequeñas y medianas que generan valor agregado, que producen, y no están en la queja en la que anda cierto país, que nada sirve, que vamos al colpaso, y la próxima apuesta es el default- que produce manufacturas con calidad internacional. 

Sin embargo, el día 23-9-14 se produjo una reunión entre el gobierno y Polar. Todo quedó como un "malentendido". Desde el punto de vista político ¿Realmente es así?

No descarto que, efectivamente, todo haya sido un "malentendido". También, este episodio reveló la fuerza de las redes sociales con mensajes de una fuente creíble. Un tweet incompleto puede ser la diferencia entre la guerra y la paz en el mundo 2.0 de hoy......si viene de una fuente con credibilidad. 

Tal vez quien redactó el tweet lo hizo como parte de una serie de tweets, tal como se lee en la secuencia, en la que fueron redactados 3 mensajes en el lapso de una hora. 60 minutos para 420 caracteres, es como mucho tiempo.....Posiblemente, quien los hizo, pensó en la secuencia y no en el tweet particular....y bueno, pasó lo que ya sabemos.....

La lectura política es otra. Lanzo una conjetura para explicar lo que pasó: Polar ha resistido y bien. Su relación con el gobierno de Maduro es mejor que la que tuvo con Chávez. La respuesta del viceministro Yván Gil, luego de la reunión con Polar, lo revela. Una respuesta formal, bien planteada, que contrasta con la respuesta agresiva y desproporcionada del gobierno, por ejemplo, ante lo del chikungunya. Es insólita la detención del Presidente de Conindustria. 

Si la detención de Garmendia fue por las razones dadas por Maduro, al cabeza de Conindustria habrá que responsabilizarlo de un mal venezolano: hablar mucho y exagerar, pero detenerlo en la madrugada, parece propio de un gobierno a la defensiva, inseguro, temeroso. 

Desde hace un tiempo, Polar ha reportado algunas dificultades productivas y laborales. En marzo de 2014, suspendió las operaciones de la planta de envases por falta de materia prima. En septiembre de 2014, se informó la paralización de la planta de avena y jugos por la misma causa. En el mismo mes, trabajadores de la planta de cerveza amenazaron con paralizar la producción de esta bebida, por diferencias con el contrato colectivo que tienen con la empresa. Finalmente, el 19-9-14 en comunicado de Polar, se alertó acerca de la necesidad de ajustar el precio de la harina precocida debido al ajuste del precio al productor de maíz blanco. 

Todas esta dificultades generan -como pasa con todos nosotros- ciertos desajustes y descoordinaciones. Por ejemplo, ante la expectativa de escasez, compramos más de lo que necesitamos. Gastamos más dinero y alteramos nuestro plan de mercado o compras. 

Si esto le pasa a las personas ¿Por qué no habría de ocurrir en una empresa de las magnitudes como Polar, en áreas donde la escasez y los controles reinan? Resistió y resiste, pero los controles, la escasez, y la inflación, ya pasan factura a este conglomerado venezolano, a pesar de ampliaciones a plantas y mantener la confianza en Venezuela. Es Polar, no Superman.  

Lanzo dos hipótesis de por qué el impasse

La primera, es que a pesar que las comunicaciones Polar-gobierno han mejorado, todavía no son eficientes para una coordinación entre las decisiones, consultas, mensajes a medios, etc.

El gobierno aumentó los precios a nivel del productor. Polar se enteró por la prensa. Sacó un comunicado. Escribió el tweet de la discordia y....la historia es conocida. Todo por falta de coordinación y comunicación. 

La segunda, más compleja desde el punto de vista político. Ante el aumento al productor, los costos que eso generará a Polar, y que ya por la situación económica de Venezuela el músculo de la empresa no es tan fuerte como antes, hizo una jugada arriesgada desde el punto de vista político, con su producto estrella: la Harina Pan.

La acción es una política arriesgada. Un brinkmanship. Consiste en llevar una acción al límite, al brink de una circunstancia, para obtener atención o un resultado estratégico. 

En política, esto fue usado durante la Guerra Fría y también en el incidente con la corbeta Caldas de Colombia en 1987. 

¿Aquí, cuál pudiera ser la lógica del brinkmanship? Obtener la atención del gobierno al comunicar que se puede "parar la producción de Harina Pan". Es decir, que se puede estar al borde de no tener Harina Pan, producto que cubre cerca del 50% del mercado nacional ¿Para qué? Para hacer visible la necesidad de ajustar el precio a la harina precocida, ya aumentado a principios de agosto de 2014. 

