viernes 16 de marzo de 2012

¿Despertar social?
La sociedad se mueve en muchas direcciones. Ocurren simultáneamente, procesos de desintegración y procesos de integración. 
En los primeros, la delincuencia que toma formas cada vez más organizadas y destructivas -el último episodio, el ajuste de cuentas entre bandas que operan en el 23 de enero, y la impunidad con que lo hacen frente a un Estado que solo atina a dictar dos "privativas" a integrantes menores de una de las bandas, mientras los "jefes" desafían a las leyes- alimentadas por un discurso del odio que viene del gobierno y de sus más altos representantes como Chávez, ministros, jefes del PSUV, medios de propaganda (como el canal 8), entre otros. 
La percepción es que la violencia delincuencial se le fue de las manos al gobierno, y trata de contenerla con la acción policial y un confuso discurso que justifica la delincuencia -porque es un "producto del capitalismo"- y al mismo tiempo la condena, pero de forma tímida, como las declaraciones de la Defensora del Pueblo ante los hechos de violencia ocurridos el 10-3-12 en el 23 de enero. El genérico "rechazamos la violencia venga de donde venga". Lugar común que no detiene el ascenso de la estadística de homicidios del país, que se acerca a los 20 mil asesinados en 2011, de acuerdo a las estimaciones del Observatorio Venezolano de la Violencia.
Pero no es esto lo que quiero compartir con los Bloglectores
Comparto los procesos de integración que se ven en la sociedad, esfuerzos orientados a integrar y a darle solidez al cuerpo social venezolano. Sin caer en excesos pangliosanos, son señales positivas de cara al futuro.
Me refiero a las muestras de organización social que de forma espontánea, se comienzan a ver en el país. Cuando digo espontánea no me refiero a que no tengan una estructura u objetivos, sino que nacen del seno de una comunidad o grupos, sin ser estimuladas por organizaciones formales (partidos, gremios). Estos pueden interactuar con esa espontaneidad social, pero la voluntad de luchar por una mejor calidad de vida  nace en las comunidades. Hay varios casos.
Uno que leí en Quinto Día (día 16-3-12). Luego que un "magistrado" de la dictadura llamado Carrasquero impusiera una "multa" a la Doctora Teresa Albanes, Presidenta de la Comisión Electoral de las Primarias de la Mesa, por "desacato" porque Albanes cumplió con la palabra empeñada, la Unidad organizó una colecta para cancelar la "multa" (15.200 "BsF"). De acuerdo al semanario citado, en día y medio 64 mil personas aportaron a la colecta para Albanes. Aportes pequeños de gente sencilla, que se movilizó ante el nuevo abuso de la dictadura ¿Que 64 mil personas se muevan en día y medio no dice nada a los jerarcas de la dictadura? Lo interesante es que la Unidad hizo el llamado a la colecta vía medios digitales. No hubo "cadenas", ni autobuses o "programa especial" del canal 8. Solo las ganas de rechazar la opresión. 
Eppur si muove dijo Galileo. En criollo, "la cosa se mueve" en "la base", para angustia de la dictadura.
Con el tema de la inseguridad comienza a verse algo parecido. Tradicionalmente, los venezolanos "convivimos" con la inseguridad; es la forma que hemos adoptado para encarar un problema que ya se ha hecho cotidiano y que tiene ramificaciones y características de crimen organizado. Pareciera que la respuesta de la sociedad ante la complejidad del problema y la escasa respuesta del Estado, es "coexistir; si no puedes, convive, hazte la vista gorda, no preguntes mucho, y no te dejes conmover, porque un caso será sustituido por otro". 
Entre la ausencia de empatía hacia el tema y sus consecuencias, junto a la censura y auto censura que impone el gobierno, la inseguridad para el gobierno no tiene la misma relevancia que la gente le da en las encuestas, cada vez más intensa la percepción. 
