miércoles, 22 de mayo de 2013

Videos, corrupción, y poder
Verdadero revuelo causó la presentación que diputados de la Unidad hicieron el día 20-5-13 de un audio en el cual el moderador del programa La Hojilla que transmite el canal 8, Mario Silva, hace confidencias sobre el alto gobierno del PSUV a un militar del gobierno de Cuba, quien dejó que Mario echara todo su cuento, como buen agente de inteligencia que dicen que es, del G2 de la dictadura de los Castro.
Quién lo iba a decir. Tanto que se habló de los gobiernos de AD-Copei, tanto que se fustigó al anterior Congreso de la República para llegar a la conclusión que el tan mentado hombre nuevo resultó, en su cúpula, formar parte de una pandilla de desfalcadores.
¿Qué pensarán quienes realmente creen en el socialismo y en el proceso al constatar que luego de 14 años, según Silva, Estamos metidos en un mar de mierda, compadre
Ya lo había dicho el General Alberto Müller Rojas el 8-12-09 al hablar del nido de alacranes que rodeaba a Chávez, a propósito de la corrupción con los bancos y casas de bolsa que reventaron durante esa época. Por lo que dice Silva, de 2009 a 2013, los alacranes se multiplicaron y la ponzoña es más letal. No solo para el proceso, sino para el país. 
Lo segundo, siempre dentro de la ligereza que nos caracteriza como venezolanos, cuando Chávez falleció, automáticamente la línea en la opinión y de anclas era que vendría un peronismo.
Los números del IVAD de mayo aportan evidencia en contrario, pero lo que se desprende de lo que dice Mario muestra que el tal peronismo es inviable. Ni siquiera fue una posibilidad. Fue algo que no pudo ni podía existir. 
Chávez no dejó un fuerte aparato sindical. Tampoco hay un clima chavista que se sienta con fuerza. No soy chavista y a lo mejor no lo veo, pero algo que me ha llamado mucho la atención es lo rápido que se desvaneció la imagen de Chávez, luego de su funeral el día 8-3-13. 
Honestamente, pensé que su imagen o su presencia sería más permanente, pero lo que percibo es que se desvaneció ¿Cuántas personas asisten hoy a visitarlo en el llamado Cuartel de la Montaña? El cañon que haría una salva diaria a las 4:45pm como dijo el Almirante Molero ¿Se dispara realmente?
No dudo que en el chavista el sentimiento por Chávez está presente y lo que dice la gente que Con Chávez el pueblo abrió los ojos, es una realidad, pero su manifestación tendrá que ser por otras vías. 
Alí Rodríguez captó este clima al decir en una entrevista del día 21-5-13, que La desaparición de Hugo Chávez no es cualquier cosa. Eso genera un vacío que nadie, nadie puede llenar
Lo llamativo para mi no es el vacío -que ocurre en el caso de los líderes carismáticos personalistas como fue Chávez- sino lo rápido en que el vacío se hizo vacío. 
La lección que deja el vacío de Chávez es que no hay sustituto para las instituciones y para las reglas del juego. Cuida de las formas, que éstas cuidarán de ti. Ni siquiera un carisma tan fuerte como el de Chávez, alabado por todos, tirios y troyanos, generó una herencia sólida. A la luz de lo dicho por Mario, la respuesta es no ¿Que hay divisiones internas? Sí, que jode, farfulló el conductor de La Hojilla al agente del G2. 
Tal vez por esto el PSUV no se termina de colocar los pantalones. Es principalmente un partido electoral, pero no un Partido, porque el líder castrador que lo dirigía no permitió que se desarrollara, como todo partido: con sus ideas, grupos, tendencias, consensos y divergencias. 
No soy de los que se alegra con esto. Aspiro y trabajo por un país con instituciones, y la de los partidos es fundamental para una democracia. Aspiraría a un PSUV sólido, un Partido de verdad, porque, salvo que los electores cambien su opinión, ese partido tiene peso y que tenga instituciones será factor de estabilidad para el país. 
Si mi opinión es ingenua o le falta burdel como gusta decir a los burda e'zumbaos que ahora abundan en Venezuela, será tema de otra entrada, si es el caso, pero mi punto se sostiene: sin partidos sólidos, no hay democracia. Al menos, democracia con gobernanza.