Si fue así, efectivamente se logró la atención del gobierno y Polar planteó su punto: ajustar nuevamente el precio de la Harina Pan. En el comunicado de la empresa luego de la reunión, esto fue lo que destacó y el título es bastante sugerente en cuanto al objetivo buscado: "Agroindustria es optimista ante anuncio de revisión de estructura de costos de la harina de maíz".

La ventaja de una acción de este tipo, es que se obtiene la atención y se plantea la demanda estratégica. La desventaja, es que ya se jugó con esa barajita. Tiene un efecto decreciente sobre la credibilidad cada vez que usa. 

Como se dijo, son hipótesis. Pudo ser un malentendido como se escribió arriba, o acciones más elaboradas desde el punto de vista político.

Sea lo que fuere, el incidente no solo fue un punto de tensión adicional a los ciudadanos -que ya tenemos bastantes- sino que reveló que si bien la comunicación entre el gobierno y Polar es mejor, no hay confianza o suficiente confianza para mostrarse "las cartas".

Hay comunicación, pero no confianza, en un contexto de inercia que parece atrapó también a Polar, como a todos.  

Es deseable que el impasse permita reforzar la comunicación y promover la confianza, tan necesaria hoy. No solo entre el gobierno y Polar, sino entre toda Venezuela.

sábado, 20 de septiembre de 2014

Libertad de Simonovis



Una de las cosas que me dicen cuando digo que soy politólogo es, "debes estar disfrutando con todo lo que pasa". Mi respuesta les sorprende: "la verdad no, prefiero lo aburrido de la democracia". 

Esto, porque a los cientistas políticos nos toca hacer el "análisis" de los hechos, muchas veces alejados del "lado humano de la historia", como gustan decir los periodistas. Análisis que pueden ser inoportunos porque tocan la variable poder, que en tiempos de crisis, se pueden ver como insensibles frente a un drama o situación humana. 

Me alegra que Simonovis esté en su casa junto a su familia. Pienso en ellos y en su hija, quien para su corta edad y con mucho coraje moral, mantuvo el mensaje de libertad para su papá, cuando todo se creía perdido. Bravo por ella y su constancia. Hoy debe estar muy feliz.  

Sin embargo, debo hacer el análisis ¿Por qué la libertad con condiciones a Simonovis? ¿Por qué ahora? Estas preguntas son pertinentes, porque la medida fue inesperada. Nadie apostaba por ella, mucho más luego del fracaso del diálogo Unidad-gobierno de abril de 2014.

Tanto para el gobierno como para la Unidad, Simonovis es "un punto de honor". Para los primeros, su no liberación. El 6-12-13, Maduro dejó abierta la posibilidad de una medida a favor del comisario preso. El 16-12-13, Luisa Ortega Díaz dijo estar a favor de una ley de amnistía. Pero la alegría no duró mucho. El 22-12-13, Cabello farfulló que "no hay ninguna propuesta de ley de amnistía". Todos chiton.  

Para la Unidad, también Simonovis es "un tema de principios", como declaró la Mesa el 15-5-14. En este caso, para liberarlo.   

Sin embargo, el asunto quedó congelado hasta hoy ¿Qué pasó?

Lo primero es que si bien la salida de Simonovis fue inesperada, estuvo precedida de liberaciones, con condiciones y sin condiciones.

El 15-8-14 las causas judiciales de 112 de 120 jóvenes detenidos durante las protestas en mayo, fueron sobreseídas. El 20-8-14, otros 78 jóvenes lograron la libertad plena. El 16-9-14 un símbolo de la lucha estudiantil, Sairam Rivas, fue liberada con condiciones. El 20-9-14 Simonovis también sale, con condiciones. 

Estas liberaciones las interpreto como un gesto del gobierno para plantear, de nuevo, la posibilidad del diálogo con la Unidad. Si Simonovis es un "punto de honor", su libertad con condiciones puede significar que ya ese "honor" es menos, al estar satisfechos en buena medida los objetivos de cada grupo. La Unidad, la libertad de Simonovis. El gobierno, mantener su mensaje a su público, y tal vez esto explique la libertad con condiciones.

Políticamente, no puede ser una libertad plena. Al menos hoy, porque el tema es muy sensible para las víctimas del lado oficial del golpe de Estado del 11-4-02. Para la asociación que agrupa a estas personas, la "ley de amnistía es una grosería", como afirmaron luego de reunirse con la MUD el día 24-4-14. 