En abril de 2006, en la firma IVAD, el 35,9% dijo que la inseguridad era el problema más importante del país. En seis años, la cifra más que ser duplicó: en noviembre de 2011 la respuesta fue 85,7 por ciento. Nueve de cada 10 venezolanos dice que la inseguridad es el principal problema de Venezuela contra 4 de cada 10 opinaban lo mismo en abril de 2006. El gobierno no parece darse por aludido. 
Pero de un tiempo para acá, el dolor de la inseguridad no se asume como algo privado, que es la forma como la sociedad maneja la disonancia que produce la pérdida de un ser querido junto a la incapacidad de dar una respuesta efectiva. Todo queda en historias personales que si llegan a la esfera pública lo hacen como noticia o crónica, no como un problema para estremecer al país a pesar que la gente subjetivamente -en las encuestas- lo percibe así ¿Qué quedó de enseñanza o reflexión sobre el horrible asesinato del niño en Guanare ocurrido en diciembre de 2011? Es probable que muchas personas ya hayan olvidado cuándo ocurrió. Apenas han transcurrido 3 meses.
Junto a los tradicionales trancones que hacen motorizados, taxistas, o choferes para protestar la muerte de algún compañero -protesta que era vista como la "respuesta normal"- comienzan a aparecer manifestaciones con un toque más civil. El día 13-3-12 se realizaron sendas cadenas humanas contra la inseguridad y el abuso policial en El Valle y en Chacao. 
La memoria de los muertos toma vida con la protesta de los vivos que ahora se hace pública, y el abuso policial hacia los vivos con la solidaridad entre los vivos, que también se hace pública.
Lo que queda luego de escuchar los testimonios de familiares y vecinos que se movilizan, es que hay cansancio y molestia, por la impunidad, por la intensidad de la violencia, y por los abusos (seguramente, el gobierno quiere dar "respuesta rápida" a la inseguridad, y eso lleva a que la policía se extralimite en sus funciones).
¿Hacia dónde llevará esto? ¿Evolucionará hacia movimientos sociales que asuman la inseguridad y la elaboren en un planteamiento de reivindicación popular, más allá de trancar una vía, o terminará en una protesta más que veremos dentro de un mes, pero aislada y rutinaria?
Hay otro ejemplo interesante, que me luce de mayor peso y que engloba a más personas, a pesar que el problema es nuevo si se compara con la inseguridad: la defensa de espacios públicos y de la propiedad privada. 
El Nacional del día 12-3-12, en una nota firmada por Maolis Castro, reseña cómo los vecinos de zonas populares y de clase media de Caracas se organizan para defender espacios públicos y comercios. En Catia, Montalbán, El Paraíso, Vista Alegre, Caricuao, La Urbina, Mariches, Terrazas de Guaicoco, los vecinos se agrupan en asambleas y movimientos que van desde 400 personas (Catia) a 3.000 habitantes (Montalbán).
Las razones manifiestas son protestar contra las confiscaciones de comercios y planes de vivienda no consultados con las comunidades. Sin embargo, detrás de las explicaciones manifiestas hay razones latentes que hacen posible que estos movimientos ocurran  hoy ¿Cuáles son?
Identifico cuatro: a.-La ineficacia del gobierno; b.-Cambios estructurales en la sociedad, c.-Valores, y d.-La presencia de la tecnología digital. 
La ineficacia del gobierno es visible. Sidor, "Agropatria", Venalum, Corpoelec, Pdvsa, el Metro, entre otras ¿Cuál empresa que toma el gobierno funciona? 
Vivimos una realidad de productos escasos, de poca variedad, y "Tapa amarilla" ¿Qué pasa con la cabilla y el cemento? ¿Y las 150.000 viviendas "construidas" en 2011? ¿Por qué hay más accidentes de tránsito? Por si fuera poco, ahora se agrega el tema ambiental y la calidad del agua.
La salida de Juan Carlos Loyo del Ministerio de Agricultura y Tierras y el estado de la llamada "Agropatria", junto a la respuesta de PDVSA en Guarapiche, serían un buen case study para documentar la incapacidad del gobierno, y cómo la ideología acaba con las instituciones y las personas que la pregonan.