¿Qué decir del audio? Se pueden comentar tantas cosas. Comparto las siguientes:
1.-El audio es importante, y tendrá efectos. Tanto la prensa nacional como extranjera tituló sus primeras páginas con la noticia de la corrupción en el gobierno. El documento, ciertamente,  marca un antes y un después sobre cómo se percibe al gobierno principalmente porque el vocero fue Mario, personaje al que la sociedad le dio mucho poder. Mario se lo creyó y tal vez por eso su locuacidad, entre otros motivos. 
Su impacto inicial es que será un elemento más que cuestiona la integridad de quienes gobiernan, que no es nuevo. Lo novedoso es el nivel de deterioro que sugieren las palabras de Mario
Un gobierno de pillos, y el audio generará sus consecuencias, que pueden ser focalizadas al gobierno -en la cúpula, cuidarse, cohesionarse aunque seguramente con cierta desconfianza; en la base, reflexión o negación- o generales, en un cierto clima del tipo Que se vayan todos o el tradicional La política y los políticos son una mierda, como ocurrió durante los 90 con AD-Copei, aunque no cabe para nada la comparación de lo que Mario habla con los gobiernos hasta 1999. 
Ninguno de ellos llegó a tales niveles de degradación. Ni siquiera en las denuncias más severas que para ese entonces hacía José Vicente Rangel con los confidenciales que le pasaba Cicerón ¿Dónde estará, por cierto, porque hay buenos cuentos? Si Cicerón hablara, caramba....¿Te atreves JV?

2.-Sin embargo, el audio no puede ser el centro de la acción de la Unidad. En todo caso, debe ser parte de una estrategia -que se acordó en las Jornadas de planificación del lunes 13-5-13 a la que asistió el Equipo Permanente de la Unidad y HCR- que es conseguir un cambio político por la vía democrática, constitucional, y electoral, y considero que todo lo que la Unidad haga debe insertarse en este gran objetivo. Es la quilla. 

De manera que no es sacar un video y esperar a que "ocurra algo" como por generación espontánea, sino que el audio apoye la propuesta de la Unidad como alternativa segura, confiable, con propuestas (de forma residual, que la gente llegue a esa conclusión, o por contraste, con mensajes de la propia Unidad para hacer la diferencia con el gobierno). 
El audio debe acompañarse de otras acciones. La denuncia, como ocurre, que corresponde a los parlamentarios, pero también que el video sirva de contraste con el gobierno. No es esperar el titular de prensa sobre "divisiones en el PSUV", sino comunicar que la Unidad tiene unidad, que hay instancias, procedimientos, propuestas, ideas, liderazgos; que mientras el gobierno no tiene resuelto su equipo para las municipales, la Unidad sí, por ejemplo, luego de las primarias de febrero de 2012. 
Que mientras en el gobierno lo que hay es un nido de alacranes en la Unidad hay instituciones que canalizan las diferencias, pero que hay una política y una vocación de servicio. 
Un contraste en la confianza para sumar y ganar no solo los 604 mil que votaron por Capriles en abril y en octubre lo hicieron por el PSUV -¿Por qué Maduro habló de 900 mil?- y la tarea debe ser sumar más. El audio solo, como chisme, sin contraste, no lo va a lograr, porque genera lo que en psicología social llamamos "reactancia psicológica" -me aferro a mi posición inicial cuando me obligan a algo- como creo que es el caso ahora, a tenor de los HT que ha posicionado la tropa tuitera del PSUV. 
Al menos en público, se evidencia más negación que reflexión aunque hay silencios tuiteros que son llamativos y que indican que algo de reflexión también ocurre en la tropa.  
El 20-5-13 se cumplieron 20 años de la decisión de la CSJ que sacó a CAP del poder. Leí de nuevo sus palabras. Allí CAP explicó cómo lo central de la política es no humillar. En todo caso, vencer pero no humillar
A la luz de algunas reacciones de gente de la oposición sobre el audio -que lo ven como algo que en sí mismo generará la salida del gobierno, y se molestan cuando se discrepa de esta opinión- me 
temo que mucha gente quiere "vencer y humillar". Eso no es posible.  

Ahora a todo el mundo le dio por la patria, la dignidad, son los primeros de la promoción, no son bolsas, y el lenguaje de hoy está plagado de frases como maligno, mal, basuras, ellos, nosotros, bacterias, hdp...lenguaje que indica un profundo desprecio. 
