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domingo, 27 de julio de 2014

Instalación del III Congreso del PSUV




El día 26-7-14 se instaló el III Congreso del PSUV. A pesar que se pronosticaba una disidencia, la instalación transcurrió sin contratiempos y como se esperaba: Maduro fue designado como Presidente del PSUV, ahora que lo necesita.

No ocurrieron los esperados mazazos de Cabello a Maduro, para demostrar que el primero es quien manda, tal como pronosticaron notables pundits de la política y del análisis nacional. 

Sí tenía expectativas de un acto más brillante en su desarrollo, pero pasó, si se quiere, sin pena ni gloria. Hablaron tres personas: Adán Chávez, Diosdado Cabello, y Nicolás Maduro.

¿Qué dijo cada uno? Voy a utilizar el formato de "las claves de" ya legitimado por los medios. Lo haré en el mismo orden en que los oradores hablaron: Chávez, Cabello, y Maduro.

"10 claves" del discurso Adán Chávez: 1.-Apropiarse de la manera que Chávez se vinculó con el pueblo; 2.-Partido-movimiento no burocrático ni dogmático, "conciencia crítica"; 3.-Política de alianzas con organizaciones sociales, especialmente de clase media; 4.-Partido ideológico y comunicacional, "para el debate de ideas"; 5.-Partido de carrera: masa, cuadro, y vanguardia. Los cuadros entre la masa y el partido; 6.-Se mantiene el objetivo luego del referéndum de 2004: conquistar el 40% de la oposición, "esto sigue vigente compatriota Maduro"; 7.-Tarea política del PSUV la "interpelación popular"; 8.-Autonomía organizaciones de las populares y sociales del partido y del Estado (esto muy aplaudido); 9.-Crítica a la "inercia política" (muy aplaudido); y 10.-Reconocimiento a Maduro, "El hijo de Chávez a la cabeza de la construcción del socialismo bolivariano....Viva el Presidente Maduro"

De los tres discursos, el de Chávez fue el más estructurado y el de mayor contenido. "Entre líneas" Chávez criticó la "burocratización" del PSUV, y dejó ver los riesgos que representa un partido de esas características. Para Adán Chávez, es el partido-movimiento.  

Interesante el clima de los delegados y asistentes. Cuando Adán Chávez habló de democracia, crítica, participación, y apertura, eso fue muy aplaudido. También pasó lo mismo cuando Cabello y Maduro tocaron temas similares.

Esta necesidad que revelan los aplausos sugiere que si bien el aparato se fortalece, en el espíritu de la base se critica la corrupción y se favorece mecanismos de apertura (cuál es su naturaleza, es otra discusión). 

"Siete claves" del discurso de Cabello: 1.-Partido-contralor, partido y Estado, "Dos brazos de un mismo cuerpo"; 2.-"Dejemos de lado los grupos"; 3.-"Hay que buscar a los indecisos"; 4.-"Elegimos el camino de ganar elecciones"; 5.-"La derecha no volverá a gobernar nunca"; 6.-"Unidad del chavismo en el PSUV y del chavismo fuera del PSUV"; y 7.-Apoyo del partido a Maduro.


Un discurso extraño. En otras ocasiones, Cabello ha dicho cosas más organizadas y mejores. Fue un discurso algo improvisado y chato. Un discurso muy desordenado, pero propio del que controla el aparato, a diferencia del de Adán Chávez, el partido como aparato, como maquinaria, como estructura de poder. 


¿Y qué decir de las palabras de Maduro que cerraron la apertura del III Congreso del PSUV?