La incapacidad para abordar los problemas, la arrogancia de no dejarse ayudar, y el caradurismo de no mostrar nada en los medios oficiales, o limitarse a decir que cualquier protesta es "sabotaje", "guarimba", o "terrorismo ambiental", seguro da cuenta de por qué la gente se organiza. 
El Estado hoy no canaliza demandas. Es propiedad de una persona -Hugo Chávez- y de un grupo que lo rodea que lo usufructa. 
Lo que funciona del gobierno es la excepción, y se reconoce. En este reconocimiento está el llamado a un Estado que cumpla sus funciones. 
Es de perogrullo decir que el "país no es el mismo de 1998", pero hablo de cambios en la estructura de la sociedad que tienen consecuencias a largo plazo.

En Consultores 21, para el 1-10-06, el perfil del “chavista” tendía a ubicarse en la franja de “adultos contemporáneos” y la Unidad en los “adultos mayores” y jóvenes.
En Consultores 21, para el 21-7-11, esto parece que cambió un poco: los “adultos mayores” tienden a ser del gobierno, los “contemporáneos” de la Unidad, y los jóvenes fluctúan.
Igual en la clase social. En C21, para el 21-7-11, uno de cada 4 de la clase alta se identifica con el gobierno.
En Datos, al 13-11-11, la Unidad subió en su apoyo en la clase E de 17% (septiembre) a 23% (noviembre). En la clase D de 25 a 31 por ciento, en la clase C de 44 a 48 por ciento, y en la clase ABC + de 54 a 66 por ciento.
Han pasado 12 años y muchas cosas ¿No se está viendo al país con un lente, para una realidad que ya cambió, y por eso la Unidad se estancó en su buena opinión?
Los datos preliminares del Censo 2011 indican cambios estructurales en el país. Por ejemplo, en 1990 seis de cada 10 estaban entre los 15-64 años. En 2011, es 7 de cada 10. La mediana de la edad subió de 21 años en 1990 a 26 en 2011. Una población que se acerca al “adulto joven”.
El “índice de envejecimiento” aumentó. En 1990 había 16 personas mayores de 59 años por cada 100 personas menores de 15 años. En 2011, el valor es de 34 personas. 
La dependencia bajó. En 1990, por cada 100 personas en edad para trabajar había 70 dependientes. En 2011, es 50 dependientes. En 1990, había 5 personas por vivienda ocupada. En 2011, la cifra es de 4 personas.
En comparación con 1990, hoy hay más “unidos” que casados y más solteros (cerca de 4 de cada 10). En 1990, el 24% de los “jefes del hogar” eran mujeres. En 2011, la cifra es de 39 por ciento.
¿No se estará ante un país distinto? Hoy hay más mujeres en edad fértil de acuerdo al Censo 2011, pero la población envejece. Las viviendas tienen menos personas y más mujeres son “jefes de hogar” ¿Personas que viven solas, que han extendido la soltería, que viven su propia vida, “privatizados” (lo que puede explicar el auge de la TV por cable, por ejemplo, que de 25,6% de hogares que tenían este servicio en 2001 subió a 48% en 2011)? 
En fin, un país en donde cada quien “anda en lo suyo” (sea porque vive solo o porque es una madre “jefa del hogar”, en ausencia del “hombre de la casa”), sin mayores compromisos familiares o conyugales.
¿No tendrá esto un efecto en la forma cómo la gente se vincula al mundo?
Una sociedad con menos ataduras ¿No choca con el intento del gobierno de imponer un estilo de vida Tapa amarilla, genérico, de cosas baratas, de calidad básica, pero que llegan a una mayoría? Más bien, ¿Lo anterior no estimula la "revolución de las expectativas"?
Los carros Chery de China parece que tienen mejor suerte que los autos de Irán  en el público ¿Serán porque los primeros tienen más detalles, son menos básicos que los segundos?
