El 19 por ciento de María Corina

 



María Corina Machado (MCM) subió 19% en la evaluación de imagen favorable en el estudio AtlasIntel-Bloomberg (AI-B) de junio a julio. Una verdadera sorpresa. Al menos no lo esperaba. De hecho, cuando escribí el análisis para El Cooperante acerca del comportamiento de la oposición durante el terremoto del 24 de junio -publicado el 21 de julio por ese portal donde escribo desde febrero de 2021- constaté que, para el estudio de junio de AI-B con campo entre el 26 al 30 de junio, María Corina no capitalizó el terremoto en su imagen favorable. El promedio entre febrero y mayo de su imagen favorable es de 55% En junio, su aprobación fue de 53% Incluso, bajó 2 puntos. Pero en julio sorprendió con un incremento de casi 20 puntos en 30 días ¿Cómo explicarlo?

Aunque AI-B publica sus encuestas a finales de cada mes -la de julio no fue la excepción- la aparición de este sondeo se dio en el clima en que la opinión de MCM atacaba a la mesa de conversación chavismo-AN 2015, porque consideró que este espacio “tuvo el atrevimiento” de entrar en un terreno que considera suyo exclusivamente: el del cambio y la transición política.

Al creer que los diálogos quitarán protagonismo a MCM, o que “la traicionarán”, o no serán para definir la fecha de una elección presidencial que simbolice la “capitulación del chavismo”, la atacó con fuerza. Por eso, cuando salió el estudio me pareció sospechoso. Aunque no tengo elementos para invalidar a AI-B y es la encuesta que analizo para El Cooperante -es la única que sube todos sus resultados al público a diferencia de las venezolanas, las que no pueden por cláusulas de privacidad y aparecen a cuentagotas como la Datincorp de agosto de este año- pensé que la firma se prestaba para la campaña de la oposición mayoritaria para desacreditar a la mesa entre el chavismo y la AN de 2015.

Pasada la reacción inicial de sospecha hacia AI-B, no pienso que la firma se haya prestado para una matriz comunicacional de la oposición MCM. Sencillamente, su encuesta entró en el clima que esa oposición ya había creado, y la usó para potenciar el discurso que persiguió desacreditar ese espacio de negociación política.

Que recuerde, no es frecuente que un político suba casi 20% en un mes. Por ese motivo pregunté a Gemini -la IA de Google- lo siguiente, “¿Puede un político subir su popularidad en una encuesta 19 puntos en un mes?”. Gemini respondió,

“Sí, es técnicamente posible que un político suba 19 puntos en un mes dentro de una encuesta, pero se trata de un fenómeno muy poco frecuente y que generalmente requiere condiciones excepcionales.

“Las principales razones o factores que explican un salto de esa magnitud en tan poco tiempo incluyen:

“Eventos disruptivos (‘Efecto Bandwagon’ o crisis): Un evento de alto impacto mediático, como una gesta heroica, la superación épica de una crisis, un atrincheramiento victorioso frente a un rival político o un acto de victimización extrema puede alterar masivamente la percepción pública en cuestión de días.

“Efecto de ‘Consolidación de voto’: Ocurre frecuentemente cuando un candidato de un sector dividido logra que otros competidores se retiren de la contienda o declinen a su favor, absorbiendo inmediatamente la intención de voto de esos competidores en un solo bloque.

“Inicio de campaña masiva o nivel de conocimiento: En políticos poco conocidos (con alto nivel de desconocimiento general), una campaña publicitaria agresiva o una sobreexposición mediática puede llevar la intención de voto de niveles mínimos a cifras de dos dígitos rápidamente.

“Factores metodológicos (Sesgos y Margen de Error):

“Variaciones de muestra: Si la encuesta anterior y la actual utilizaron metodologías, marcos muestrales o tipos de encuesta distintos (por ejemplo, presencial vs. telefónica), la comparación directa puede ser engañosa.

“Sesgo de la encuestadora: Existen firmas que adaptan sus resultados a intereses de parte o aplican ‘cocinas’ cuantitativas muy disímiles entre mediciones.

“Margen de error y tamaño de muestra: En muestras reducidas, el margen de error estadístico sumado a la volatilidad real puede abultar artificialmente la diferencia porcentual.

“Cuando se observa una subida tan drástica en 30 días, la recomendación habitual en análisis político es contrastar el estudio con otras encuestas independientes del mismo período para verificar si se trata de una tendencia real sostenida o de un valor atípico (‘outlier’) producto de la metodología” (subrayados míos).

