Léeme en otro idioma

miércoles, 29 de diciembre de 2010

Balance 2010 y retos 2011
El 2010 cerró como comenzó: con desafíos y un incremento de la represión del Estado.
En varias entradas de este blog (la más reciente, De dictaduras y esbirros, de fecha 17-11-10), se ha argumentado que la forma de gobierno de Venezuela es una dictadura. Eso sí, del Siglo XXI: los tanques se sustituyen por el reality de los anuncios y la imagen, que oculta el control del poder en manos de una persona, sin límites.
Por esta razón, las últimas acciones del gobierno no sorprenden en el fondo: lo que no puede obtener con los votos, lo quiere obtener por la fuerza. Sí sorprende la forma, que revela un gobierno con poca dignidad, en el sentido que el "paquetazo dictatorial" comunica un gobierno débil, y el mito que "todo lo sabe, todo lo prevé" es eso, un mito, porque no pronosticó el resultado del 26S, y esto explica su desesperación al final, la aparatosa dictadura que imponen.
Hay que recordar que las semanas posteriores al 26 de septiembre, el gobierno no reaccionó. Parecía que iba a aceptar la decisión de la soberanía popular. Seguramente, sorprendido, aprovechó ese tiempo para fraguar el golpe de Estado que dió a propósito de las lluvias, porque no previó el resultado de septiembre. Se creyó el cuento de encuestadores y expertos, que la Unidad sacaría como mucho, 45 diputados, cuando los números de esos encuestadores sugerían un resultado cercano al que ocurrió la noche del 26 de septiembre. Como no fueron 45 diputados, se dio un golpe de Estado a la AN y al país.
Más que centrarse en lo que hará el gobierno -está claro: implantar una dictadura y tratar de doblegar a la sociedad, para intentar ganar en 2012 con un 80% como Lukaschenko en Bielorusia, y si tiene éxito, promover en 2013 una nueva reforma a la Constitución para "legalizar" una dictadura socialista- hay que examinar a la Unidad y al contexto. El gobierno es repetitivo, se conocen sus acciones y justificaciones. Hasta ahora, no revela nada nuevo. En cambio, la Unidad y el contexto sí pueden hacer la diferencia.
Es indudable que la Unidad ha sido exitosa. Promover una instancia para que los actores políticos planteen sus puntos de vista, ha resultado. Ha probado su eficacia política con los resultados del 26S, a pesar de los pronósticos en contra. Los retos ahora son otros.
El principal, es que si el gobierno de Chávez es el primer intento en el mundo de construir una dictadura del Siglo XXI, para la Unidad el reto es ser la primera resistencia del Siglo XXI del mundo.
Honduras y más reciente, Ecuador, indican que hechos de fuerza no se tolerarán. Ni siquiera "revoluciones naranjas", y la transición desde una dictadura va a ser compleja (ver entrada en este blog, La Declaración de La Moneda, de fecha 23-9-08). Un verdadero rompecabezas. Costa de Marfil es el case study. Un presidente que perdió y no quiere entregar, y pareciera que tampoco se le puede obligar por la fuerza, so pena de violar una regla de oro: los gobiernos pueden aplicar la fuerza, pero a un gobierno dictatorial no se le puede aplicar la fuerza, a pesar que ese país está al borde de una guerra civil. Las formas importan.
Honduras es la excepción a esta regla, porque fue una situación de hecho, un "estado de necesidad": ante la violación de Zelaya a la Constitución, ocurre un golpe de Estado que lo saca del poder. Hoy, a pesar que el pueblo hondureño votó en elecciones y el gobierno de Lobo tiene legitimidad, se le cuestiona su origen: ganó en elecciones, que nacieron de un golpe de Estado. Las formas importan, aunque se trate de una dictadura.
El problema para la Unidad será ese ¿Cómo derrotar a una dictadura que usa la fuerza, sin sacarla por la fuerza? Que es la diferencia de las resistencias del Siglo XXI con las resistencias del Siglo XX: a Chávez se le pudiera hacer una "revolución naranja" que lo saque del poder, pero seguramente invocará la Carta Democrática Interamericana, carta que la sociedad no puede invocar para protegerse de la dictadura que impone Chávez. Contradictorio ¿No?
Descartada esta opción para la Unidad, la resistencia se mueve en dos planos, que debe combinar: el plano formal y el plano informal.
El plano electoral es el principal ¿Qué Chávez va a suspender las elecciones de 2012? No puede, ni quiere, pero si ese es el caso, esa situación de facto se le revertiría: justificaría una "revolución naranja" con toda su fuerza, un "estado de necesidad" para sacarlo.
Las normas internacionales imponen a las dictaduras ir a elecciones, y si pierden, entregar el poder. El caso Lukaschenko también es otro case study sobre cómo el mundo parece cansarse de dictadores que ganan con trampa: la oposición no puede usar la fuerza, pero los dictadores no pueden usar la trampa. Hacia eso vamos, aunque todavía no hemos llegado.
Costa de Marfil y BIelorusia son dos casos en donde se verá cómo se aplica la nueva doctrina que se deriva de los recientes acuerdos sobre la democracia (por ejemplo, el reciente en Unasur): se sabe que no es válido el uso de la fuerza para sacar un gobierno -Honduras, por ejemplo, Chávez en 2002- ¿Pero qué hacer cuando un gobierno usa la fuerza en contra de sus nacionales, para violentar la Constitución, e imponer una dictadura, o reforzarzarla, o no querer entregar el poder si pierde una elección?