Ahora es la patria.....lástima que un gentío no se haya acordado de la patria cuando la permuta estaba en su apogeo y todo el mundo tenía una reunión con Ricardo (Fernández Berrueco) o un desayuno con Perucho (Torres Ciliberto) ¡Ah, qué tiempos aquellos, la patria era algo lejano!
De verdad espero que el gobierno se ponga las pilas con la permuta. Eso va a traer mucha estabilidad y tranquilidad. 
En resumen, la Unidad tiene una estrategia, y el audio es parte de ella -prefería otra cosa, pero...."es lo que hay"-pero el audio no es la estrategia ni puede pretender serlo.
3.-Hay cosas políticas en el audio. Una es que le permite a Maduro -veremos si tiene la habilidad y el interés en hacerlo- fortalecerse a lo interno del PSUV, con apoyo del público del gobierno, que es el que reflexionará sobre el audio, si se le invita a hacerlo. 
Esto porque no queda salpicado, mientras que los demás sí. Allí tiene un recurso para neutralizar o disuadir a Cabello, a los militares, a los alacranes, a Cilia. 

El problema político es si tiene la fuerza para hacerlo, si hacerlo no desestabiliza su mundo interno de apoyos, pero el audio le da una buena excusa si quiere hacerlo. 
Muchos dicen que queda como un bolsa y que eso es una debilidad. Depende, diría. 
Quien piensa así, estimo debe ser alguien enchufado, conectado, el vivo venezolano, que todo lo toma como bolsería mientras no sea viveza o a mi nadie me jode
Esto de ser bolsa lo veo como una fortaleza y debilidad. Esta, si Maduro se queda en la condición actual, sin aprovechar la puerta que la abre el audio. Fortaleza, en cambio, porque puede juntar que es Hijo de Chávez -reforzar la idea que por eso Chávez lo escogió y no a Cabello, de forma indirecta- al mismo tiempo que puede apelar a la base para legitimarse frente a las fallas que hay en "el proceso", y tomar impulso. 
A lo mejor Silva buscó esto, entre deprimido porque lo que era ya no es, y su transposición vicaria en Maduro, para empujarlo a ser lo que no puede ser o lo que no quiere ser. A Mario también se le movió el piso, se le acabó su mundo...¡y qué manera de comunicarlo!
Así que tendría cuidado con eso de llamar bolsa a Maduro. Quienes lo dicen, seguramente representan el atributo hallado por Maritza Montero en su clásico trabajo, Ideología, identidad, y alienación nacional, como parte de nuestro gentilicio: aplastar al débil, sonreír al poderoso. A Maduro lo ven como débil, y por eso desplazan su frustración, pero con Chávez, ni de vaina.....lo hacían. De verdad un gentío le tenía pavor y terror a Chávez. Especialmente cuando dada sus regaños en cadena nacional. 
Mucha gente otrora ponderada y equilibrada ahora está desatada en Twitter por esta causa. Porque le tenían pavor a Chávez y fallecido el padre dominante, quieren hacer una suerte de filicidio con el hijo que heredó al que perciben bolsa para sacarse de encima los 14 años de frustración y sinsabores. 
Emoción que puede aparecer -está aquí- pero no creo que sea una línea o estrategia política. De aquí mi distancia con el prejuicio de llamar a Maduro bolsa (encierra también un cierto racismo o suficiencia de cierta gente que se cree superior; racismo aversivo como decimos en psicología social o racismo chic, que el gobierno explotó en la campaña con eso del autobusero o conductor de Metrobús).
4.-Luce que la tesis del "fraude" no aparece soportada en el video. 
Lo que comenta Silva es lo que uno suponía venía ocurriendo desde 2004. A fuerza de criticar el sistema electoral y en su afán de legitimidad (del gobierno), el sistema se convirtió en una caja negra. 
A lo mejor en 2004, hubo fraude -en mi caso, no lo creo- pero ahora no, al menos dentro del sistema, porque se blindó, principalmente por la presión de la sociedad no gobierno que parece no reconocer los resultados de su esfuerzo desde 2004, porque todavía dice que le hacen "fraude". 
El gobierno accedió a cerrar el sistema creyendo que siempre ganaría 60-40, pero los números cambiaron, y es la desesperación de Silva, quien atisba el final de este primer capítulo: que la Unidad será gobierno, con el CNE de Lucena, Oblitas, y Socorro. Sí, ya sé, soy muy optimista...... 