La libertad plena significaría, para el gobierno, alienarse a buena parte de su base y a las víctimas oficialistas del 11 de abril, en una acción incierta desde el punto de vista político (porque puede generar rechazo en el gobierno e indiferencia en la oposición, es decir, sería peor). De este escenario -supongo- evaluaron una "medida intermedia", que les permita maniobrar por si las cosas no salen como se espera.

Ahora ¿Por qué Simonovis? Luce contradictorio, especialmente luego que Maduro el 18-9-14 denunciara una "guerra psicológica", a propósito de lo ocurrido en el Hospital Central de Maracay con la muerte de varios enfermos, por causas no suficientemente aclaradas por la Ministra de Salud.

¿Por fin José Vicente Rangel logró que su llamado a la liberación de Simonovis -tiene tiempo en eso- fuera escuchado? ¿Habrá sido una sugerencia al gobierno de Ernesto Samper, nuevo secretario de Unasur, quien expresó la posibilidad que el diálogo se reactive? Para esta "reactivación", un gesto es necesario. Ya ocurrió. A cuenta gotas, pero ocurrió. 

Tal vez nunca lo sepamos, pero el gobierno puede decir: Sairam y Simonovis están en su casa ¿Nos volvemos a sentar?

¿Cómo responderá la MUD, no los partidos que la conforman, sino el cuerpo colegiado? La respuesta escapa a este artículo, aunque no espero ni recomendaría que dijera, "vamos a sentarnos ya", pero sí un gesto que deje abierta la posibilidad para hacerlo, cuando sea el momento oportuno (que vendrá).

Otra interrogante importante es: si este es el objetivo del gobierno ¿Es posible "reactivar" el diálogo en Venezuela? 

Mi respuesta no es optimista. A pesar de estar a favor del diálogo, no ahora, también cuando "la salida" estaba en su furor, y en ese entonces afirmar estar de acuerdo con el diálogo y prepararse para las elecciones de AN en 2015, era despachado con el mote de "colaboracionista"; lo in era escribir un "tributo a la guarimba". En esos días, escribí una entrada en este Blog titulada ¿Hay salida? en la que, entre otras cosas, favorecí el diálogo y la vía electoral. No obstante, de marzo a septiembre de 2014, muchas cosas cambiaron. No hay guarimbas o son escasas. Hay otra cosa: el clima de opinión es sujeto de la censura, no solo del gobierno, sino del pensamiento extremista el que -al menos hoy- gana la guerra de la opinión pública y publicada. 

Hoy las barricadas son en la opinión. Hay guarimbas digitales en la forma de opiniones que intentan callar o que se censuren (y auto censuren) las opiniones que se salen del mainstream que no es otro que mantener al país escindido. Esto no se dice de forma abierta. Otro aprendizaje post febrero 2014 es la negación absoluta de todo lo que se hace aunque se haga. En la actualidad, para conocer las intenciones de una persona o grupo, hay que ver qué y cómo niega. Por ejemplo, muchos se "desmarcan" a la velocidad de la luz, de acciones que antes celebraban ¿Genuino cambio o manera de adaptarse a la realidad, pero se mantienen los objetivos?

En dos platos, mostrarse a favor del diálogo hoy día es moralmente más riesgoso que hacerlo en marzo de 2014, aunque no hay guarimbas. Son de otro tipo. Es un clima que pretende defender la "dignidad" pero lo que busca es una suerte de "espiral del silencio" para que no se escuchen opiniones diferentes a la que el diálogo no es posible. Y quienes así lo piensen, deberán pagar un precio moral: ser estigmatizados como "colaboracionistas", "débiles" o lo que ahora se lee mucho en twitter en cuentas de notables o eso que una sociedad perejera como la venezolana creó, personalidades: molestos por la "pasividad" del pueblo, "ya se acostumbraron", "la complicidad vergonzosa", "la indiferencia", "el oportunismo".

Personajes cómodos en sus poltronas, no solo como guerreros del teclado sino como guerreros del micrófono, molestos porque las personas no encienden un quilombo en una cola para comprar comida, medicinas, o para pagar. Estas personas ¿Hacen cola? No. Tal vez nunca hayan hecho una en su vida. Ni siquiera cuando no había escasez. Alguien las hizo y las hace por ellos. Es la frustración que se convierte en agresividad desplazada porque el ciudadano de a pie no los acompaña en sus fantasías, locuras, o en las dos. 

