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jueves, 1 de noviembre de 2007

A los estudiantes
No me gusta hacer el papel de pontificador. Tampoco el de dar consejos. Venezuela es un país lleno de “consejeros”. De “expertos” en todo. Somos un país muy parejero. Este blog tiene como propósito mostrar mi punto de vista sobre los hechos políticos en Venezuela, con argumentos (que pueden gustar o no), pero no trata de ser un espacio para pontificar o dar consejos. Eso mejor que lo hagan los “gurús” de la sociedad venezolana, de los que hay bastante.
Sin embargo, en esta ocasión, rompo con esta política –además, va a ser un texto corto- y “voy a dar un consejo” a los estudiantes: no le faciliten al gobierno el escenario que busca, y revierta una tendencia de rechazo que hay hacia la propuesta de cambios a la Constitución. Que Chávez haya pedido la votación separada –que tratará de hacerla a su favor, pero ese es otro análisis- muestra que la estrategia inicial del gobierno no funcionó. Que fracasó.
Hay que recordar que cuando Chávez presentó la propuesta el 15 de agosto, rechazó la votación por separado ese día y los siguientes, junto a los “voceros” del gobierno. Hasta la AN mostró una “encuesta telefónica”, en la que el 70% pedía que se votara ¡En bloque! Hoy quiere usar la votación por separado para revertir una tendencia, y eso sugiere que cambia de táctica para buscar aprobar la propuesta. Sería triste que los estudiantes –sobre quienes el país ha puesto muchas esperanzas- ayudaran a Chávez a tener éxito. En dos platos, el gobierno quiere construir la matriz de que la alternativa es “subversiva” –hay que ver las tristes declaraciones de Pedro Carreño el día 1-11-07 a propósito de la marcha estudiantil al CNE, pero ¿Qué esperar de “este personaje menor del fascismo criollo”, para utilizar la expresión que Farruco Sesto usó para referirse a Fabiola Colmenares?
Haber intentado encadenarse al CNE fue un grave error. Los estudiantes tienen que tener en cuenta y analizar lo que se está jugando en el país, que es muy importante. Vital. Histórico. Se me dirá que es fácil criticar, porque los porrazos los llevan los alumnos. Lo hecho a Henry Vivas hijo es una salvajada condenable desde todo punto de vista. Se ensañaron con el muchacho, como lo hacen con su padre, quien en mi opinión, fue uno de los que actuó –junto a Simonovis- con mayor responsabilidad el 11 de abril. Otros no actuaron de esa forma, y están libres y todavía “pontifican” en medios y “foros ciudadanos” de la alternativa. Este es un gobierno cobarde. No les den razones para hacer de su cobardía, actos heroicos, como intenta hacer ver Carreño. Eso está bien para él, no para ustedes.
No asisto a las marchas, pero ratifico mi apreciación: fue un severo error político el intento de encadenarse en el CNE. Las palabras de Tibisay Lucena muestran el juego que busca el gobierno. Dijo la funcionaria, “Hemos sido sorprendidos en nuestra buena fe, cuando, a la salida de esta reunión, un grupo de ellos, intentó de manera agresiva, encadenarse a las escaleras de la sede del Poder Electoral, violentando el espíritu cordial y pacífico con que había transcurrido el encuentro”. Con este argumento el gobierno va a tratar de recuperar la fuerza que ha perdido, junto a otras acciones, pero este argumento va a ser central: la alternativa es “subversiva”, la alternativa “tiene algo escondido, como siempre ¿Recuerdan el 11 de abril o las elecciones de 2005?”, dirán los miembros del gobierno, con lo que buscarán motivar a personas que no están de acuerdo con la propuesta y el asunto ya no será la Constitución, sino lo que la alternativa “tiene escondido” para “subvertir” al país. Es posible que personas vinculadas al gobierno que tienen reservas frente a los cambios a la Constitución ahora, frente a la amenaza percibida que comunica el gobierno, vuelvan a identificarse con Chávez, y olviden la propuesta de cambios. En teoría de grupos se habla del etiquetamiento y de las categorías, y dependiendo de la categoría que se use, se puede influir en el comportamiento de un grupo. Es decir, de acuerdo a la categoría empleada, podrá variar la respuesta del grupo. El gobierno quiere cambiar la categoría “estudiante” por la categoría “subversivo”, para influir en el comportamiento de muchas personas indecisas o reservadas con respecto a la propuesta de cambios, para que el descontento se exprese no en contra de la propuesta, sino en contra de los estudiantes, y lograr cohesión. Para decirlo más sencillo, frente a la amenaza del “enemigo”, vamos a unirnos. Es lo que busca el gobierno. Como no puede motivar al país con la reforma, ahora quieren hacerlo con la categoría “amenaza subversiva”, que puede funcionar.
El objetivo de los estudiantes no es encadenarse o hacer actos llamativos, que parecen propios de esos “sesudos asesores de imagen” de la oposición, que parecen más bien sacados de la Quinta Miss Venezuela, que ser personas que realmente sepan de política. Todo es la imagen. Lo llamativo. Lo que “pegue y llegue”. Muy influidos por el formato de la TV. Más que imagen, lo que se necesita es estrategia, y ésta es muy clara: hacer no aplicable la propuesta de cambios a la Constitución desde el punto de vista político, si se aprueba (y aunque se apruebe). A la fecha de hoy, considero que, aunque se vote afirmativamente, no se podrá aplicar. No se puede imponer una hegemonía con 5 millones de votos. Esa es la realidad actual para Chávez. Por eso el cambio de táctica. El problema estratégico ya no es el referéndum –ni la fecha ni siquiera si se vota en bloque o por temas- sino el post-referéndum: la canalización del descontento nacional para buscarle expresión política. Ese es el problema estratégico: cómo sumar, como tener piso político para que esa propuesta –si es aprobada- se quede en el libro “rojo-rojito” de Chávez. Hay que trabajar en esa dirección, incluidos los estudiantes. Más que ser “creativos” y buscar algo llamativo, la creatividad la tienen que tener para sumar más personas a ese descontento, no para darles motivos para no hacerlo o para alejarse de la posibilidad de hacerlo. La creatividad debe ser para convencer, no para repeler.