Gemini dio en el clavo. Describió muy bien el estilo para hacer política de María Corina en “Eventos disruptivos”. Habló de MCM sin mencionarla. Así hace política y a su público le fascina sea así. Es el motivo por el que aumentó 19 por ciento. Todo es una épica del “bien contra el mal” en modo de “gesta heroica”, desde unas grandes vidas en tuiter, por supuesto. “Comfort first” es la consigna de su público.

En Venezuela no disponemos de otros estudios de opinión públicos para contrastar. Sí de AI-B en diferentes fechas. El contraste será con los estudios de AI-B de otras fechas.

Nuevamente señalo, como hago en los artículos para El Cooperante que analizan las encuestas de AI-B, que el método de esta firma no son entrevistas cara a cara sino un “reclutamiento digital aleatorio” y las muestras son “post estratificadas” con un “algoritmo iterativo”, por lo que “las muestras resultantes se asemejan así al perfil de la población adulta”. Es decir, la representan.  

En el descarte de razones de método que presento a continuación esto se nota. La población es similar en los vectores de clasificación en los diferentes estudios.

Veamos el salto en la aprobación de MCM en la imagen 1:


 

Para muchos, el motivo del incremento fue cuando se habló que volvería a Venezuela luego del terremoto del 24 de junio. Puede ser, pero puede no ser. No es mi hipótesis o, mejor dicho, no la es como causa única. En el estudio de AI-B de junio no subió, y el campo fue del 26 al 30 de junio. Luego del sismo. Se podrá decir que fue muy pronto, y ocurrió algo como un “efecto posterior” a favor de MCM que se manifestó en julio. Para este mes, la fecha del campo de la encuesta de AI-B fue del 30 de julio al 3 de agosto, más de un mes luego del terremoto. Es plausible el “efecto posterior”.

Comienzo con el descarte de hipótesis para dar cuenta de la subida de Machado. Arranco con lo que Gemini llama “Factores metodológicos”.  

Lo primero que evalué fue el tamaño de las muestras, como lo indica el cuadro 1. El margen de error y el nivel de confianza son estables en los estudios de febrero a julio de 2026, aunque el margen de error del estudio de julio es el mayor desde febrero, pero solo 1 punto. El nivel de confianza es el mismo en todas las encuestas de febrero a julio de 2026. Observemos el cuadro 1:


El cuadro 1 reveló que la muestra de julio es la más pequeña desde febrero. El promedio de entrevistas entre febrero y julio son 3.160 entrevistas. En julio hizo casi 1/3 del promedio de entrevistas que habitualmente hace AI-B para sus encuestas. Una primera hipótesis sugiere que la subida de MCM está en la muestra. Como es más pequeña, tal vez se seleccionaron a más personas que apoyan a María Corina y eso explicaría el incremento en la popularidad de la premio Nobel de la paz.

Lo anterior nos lleva a revisar la distribución de los vectores en las muestras para contrastar si es así. Es decir, si en julio se seleccionaron a personas que respaldan a Machado en una mayor proporción porque la muestra es más pequeña, esto debería verse en los vectores de clasificación si se comparan con otros estudios antes de julio. Notemos el cuadro 2:


No hay diferencias en los vectores de clasificación en los distintos estudios de AI-B. En el promedio entre febrero y junio, sí hay diferencias en el vector Nivel educativo con respecto a junio y julio, pero desaparece entre junio y julio. Los atributos de la población son similares. En junio, MCM logró 53% de popularidad y en julio 72% de aprobación. Si hubiera diferencias en los vectores de junio y de julio, el 19% pudiera explicarse en los vectores que indicarían diferencias en la población, pero es la misma independientemente del tamaño de la muestra.

Al no haber diferencias en los vectores de clasificación, la subida de 19% no se explica en algunos de ellos. Los vectores de clasificación son similares de febrero a julio, salvo en el vector Nivel educativo cuando se promedian los vectores entre febrero y junio, pero son similares en junio y en julio, aunque MCM subió en julio con respecto a junio. Si son iguales, pero María Corina aumentó, la explicación, entonces, debe estar en otros motivos distintos al método.

Un punto importante es que María Corina no fue la única que subió su imagen favorable entre junio y julio.