La desesperación de Silva -eliminar las elecciones burguesas que proponía su Comandante Fidel- es por lo evidente: la Unidad gana espacio electoral. Gana espacio en las zonas populares.
Por ejemplo, de acuerdo a mis cálculos, con base en la clasificación del INE del nivel de pobreza en los estados del país, en los estados con mayor pobreza, en 2006, la Unidad obtuvo el 28,7% En octubre de 2012, el resultado fue 37,4% y en abril de 2013, Capriles sacó en esos estados el 44,3 por ciento. 
Las cifras para el gobierno son: 71,03%, 61,7%, y 55,4 por ciento, respectivamente.
Todavía el gobierno gana a la Unidad en los estados más pobres en 11,1% pero no es la diferencia de 2006 de 42,3 por ciento.  
No controlan el sistema adentro, y si hay trampas, son desde afuera (que es lo que argumenta el recurso de impugnación I de la Unidad; abusos evidentes en la elección de octubre de 2012 con la movilización que ocurrió a partir de las 3pm). 
Más bien, el audio sugiere que la Unidad debe seguir en la política de reforzar el sistema no solo desde adentro (no descuidar esto) sino desde afuera (que es lo nuevo), porque si hace su trabajo y la tendencias estructurales se mantienen, va a ganar, y el gobierno estará en la disyuntiva: reconoce o da el golpe.
Así las cosas, Maduro es el primer Presidente chavista y obrero......y será el último Presidente socialista al menos para este lapso, porque la tendencia estructural es que el país se mueve hacia un cambio, y constatar esa realidad es lo que desespera a Mario porque no la puede controlar.
No creo en el "fraude" de la máquina, sino en lo que ocurra afuera, y eso es lo que el gobierno hace. Por eso ante los resultados de abril, la sorpresa de Mario, y su deseo de agarrar a la Lucena y decirle Usted sabe cómo es la vaina. La vaina es que la cosa va a cambiar. Mario ya no controla la vaina. Por eso su indefensión, su depresión que confiesa al G2 de los Castro. Qué buena vaina para Mario. 
Ahora, al "fraude" hay que darle un contexto, que no es el "fraude". No creo que haya habido "fraude" -por eso no llamo a Maduro "ilegítimo"- sino condiciones externas que hacen desigual la competencia, y son las que hay que cambiar y presionar para ello, de modo que esa presión lleve a que el sistema sea más cerrado en su funcionamiento electrónico, y abierto en lo político, en tanto los Rectores se escojan con base en lo que establece la constitución.
El país no gobierno debe reflexionar y evaluar qué privilegia: el "fraude" para ver si se genera una crisis en el gobierno y en el CNE, o presionar para lograr condiciones más justas y equilibradas, que no puedan ser controladas por el gobierno que es lo que ocurre, aunque no parezca. Ese es el debate hoy en este campo.  
5.-Noto una lectura lineal de la historia. Tengo la impresión que mucha gente de la Unidad -dirigentes y personas- cree que esto es Perú de 2000, y que hay que repetir un guión: sacar un video, la crisis, "Montesinos", y listo, fuera Fujimori (Maduro). No sé si esto sea Perú de 2000. Puede ser, pero también puede ser Irán de 2009, Egipto de 2010, o Venezuela 1952 o 1957. 
Conviene revisar un libro muy interesante -lo leo de nuevo- de Adam Przeworski, Democracia y mercado, en el que tiene capítulos acerca de transiciones. Como dice AP, son inciertas, no lineales; que pueden llevar a muchas cosas. Lo principal de las transiciones, sugiere el autor, es que no mueran por hambre (desabastecimiento) o en manos de los militares. Las transiciones son un complejo equilibrio que las hace inciertas, y pueden terminar en liberalización o en democractización. 
La última es a lo que aspiro, en conocimiento que estamos en presencia de fuerzas parejas, y que se da el intercambio entre reformadores e intransigentes (gobierno) y moderados y radicales (oposición). Sobre esto, hay que avanzar para democratizar, como sugiere Przeworski. 
Hay que evitar los riesgos de la linealidad, que hoy abundan.  
6.-Comparto la idea que no se puede luchar contra lo que Silva representa siendo como Silva. Hubiera preferido algo distinto al video. En eso soy haveliano (Havel, Summer Meditations), en el sentido de una política que sepa decir las cosas en el momento adecuado, aunque sean cosas duras, pero evitando los ataques. Prefiero eso a un video de chismes y cuentos, pero el país no da para ese nivel.