En el caso de Bielorusia, hay un creciente consenso en que esa dictadura ya no es aceptable -detiene a candidatos de la oposición, a periodistas, y a un candidato presidencial, lo torturaron hasta fracturarle las piernas- y que hay que tomar acciones más enérgicas, que incluyan a Rusia. Hubo un avance: los EUA y la UE emitieron un comunicado conjunto de condena. Es una buena señal. El único gobierno que felicitó a Lukaschenko fue el de Chávez. Rusia fue discreta, y es otra señal.
Así las cosas, en el primer plano, que es lo formal, es reforzar la institucionalidad de la Mesa, en los distintos niveles. Algunas ideas:
1.-En la "Encerrona" del día 10-12-10 -encuentros de la Mesa para debatir la visión estratégica y acciones a seguir- se oficializó el llamado G9, que es la dirección política diaria de la Unidad, en la que están los partidos con porcentajes iguales o superiores a los exigidos por la ley para no ir a una renovación luego de una elección. En la actualidad son: ABP, AD, Copei, La Causa R, Podemos, Primero Justicia, Proyecto Venezuela, UNT, más el Secretario Ejecutivo de la Mesa de la Unidad.
Esta instancia tiene la visión estratégica, que no es como se afirma, "esperar al desgaste de Chávez", pero pienso que hay que adecuar la organización del G9 a un contexto de "Resistencia del Siglo XXI" para tomar decisiones más ágiles, mediante dos vías:
1.1.-El uso de los medios electrónicos: durante la campaña del 26S, el Equipo de Campaña de la Unidad tenía una reunión "virtual" por BlackBerry todos los días a las 7am, para analizar estrategias y acciones diarias. Estas reuniones fueron eficaces ¿Por qué no retomarla, con la periodicidad ajustada al momento actual?
1.2.-Cada integrante del G9 pudiera especializarse en un tema, y llevarlo en el día a día: derechos humanos, FAN, descentralización, economía, social, internacional, etc. La idea no es sustituir a los grupos de trabajo que existen, sino que una persona con peso político tenga un área, y esto puede ayudar a la toma de decisiones ante cada coyuntura. Por ejemplo, si Chávez habla de las FAN ¿Qué responder? Habría un peso político responsable del área, que puede ilustrar a sus pares con una decisión o propuesta que se discuta en el G9, se ahorra tiempo, y se da una respuesta rápida.
Cada responsable, a su vez, se vincularía a los equipos profesionales de la Secretaría Ejecutiva de la Unidad, y también a sectores del país que piden participar en la Mesa, sea mediante grupos de consulta permanentes o puntuales.
La coordinación de todos estos esfuerzos pudiera llevarlos la Secretaría Ejecutiva, para garantizar que lo producido esté en consonancia con el objetivo estratégico de la Unidad, que es construir una mayoría y promover la gobernabilidad en el país.
En síntesis, existe la visión, pero hay que mejorar la capacidad de respuesta, primero en el análisis, luego en el consenso, y finalmente en la respuesta misma.
2.-El tema electoral de 2012 es importante, no porque vaya a ser una distracción y tapar lo que ocurre en el país, sino porque la Unidad tiene siempre que ofrecer un horizonte, una esperanza a la sociedad, y el proceso candidatural apunta a esa dirección. Además, hace contraste con el gobierno, porque el candidato es Chávez, y éste se verá obligado a hacer gestos de que dentro del PSUV hay "debate", para opacar el esfuerzo de la Unidad en las primarias presidenciales.
Se me ocurre el siguiente calendario, para energizar la esperanza:
2.1.-Marzo 2011: se anuncia la "hoja de ruta" y plan general de las primarias, con las reglas de forma indicativa, como se hizo para la AN con un extraordinario documento político del 19-11-09.
2.2.-Abril-Mayo 2011: elaboración y anuncio del "reglamento para las primarias presidenciales".
2.3.-Junio 2011: inscripción de los aspirantes.
2.4.-Julio-Septiembre: campaña de los aspirantes, que incluiría tres grandes debates, a la razón de uno por mes (julio, agosto, y septiembre).
2.5.-Septiembre: domingo 25, elección del candidato presidencial de la Unidad.
La idea es que entre octubre y diciembre de 2011, la persona seleccionada tenga el tiempo para armar su equipo de campaña, de articularlo con la Mesa -ya que el candidato será el jefe- y preparar su plan para 2012, junto a las instancias regionales que se renovarán (gobernaciones, alcaldías).
3.-Lo cotidiano. La estrategia de la Mesa va en lo correcto, a la luz del balance de 2010 presentado en rueda de prensa el día 30-12-10, por Ramón Guillermo Aveledo.
Es importante mantener el curso en hablar de los temas cotidianos, y no abandonarlos por la espectacularidad de Chávez y sus acciones. Hay mucho que decir, y con una nueva devaluación, aumentos, y probables nuevos impuestos, el mito de un gobierno que no "aplica ajustes", se viene al suelo. Hay que hablar por y para la gente, para el ciudadano común, y menos para la jerarquía, grupos que ya están protegidos con divisas fuera de Venezuela.