No entendieron ni van a entender que "ser arrecho" no es suficiente en política y menos para ganar una elección. La última lección en esto lo dio el referendum en Escocia del 18-9-14. Pero su lectura será otra: que Salmond no fue "suficientemente arrecho" o que Cameron "compró los votos al ofrecer descentralizar". 

Como decimos en psicología social, su motivación los lleva a la prueba confirmatoria y a la profecía que se auto realiza. De allí no van a salir. 

De aquí mi respuesta poco optimista a la posibilidad de una "reactivación" del diálogo. 

Desde el punto de vista político ¿Quién se va a sentar por parte de la opopsición? La MUD como tal está debilitada. Ni siquiera Secretario Ejecutivo en firme tiene ¿Van los partidos en su propia representación o en representación de la MUD? ¿Y ésta tiene fuerza política para representar a la oposición hoy?

Lo cierto es que tanto el gobierno como la oposición tendrán que ir contra sus extremos.

El primero, contra los que verán en la salida de Simonovis otra "prueba" que Maduro "traiciona el legado de Chávez" y que "ahora sí se necesita una izquierda de verdad". 

El segundo, contra los que interpretarán la libertad del exJefe de Seguridad de la Alcaldía Mayor, como una maniobra del gobierno para ganar tiempo y buscar que le laven la cara al régimen ante el inminente y tan esperado por muchos, default "¿Para qué darle un salvavidas a Maduro?", preguntarán. 

Desde el punto de vista de la opinión -que es lo que analizo en esta entrada- domina la opinión extrema, aunque no parezca, justamente por la "espiral del silencio". Si lo saco por el TL de mi cuenta en twitter, muchas personas se alegraron por la salida de Simonovis, pero otras no. Me quedó la percepción que no querían que eso ocurriera. Y de este grupo, quienes lo aceptan, le restan importancia al gesto que el comisrio esté en su casa con su familia.  

Domina, en el lenguaje de los Bloques políticos del IVAD (al 25-8-14), el 51,2% de los más convencidos, en los dos bloques. Ese 51% impone su agenda al restante 49 por ciento. Este 49 por ciento no está tan organizado como el 51% Tiene individualidades que argumentan, pero no una estructura como los primeros para promover una opinión publicada disciplinada. Por eso, hoy pierde la guerra de la opinión. 

Desde el punto de vista de la agenda, si el diálogo se reactiva ¿De qué se podrá hablar, en un clima de país más deteriorado?

No veo posible tocar los grandes temas y los aspectos sustantivos, que son dos a mi modo de ver ¿Está dispuesto el gobierno a renunciar a la hegemonía a cambio de ser un gobierno constitucional? Dos, ¿Está la oposición dispuesta a reconocer sin condiciones a Maduro y mantenerse en los mecanismos constitucionales? 

Veo imposible responder a estas interrogantes en la actualidad. No hay fuerza ni liderazgo político para eso. 

Si se "reactiva" el diálogo -espero que ocurra- lo que se puede conversar son promover condiciones mínimas para que el juego político fluya. 

Parafraseando a Zygmunt Bauman, como contexto político, Venezuela hoy es una democracia líquida. Hay procesos, pero no cuajan por lo líquido ¿Se firmó o no el contrato colectivo en Sidor? ¿Hay o no un paro laboral en Sidor? A veces parece que sí, a veces parece que no, a veces ninguna de las dos, a veces una y no la otra.  

Parafraseando a Guillermo O'Donnell, como forma de gobierno, Venezuela hoy es una hegemonía delegativa. El partido y el gobierno delegaron en Maduro la construcción de la hegemonía (el Plan de la Patria, Las cinco revoluciones), a título corporativo, no a título carismático, como fue con Chávez.

Así, no pudiendo discutir lo sustantivo y en este contexto y forma de gobierno que se crea, pudiera hablarse para que la democracia sea menos líquida -es decir, fluyan los procesos políticos- y la delegación sea menos hacia la hegemonía, es decir, que algunas instituciones funcionen teniendo al pueblo como factor de contención.

A partir de lo dicho arriba, mi agenda concreta para un eventual diálogo sería: a.-Reglas para un respeto político mutuo, que se observe en el lenguaje político; reglas para las inevitables trompadas políticas que pasa por abordar el papel de la AN como espacio para esas trompadas; y b.-Un CNE que genere confianza a todos los venezolanos, para que los electores sean los que diriman el conflicto existencial de baja intensidad que vive Venezuela en la actualidad, y lo lleven hacia un conflicto agonal. 