Son demasiados agravios acumulados y pedir algo más haveliano es fuera de lugar, sobretodo en un país que busca demostraciones del tipo no me jodes
Silva fue encumbrado dentro de la sociedad del espectáculo, del agrado de la sociedad venezolana, y todo lo que decía se tomaba como cierto en mucha gente del mundo opositor. Muchos decían que si alguien quería saber lo que pasaba en el gobierno o conocer las "líneas de Chávez", había que escuchar a Mario. Este fue una referencia. Llegó a controlar la opinión política por un buen tiempo, legitimado por el público del gobierno y por el público opositor. Mario se convirtió en alguien más de la casa, en parte de la familia, para muchos. Mario fue investigador, fiscal, juez, y policía. Un video de Mario acabó con la libertad de más de uno. Mario era dueño de nuestra vida moral, de nuestra carrera moral. Un perdonavidas moral que nunca tuvo moral. 
Su poca ética nunca tuvo un cuestionamiento -siempre se justificaba porque Mario era el verdadero vocero de Chávez, y por eso había que pasarle todas, para saber qué piensa Chávez- y fue legitimada por "ambos bandos". Pero Mario jodió la vida a muchos inocentes -a través de sus fusilamientos audiovisuales- pero en ese momento, era parte del juego de celebridades. Hoy, Mario luce caído, sin fuerza. Se le voltearon los santos. Habló y Por la boca muere el pez. A Mario lo mandaron de vacaciones -¿por siempre?- y ningún jerarca del gobierno lo menciona. 
No me molestó que haya salido el audio. Es algo como cazador cazado para aplicarle a Silva, y en este tipo de cosas, siempre recuerdo la anécdota de Clinton sobre Goldwater: fue muy polite y por eso perdió. Clinton comenta que Goldwater prefería los issues a los attacks y aunque Clinton le gusta más lo primero, señala que no se puede descartar lo segundo, y que a veces hay que hacerlo, en un sentido clautzewitziano, con un propósito y no de forma permanente. 
En concreto, para Clinton Goldwater no ganó la Presidencia en 1964 por ser muy polite en su trato hacia LB Johnson. 
A veces no hay que ser tan polite -en contra de lo que pienso- y me acuerdo de Goldwater y del cuento de Clinton, cuando tengo dilemas éticos como este de apelar a un audio de attacks
Este es un caso para no ser polite, por lo que no cuestiono que haya salido el material sobre Silva. Pero insisto, lo central no es el audio en sí, cual Deus ex machina, sino la estrategia, que no tiene sustituto. 
Ojalá no perdamos la vista sobre este punto, en momentos en que muchos creen que el mandao ya está hecho y que solo basta una crisis o un empujoncito para lograr un cambio. Pudiera resultar otra cosa, inesperada.......

sábado, 6 de abril de 2013

NO
Hoy vi la película No (2012) dirigida por Pablo Larraín con guión de Pedro Peirano. Una interesante y compleja película, pero con un buen desarrollo en sus casi dos horas de duración. A ratos se torna lento, pero el hilo de la dirección se mantiene. Vale la pena verla, como enseñanza acerca de la complejidad de la política o hasta como "cultura general". 
Se me pareció o, mejor dicho, lo que vivimos en el referéndum de 2007 se parece a lo que muestra la película para el plebiscito chileno del 5-10-88.
Me tocó participar en los equipos "técnicos" para el No de 2007 y la situación fue muy parecida a la mostrada en la película. Por el lado de alguna gente de la Unidad, la creencia que Chávez no perdería el referéndum, que "todo estaba arreglado", las encuestas que daban ganador al Sí, la incertidumbre el día de los resultados, las encuestas iniciales, y el final, la victoria del No, luego de los "carómetros" en el canal 8. Igual con el No en Chile: cuando se muestra la primera reunión del Sí, confiados en que los partidos del No "estaban divididos" y no habría unidad, porque todos hablarían, y que Pinochet ganaría seguro, como reveló el Ministro del Interior Sergio Fernández cuando habló con "Lucho" Guzmán, el día del plebiscito. Al final, el general de la aviación de Chile dice, "Parece que el No ganó"......y eso cambió la historia de Chile. 
La manera cómo se organizó la comunicación política del No en 2007 me resultó muy similar a la chilena en 1988: una clara línea de mando política, la parte técnica con su contraparte política, y una filosofía parecida al just in time japonés: cero inventarios y todo se integra. 