Al pretender el gobierno hacer ciudades Tapa amarilla -sin planificación ni consulta- y la previsible baja en la calidad de vida ¿las protestas en Montalbán no responden al deseo de la clase media de tener una mejor calidad de vida, deseo que buscan extender a los sectores populares, a través de una planificación urbana?
En cuanto a los valores, todos los estudios de opinión coinciden en reportar la importancia de la propiedad privada para las personas. El gobierno ha querido saltar esta realidad con un invento de la "propiedad privada familiar" frente a la "gran propiedad capitalista". 
También, aplicó la censura a campañas a favor de la propiedad privada, como unos testimoniales sacados del aire hace como dos años por el órgano de censura de la dictadura llamado Conatel porque "causaban angustia y zozobra". 
Sin embargo, a pesar de la represión y de la propaganda, lo que se observa en las confiscaciones recientes es el pueblo saliendo a defender sus activos y sus empleos, como ocurrió recientemente en Catia.
El gobierno quiere estigmatizar la ganancia, pero parece que no tiene resultados en el público ¿No es inmoral cuestionar el negocio de un emprendedor popular, cuando a PDVSA el barril de petróleo le cuesta cerca de 20$ y lo vende a 116$ (precio del 16-3-12)?
¿Cuál ganancia es mala, la del particular, pero no la del Estado? La sociedad se rebela en contra del intento de la dictadura de igualarnos a todos en una vida básica, cuya única aspiración es "lealtad al líder máximo" y ser portador de una ideología de la división, mientras una pequeña cúpula vive en el "mejor estilo capitalista", como ocurre en toda dictadura.
Una vía para promover el conformismo es el control del excedente, que es lo que se hace en el país, pero la mala noticia para el gobierno es que la gente lo rechaza. 
Finalmente, la tecnología ha puesto su parte en todo esto. 
La posibilidad de crear un espacio para compartir problemas o expectativas es el logro de la tecnología. Junto a esto, el ambiente de censura y auto-censura que hizo posible que las tecnologías digitales fueran más visibles. Blogs, Twitter, Facebook, SMS, "pines", permiten el intercambio en segundos y organizar una experiencia común que puede tomar la forma de un murtal de fotos digital o un Blog sobre una urbanización (San Bernardino, por ejemplo). 
Aunque muchos todavía cuestionan la influencia de los medios digitales en la movilización social, la evidencia al "ojo por ciento" sugiere que sí influyen, porque hacen visible problemas que pueden ser compartidos por muchos, y que no se quedan en la esfera particular, de la que nunca saldrían y nadie los conocería. 
Frente a situaciones de anomia que se ven e el país -que no son pocas- que la sociedad se organice, y lo haga para defender cosas que se creen no son importantes -derechos, propiedad, calidad de vida- porque no son "concretas", el vigor que se ve desde finales de 2010 es una buena señal. 
Esa seriedad y organización harán falta para enfrentar los retos que suponen colocar a Venezuela en el camino del progreso y de la concordia. 
Qué bonito despertar de la sociedad. 

 

domingo 11 de marzo de 2012

Palabras para Venezuela
Honestamente, cuando supe del evento organizado por Banesco Palabras para Venezuela no esperaba mayor cosa, más allá de los lugares comunes que tres exjefes de gobieno podían decir en un país donde hablar cosas densas o de fondo no tiene mayor importancia, y la virtud que se valora es ser light para "llegarle a Yubileixis", como es el mantra de varios encuestadores y prestigiosos pundits de la política criolla, que muchos políticos siguen al pie de la letra.
Sin embargo, la rueda de prensa dada el día 10-3-12 por el trío de políticos despertó mi curiosidad, y apuré el trabajo de ese día para regresar a casa y ver la transmisión de las palabras a través de Vale TV, canal de servicio público para todo el país. 
En la rueda de prensa se dijeron cosas interesantes. Felipe González dio en el clavo con la idea que lo esencial de la democracia es la incertidumbre, porque si los resultados están fijados previamente ¿Cuál es la democracia?