"15 claves" del discurso de Maduro: 1.-"No es por el camino del izquierdismo agonizante o el reformismo entreguista por donde vamos a alcanzar la síntesis del partido, sino por el camino del chavismo"; 2.-"El principal objetivo del Congreso es la transición al socialismo y asumir la economía socialista productiva como la tarea más importante"; 3.-"La democracia es soberanía ejercida por el pueblo"; 4.-"Hay que asumir el carácter estratégico de la unión cívico militar de la revolución bolivariana"; 5.-"El período 1992-1998, se caracterizó por años de organización y acumulación de fuerzas. El período 2009-2019 es el período más complejo de la revolución bolivariana"; 6.-"El PSUV debe legitimarse cada día ante el pueblo"; 7.-"Hay que lograr un sistema de alianzas del Gran Polo Patriótico"; 8.-"El PSUV debe ser la fuerza dirigente de la clase obrera"; 9.-"Hay que acostumbrarse al debate de ideas, debate libre y constructivo, y buscar de ese debate, la conexión con la acción transformadora"; 10.-"¿Ha logrado el PSUV convertirse en un nuevo modelo de organización política?"; 11.-"Las UBCh son la fuerza constructora de la vanguardia"; 12.-"El PSUV debe ser un partido de sólida fibra moral y ética" (aplausos); 13.-"La dirección nacional debe dar el ejemplo de autodisciplina y lealtad"; 14.-"Hay que construir la dirección colectiva de la revolución bolivariana"; y 15.-"La ideología es la EBRCh, Ezequiel-Bolívar-Robinson-Chávez".

Me pareció un discurso largo, sin un balance o mejor estructura. Lució el discurso de un funcionario socialista de los 70, apelando al materialismo dialéctico (o histórico como corrige Enzo del Búfalo en su libro "Adiós al socialismo"), y al chavismo originario (las citas de Chávez, de textos de 1990).

Conviven en Maduro el socialismo de los 70 -su parte "cubana", a pesar que critica a los "generales de la división" de la izquierda de los 70 y 80- y la idea de avanzar hacia una economía productiva (socialista), lo que es contradictorio y no dejó pistas cómo resolverá la contradicción, en momentos de decisiones económicas. Luce que el ajuste económico será la mezcla de muchas cosas.

En común, los tres discursos apuntan a la "construcción del socialismo bolivariano", a un partido más abierto y crítico, y algo que debe interesar a la oposición, se le da la importancia a las alianzas con sectores distintos al partido, no solo desde el punto de vista organizacional (otros partidos) sino social (por ejemplo, la clase media).

Pudiera decirse -con las reservas del caso- que el PSUV quiere avanzar hacia lo que pudiera llamarse un "policlasismo moderado". 

También son similares en la importancia de los cuadros, que lo veo como herencia del leninismo organizacional en Venezuela, del que abreva no solo el gobierno, sino la Unidad (la idea que todo se resuelve con "un frente" de cuadros o "notables", junto a un "peo" que genere "una crisis", para "la transición"). 

Difieren en el grado y en el sujeto político por excelencia del partido, para lograr estos propósitos.

Por ejemplo, para Adán Chávez el partido y el Estado son diferentes, aunque doctrinariamente comunes, pero en tensión. Para Cabello, son parte de una misma estructura, en control. Maduro parece estar más cercano a Chávez, pero con una "apertura controlada".   

Adán Chávez colocó el peso en los movimientos. Cabello y Maduro en el aparato. Chávez, una apertura menos controlada, de cuadros. De abajo hacia arriba. Cabello y Maduro una apertura más controlada, del aparato. De arriba hacia abajo. 

En resumen, de los tres discursos, el más avanzado fue el de Adán Chávez. El de Cabello, el de un "boss" de la "party machinery", y el de Maduro, el de un funcionario socialista de los 70.

Si me atengo a los discursos, vaya, la disidencia no vino de los sectores chavistas que los medios de comunicación han legitimado como los "críticos" -que seguro lo son, pero no mostraron eco en la instalación- sino......¡De Adán Chávez!

Me parece que Chávez puede estar consciente que Maduro construye su correlación de poder y, a pesar que todavía es subestimado en el mundo no oficial (aunque también puede que en sectores oficiales), avanza en esa construcción, hasta ahora con éxito. 

Pero Maduro no es brillante en el sentido teórico o conceptual. Lo demostró en su discurso y en la observación hecha al borrador del documento ideológico, que si "el capitalismo no es ético". Una crítica bastante mediocre, pudiendo haber dicho o criticado otras cosas del capitalismo o del borrador del documento ideológico, que tiene bastante para criticarle (casi todo, a mi modo de ver, parece un documento de los 70, de la época de esplendor del socialismo real). Maduro tocó lo que escribía Emeterio Gómez, pero de una forma muy pedestre que la brillantez no se vio.