Debería estar en la agenda el tema del Poder Judicial, pero pienso que la sociedad civil o el pueblo (como guste), tienen la responsabilidad de llamar a este poder a cumplir sus atribuciones. Recargar un diálogo político con "una lista de mercado" es irreal y no será eficiente. Nuestro sistema político está exhausto. No hay que ahogarlo (aunque ese sea el deseo de muchos). 

La libertad de detenidos por causas políticas es un gesto positivo. Ojalá permita avanzar para que el juego político fluya y salga del estancamiento en que la espiral del silencio de los extremistas lo tiene. 

Se movió una importante pieza en el tablero de ajedrez ¿Quién hará la próxima jugada y cuál será? 

viernes, 19 de septiembre de 2014

Mal comienzo


El comienzo del nuevo Presidente de PDVSA, Eulogio Del Pino, no fue bueno. 

El día 13-9-14 dijo que "Lo que más beneficia al pueblo no es el aumento del combustible, sino ir contra las mafias"

No le resto importancia la lucha contra el contrabando que adelanta el gobierno pero ¿Es esta la declaración que se esperaría del Presidente de PDVSA para un tema tan importante como el de los combustibles?

Tomemos el valor máximo dado por Del Pino para el contrabando de combustibles: 100 mil barriles diarios. De acuerdo al Ministerio del Petróleo, para la fecha en que esta declaración fue ofrecida, el precio de la cesta venezolana era de 90,19$ por barril. Son 9 millones de dólares diarios. Son 3,3 millardos de dólares al año. 

Cifra importante ¿Pero ahora el problema es el contrabando y no el subsidio al combustible, reconocido por el propio gobierno? El 16-12-13, Rafael Ramírez informó que el subsidio anual al combustible llegó a la cifra de 12,6 millardos de dólares. Casi 4 veces el valor del contrabando que reporta Del Pino.

¿La declaración de Del Pino significa que el debate sobre el precio de los combustibles -también anunciado por el gobierno- queda en el olvido?

La afirmación de Del Pino parece apoyar lo sugerido en una entrada anterior del Blog, en El sacudón de Maduro, que el gobierno va a agotar los controles, antes de considerar otras opciones para afrontar el fracaso del modelo de economía centralizada que intenta aplicar en Venezuela.

No espero de Del Pino o de otro vocero del gobierno que anuncie con bombos y platillos que "se va a aumentar la gasolina", sin más. No espero ni deseo una "declaración neoliberal". Los argumentos dados desde los 90 para subir el precio de los combustibles no me convencen. La idea de una "justicia poética" con el aumento -como los "ricos" son los que tienen carros, el aumento es una forma de "ponerlos en cintura" y quitarles el subsidio que los favorece- tal vez en los 90 tenía algún sentido, pero hoy no mucho, a pesar que el gobierno y la new right venezolana coinciden en decirlo. Son de las famosas "matrices" que se crean, se repiten y se repiten, sin preguntarse si todavía tienen sentido decirlas.

Si se hace algo parecido a una "observación participante" en una bomba de gasolina (las he hecho, en bombas en zonas premium de Caracas) para ver la cotidianidad de echar gasolina, el argumento de los "ricos" no me luce convincente, a pesar que en los números, efectivamente, el subsidio es regresivo (de acuerdo a Grisanti, 2011 los hogares "ricos" consumen nueve veces más gasolina que los hogares "pobres").

En esas observaciones, he visto carros caros, pero también muchos carros normales y varios "catanares". Eso me llevó a pensar que si bien recibimos un subsidio, el mismo ayuda a llevar la vida cotidiana. En sentir que algo, al menos, no es caro y pese a la escasez que a veces hay en las bombas, puedo adquirirlo con facilidad. Hay una cultura del consumo de la gasolina que trasciende los números. Una subida, si bien corrige el subsidio, sí impacta en la vida cotidiana de la gente. Y bastente, diría. 

Por ejemplo, si el precio se lleva a 2,6 bolívares/litro como sugiere PDVSA, un carro que tenga un tanque de 40 litros; que llene el tanque tres veces a la semana, son 312 bolívares. Al mes, son 1.248 bolívares. Al año son 14.976 bolívares. Con el valor de 0,097 bolívares por litro (la de 95), la cuenta es 46,56 bolívares al mes y 558,72 al año. 

Para una sociedad con sueldos y salarios comidos por la inflación, en un clima de incertidumbre y escasez, 1.200 bolívares -la diferencia al mes entre el precio actual y el sugerido- en algo que ya se asume de uno porque "es mi parte del petróleo", es platica. El aumento no va a alegrar, pese al discurso que "un litro de gasolina cuesta menos que una botella pequeña de agua" o el cuento "de los ricos". 