Recuerdo que, a diferencia del caso chileno, en el caso del No en 2007 no había un creativo estrella -al menos no lo vi o supe- pero sí había buenos equipos y una agencia de publicidad estrella que sirvió de espacio para la parte política y técnica, que facilitó el just in time: como era el punto de encuentro, el análisis, la creación, la producción, la validación política se hacía en el mismo sitio y de forma simultánea, lo que produjo capacidad de respuesta y producciones que la gente recuerda como la famosa "cuña de la carnicería", de la que todavía se habla. 
Esa cuña la produjo ese equipo, y como en la película, había confianza y fluidez entre el mundo político, que en la película es la relación entre el publicista Saavedra y el político Urrutia. También se trabajó así en 2006, para la campaña de Manuel Rosales. Aunque perdimos, se logró pasar del 3,3% que tenía Rosales (Encuesta IVAD, abril 2006, usada como encuesta de arranque para la futura campaña de Rosales) a 37% 8 meses después, en diciembre de 2006. 
Otra cosa, es que fue en cierto sentido -tanto en Chile como sugiere la película como aquí en Venezuela en 2007- los equipos se mantuvieron alejados de la influencia y el control de grupos políticos -los "coroticos", nombre puesto por Manuel Rosales, para personas o grupos que buscaban controlar lo que se producía en la comunicación, y "muchas manos ponen el caldo morao"- lo que permitió que pudieran trabajar con mayor tranquilidad. Tal vez ni en Chile ni aquí fueron molestados porque no se confiaba mucho en la victoria. 
Si en Chile de 1988 la victoria del No era segura desde el principio, René Saavedra no hubiese existido. El publicista hubiese sido algún "asesor maquiavélico" -por cierto, que en Venezuela gustan mucho porque "tienen burdel", y el venezolano "come" con ese discurso del "burda e'zumbao"- como los asesores que tuvo el Sí de Chile, y que explican en parte la derrota de Pinochet en 1988. Para ganar una elección no hace falta ser "maquiavélico", es también un mensaje del filme, a diferencia de lo que cree el conventional wisdom. No es lo usual, pero no es imposible.
En este punto, la película me dejó el mensaje que esa forma de organización hay que retomarla o validarla. Diría que solo se trabajó así en la elección de 2010 (también hubo buenos resultados. Se recuerda una cuña polémica pero que comunicó la idea central de la campaña de la Unidad: la necesidad de equilibrio en la AN. La cuña fue Pa'que coja mínimo), pero en las otras elecciones no. 
Mi impresión es que hay muchos decisores, pensadores, pero no hay o es escasa la integración; y que en algún punto alguien o un grupo toma las decisiones, pero la fluidez y claridad entre las líneas son más difusas, y seguramente hay equipos, pero menos visibles y, por eso, menos orientados a integrar. Lo central no es solo tener un equipo, sino que ese equipo sepa integrar, si de una coalición política se trata. De aquí que la decisión en una situación de campaña sean dos a mi modo de ver, para poder trabajar con eficacia: o adoptas el esquema Chile (un político-un publicista en llave) o adoptas un esquema en donde designas al equipo, pero ese equipo debe tener la responsabilidad de integrar, si ya existen otras instancias. 
Hoy pienso que en la Unidad hay varias instancias y se pudieran articular mejor, con una clara autoridad y fluidez hacia los políticos. Hay como muchas instancias pero poca integración. Debería ser un grupo ad-hoc que integre lo político y lo técnico, con un responsable, y con líneas claras hacia la dirección política, con autonomía y capacidad para producir. 
Hay tres cosas que la película destaca, que pueden servir para el caso venezolano.
1.-Antes de ver la película, los comentarios que escuchaba eran algo como, "El No estaba perdido hasta que apareció el publicista", cual lonely ranger a salvar el partido. Es, de nuevo, el personalismo, tan nuestro. El "síndrome JJ Rendón" -en cuanto a "asesores"- que significa que una elección se pierde si no tiene un asesor estrella o alguien así, construido por el mundo de las élites o del país premium
Ciertamente, la película gira en torno a Saavedra, pero no exclusivamente en Saavedra sino entre Saavedra y su vida. Así comienza el parlamento de Saavedra, cuando presenta la cuña para el refresco, "El contexto social". Saavedra no se ve solo, como un héroe salvador, sino como una persona que lucha por llevar adelante su idea, pero rodeado de "un contexto" con el que está en tensión permanente (en su familia también).