De las 13 figuras que AI-B mide desde febrero -en julio, incluyó a Vance y a Lorenzo Mendoza- 8 incrementaron su imagen positiva, en este orden: MCM (+19%), Edmundo González U. (+18%), Marco Rubio (+12%), Juan Guaidó (+5%), Henrique Capriles (+4%), Leopoldo López y Diosdado Cabello con un punto cada uno. Maduro mantuvo su valor, y Delcy Rodríguez, Cilia Flores, Enrique Márquez, y Jorge Rodríguez bajaron 4, 7, 1 y 4% respectivamente. El crecimiento de María Corina ¿de dónde viene, entonces? Pasemos al cuadro 3:


Los 19 puntos que se agregaron a la evaluación favorable de MCM en julio, vienen de la opinión negativa (-14%) y No sé (-5%), que suman lo que aumentó en aprobación: 19 por ciento. Es decir, quienes en junio expresaron opiniones negativas o no saber cuál evaluación tener ante MCM, en julio son menos. En redondo, en junio, la opinión desfavorable y No sé sumó 48% mientras en julio fue 29 por ciento. Perdió 19% que se fue a la opinión favorable sobre María Corina.  

Igual fue el caso de Edmundo González. En junio, la suma de la evaluación desfavorable y No sé totalizó 57 por ciento. En julio 40 por ciento. Cayó 17% valor que, igualmente, se pasó a la opinión positiva acerca de Edmundo.

El crecimiento de MCM y de Edmundo González viene de personas que en julio cambiaron su evaluación negativa o no tenían una en junio, y en julio es una favorable.

Queda conjeturar por qué el cambio en la opinión pública ¿Qué sucedió entre el 1 de julio y el 4 de agosto? El lapso entre el fin del campo del estudio de junio y el de julio. Entro en los motivos políticos para explicar el aumento de 19% en la imagen favorable de María Corina.

Descartada las razones de método para explicar el aumento en la imagen favorable de MCM, mi hipótesis para dar cuenta del incremento es lo que llamo la “hipótesis de la exposición”, que sugiere que estar en la opinión pública tiene un efecto de recencia: el público lo recuerda y asume esquemas vinculados a la figura política que está expuesta, que tiene presencia en la opinión pública.

El tiempo entre el 1 de julio y el 4 de agosto fue uno de exposición pública y en medios para María Corina y también para Edmundo. Se recuerda que los dos aparecen juntos en actividades políticas y firman comunicados. Que los dos aumenten su imagen favorable en una proporción cercana -19% y 18% respectivamente- puede probar la “hipótesis de la exposición” y que se asocia a los dos, quizás más de María Corina con Edmundo que de éste con aquélla. Ella lidera y él es el símbolo. Ambos actúan juntos para reforzar lo que significan desde el punto de vista político.

La “hipótesis de la exposición” se da con lo que sugiere Gemini para explicar un aumento de 19 por ciento: “eventos disruptivos”. María Corina no solo tuvo exposición en la opinión pública, sino que fue con “eventos o posibles eventos disruptivos”, como a ella y a su público le encantan: un relato épico de “los buenos contra los malos”.

María Corina sonó en el público con las noticias sobre su venida a Venezuela luego del terremoto del 24 de junio. Tanto fue el ruido, que Trump señaló que los EUA no fueron ni son obstáculo para su vuelta. Kozak lo reiteró en la audiencia en el senado de los EUA del 12 de julio.

El tema de su regreso le dio mucha exposición y, además, como le gusta a su público: su retorno fue construido como el de la salvadora que vuelve a su país a eso: a salvarlo “de los malos” (Delcy Rodríguez y el ejecutivo encargado). Una gesta heroica, propia de MCM.

Lo disruptivo sería el regreso que seguramente tendría como escenario algún edificio derrumbado en Vargas, con personas que la rodearían y la aclamarían, las cámaras de los medios internacionales listas, y las portadas mundiales ya preparadas con algo a lo MacArthur en Filipinas de 1944, “People of Venezuela: I have returned!”. Emoción total en su público: el 19% era posible.

Antes del anuncio de su venida, se promovió la matriz de opinión de “no hay Estado” y “los ciudadanos se organizan solos”. El retorno de Machado, de manera sorpresiva, seguramente buscaba producir una crisis en el gobierno de Delcy Rodríguez. Eso fue el “evento disruptivo” que no fue por lo que puede denominarse, “matriz disruptiva”. Pero energizó a su público y puso a María Corina en el centro del debate político luego de un relativo silencio desde el manifiesto de Panamá suscrito en mayo de 2026.