Lo que cuestiono de la declaración de Del Pino no es el tema del contrabando -que es real- sino reiterar un "comodín" del poder venezolano: todo es culpa de un "enemigo externo". Ahora, el contrabando. No hay probemas de fondo. No hay otras maneras de ver el problema. Hay que tratar a las personas como menores, nunca decirles todo (restos del positivismo) y apelar a lo ya conocido: con más controles, seremos felices, a pesar que en la realidad, no sirvan o promuevan el contrabando que se busca erradicar. 

¿Por qué no plantear el tema en otro contexto? Pienso que la gasolina hay que subirla, no tanto porque hay que "castigar el consumo de los ricos" -parte de la quincalla verbal del populismo de la política venezolana para atrapar votos- sino porque para las finanzas de PDVSA (y para el país), el subsidio se hace insostenible, como ya vemos: caída de la producción petrolera, accidentes laborales (Amuay), corrupción, contrabando, opacidad en las cifras, pérdida de competitividad de PDVSA. 

¿Por qué no probar con medidas innovadoras para el contexto venezolano como lo hecho por Irán para subir el precio de la gasolina?

No lo veo como panacea, pero lo que rescato de la experiencia persa es lo novedoso de la solución -colocar de forma directa recursos en manos de las personas- lo que sería mucho para un país tan conservador como Venezuela. Eso sí sería un verdadero "sacudón".

Una idea así u otra novedosa rompería con lo tradicional en Venezuela: hacer aumentos, y uno se entera cuando llega a caja a pagar o cuando aparece la factura. 

Por ejemplo, la electricidad aumentó por más que quieran ocultar la subida con frases rimbombantes como racionalizar el subsidio. En casa, la factura llegó con un incremento 3 veces lo que se pagaba normalmente. Me enteré cuando la vi. 

¿Qué tal un mejor trato al ciudadano y sí, sube la luz, pero al tiempo que aumenta, hay una batida de Corpoelec por las principales vías del país para reparar las luminarias dañadas; camiones y camiones reparando las luces? Con gusto pago la racionalización del subsidio. Comunicaría que hay una consideración hacia el pueblo, que se le respeta.  

No creo que la idea aplicada en Irán le guste al gobierno -porque colocar dinero en manos de las personas es una forma de aumentar su libertad- pero le haría mucho bien a Venezuela. La discusión sobre el aumento de la gasolina tendría otro nivel; saldría de lo tradicional en el discurso político venezolano -los "buenos" y los "malos" en donde estamos atrapados por los "radicales de ambos bandos"; discurso que les permite tener ganancias políticas al controlar la opinión- y al ciudadano le daría otra entidad, otra manera de relacionarse con su principal industria. Otro nivel: ya no receptor gracias a la bondad del poder, sino sujeto de y con poder en sí y para sí. Sería una medida que promovería la igualdad, de verdad verdad.  

¿Cuándo en Venezuela nos pondremos los pantalones largos para discutir los problemas del país y sus soluciones, fuera de los lugares comunes o de lo tradicional?

¿Cuándo alguna idea, que no se limite a una consigna (gobierno) o a una frase "popular" (oposición)?

domingo, 14 de septiembre de 2014

"Es la Asamblea Nacional, estúpidos"


Al menos así es para el gobierno, al parafrasear la famosa frase de la primera campaña de Clinton en 1992, "Es la economía, estúpido".

Diría que la noticia política de la semana que cerró el domingo 14-9-14 es esa: el gobierno de Maduro arrancó la campaña para la elección de la Asamblea Nacional en 2015.

Lanzó propuestas que seguramente van a motivar a sectores del gobierno: que el 50% de los candidatos del PSUV sean menores de 30 años y la paridad 50% hombres-50% mujeres en las nominaciones. Van a motivar, porque el tema del cambio, la renovación, es parte del contenido de los mensajes del PSUV, sean del partido o de los críticos. 

Seis declaraciones que pueden agruparse en dos categorías, nos indican la idea de estrategia que maneja el gobierno. Al menos hoy.

La primera categoría corresponde al contenido si se quiere "tradicional" del gobierno en las campañas electorales: la oposición es caos y el gobierno es garantía de paz y estabilidad. El 8-9-14 Maduro abordó este contenido al afirmar la necesidad de una "gran victoria" del PSUV en 2015 para "garantizar la paz y la estabilidad".