4.-La AN indudablemente será la "vitrina" de la Unidad. A pesar del golpe de Estado dado por el gobierno al parlamento, hay que buscar las oportunidades. La más importante, es la representación política, que la dictadura quiere castrar, para convertir al legislativo en un "órgano administrativo" sujeto al "órgano rector", es decir, al dictador Chávez.
Muchas cosas se puede hacer desde la AN, pero todo debe estar marcado por la representación de los intereses de la sociedad; ser la voz de la sociedad, y en el contraste con el gobierno.
¿Por qué no aprovechar lo que permite la Contitución y el Reglamento AN, e invitar a los productores del Sur del Lago a una audiciencia o plenaria, por ejemplo? Así con otras cosas: interpelaciones, invitar a personas y grupos a sesiones, etc.
En esto último, hay inmensas oportunidades. La dictadura mandará las leyes desde Miraflores, pero la Unidad las puede construir con la sociedad. Ya hizo una oferta atractiva para el 26S, en donde está la propuesta para el primer empleo o para el desarme. Ahora, es momento de presentar estas ideas en leyes, e ir dándole forma institucional al proyecto de país de la Mesa, plasmado en el texto "100 soluciones", criticado por muchos, quienes, por cierto, no proponen cuál es su proyecto de país, pero la Unidad sí tiene su proyecto.
En otras palabras, el proyecto de país plasmado en las "100 soluciones", darle forma en leyes, para dibujar la Venezuela distinta a la que quiere la dictadura, y ese país llevarlo a la sociedad, para su debate, su análisis.
Diferenciarse del gobierno: frente al "Paquetazo dictatorial", "leyes de la democracia", o algo así.
En este punto, la información de los parlamentarios a la sociedad va a ser vital. El control de la dictadura sobre los medios, la auto-censura, y la grosera propaganda dictatorial, coadyuvan a que muchas personas no sepan qué leyes se aprueban, qué ocurre en el país, como se ve en las encuestas que hacen los medios en la calle, en donde muchas personas expresan no conocer nada sobre leyes que los van a afectar.
Frente a la propaganda, información; frente a la opresión, conciencia. La AN es clave para esto.
5.-Luce oportuna una mayor articulación con las gobernaciones y alcaldías de la Unidad, al menos para que la Unidad sea un canal que comunique al país la gestión y políticas de las gobernaciones y alcaldías, de forma unitaria. Hoy, cada gestión se comunica por separado pero ¿Quién integra? En 2008, se planteó en UNT la tesis del "Buen gobierno" ¿Por qué no retormarla, para informar al país las políticas de la Unidad, y competir con la dictadura, más preocupada por garantizarle el poder a Chávez y no en servir al país? Ahora pudiera ser, "Buen gobierno de la Unidad" o "Unidad para buenos gobiernos".
6.-Luchar contra una dictadura requiere de presencia internacional. Todo el mundo habla de Mandela, pero éste sin Oliver Tambo -quien desde el exilio dirigió el CNA- no sería la figura reconocida que es hoy. El mismo Mandela lo reconoce en su Long Walk to Freedom. Sin Tambo desde afuera, la lucha contra el Apartheid no hubiese tenido éxito.
¿Por qué la Unidad no designa a un "Embajador" permanente, que esté afuera, que lleve el mensaje de la Unidad al mundo, que haga los contactos, en fin, que sea el vínculo hacia afuera? Apoyado por las instancias internacionales de la Unidad.
7.-En esta línea, se puede plantear una suerte de "consejo asesor" externo, de personas que hayan luchado en contra de dictaduras, que pueden ser consultados cada cierto tiempo, no permanente, y que puedan orientar a la Unidad, especialmente en el tema de llevar el mensaje de la sociedad venezolana al mundo. Un "consejo" con personas como Havel, Walessa, Felipe González, Lagos.
Si Chávez tiene a Fidel, Lukaschenko, y a Ahmanideyad ¿Por qué la Unidad no podría preguntar a verdaderos luchadores por la libertad?
8.-Last but not least, la propuesta sugerida por Diego Bautista Urbaneja en su artículo de El Universal del día 30-12-10, es acertada.
La Unidad habla de un Frente para la Defensa de la Constitución. Urbaneja propone que este frente sea voz, pero no controle nada. Que los miles de "frentes" que aparezcan en el país tengan su vida propia, se desarrollen de acuerdo a las "condiciones objetivas" de cada sector o región, y que la Unidad sea voz de esos sectores, que deben mantenerse autónomos. En fin, Urbaneja sugiere que el Frente debe ser descentralizado, y luce lo más adecuado en un contexto de resistencia a una dictadura del Siglo XXI.
En la onda de Mao, "Que nazcan mil flores". La Unidad es voz y representación, pero no control de las expresiones de la sociedad.
En el plano informal, están los llamados a la "desobediencia civil" y al artículo 350 de la Constitución.
Esto es un tema complejo, que no voy a abordar en su totalidad, porque una queja que hay hacia este blog, es que sus entradas son muy largas, "y la gente no lee mucho".