Seguramente eso dio motivos a quienes en junio tenían una opinión negativa o no tenían una formada, porque evocó el esquema de “María Corina luchadora”, que encanta a su público; “la arrecha, nojoda reina”, como cuando salió por mar de Venezuela en diciembre de 2025. Su público necesita esas historias de aventuras y de heroísmo para confirmar que “están en el lado correcto de la historia” y su “superioridad moral” frente al gobierno y a los demás sectores de la oposición.

Además, cuando María Corina tiene exposición pública, en su grupo se evoca la imagen de la “capitulación” del chavismo. Comienza el clima de “ahora sí, algo va a pasar”, que energiza a su base hasta que sucede algo en contra o el tiempo la desinfla.

Antes el chavismo tenía más capacidad para responder y desinflar expectativas. Hoy esa tarea la hace mayormente el tiempo. El público de MCM nota que no pasa nada, se deshincha, y regresa a su gran vida desde tuiter hasta la próxima adrenalina, para repetir el ciclo expectativas-desinfle.

La exposición de Machado en la opinión pública prosiguió luego del clima que regresaría a Venezuela. A finales de julio, concretamente el 26, Machado y González Urrutia fijaron posición con respecto a la mesa de conversaciones entre el chavismo y la AN de 2015, diálogo que formalmente arrancó el 6 de agosto. El documento que firmaron, igualmente, con el contenido propio de la oposición que lidera María Corina: no avaló la mesa, pero no la rechazó, sino que hará seguimiento a sus resultados. Que no la avalara fue aplaudido por su público, “porque la mesa es de los políticos tradicionales”. Adrenalina a millón en redes sociales.

Con el diálogo chavismo-AN 2015, vino el clima de opinión que el propósito de las pláticas no es otro que la “capitulación” del chavismo. Definir una fecha para que deje el poder. Este clima de opinión tuvo fuerza en redes sociales, impulsado por toda la estructura de redes sociales que apoya a Machado, para presionar de la mesa un anuncio en ese sentido luego que comenzaron los encuentros. Especialmente para la reunión del 12 de agosto.

La presión bajó un poco cuando se anunció la libertad de 131 personas detenidas por motivos políticos, pero hoy vuelve a subir porque hay un marcaje a lo que la mesa ofreció o comentó haría, a manera de presión para que el marcaje lleve al objetivo de la oposición MCM: una fecha para las presidenciales. Es su meta. Algo como “por las buenas o por las malas harán el anuncio”. La presión se hace desde redes sociales, con algún ruido en la calle en protestas, pero con guantes de seda para no molestar “al tutor” y a “los gringos”, como este sector se refiere a Trump y a los norteamericanos luego de su despecho porque el Norte no puso a mandar a la oposición MCM luego del 3 de enero.

Mi hipótesis para explicar por qué MCM subió 19% es porque tiene más exposición en medios, construida como a su público le gusta: la “capitulación” del chavismo es lo único aceptable, y María Corina hace cosas que otros no hacen. Mantiene su “pureza”. No se “contamina”. Es otra “lucha por la independencia”. 

¿María Corina subirá más o se quedará en el 72% de popularidad, que es bastante alto? Mi pronóstico es depende de lo que haga. Hay un momento María Corina, es un hecho, pero que no es tan fuerte como en 2023 o 2024, pero es su momento político.

Por ejemplo, la identificación partidista en Datincorp con campo en agosto de 2026. En números redondos, Vente tiene 12% de identificación, el PSUV 7 por ciento, y AD 3 por ciento. No son grandes cifras, pero la opinión tiende a favorecer todo lo que es María Corina. En julio de 2024, Delphos indagó la confianza en organizaciones. Vente tuvo un 29% de “mucha confianza” (UNT logró un 22% de “mucha confianza”). La pregunta es si UNT mantiene ese nivel de confianza, que sería una buena noticia, para contrastar con la confianza hacia MCM que debe mantenerse.

Si María Corina regresa a Venezuela de manera sorpresiva y tiene éxito, pensaría que su aprobación subirá, pero no mucho. Un 72% es bastante. Tendría que reducir mucho la opinión negativa y el No sé, que es de donde crece. Pongamos que lo logre en un 8% ¿Al 80%? El mensaje de MCM sobre el acuerdo petrolero la expone en la opinión pública, pero ¿la subirá? No fue un mal mensaje ¿será constante? ya es especular sobre un número. Eso es para los creíbles de María Corina en tuiter.