De manera que el aparato se refuerza, pero no tiene los controles o el auto-control que Chávez y su estilo de liderazgo carismático, imponía a los y sus excesos. 

Maduro se está haciendo como figura política, y Adán Chávez puede percibir el riesgo del poder del aparato, que luce más propio a la personalidad de Maduro ¿Será Adán Chávez junto al legado de Chávez el check and balance de una estructura de poder que apunta a ser cerrada, fuerte, y corporativa (el "alto mando político de la revolución")?

En resumen, la sorpresa la representó Adán Chávez, quien habló de un partido-movimiento frente al partido-aparato de Cabello y Maduro.

En lo económico, Maduro no despejó las dudas, pero su línea parece ser clara: la de ajustes incrementales, tipo burocracia socialista de Cuba. Tal vez esto explique por qué se siente cercano a Borrego. En cierto modo, es similar a Maduro: funcionarios de alto nivel con una formación doctrinaria que no parece profunda, pero que perciben que hay que hacer cambios, pero no muy rápido.

Esta es otra novedad del discurso de Maduro: me quedó la idea que quiere jugar una suerte de rol equilibrador entre fuerzas que hay en el gobierno. Si seguimos en lo económico, entre Rafael Ramírez y la ortodoxia. Diría que el olfato le dice a Maduro que el ajuste de Ramírez es el necesario, pero su espíritu, su actitud, está cerca de Borrego: hacer un ajuste lento, pausado, controlado. 

Estas fuerzas pugnarán y Maduro parece reconocer su rol como equilibrador, para al final decidir, que presumo será en donde está su espíritu: cambios lentos, que posiblemente sean los que Venezuela pueda resistir, pero esto tiene un riesgo. Un país con poca disciplina y disperso como el nuestro ¿Tiene los cuadros con la perseverancia para adelantar un ajuste gradual, llevarlo, y no ceder a las presiones organizadas y sociales que va a generar? Diría que hoy no hay esa capacidad.

Para finalizar, la instalación del III Congreso y sus discursos me dejó la sensación que hoy se juega un juego político de alto nivel (que no quiere decir que sea alto en su calidad), sino me refiero a las correlaciones de poder que ocurren. Cómo el legado de Chávez va siendo eso, un legado, pero alejado de las prácticas y correlaciones de poder que ocurren, y que es natural que sucedan porque Chávez ya no está y, efectivamente, como decía la campaña de la Unidad en 2013, Maduro no es Chávez

No sé si vamos al madurismo, cabellismo, maduricabellismo, u otra cosa. Lo que sí sé es que el chavismo es menos organización y realidad política, y más inspiración y guía.  

Siento, como persona de la oposición, que mientras en el gobierno se está jugando a la política y eso se dejó ver en los discursos; alta política de diferencias y alianzas, en la oposición estamos encerrados en quejas y agravios, que si tu no me saludaste, que si "me vendieron", no me enviaste el pin, pendientes de los "actores" que los medios legitiman (que los legitimados para el III Congreso, parece que están lejos de las correlaciones de poder que se vieron en la instalación, y parecen más artifacts de editores o periodistas que actores reales en este juego, que existe aunque parece que no existe), que si "No hay comida, pero tenemos patria", que si "Hay pollo frito", y cosas de esas.

La instalación fue sin pena sin gloria. Sus consecuencias no lo serán, y hoy no son visibles. Pero así es la política: siempre sorprende. Tal vez por eso tiene tantos enemigos. Asirla no es fácil porque es una cosa y varias al mismo tiempo: ciencia, arte, acciones; a veces juntas, a veces separadas. No se sabe cuándo estarán juntas o separadas, y de allí su secreto y lo que la hace interesante.

Un congreso algo aburrido pero que sorprendió en cuanto a las correlaciones políticas que se pueden generar, a partir de los 3 discursos. Veremos el cierre pautado para el 31-7-14.