Esta moraleja es interesante para un país -Venezuela- que a pesar del fracaso del caudillismo, todavía busca uno; busca una estrella para ganar, todavía tiene el "síndrome JJ Rendón" vivo. No es un equipo, es un "gran hombre" el que salvará a Venezuela, es la idea presente. 
La película a veces se torna lenta porque busca mostrar la complejidad de la relación entre Saavedra y los partidos, difícil al principio y tensa durante toda la campaña, hasta la victoria del No, tanto que cuando gana el No, en el "headquarters" del No, los entrevistados son los políticos -muchos de los cuales no creían en la victoria del No- y Saavedra poco a poco se aleja, y así lo comunican los planos de la cámara, y el mensaje es algo más o menos, "el señor que ayudó en esto, pasa a un segundo plano". Los padres de la criatura son otros. 
De manera que la realidad es otra cosa: no hay un "estrella" solo, hay gente innovadora -el acierto de Urrutia, pero porque conocía a la familia del publicista- y una compleja interacción entre la publicidad y la política, pero fluyó porque Saavedra y Urrutia confiaban mutuamente uno del otro, y hubo una estructura que lo facilitó (lo que expliqué más arriba). Es decir, hubo transacción. Saavedra adelanta su visión, pero luego debe complementarla con la visión política del No (cuña del juez que censuró la dictadura de Pinochet). 
2.-La naturaleza del mensaje y de la interpelación. Aunque no sé mucho de estrategias de campaña, la película revela que la estrategia de Saavedra era la adecuada: crear el momento, y luego pasar a los contenidos iniciales del No, pero que en la reunión inicial en la película, se vieron insuficientes y mal planteados, y la cuña del No de una pobre factura técnica. Es cuando Saavedra dice que a las cuñas del No les falta algo de "simpatía", y eso fue lo que adelantó: construir el momento de forma "simpática" con el "Chile, la alegría ya viene", pero luego se colocaron los contenidos duros, la cuña del juez denunciando las torturas o la de las madres o familiares de los desaparecidos. Una fuente creíble en el caso del juez -no solo una denuncia, "me tienes hasta la madre con las denuncias", le dice Saavedra a uno del equipo cuando censuraron la cuña- que generó ruido cuando se dijo que fue censurada. 
Si uso los criterios de la comunicación persuasiva, Saavedra arrancó con la "ruta periférica" (emoción, el arcoiris, la alegría) para avanzar luego a la "ruta central" (la razón, cuñas de la mujer que compra "marraquetas" y no puede llevar dos bolsas de te), la cuña del juez, y el uso de un animador (Patricio Bañados) que se ve que era un personaje creíble -principio de la persuasión en la fuente, que ésta sea creíble- de la TV chilena pero sacado por la dictadura (como pasa hoy en Venezuela, casualmente), con una frase que la verdad pega, "Chile, la alegría ya viene, buenas noches...." (así arrancó la "franja del No" en TV), con mensajes de contraste (lo que significaba votar Sí o No), al mismo tiempo que lograron formas "simpáticas" para comunicar que Chile era una dictadura sin usar el lenguaje rudo con el que se hablaría de una dictadura, "¿Señor, qué le diría usted a un dictador?", manejando el contraste. El mensaje de Alwyn que sale en la película -cuando lo graban- con nivel. Como me gustaría hablar así, y esto me lleva a decir lo siguiente. 
Siento que en Venezuela no tenemos todavía ese nivel. Mi experiencia con la gente de poder es que hablan pensando en el titular de prensa (hoy, en el tweet) de manera que la persuasión es lo de menos, sino importa el probable titular o tweet. De aquí que se juega con palabras para tener una frase "inteligente", que gusta al público, pero nada persuasivas (los llamados "intelectuales" han caído en esto; se limitan a decir "frases inteligentes" para citas y Venezuela es un país de citas). Son expresiones que en la polarización venezolana -ya estructural, cual guerra de trincheras- no funcionan o perdieron eficacia. Hoy se habla para afirmar cada identidad. Los chavistas, se auto afirman en negativo. Soy, por negación; "soy chavista porque me dicen marginal", etc. Los de la Unidad, se auto afirman en lo racional, "Soy racional porque escucho a César Miguel Rondón o hago RT a un tweet de Leonardo Padrón", pero ninguno de los "dos bandos" va más allá de su trinchera. En la "negación" o en las "frases inteligentes" no hay persuasión, solo aplausos de las "masas" de cada "bando". 