Si Machado baja en su exposición probablemente sus números de imagen favorable caigan. No creo pueda mantener el 72% en el tiempo sin una fuerte exposición de manera constante como tuvo entre junio y julio, y sin hacer algo épico. En síntesis, pensaría que va a bajar, pero el promedio de su aprobación es 54 por ciento. No pensaría que caerá 19% pero sí bajará ¿Cuánto? No sé. Ya sería inventar. De nuevo, los creíbles de María Corina -ahora “romuleros”- tienen la palabra.

La “hipótesis de la exposición” puede tener respaldo si se ve desde otra perspectiva: Enrique Márquez. El 27-2-26 dio una muy comentada rueda de prensa. Luego, entró en un silencio hasta su rueda de prensa del 20 de agosto, que el político justificó con que se reunió con personas y organizaciones para trabajar en la idea del Pacto por Venezuela, que presentó el 20 de agosto. Seis meses de silencio.  

En el estudio de AI-B de marzo, Márquez apareció con 19% de aprobación: 1 de cada 5 venezolanos. Mantuvo ese porcentaje en la encuesta de abril. En la investigación de mayo bajó a 16 por ciento. En junio, a 11 por ciento. En AI-B de julio, el silencio pasó factura: pasó de 19% a 10% de aprobación. Creció más la opinión desfavorable hacia Márquez y menos el No sé, que en julio es del 49 por ciento. El vacío que Márquez dejó lo llenaron sus adversarios como hacen ahora con el Pacto por Venezuela.  

¿Enrique Márquez subirá? Si la “hipótesis de la exposición” es plausible, debe aumentar. No mucho, pero debe subir porque salió del silencio.

El “no mucho” es porque lo que tuiter destacó como su principal oferta -para destruir la propuesta del pacto como tal, y descalificarlo como opción presidenciable- fue la afirmación sobre elecciones en la base, que incluyó a los consejos comunales y a los gremios. Esto fue usado por los batallones de María Corina en redes sociales para fustigar la propuesta de Enrique Márquez.

Márquez debería subir, pero el efecto de recencia que seguramente es lo de la elección en los consejos comunales, le restará fuerza a su idea y no aumentará tanto.

Tampoco contrarrestó bien la campaña en su contra o en contra de su idea. Márquez no es una figura carismática, sino “muy sensato” -que encanta en las élites, emocionarse es visto con reservas, con temor- pero mostrarse demasiado consensual para explicar lo que quiso decir, no creo le reporte un beneficio importante en la opinión pública. Hasta Boric advirtió recientemente que “El fanatismo por la moderación no lleva a ninguna parte”. Márquez debería ser menos moderado y comprometerse más con su Pacto por Venezuela. Un poquito de fogosidad no le caería mal, aunque las élites se pongan nerviosas, que tampoco vendría mal.

Es lo que buscó con su video de respuesta a Hausmann y polarizar con MCM ¿Subirá? También es especular.

Pero popularidad no es intención de voto. Cuidado con confundirlas. Para AI-B, MCM sacaría 57% en una elección, 15% menos que lo que tiene como popularidad. Parece un valor constante para Machado. En julio de 2024, Delphos midió el techo de cada candidato posible. El 54% manifestó que votaría por María Corina. Cercano a lo que AI-B reporta como intención de voto, que es otra medición, pero son cercanas.

Cifra importante de intención de voto la de AI-B que revela que, más allá de la popularidad, es el momento político de María Corina. Por una sencilla razón desde la misma encuesta AI-B de julio.

En las personas medidas, se incluyó a Lorenzo Mendoza. Su imagen favorable es de 58 por ciento. Pero a la hora de votar, obtiene un 9 por ciento. Es decir, no le quitó a María Corina. Cae 49% y es de esperar que quienes tienen una imagen favorable de Mendoza no voten por él en una elección si MCM compite. Por su parte, Delcy obtiene más o menos lo que es su imagen favorable en AI-B, cerca de un 18 por ciento. Nótese que Delcy saca más que Mendoza, pero porque el votante polariza a favor de MCM. De nuevo, es su momento.  

Para la firma, la elección es prácticamente de Machado: tiene el 57% Delcy el 18% Mendoza el 9% otro candidato 5% y el No sabe/voto blanco/nulo el 11 por ciento. Si se suma MCM y lo No MCM resulta en 57% y 43 por ciento respectivamente. Asumamos que todo se va a Delcy, sería un 57% versus 43 por ciento. Ceteris paribus, María Corina tiene una amplia ventaja. Es su momento. Que lo use virtuosamente para hacer viable que llegue al poder -lo que realmente quiere- es otra cosa. Pienso no lo hace, por más que sus batallones y creíbles se empeñen en convencernos de lo contrario con profundos tuits, hilos, y citas de libros y papers.  