El punto es ¿Cómo actuar en un "estado de necesidad"? Es claro que Chávez dio un golpe de Estado en diciembre -hasta Insulza sugiere que la habilitante extralimita el marco de la Carta Democrática Interamericana- y pienso que, en teoría, se deben aplicar los artículos 333 y 350 de la Constitución. Pero es en "teoría".
En "la práctica", no se puede hacer, porque esa "barajita" se gastó en 2002, con el paro de diciembre de ese año. Tal vez por eso la tarea de la oposición venezolana sea más compleja: lo que vale, ya no puede usarlo, porque lo malgastó en 2002, y en el país no hay legitimidad para acciones así.
Todo el mundo -principalmente en
Twitter- habla de "acciones más eficaces", pero no las mencionan, y me temo que son los artículos mencionados, o "un paro" pero que nadie se atreve a mencionar, por temor a alguna "privativa" de la dictadura y porque ese recurso ya se usó, y no parece tener legitimidad en los actuales momentos.
¿Qué hacer, entonces, en una situación de tensión política? En su Ensayo sobre el gobierno civil, Locke plantea que cuando un monarca quiere imponer una ley o asunto sin consultar a la "globalidad del pueblo", queda "recurrir al Cielo", es decir, a la violencia. Locke sugiere que la "parte perjudicada" debe calibrar bien el momento en que haga uso de la violencia (política, en este caso).
Mandela tiene una idea parecida: si se cierran las puertas políticas, hay que apelar a la violencia política, y él y el CNA la usaron. Por eso fue condenado.
Sin embargo, el uso de la violencia hoy no es aceptado como forma para llegar al poder o para balancear a un poder desmedido, por lo comentado más arriba: hay que jugar dentro del marco constitucional, y sólo se aceptan, para decirlo en palabras de Gonzalo Barrios, "trompadas estatutarias", pero no golpes o auto-golpes de Estado, o violencia política. Es decir, hay que forcejear dentro de la Constitución.
La sentencia del 22-1-03 del Magistrado Iván Rincón Urdaneta acerca de la interpretación del artículo 350, supone que su activación requiere de tres condiciones: declaratoria de inconstitucionalidad, negación de la autoridad a cumplir la orden judicial, y agotamiento de los recursos de derecho interno que establece la Carta Magna, por lo que cabe apelar, más que al 350 al 333, ya que el primero habla de una globalidad, "el pueblo de Venezuela", mientras el segundo habla de "todo ciudadano, con o sin autoridad". El 350 parece más apropiado a situaciones de hecho, de fuerza -que no es el caso ahora- mientras el 333 luce ajustado a una situación en que se viola la Constitución, aunque parezca contradictorio, dentro de ella misma.
El problema práctico es cómo se organiza la restitución de la Constitución, como lo plantea el 333 y allí entran muchas cosas: desde grupos locales para la defensa de la Constitución, hasta acciones como cacerolazos o tractorazos.
Escapa a este artículo responder qué hay que hacer en este punto, pero sí puede aportar algo: el gobierno parece acostumbrado a las grandes marchas -que hay que hacerlas, pero en situaciones que lo ameriten, una fecha clave, por ejemplo, el 23 de enero- pero menos acostumbrado a acciones descentralizadas, tipo "guerrilla" (pancartas, cacerolazos, grafittis), y pienso que la Unidad debe moverse más hacia esto último, y organizarlo. Mi impresión es que al gobierno le pega más una pancarta que diga, "No acato tus leyes", que una declaración formal sobre "Los riesgos que corre la democracia".
No quiere decir que no se haga la declaración formal, pero debe estar acompañada del lenguaje político en el plano informal. El desconocimiento hecho significado que es la irreverencia política en el verbo. No es gritar, pero sí desafiar, "No acato tus leyes" o mensajes en ese sentido.
En síntesis, organizar acciones sencillas -un cacerolazo, un día de parada en contra de la dictadura encendiendo luces, volanteos, un pancartazo- pero que comuniquen al gobiermo que el país va a desconocer la dictadura que se quiere imponer, llegan a la sociedad y al gobierno. El cacerolazo dado a Chávez el día 28-12-10 en Maracay, lo sacó de sus cabales, y su espontaneidad comunicó que se rechaza un orden dictatorial.
Aquí la Unidad pudiera hacer una suerte de cuadro donde liste todas las acciones posibles, y distribuirlas en el tiempo, por temas, y regiones. Tal vez en una zona agrícola, sea un "tractorazo" (como ya se han hecho varios), posiblemente en zonas populares, grafittis, etc.
Finalmente, en cuanto al contexto del país, lo comento sólo con lo que percibo. No he visto encuestas desde antes del 26 de septiembre, y la verdad, es que ahora tengo más precaución con los sondeos, aunque favorezcan a la Unidad y perjudiquen al gobierno, o viceversa.
Todavía me pregunto cómo es que los encuestadores llegaron al pronóstico de 45 diputados, cuando sus números decían otra cosa. Desde 2007, noto que varios encuestadores siempre sobre-estiman al gobierno y subestiman a la Unidad. Eso me llevó a lo siguiente: confío en los números de las encuestadoras, pero no en sus interpretaciones, que estimo sesgadas hacia el gobierno (no se si por miedo o por complacer al clima de opinión que hay en cada momento, o por otra razón: les gusta Chávez y no lo dicen, hay negocios, etc).