Acompaña este contenido otro tampoco no tan nuevo: Cabello informó acerca la designación de enlaces para comunicarse con los partidos del "Gran Polo Patriótico". 

No es la primera vez que se hace, pero la relación del gobierno con sus aliados nunca ha sido buena. Pienso que es porque los objetivos de los dos son distintos en lo fundamental.

Los partidos del "polo" quieren co-gobernar y por eso hablan de una "dirección colectiva". El PSUV -con Chávez y ahora con Maduro- no quiere una "dirección colectiva" sino un gobierno conducido por el Presidente, de forma personal. 

De aquí que la relación sea tensa, con acercamientos y alejamientos, pero no rupturas como las ocurridas durante 2007, cuando el referéndum para cambiar la constitución. 

La segunda categoría es una vía relativamente nueva. No quiere decir que los mensajes sobre la estabilidad no sean útiles -al gobierno le ha ido muy bien con este contenido, ante una oposición que no termina de construirse como alternativa que genere confianza, en ninguna de sus versiones "salidistas" y "crecer"- pero ya son una constante en los mensajes electorales del gobierno. 

La nueva vía que explora Maduro -si resulta- puede darle rédito no solo electoral sino político. Consiste en tocar no la superficie de las emociones, sino lo que está detrás de ellas. 

El tema de la captahuella para controlar la compra de alimentos es un ejemplo. Los primeros mensajes del gobierno apuntaron a destacar su obligatoriedad para atacar al contrabando. Ante la justificada reacción en contra de la oposición y de buena parte de la sociedad porque se trata de un racionamiento electrónico, este contenido comenzó a cambiar. 

Luego de un silencio, el contenido que emerge es que la captahuella trae orden, estado que es demandado por la sociedad, dada la incertidumbre y poco control que tenemos de nuestra vida cotidiana, por la inseguridad, la inflación, la escasez. Sabemos que vamos a ir al mercado. No sabemos si hallaremos lo que necesitamos (ya tenemos desesperanza, y asumimos que no, que no habrá, "pero hay que ir para ver"). 

Pero, poco a poco, emergen los contenidos vinculados al "laboratorio para el captahuella" que es el estado Zulia, en donde ya se usa la tarjeta de racionamiento electrónico.

De los distintos reportajes que he leído en la prensa sobre la cotidianidad del captahuella en Zulia, lo que me queda es que si bien la gente prefiere que no se aplique, ante la realidad del "Estado de naturaleza" en que se ha convertido hacer un mercado -en casa, yo lo hago, y días antes noto que me transformo, voy predispuesto de forma agresiva- no solo por los precios, la escasez, sino las colas y a veces, las peleas que se arman para agarrar algún producto o cuando se va a pagar, por el bululú y los coleados. 

Tal vez muchos compradores estén dispuestos a sacrificar parte de su "libertad de compra" para tener un "orden político" en el mercado, que tenga estabilidad y predictibilidad, en la escasez, pero estable; y no el azar que hay cuando se va a comprar algo. Quienes no estamos dispuestos a ceder parte de esa libertad -como es mi caso- pagamos un precio alto: no ir al mercado, y quedarnos con la incertidumbre ¿Habría o no habría, perdí la oportunidad o no? o caminar mucho para explorar lugares y, de a poquito, conseguir lo que se busca. Se hace menos cola, pero se invierte más tiempo y dinero. 

En épocas de inflación y escasez, no hay solución win-win posible.  

La tarjeta de racionamiento electrónico viene a ser una suerte de "Leviatán electrónico" para que exista cierta tranquilidad cuando se compra, que es lo que reportan los usuarios zulianos.

En el fondo, el mensaje del gobierno es la estabilidad en la escasez, pero estabilidad al fin. Mientras la oposición sigue en la lógica discursiva AD-Copei -voy a decir lo malo que está todo y apostar al colapso del gobierno, porque así, de forma automática, van a votar por mi en la próxima elección- el gobierno trata de hallar un "óptimo" -si es posible- y ensaya con contenidos, estrategias, y mensajes que enfatizan que si bien "hay problemas, somos garantía de orden" ¿Funcionará como en otras ocasiones? Sí, pero con menos fuerza que antes. 

Donde Maduro trata de ganar espacio es con un asunto con el que arrancó su gobierno, pero luego perdió fuerza: la lucha contra la corrupción ¿Recuerdan los primeros casos de Fonden, Cadivi, Consuelo Cerrada, entre otros, que fueron bandera inicial del gobierno? De esos casos, poco se sabe su situación actual. 