Siento que la política en Venezuela agota porque no innova -que en la película se nota lo contrario, hay innovación en los mensajes y hay densidad en los mismos- y todo se rutiniza. Hasta las huelgas de hambre ya son rutina en nuestro país. Nunca son tales. 
En Chile pienso que hicieron tres cosas: a.-definir la naturaleza de lo que enfrentaban. Al principio no estaba claro que fuera una dictadura; b.-Densidad en los mensajes (tipo Alwyn), y c.-una política de alianzas con partidos y sectores.
3.-Finalmente, lo que creo que hizo que ganara el No en Chile: el país estaba cansado de Pinochet. Pinochet no supo abordar esto, a pesar que se "vistió de civil", pero la edad y la voz chillona en mi opinión, no lo ayudaron mucho para comunicar. Me resultó una imagen desagradable, de rechazo, la imagen de Pinochet en cuñas, vestido de civil, cansado, y con voz chillona. 
En cuanto a su comunicación, fue convencional y eso porque la dictadura no hizo concesiones. Hasta el tema que Pinochet no usara el uniforme para las cuñas del Sí, fue una discusión, como se vio en la película.
Lo contenidos fueron los tradicionales que maneja cualquier dictadura dictadura de "derecha" o "izquierda" -cualquier parecido con Venezuela es "mera coincidencia"- el miedo del regreso al pasado, anotarse al ganador, "un país ganador"; el "país potencia" (con fondo de Star Wars), y el "nacionalismo" (que tanto gusta, por ejemplo, a Roque Valero o a mucha gente de la oposición que ahora anda con "Mi Patria, te amo" y cuando veo eso me pregunto ¿qué es la patria? ¿discurso o cotidianidad? Digo, porque mucha gente como que vivía ausente de todo y ahora se ven obligados a amar "a la patria" porque es lo "políticamente correcto", lo que muestra el nivel elemental en que estamos en Venezuela), pero todo comunicado de forma convencional.
En fin, lo fundamental fue que la sociedad chilena se cansó de Pinochet, y el tema no era un "país ganador" sino cambiar. Eso no lo abordó la comunicación del Sí, y la película lo mostró en "Lucho" Guzmán, el prototipo del señor premium, quien sabe con quién relacionarse socialmente, pero la estética del Sí que mostró la película es una estética muy convencional, si se quiere agotada. Apeló a valores instrumentales (desarrollo, potencia, ganar), y no valores "existenciales" como el No. "Lucho" Guzmán es exitoso -el carrote que muestra en la película y los "contactos"- pero agotado, cansado, aburrido, sin innovación. Esa es su tragedia: un "ganador" pero sin sentido, y es el contraste que hace la película entre sus éxitos y su convencimiento que el Sí pierde, al final. 
La película muestra el cansancio en la vida de Saavedra, su vida familiar, retratada en su ex esposa, prototipo de la "izquierdista": desordenada en el vestir o sencilla, con "greñas", y usual suspect en detenciones y redadas. Verónica Carvajal es el retrato de alguien que se acostumbra a vivir en una dictadura (no porque quiera, sino por obligación) pero que al mismo tiempo está cansada de ella, y quiere un cambio. Es el clima que comunica la película. Es la "perdedora" - a diferencia de "Lucho"- pero comparten lo mismo: el cansancio (de ganar o de perder). 
La pregunta clave para Venezuela es ¿La sociedad venezolana está cansada de 14 años de gobierno "socialista"? Es la pregunta que me hago desde 2010. Honestamente, veo más cansancio hoy pero no como el que mostró la película No. No sé si es por nuestra forma de ser como sociedad -coexistir con todo- o porque hay dinero y en verdad, la vida de nosotros no ha cambiado mucho, a pesar del discurso; y lo que uno nota es que el cansancio no es total. Es la pregunta para ahora ¿Hay cansancio con el gobierno?
Como nota curiosa, el español de los chilenos es enredado. Hubo partes de la película que no entendí, me quedaba en la luna, no sabía lo que decían, y repetían algo como "gueon", no sé si significa "guevón" o "pana", "chamo", que decimos aquí. Es un tono pica pasito, bajo, pero rápido, y a veces no entendía lo que decían.