El hecho es que, recientemente, varios encuestadores han sugerido que "Chávez ha subido" porque cuando "polariza" -otra vez el cuento de la "polarización"- aumenta, pero luego vienen las contradicciones. Escuchaba al de Datanálisis en Buenas Noches (Globovisión, semana del 27 de diciembre 2010 al 2 de enero 2011), y la explicación era algo así: Chávez aumentó, pero en una "hipotética" elección -ahora hablan de "preguntas hipotéticas"- tiene 26%, pero el país está dividido en dos mitades. De verdad no entendí este trabalenguas.
Lo cierto es que aunque "Chávez haya subido porque polarizó", el clima que se respira en buena parte del país es de descontento hacia una gestión que prometió un paraíso -"la mayor suma de felicidad posible"- y cada vez muestra un rostro más autoritario, y hace lo que tanto criticó: devaluaciones, aumento de impuestos, aumento en el precio de los servicios, etc.
Me parece más razonable lo que plantea Diego Bautista Urbaneja en su artículo comentado arriba: el país no va a aceptar un modelo contra natura, atrasado, que va en contra de la historia, de la identidad de Venezuela.
En Bolivia, Evo dialoga y echa para atrás la subida de combustibles. En Cuba, avanzan en su apertura. Hasta en Bielorusia, país con una tradición de ser dominado -Polonia, Alemania, URSS- el pueblo se resiste a una dictadura, ya está cansado ¿Por qué Venezuela, con tradiciones de libertad más amplias, habría de aceptar un modelo primitivo, contra natura, como plantea Urbaneja?
Es decir, un país tan libertario ¿Aceptará un modelo soviético que nadie quiere, y menos ahora que no hay dólares e importaciones, sino escasez e inflación?
Es lo que se respira en la calle, algo como una sociedad que se siente acorralada, que ha perdido su calidad de vida, que su destino no lo controla, sino que lo hace un dictador y una camarilla corrupta. Por eso, hay cansancio, y el cacerolazo en Maracay es una señal.
En resumen, que el contexto boyante de 2006 o 2007, no existe. Hay un ambiente de mayor espesura en el ánimo, y eso no ayuda a la dictadura, aunque "Chávez haya subido". También subió en junio de 2010, pero en septiembre el pueblo votó por el equilibrio para la AN.
El balance de 2010 está marcado por la represión, pero la noticia del año fue que el pueblo no quiere que le impongan una dictadura, que fue el mensaje del 26 de septiembre. Esa fue "la" noticia del año: el 26S. Pese a los pronósticos, el pueblo expresó su deseo por la pluralidad y el equilibrio, es decir, no quiere una dictadura. En ese sentido, el balance es favorable.
No obstante, 2011 se abre con un gran reto: el gobierno se quitó la careta y avanza en implantar su dictadura, lo que le exige al país y a la Unidad, nuevas formas de encarar la lucha política, hasta 2012, porque las reglas internas y externas indican que este conflicto -salvo que el dictador acelere, y se genere un "estado de necesidad" que ponga en la mesa lo que plantea Locke- tendrá su resolución -parcial- en las elecciones de 2012, y sobre eso hay que trabajar.
Tal vez el mensaje más importante que la Unidad pueda dar hoy a la sociedad venezolana es cómo va a transitar el lapso 2010-2012, porque no hay elecciones de peso sino hasta ese año, salvo que ocurra alguna consulta refrendaria. Si la mesa logra dar ese mensaje y explicar cómo se hará el tránsito, bajará la tensión en el país.
En cuanto a Venezuela, el mensaje que tiene que dar es que no tiene miedo. Logró vencerlo para las elecciones de AN, en donde un clima parecido al de hoy existió: mejor nos adaptamos al status quo, y ese miedo tomó formas como criticar la campaña de la Unidad, "Pa´que coja mínimo", por "polarizante" -con lo que pasa ahora, la cuña, aunque profética, se quedó corta- como una proyección del miedo hacia Chávez, porque se pensó que el dictador tronaría con la cuña, que no lo mencionaba, de paso, pero muchos -en su temor a la "polarización"- pensaron que si. Al final, el miedo quedó en las elites (clases AB, como lo indicaron las encuestas), y se votó por una AN plural y de equilibrio. Ese es el coraje que se necesita ahora.
Ahora, por Twitter, citan un viejo proverbio inglés, de autor desconocido, que dice, "Fear knocked at the door, faith answered, there was no one there" (el miedo tocó la puerta, la fe abrió, y no había nadie allí).
Al aire está una cuña que propone "2011: Año de la solidaridad". La Unidad puede proponer, "2011: Año de la fe", para que en 2012 la fe y la solidaridad se encuentren, y ya el miedo deje de estar allí.
¡Feliz 2011 para Venezuela!