Idea, por cierto, que desarrolla muy bien Adam Przeworski en un interesantísimo libro titulado Democracy and the market (Cambridge University Press, 1998), al decir que la democracia es "la administración de la incertidumbre", y algo que no gustará mucho en la Venezuela de hoy, "La democracia es el reino de la indeterminación; el futuro no está escrito(...)En una dictadura, los resultados se deducen solo a partir de las preferencias de un actor; en una democracia, de un conjunto de preferencias contrapuestas y de normas(...)El régimen autoritario pude mantener desconcertado a todo el mundo con sus giros y cambios de parecer(...)Como solía decirse de Franco: 'tiene todas las cartas en la mano; no hace política, es la política'(...)Ningún país donde un mismo partido triunfe dos veces seguidas con el 60% de los votos es una democracia".
O lo dicho por Lagos, "Cuando se enfrenta a una dictadura se enfrenta la polarización", que lo interpreto como lo que caracteriza a la dictadura de Chávez, ahora visible no solo en la agresión contra el candidato de la Unidad, Henrique Capriles en Cotiza el día 4-3-12, sino en el discurso "esencialista" que manejan los jerarcas, carentes de brújula y sentido estratégico por la sorpresa que causó dentro del gobierno el anuncio de Chávez de una "nueva lesión" el día 19-2-12.
No comentaré lo que dijeron los tres invitados. Todos dijeron cosas interesantes. Para mi gusto, Cardoso fue el mejor: estructurado, culto, y con un mensaje (crecimiento es distinto a desarrollo). Una clase. Felipe González con una crítica muy bien argumentada contra el sistema financero internacional, pero algo disperso en su presentación. Lagos, con la mirada puesta al futuro al hablar de la región y con sabias lecciones de política. 
Más bien, quiero compartir por qué me enganché en las intervenciones de los invitados, cuando muchas de las cosas que dijeron son conocidas -el por qué unos países crecen, por qué superan la pobreza, por qué unas naciones se desarrollan y otras no, son temas fascinantes y que vinculan a la economía con la política; es siempre provechoso leer a compatriotas que están en ese tópico como Asdrúbal Baptista, Enzo del Búfalo, o Carlota Pérez criollos que bien pueden codearse con los grandes del mundo en este asunto- por qué, cuando terminó Cardoso, me dije "Es lo que me gustaría escuchar aquí en Venezuela ¿alguien habla así aquí o es capaz de expresar sus ideas sin tantos lugares comunes o complejos?"
Si lo que Banesco quería demostrar con esta actividad es poner de relieve que como sociedad -pese a nuestra prepotencia rentista y al discurso echón de "soy culto, viajo, y hablo idiomas"- estamos fuera de lo que se habla en el mundo, encerrados en un mundo de fantasías y narcotizados por los petrodólares que permiten la negación que se ve hoy en día a la hora de hablar de los temas del país, pues los felicito porque lo lograron y era necesario hacerlo. En resumen, ayer me di cuenta que como sociedad estamos "enguacalados", pese a los 255 mil millones de dólares gastados en importaciones durante el lapso 2006-2011 según la cuenta del economista Miguel Angel Santos (El Universal, día 9-3-12).
En Venezuela no se debate sobre nada de forma pública. En espacios privados seguramente sí hay discusiones, pero que no percolan a lo público porque no hay el espacio para ello o por temor. Nadie quiere ser estigmatizado por pensar de una forma distinta al mainstream. Una moda nueva es que cuando alguien dice algo "políticamente incorrecto", se le coloca una etiqueta. Nadie quiere ser señalado, y eso genera una suerte de "falso consenso" sobre temas.  Todos quieren agradar.
Es probable, por ejemplo, que si alguien habla de productividad como lo hizo Cardoso, del gobierno le digan "capitalista" y de la oposición le espeten que ese término, "no sube cerro". Ni pensar que alguien aquí se atreva a decir algo como, "Los salarios deben estar acorde al nivel de productividad y no pueden aumentarse por encima de ese nivel", como sugirieron Cardoso y Lagos ¡Ni de broma! Al día siguiente, saldría un encuestador a decir que los ni ni no quieren escuchar de la productividad, "porque eso no hace conexión emocional". Hasta allí llegó la productividad. 