Lo lógico era entregar su documento e irse ¿Que había grupos del gobierno violentos? Si se habla de la “no-violencia”, es tener claridad en el verbo, pero no caer en el juego de la violencia. Luther King fue tentado para hacer actos de violencia, especialmente durante la efervescencia de Malcolm X, pero tuvo la sabiduría de mantenerse al margen. Y tuvo éxito. Pueden leer –y hacerle menos caso a los “sesudos asesores” que tienen- la “carta desde la prisión de Birminghan” (en www.semanarioafondo.com/cartadesdebirmingam.htm). Creo que podrán sacar lecciones de allí muy importantes para su –nuestra- lucha. Debieron entregar su documento e irse, y dar su rueda de prensa, y anunciar las próximas movilizaciones, y todo debería culminar –al menos en esta etapa- en una “mega-marcha” estudiantil en la avenida Bolívar u otra vía importante, para presentarle al país una postura definida, motivadora del No a la propuesta. Ahora, se corre el riesgo que esto no sea así, y que la trampa del gobierno lleve a la radicalización de las acciones de calle.
En concreto: no cedan a las tentaciones y le faciliten el trabajo al gobierno, actúen con madurez, y no echen por la borda una oportunidad única que tiene Venezuela.
Otros consejos: no me parece mal que sean asesorados por partidos y figuras “de nombre”, y que pertenezcan a partidos ¿Cuál es el rollo con eso? Es lo de menos, pero sí les sugiero marquen distancia con partidos y personas. Sean auténticos y tengan personalidad. No se dejen engolosinar por personas y grupos que no tienen ni la autoridad moral ni la fuerza que tienen ustedes. La generación del 28 –de la que tanto hablan- supo romper con la “vieja política” –el fin fue con Román Delgado Chalbaud en el Falke- y lo hizo de manera clara. Por eso fue lo que fue. Esto se los digo, porque el “olor” a intereses diferentes a los de los estudiantes, se nota mucho. No es que sean “exclusivos” o “elitistas”, pero marquen su distancia. Tienen muy buenas razones para hacerlo. Está bien, “macollen” –veo en quienes la practican que es una actividad sumamente placentera- pero no dejen que la “macolla” les quite la visión estratégica. Venezuela requiere de líderes, ya tenemos bastantes “macolleros”, y la alternativa tiene una buena cantidad de ellos. Suban de nivel: atrévanse a ser líderes, y dejen la política pequeña de la “macolla”.
En las noticias, se vio a personas que uno les agradecería que se abstuvieran de ir a las concentraciones estudiantiles. Se entiende su preocupación, pero si están tan entusiastas con lo que hay que hacer, su mejor aporte es alejarse de las marchas estudiantiles. Es un terreno de ellos. Hay fotos que matan cualquier intento de diferencia que se haga con las palabras. Vi a Miguel Henrique Otero. Sr. Otero, dedíquese a El Nacional, a potenciarlo como impreso, que va a hacer falta en el futuro. Observé a Leopoldo López. Alcalde López póngale contenido a la “democracia social”, porque hasta ahora es lugar común, “civilismo versus autoritarismo”, y cosas por el estilo. No le tenga miedo a la “filosofía”, que sí llega “al barrio”. Registré a Ezequiel Zamora. Sr. Zamora ayúdenos a diseñar mecanismos electorales de vigilancia. Su experiencia es valiosa. Señores de los medios, eviten buscar a las “personalidades” en las marchas. Se sabe que quieren entrevistar a las “anclas” –aunque muchas de esas “anclas” se quedaron en el fondo del mar, por el peso que tienen- pero muestren otras facetas de las marchas estudiantiles. Salgan del formato, “¿Hasta cuándo vas a seguir marchando?” que ya está agotado.
Les reitero que tienen ustedes la atención del país. Toda la sociedad hace ahora un inmenso esfuerzo por derrotar la propuesta de Chávez. Tal vez muchos sectores no lo hagan con bulla, pero están trabajando. Lo logrado, es el producto de todos los sectores del país, incluidos muchos vinculados al gobierno. Ustedes tienen la atención porque son jóvenes y la juventud se asocia con pureza. No se les pide ser corderitos, “come-flores”, o ingenuos. Se les pide tener una visión un poco más larga, más estrategia, más sentido político de las cosas. El gobierno no las tiene todas consigo para imponer su modelo “comunista”. Hoy no podría hacerlo. Eso es ya una victoria, aunque no lo parezca. Esa es la realidad que Chávez terminó de aceptar. El rechazo hacia su gobierno es amplio. Pero él es persistente, y seguirá buscando maneras para imponer su modelo. Sería triste que Chávez y el gobierno revirtieran este logro de la sociedad venezolana en su totalidad, y triunfen, cuando ni políticamente ni moralmente, tienen la fuerza para hacerlo.
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