sábado, 27 de noviembre de 2010

Las reformas de Raúl
Finalicé la lectura del documento Propuesta de lineamientos de política económica y social que será discutido por el Congreso del Partido Comunista de Cuba, en abril de 2011.
Es imposible no leer el documento, y al mismo tiempo, hacer comparaciones con lo que pasa en Venezuela, toda vez que el gobierno de Chávez ha colocado a Cuba como el modelo a seguir. Sin embargo, a la luz del papel de trabajo, Venezuela y Cuba tomarán caminos diferentes. La isla parece querer abandonar un presente que no ha traído la felicidad "socialista" que ha buscado por más de medio siglo, y nuestro país, parece seguir el camino fracasado del cual Cuba quiere salir.
El texto puede examinarse desde dos planos: la forma y el contenido.
Acerca de la forma, es un documento corto, de 32 páginas. Arranca con una cita ideológica de Fidel, y le sigue una cita pragmática de Raúl, en el mejor estilo de Clinton, "Es la economía, tonto". Raúl afirma que, "La batalla económica constituye hoy, más que nunca, la tarea principal(...)".
Luego, una introducción en la que se hace una suerte de análisis FODA sobre la situación económica de Cuba, y pasa a enumerar 291 medidas de política económica y social.
Si se compara con los textos del gobierno de Chávez -por ejemplo, los "considerandos" de los decretos de expropiaciones recientes, o las "justificaciones" para solicitar una cuarta habilitante o modificar la llamada "Ley Resorte"- es un documento discreto, nada exagerado, ni tampoco cursi o barroco. No transmite prepotencia, como los decretos o leyes que aprueba el gobierno de Venezuela. Por ejemplo, no se habla de "planificación centralizada" -como habla el gobierno de aquí- sino de "planificación" (aunque puede afirmarse que es lo mismo, y que un país que tiene 50 años aplicando el marxismo, esa diferencia semántica es irrelevante).
Tampoco en el texto aparecen palabras que son usadas por Chávez y sus voceros: "imperialismo", "poder imperial", "nuevo orden mundial", "lacayos", "imperialistas", "burguesía", "oligarcas", "marxismo leninismo", "plusvalía", "materialismo histórico", "condiciones materiales de producción", "teoría del valor", "de cada uno según su capacidad, a cada uno según su necesidad", "planificación centralizada", "dialéctica", "lucha de clases", "pitiyanquis", "grosera burguesía", "ricos", "explotación", "clases explotadas", "infraestructura", "superestructura", entre otras. No se refiere a los Estados Unidos como "el imperio" sino como Estados Unidos de América, país que es mencionado una vez solamente en el texto.
La palabra "socialismo", sólo es usada 3 veces, y la palabra "revolución" apenas 4 veces.
Venezuela es también mencionada una vez, y no como aliado político o como socio para "construir un nuevo orden mundial", sino como país al que se le ofrecen servicios -que paga- médicos. La ALBA se menciona dos veces, principalmente como "ventana de oportunidad" para integrarse comercialmente a otros países, ante el "bloqueo económico" impuesto por los EUA.
Desde el punto de vista del contenido, es un documento que busca combinar dos corrientes, que pueden ser contradictorias. La clave está en cómo las mezclen.
Por una parte, en la tradición de la Cepal, se mantiene el planteamiento de la "sustitución de importaciones", aunque no parece haber algún enfoque novedoso en esto, como el neo-estructuralismo.
Por otra parte, parece que se intenta emular el caso de las economías asiáticas, al buscar una economía centrada en las exportaciones que genere los excedentes para tener una situación de superávit y una balanza de pagos favorable, que permita el ahorro. Algo como lo que hace China: ahorra.
En líneas gruesas, estas parecen ser las bases conceptuales detrás del documento, y por supuesto, se mantiene el control de la economía política.

Una cosa curiosa del documento es que las medidas más pro-mercado están en la parte agrícola.

Otra, es que el documento tiene un sesgo anti-subsidios. A todo, se le quita el subsidio del Estado. Esto incluye comedores obreros y materiales de construcción.