El "universo simbólico" en "ambos bandos" es una cartilla de lugares comunes, y ojalá si escucharon las palabras se percaten de ello y le pongan sabor a las ideas y al verbo.
Si es el gobierno, ese universo gira en expresiones del tipo "poder popular", "voceros", "independencia y soberanía", "viviremos y venceremos", "colectivos", "privativas", "órgano rector", "contraloría social", "socialismo", "imperio", "majunches", entre tantos latigillos ideológicos. Si es por el lado de la oposición, los cuentos son "el fraude", "la conexión emocional", "los cubanos", "el comunismo", "la educación", "el progreso", "Chávez es un líder religioso", frases igualmente sin contenido.  
¿Cuándo fue la última vez que se debatió públicamente en el país sobre el desarrollo y el crecimiento? ¿Cuándo de la apertura? ¿Cuándo de la institucionalización? ¿Cuándo sobre el banco central? ¿Cuántos hablan de la economía real? ¿Distribuir o crecer? y otros tantos temas que tocaron los invitados de Banesco ¿Cuándo fue la última vez que se habló seriamente de Venezuela? Ya lo olvidé.
Intuitivamente, el ambiente en el evento sugirió esas ganas de escuchar cosas que sabemos son importantes pero que no podenos verbalizarlas, sea porque no tenemos el espacio ora porque el miedo a ser estigmatizado lo impide.
Los aplausos del público indicaban las áreas que son necesidades en el país. Los aplausos apuntaron a cosas que queremos pero que no existen en Venezuela: la alternabilidad, la separación de poderes, la independencia judicial, el militarismo como algo fuera de moda, la reducción de libertades.
Cuando alguno de los tres tocaba algo así, había aplausos. Lo que no se puede verbalizar, tiene aplausos. Hoy, las palmadas son un buen indicador del ánimo del país.
Otra enseñanza que saqué de la actividad organizada por Banesco, es que la mediocridad se pega, así uno haga esfuerzos por tenerla a raya. Como se dice en psicología social, "los contextos tienen personalidad", y el ambiente venezolano es gris, pesado, básico, y si uno no se da cuenta, cede al "conocimiento genérico o tapa amarilla". 
Tal vez seas simpático y seas aceptado en los círculos sociales, pero no tendrás tema para hablar si te encuentras en la vida con un Cardoso, un Lagos, o un González, que es posible en un mundo globalizado o mundializado.
Leo bastante, pero si no hay interlocutores ¿Podré darle vida a las lecturas y a la opinión que llevo en la mente? El sábado 10 sentí que tenía tres "interlocutores virtuales" con los que pude intercambiar ideas en la distancia, validar conceptos, repensar otras cosas, ver oportunidades que no había visto antes. En fin, tenía tiempo que no escucahaba una buena clase, y conversé virtualmente, cosa que no ocurre a menudo a pesar que voy a muchas "conversaciones".  Aprendí y disfruté, como ocurre cuando una clase es buena.
Otra cosa que valoré fue el buen lenguaje, el dominio de los temas -cosa nada despreciable en un país de "sabelotodos", y ahora todo el mundo es oncólogo, como señalan Ibsen Martínez y El Nacional en su editorial del día 10-3-12- el saber llevar una exposición, en mantener interesada a la audiencia con argumentos, y ejemplos interesantes, y menos con dramas, cuentos, canciones, o una retórica del odio, que es a lo que nos estamos acostumbrando en el país como "lo normal". 
Tengo la impresión que las palabras en algún grado pusieron a pensar a personas del gobierno. Al menos, esa fue la impresión que me dejó leer varios tweets, no de jerarcas sino de gente como uno pero que son del "proceso".  