Es mi balance de la instalación del III Congreso del PSUV. 

martes, 22 de julio de 2014

Elecciones internas en el PSUV 2014

El día 20-7-14 la militancia del PSUV escogió a los 537 delegados que se sumarán a los 380 "delegados natos" -no electos- que sesionarán en el III Congreso del PSUV que ocurrirá entre el 26 y el 31 de julio de 2014.

En su web, el PSUV publicó los resultados. Publicó un pdf con el nombre de los 537 electos por estado, municipio, y cuántos votos sacó el ganador. No hay totales, por lo que la suma es manual. El ingeniero electricista José Moronta @joseamr13 hizo la totalización y resultó en 2.382.051 personas que votaron el domingo 20-7-14.

Sin embargo, la cifra real de quienes participaron en la elección es lo que se disputa. El Universal, a partir de unas declaraciones de Elías Jaua, infiere que votaron cerca de 1.600.000 militantes.

Entiendo que el debate político en los medios no oficiales se centra en argumentar que la participación fue muy baja para soportar motivos de cada grupo político. Unos, para criticar la cúpula del PSUV. Otros, para mostrar que el gobierno y Maduro están en debilidad. No serán esos los terrenos a pisar en esta entrada.  

No tengo elementos para disputar la cifra atribuida a Jaua, porqué usé el reporte dado por el PSUV, cuyos totales son mayores. Pero la cifra de El Universal se estima a partir de lo dicho por Jaua quien, por supuesto, es más creíble que lo que pueda comentar en esta entrada. Igual va el comentario. 

Lo primero que habría que decir es que los electores en las internas del PSUV se mantienen en torno a los 2 millones y algo de votantes. Así:

2008 (fuente: cálculos Ricardo Sucre Heredia al 3-6-08): 2.223.631 votantes.

2010 (fuente: PSUV al 2-5-10): 2.539.852 votantes.

2014 (fuente: cálculos del ingeniero José Moronta al 21-7-14): 2.382.051 votantes.

La abstención por elección interna fue:

2008: 58,6%

2010: 62%

2014: 68,7%

La primera constatación es el incremento de la abstención que debe llamar la atención a la dirigencia del PSUV.

¿Por qué los camaradas no acudieron al llamado a votar, que fue hecho por los voceros del gobierno, quienes destacaron la importancia de esta elección como un paso para la transformación y cambio dentro del partido?

Esta pregunta toma fuerza si se considera que desde 2013 se viene hablando del congreso que se realizará dentro de una semana. 

Lo “cualitativo” cuenta más. No solo porque quedó la percepción de una baja participación -que efectivamente lo fue si se compara con las primarias del PSUV de 2008 y 2010, aunque por encima del promedio de las tres primarias que es 2.282.487 votantes- y eso requiere de un análisis más detallado. Ahora solo tengo preguntas sobre por qué la participación fue menor a la esperada. Al menos, a la esperada por el clima de movilización antes del 20-7-14.

¿Coletazos de las cartas de Giordani y Navarro, y cómo la cúpula manejó sendos casos?

¿Críticas de la base a lo que se prevé será un “ajuste económico ortodoxo”?

¿Descontento con la dirección del PSUV?

¿Descontento con la gestión de Maduro y del gobierno en general, por diversas razones?

¿Descontento con la dinámica interna del partido?

¿Una manera de expresar que la base siente que se "traiciona el legado de Chávez"?

¿Falló la maquinaria y la información sobre los candidatos, lo que desmotivó el voto?

¿Errores en la campaña comunicacional que invitó a votar?

¿Es que no hay "cultura política" para participar y elegir puestos que no sea el de Presidente de la República, como sugiere "la negra" Antonia Muñoz?

O, simplemente, son los que siempre votan y “todo está más o menos normal”.

Lo último no parece muy plausible, si se toman en cuenta los llamados que hizo el gobierno y la importancia que le dio a esta elección, la primera primaria sin Chávez y la necesidad que tiene Maduro de movilizar al partido, en momentos de desafíos de todo tipo que tiene. 