Algunas citas del documento:

1.-"Eliminando el igualitarismo en los mecanismos de distribución, y el trabajo deberá remunerarse conforme a su cantidad y calidad"

2.-"Revisar las prohibiciones que limitan el comercio actualmente"

3.-"Se promoverá la descentralización del plan de inversiones del Estado"

4.-"Se elimina el subsidio por pérdidas. Las empresas del Estado que arrojen pérdidas, serán liquidadas"

5.-"El excedente económico se podrá usar para el auto-financiamiento"

6.-"Las cooperativas pueden ser propietarias de los medios de producción, o pueden arrendarlos"

7.-"Limitar la circulación cerrada y promover la libre concurrencia en la producción"

8.-"Descentralizar el sistema de gestión económica y financiera"

9.-"Las empresas tendrán independencia para la aprobación de sus plantillas de cargos"

10.-"Las empresas aprobarán de forma flexible y transparente los precios a los productos y servicios que ofrecen"

11.-"Promover la participación del capital extranjero"

12.-"Dirigir la política monetaria a regular la cantidad de dinero en circulación"

13.-"Establecer reglas adecuadas para la emisión monetaria y desarrollar un mercado interbancario eficiente"

14.-"Se avanzará hacia un tipo de cambio unificado"

15.-"Permitir las cuentas de capitalización"

16.-"Otorgar mayor autonomía a los productores agroindustriales, y descentralizar hacia los gobiernos locales"

17.-"La producción de alimentos a nivel local se basará en la sostenibilidad financiera"

18.-"Excepcionalmente, se valorará la participación de constructores y proyectistas extranjeros en la ejecución de obras"

19.-"Promover empresas para la construcción de"........"campos de golf"

20.-"Promover la venta de materiales de construcción a la población con costos mínimos y sin subsidios"

21.-"Considerar, en la medida q sea posible, en la colaboración solidaria q brinda Cuba, la compensación, al menos, de los costos"

¿Habrá leído este documento los dos genios de la economía que tiene Venezuela? Es decir, Chávez y Giordani.

¿Se cumplirá este documento? Cuba es una dictadura, y hoy no luce posible ni siquiera el "modelo chino", esquema que dentro de la lógica del "partido único", permitió que la economía se abriera, con todo lo asociado a esto: promover el pluralismo, la democracia ¿Será posible lograrlo en una dictadura tan férrea y personalista como la de los Castro?

Lo cierto es que la presentación del documento ahora, y su discusión en abril sugiere que se busca discutir dentro de la Nomenklatura cubana. Ciertamente, algunas medidas se han tomado, como el retiro de los subsidios a los materiales de construcción y el anuncio del despido de 500 mil empleados públicos, entre otras.

¿Será igual que China? De nuevo, no lo sé. Hoy no parece. Luce como una apertura pero que quiere ser controlada toda por el Estado. Un Oximoron. De la misma forma ¿Podrá la sociedad cubana asumir los valores asociados al documento? Es otro reto, luego de 50 años de vivir bajo el manto del Estado marxista, muy ortodoxo.

En fin, todo un reto para la isla, y para la región.

¿Cuándo la dictadura de Venezuela hará algo así?