La reacción fue de sospecha -¿Qué busca Banesco al traer a estas tres personas?- de algo nuevo que cuestiona los supuestos de la ideología del gobierno y que pone a pensar (algo así produjo la primaria del 12F, y de aquí el ataque del gobierno a la misma). 
No en balde un triste jerarca de la dictadura llamado Izarra, "buscó camorra" con Vale TV solo por transmitir el evento, y lo que molesta a la dictadura es que se digan ideas que contrastan con el adoctrinamiento diario que hace. Por eso enconaron las palabras. Estoy seguro que mucha gente "del proceso" las palabras los pusieron a pensar ¿Esto de Chávez es realmente socialismo? así como el 12F muchos pensaron, "Epa, esto de los escuálidos no es como me lo dijeron, también movilizan gente, no fueron cuatro gatos los que votaron"
No es casual que desde el 12F la dictadura empuja la línea de violencia para tratar de "repolarizar" y los "bandos" se muevan a su esquina. Anular la posibilidad de comparar y cuestionar, que es la consecuencia de la primaria de febrero, y ayer, con las Palabras para Venezuela. El juego es claro: cada quien en su reducto, y se prohíbe pensar. Quien piense por su cuenta y se salga de los lugares comunes, "es sospechoso".
Esto tomó fuerza desde hace una semana con los hechos de Cotiza. El discurso de la dictadura es el Apartheid ¿Qué hace un "blanco" en Cotiza? O con los desmanes que un grupo de esbirros de la dictadura llamados La Piedrita hace en el 23 de enero. Ayer, otro grupo del gobierno llamado "secretariado" fue a Globovisión con el mismo mensaje ¿Por qué cubrieron una noticia que "alteró la paz" (de las balas, será) en el 23 de enero? Es decir ¿Cómo se atreven a meterse en nuestro gueto? Reclamo que le hicieron a Ultimas Noticias, cuyo "delito" fue hacer periodismo: cubrir un hecho de violencia ocurrido en la popular parroquia caraqueña.
La mentalidad de gueto y lo asociado. Un "esencialismo" por medio del cual las personas tienen una "esencia" que las faculta para estar en zonas o no. La dictadura busca legitimar una "esencia escuálida" que no es otra cosa que el estigma que crean las dictaduras para generar miedo, desesperanza, baja auto estima y auto eficacia, culpabilidad, y conformismo al orden dictatorial.
No dejó de sorprenderme que periodistas jóvenes de medios del Estado preguntaran ¿Por qué Capriles había ido a Cotiza? ¿Será que para esta "generación de relevo" lo "normal" es que existan zonas prohibidas en la ciudad? ¿El gueto es la forma "natural" de ver la realidad?
Es lo grave del país, todo se convierte en "algo normal". Las palabras fueron un llamado contra esa "normalidad".
Tal vez por eso las palabras me engancharon. Rompieron con lo "normal" -los lugares comunes y una vida genérica que impone la dictadura la que, aunque se luche contra ella, se impone por inercia- e invitan a la reflexión, a cuestionarse y a cuestionar. Para quienes nos oponemos a la dictadura de Chávez, ofrecen una oportunidad para redefinir el "universo simbólico" monopolizado por la dictadura, porque el país democrático se siente acomplejado ante la culpa inoculada por Chávez con el discurso de "los pata en el suelo". 
Como expresó Cardoso al hablar de la autonomía del banco central o de la independencia de la justicia; fue aplaudido en ese momento, y tal vez sorprendido, dijo que "es obvio". Lo que pasa es que el sentido común y "lo obvio" son cosas subversivas en una dictadura. Lo bizarro es "lo normal", y por eso nada mueve ni conmueve. 
A Cardoso, González, y Lagos se les ve como líderes -cada uno en su estilo- y lo son porque hablan sin complejos. Esto hace falta en Venezuela. Ojalá a los aspirantes a líderes que hay en el país se les pegue algo de esos tres señores. 
Ojalá. En un futuro, tal vez nuestra gente esté en otros países ofreciendo sus "palabras" ¿Por qué no?