No es lo mismo un Maduro con una primaria en la que hubieran participado, digamos, 3 millones de militantes que lo que fue en realidad. Políticamente, no se comunica la fuerza que ahora se necesita, y este resultado indudablemente va a influir en el clima del III Congreso del PSUV y sus resultados. Hay mucho que reflexionar en el mundo oficial.

Sí luce plausible que esta elección es otra evidencia de la tensión histórica dirección-bases del PSUV.

Se recordará que en la elección de segundo grado para elegir la "dirección provisional" del PSUV en marzo de 2008, figuras importantes del partido no fueron escogidas por los militantes y Chávez -en contra de la decisión de quienes votaron- los impuso.

También se recuerda que cuando se seleccionaron los candidatos a gobernadores para las elecciones de diciembre de 2012, hubo quejas por la imposición de los "aparatos" y "maquinarias". 

De manera que la consulta del 20-7-14 puede ser una evidencia -muy importante en la circunstancia de hoy- de una tensión entre la dirección y las bases, seguramente por todo lo preguntado más arriba. 

Pero no todo se queda en el PSUV. La abstención ¿Puede ser un síntoma de un cansancio general con la forma cómo se hace política en Venezuela y un indicador de algo parecido al “se vayan todos”?

Esta última razón me preocupa porque la abstención en el PSUV puede ser un indicador lejano de una elevada ausencia para 2015, si nos atenemos a que, por ejemplo, apenas el 12,3% opinó que la elección de la AN en 2015 es la opción para superar la crisis política (IVAD, al 10-4-14). Nada. Apenas 1 de cada 10 venezolano para una elección que está a la vuelta de la esquina.

El PSUV tiene que reflexionar, pero también el liderazgo político opositor. No hay nada que celebrar en el sentido de la salud política en general. El marco global de los resultados indican que la política no está en su mejor momento ¿Ocasión para el surgimiento de figuras tipo Le Pen, Beppe Grillo venezolanos, o “figuras fuertes” que gustan hoy, o será la entrada en sociedad del tan mentado “militarismo” y las FAN participarán de manera más abierta y más intensa en política? 

Es la tesis que sostengo desde el 26-2-14. Creo que Venezuela va hacia algo así; hacia una política en la que participarán actores no tradicionales que tendrán apoyo de la sociedad, en el marco de abstenciones que pueden ser altas ¿La política podrá evitarlo? ¿Podrá evitarse una especie de "pretorianismo civil", que luce cercano?

Muchas explicaciones se dará para este fenómeno, si existe. Se me ocurre una importante. El día 20-7-14 El Nacional, en su cuerpo Siete días, trajo una entrevista al exministro Arnoldo José Gabaldón. Solo leí el titular de la entrevista, “Es una tragedia ser ex en este país”.

Tal vez aquí está buena parte del problema político: Venezuela tiene exceso de “ex” (diputados, políticos, directores, guerrilleros, editores, profesores, columnistas, articulistas, banqueros, rectores, ministros, generales, gobernadores, alcaldes, senadores, etc, etc, etc).

Posiblemente, estimado doctor Gabaldón, la “tragedia” no sea ser “ex”.  Al fin y al cabo, todos somos "ex" de algo o de alguien. El hecho en Venezuela es que los "ex" son los que “mandan”. 

La verdadera tragedia es que los “ex” creen que el país es el mismo y se puede manejar de la misma forma a que cuando no eran “ex”. La abstención puede ser un mensaje en contra de hacer una política que no tiene ni el corazón ni la cabeza en la Venezuela de hoy y sigue anclada en un ayer grato, pero que no regresará.

En resumen, la política tiene exceso de “ex”. Posiblemente por esto, entre otras cosas, la alta abstención en las internas del PSUV del 20-7-14. Mi deseo es que no sea una tendencia firme en elecciones futuras sino que se mantenga la tendencia hasta la fecha: una alta participación en las elecciones. 

Venezuela lo necesita para su gobernanza y cohesión futuras. Sea en un gobierno del PSUV, sea en un gobierno de la Unidad.