Lo que llama la atención no es que María Corina no haga cosas -hace, ciertamente- o simplemente espere su momento para las elecciones que vendrán. Lo que destaca es la poca habilidad política sobre como lo hace, que no significa que deje de tener sus planteamientos o ser como es, pero se mantiene en la idea que el tiempo hará posible la capitulación del chavismo o torcerá el brazo a Trump, y Machado podrá llegar como un Chávez, pero en 2026: cambiar todo sin contrapesos.

Lo virtuoso no se riñe con ser como es. En su caso, es auténtica pero no es virtuosa, a pesar que la narrativa épica de su grupo lo tapa. Si hubiera sido virtuosa o más audaz -no haberse ido de Venezuela, por ejemplo- ya estaría en el poder o sería el tercer factor de poder en Venezuela (el chavismo, EUA, y MCM). Si llega más adelante, no será por virtuosa sino por saber esperar, que es una de las claves para llegar al poder en Venezuela: esperar al desgaste de la competencia y no ser vetado. Lo último, para quienes aspiran puestos (como se nota en tuiter, en la competencia para los ministros de la luminosa transición que vendrá, esa sí).

El tiempo dirá la bondad de la estrategia que María Corina sigue. Su público está convencido que tendrá resultados favorables. Empero, hasta ahora, no tiene éxito. No es suficiente que sus batallones escriban en redes sociales lo de siempre, “los que decían que no habría primaria son los que hoy dicen que María Corina no llegará a la presidencia”, o cosas así. Todavía su público está pegado en octubre de 2023 o en julio de 2024. Es su tabla de salvación para reducir la disonancia de ver que EE.UU no los puso en el poder, que fue la promesa antes del 3 de enero.

Decir que al final “cobrará” porque habrá una elección, luce más bien como una afirmación para no sentirse mal porque lo prometido fue que Trump, si decidía sacar a Maduro como lo hizo, escogería a MCM. No lo hizo y lo justificó con frases que para quienes respaldan a Machado, las olvidaron o las borraron, porque son duras al ego: MCM no tiene el respeto de amplios sectores de Venezuela y no posee la capacidad para llevar una transición como la que los EUA desea para nuestro país: estable y sin conflictos políticos que no sean los propios de una transición.

La gran pregunta es si María Corina podrá construir otra exposición pública que haga viable su deseo de llegar al poder. Hasta ahora no ha sido así ¿Esperar a una elección es la respuesta? No sé si lo sea o no. Ella y sus partidarios parecen creerlo. Mi opinión es que mientras se mantenga en la lógica de la “capitulación” y de ser líder de una facción y no una líder nacional, no llegará al poder ¿Su mensaje acerca del acuerdo petrolero indica el comienzo de otro tipo de exposición, más virtuoso y menos en lógica de “la capitulación del chavismo”? No sé. El mensaje tiene los lugares comunes para su público: el “régimen”.

Lo anterior sin incluir escenarios que pueden parecer increíbles, en donde los EUA la vete para esta elección y no para otra posterior a la de 2028 o 2030, o que la oposición lo haga tan pero tan mal, que el chavismo permanezca en el poder. Desarrollar estos escenarios que hoy parecen de política ficción, escapa al propósito de este artículo, pero están allí. Pueden ser una realidad. 

Las primarias que hace el partido demócrata en los EE.UU en las que varios “progressives” han ganado, revelan que una cosa es ganar una primaria y otra construir una amplia base o alianzas para ganar una elección, que es el reto de los “progresistas” que triunfaron. María Corina puede -no soy quién para aconsejar, “haz esto o lo otro”- verse en ese espejo.

De otro modo: mantenerse pura pero rígida -que le encanta a su público, pero no la lleva al poder- solo a la espera de la elección que confía la impulsará al poder; o mantenerse pura, pero innovando. Es decir, ser política. Combinar cosas. Algo como la idea de “patriotismo constitucional” -combinar nacionalismo con constitución, que parecen reñidos- pero en el modo que lo plantea Jan-Werner Müller (2007), no su promotor, Jürgen Habermas. El momento demanda a MCM pensar “fuera de la caja” como aconseja el lugar común.

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