La lucha contra la corrupción regresó. Una manera en que lo hizo son las acciones contra el contrabando, en donde el gobierno muestra cifras de magnitudes importantes en alimentos y combustibles, que puede tener el efecto para muchos, que estas acciones tienen algún sentido y, en el fondo, apuntan a comunicar estabilidad, en esta ocasión, "de la mano dura", también demandada por la sociedad (también es un mensaje a los grupos críticos del gobierno, los que cuestionan la tibieza del gobierno de Maduro).

Maduro lanzó dos apuestas que veremos si llegan a algo. Una gran debilidad de Maduro son sus excesivos anuncios, como quien tiene que informarlo todo para ver cuál es la reacción, pero muchas veces se quedan en nada. Así fue con la "reorganización de los ministerios" que quedó en una cadena para anunciar el "sacudón", el cual no llenó las expectativas.

Tantos anuncios del tipo, "Pasó x cosa, tengo pruebas, y las voy a presentar al país", le resta bastante credibilidad a Maduro. Todavía estamos esperando las "pruebas" de la persona de la MUD que había planeado asesinar a Leopoldo López, y por eso la diligencia del gobierno para su captura. 

Las apuestas lanzadas son la intervención de la Dirección de Mercado de PDVSA -que ocurra a pocos días de la salida de Rafael Ramírez del ministerio del petróleo, se presta a suspicacias- por "conductas distorsionantes" en la distribución de productos, y una afirmación hecha el 12-9-14, en la que Maduro comentó que "revelará resultados dolorosos" en casos de corrupción, de "personas en las que uno creyó".....bueno, veremos. Lo cierto es que a Maduro le gusta jugar con las expectativas, aunque la eficacia de esto cada día es menor, lo que contribuye -como se dijo- a que pierda credibilidad. 

¿Lo anterior dará los resultados que el gobierno espera, para crear su momentum de cara a 2015? (recuperarse en los estudios de opinión para ir con ventaja a esta elección). La respuesta es para otra entrada, pero lo cierto es que desde el punto de vista de los bloques políticos (cómo las personas se distribuyen en función de su identidad política: oficialista, oposición, independiente) del IVAD, el gobierno no está en su mejor momento, y el viento puede favorecer a la Unidad. No es la primera vez que esto pasa, pero sí que la diferencia entre uno y otro bloque sea importante, al menos desde que el IVAD hace este cálculo, me atrevería a decir. 

En los Bloques políticos situacionales -cómo los independientes se distribuyen en las identidades políticas en un momento determinado- el 30-3-14 el Bloque oficialista era de 36,2 por ciento. El 25-8-14, bajó a 32,5 por ciento.

El Bloque no oficialista registró el 30-3-14 48% y el 25-8-14 subió a 49,8 por ciento.

Si se redondea, 50% a 33 por ciento, lo que es una buena condición que tiene la Unidad para crecer. Y todavía queda un 17,7% de "No identificados" que pueden abordarse, conquistarse. 

Es un condicional la afirmación anterior, porque va a depender del trabajo político de la Unidad, que no es objeto de análisis de esta entrada. Solo comento que percibo a la oposición -como se dijo arriba- anclada en la lógica AD-Copei, que consiste en decir todo lo malo y que por eso, automáticamente, se vota por la oposición y ésta ganará. De manera que el discurso opositor hoy es una competencia por quién dice con más ruido las dificultades y carencias, y no se "deja carajear" por "Nicolás". Todo el mundo está compitiendo en este "Idol político" con miras a posicionarse para 2015 (aunque lo nieguen). 

No estoy tan seguro que la Venezuela de 2014 sea igual a la Venezuela de AD-Copei, y que el "péndulo del discurso del desastre" funcione como en el pasado. Creo que no va a funcionar. 

El tema de la tarjeta de racionamiento electrónico y la venta de Citgo son buenos "laboratorios discursivos" para evaluar cuál grupo -gobierno u oposición- logra persuadir al público. Hasta ahora, no tenemos números que nos permitan decir cuál persuade más, salvo guarismos muy generales. 

A mi modo de ver, estos dos casos son verdaderas pruebas para la oposición. Si logra triunfar desde el punto de vista de los argumentos y la persuasión, el potencial que tienen los Bloques políticos lo favorecerá para 2015 o para después.

"Es la Asamblea Nacional, estúpidos", dijo esta semana el gobierno para comenzar la campaña para la elección parlamentaria de 2015 ¿Y las fuerzas de la Unidad? Mejor lo dejamos para otra entrada.....