miércoles, 17 de noviembre de 2010

De dictaduras y esbirros
Con el tiempo, he notado que una de las cosas que más molesta a muchos "del proceso", es cuando uno se refiere a este gobierno como una dictadura, o llama a los grupos violentos de esta administración, "esbirros". En Twitter es una constante. Cuando se escriben estas palabras, saltan muchos afectos al gobierno, más o menos con un guión: insultos, y el cierre siempre es el mismo, "disociado", otra palabra de moda dentro de la "gramática socialista". Pudiera decirse que "socialista" que no diga "disociado" no es "socialista".
Tal vez la molestia sea porque realmente se sienten ofendidos o porque intuyen que este gobierno que apoyan no es tan democrático como dice ser, y cuando se los recuerdan esto produce disonancia, que reducen desacreditando y anulando a quien lo dice, con las groserías de siempre y la palabra "disociado".
Sin embargo, aunque se molesten, insisto en que el gobierno de Chávez es una dictadura que, como toda dictadura, tiene sus esbirros para ejercer el terror y lograr el miedo; la inhibición de las opiniones.
La emoción que genera una dictadura es el miedo. Lo dijo la recién liberada Suu Kuy, "La verdadera libertad es no tener miedo". Quien, como ella, ha sentido y padecido una dictadura sabe lo importante que es el miedo para el control político de una sociedad, y como al final, la represión abierta no hace falta. El miedo hace el trabajo, y de aquí la aparente "tranquilidad" que se observa en todas las dictaduras y lleva a muchos decir ¿Pero cómo dicen que aquí hay una dictadura, si todo es tan apacible, si la gente está comprando y viajando? La respuesta está en la película "La vida de los otros", en donde el clima siempre es nublado, gris, como quieren las dictaduras -sea la de Fidel Castro o la de Pinochet, no hay dictaduras "buenas" o "malas"- que sea el ánimo de una sociedad: gris.
¿Qué es una dictadura? La Real Academia la define como, "En la época moderna, régimen político que, por la fuerza o violencia, concentra todo el poder en una persona o a veces en un grupo u organización y reprime los derechos humanos y las libertades individuales".
Es curioso, esta definición se agregó a la Vigésima tercera edición del DRAE, -la última- no estaba en la anterior ¿Casualidad o reconocimiento que en el mundo moderno aparecen formas de gobierno dictatoriales? También es llamativo que la definición habla de "reprimir" pero no de "eliminar" los derechos humanos y las libertades individuales. Una diferencia importante, porque las dictaduras del Siglo XXI no los "eliminan" sino los "reprimen", con leyes hechas a la medida.
El profesor Bertrand Badie, en un chat en Le Monde el día 22-9-09, define la dictadura como una forma de gobierno que "Implica el ejercicio pleno del poder por un solo hombre, sin supervisión, sin limitar sus poderes, sin limitar la duración de su mandato. Un dictador puede llegar al poder por la fuerza o puede ser elegido, pero se mantiene en contra de la ley y oprimiendo". Interesante: se habla de "oprimiendo", es decir, la acción de "oprimir", junto a lo central: el poder en una persona sin límites.
Giovanni Sartori en
El Sultanato destaca que las dictaduras modernas tienen la esencia de las viejas: la concentración del poder, sin límites, aunque el "empaque" sea diferente. El "Exprópiese" de Chávez ¿No es el grito de un dictador? ¿Cuáles son los límites que tiene, si ni siquiera cumple el artículo 115 de la Constitución, ni tampoco la Ley de expropiaciones, aprobada por su Asamblea Nacional? Cuando Chávez tiene un capricho ¿Cuál "poder" le dice no al dictador?
Se vio con la detención represiva a quienes protestaron por el colapso del Metro el día viernes 12 de noviembre. Antes de que hablara Chávez, nadie del gobierno dijo palabra alguna. Las evasivas de siempre. Luego que Chávez "felicitó" al nuevo cuerpo de represión del gobierno, la llamada "Policía Nacional Bolivariana", todos los "poderes" hablaron, incluyendo entes que deberían ser autónomos como la Fiscalía o la Defensoría del Pueblo, ésta última, en el papel de darle "el rostro amable" a la represión de la dictadura de Chávez.
Las personas del gobierno afirman que esto no es una dictadura porque "Chávez pierde elecciones". Claro que pierde elecciones, y las va a seguir perdiento, pero al día siguiente habla de "victorias de mierda", y desconoce los resultados, y por la vía de facto, impone leyes o crea instancias como una Gobernación del Distrito Capital, que nadie eligió y que fue creada sólo para debilitar a la Alcaldía Mayor, instancia que perdió el gobierno en 2008.
Pero la prueba que faltaba la dio Chávez, al decir que si la Unidad gana en 2012, los militares "se alzarán", palabras apoyadas por el general Rangel Silva, lo que bien ha sido llamado como el anuncio de un golpe de Estado. Con esto ¿Quién puede dudar que Chávez es un dictador? Hay que recordarle al dictador y a sus generales, lo que les dijo Ramón Guillermo Aveledo, Secretario de la Mesa de la Unidad, el día 15-11-10, "Guerra avisada no mata soldado".
Desde mi punto de vista, lo que caracteriza a las dictaduras del Siglo XXI es la falta de "solemnidad", un atributo de las dictaduras del Siglo XX. La representación social de la dictadura que hay más o menos está construida en la idea de una cadena con música clásica, en la que unos "generales" con lentes oscuros anuncian una "junta", y luego se suspenden las garantías, y hay tanques en la calle. La "solemnidad" es todo esto.

Las dictaduras del Siglo XXI son diferentes. No son solemnes. Son, en el mejor de los casos, un
reality, en donde la represión no parece ser lo que es, no hay "cadenas solemnes" sino amenazas que se ejecutan en un ruido informativo, en un "nota de prensa" más. Chávez vuelve a la carga contra Globovisión en un acto en que se celebra la participación de los estudiantes en la caída de la dictadura de Pérez Jiménez, por ejemplo. Las amenazas se rutinizan, se vuelven cotidianas. El fondo del anuncio se pierde en la forma, que parece ser inofensiva: una marcha de estudiantes.
Al ser la represión más focalizada, se genera con más fácil la "espiral delsilencio" de Noelle-Neumann: es con un grupo específico, pero es con todos, y comienzan las presiones a la "objetividad" y a la "ponderación". Todo el mundo siente el miedo, pero nadie se atreve a denunciarlo, y ese miedo se transforma en conversaciones y temas lights, que se mezclan con temas políticos: por ejemplo, los trabajadores de la Alcaldía Mayor protestan, pero luego otra información es que un caballo usó un sombrero. Se mezcla lo banal con lo serio, y lo último pierde su identidad de denuncia o propuesta, y queda el campo abierto para un clima en que todo es igual. Un clima postmoderno: si todo se sale de sus marcos ¿Cuál es el criterio para definir una cosa? Las dictaduras del Siglo XXI se salen de sus marcos. Pueden ser cualquier cosa, pero al final no parecen nada, por eso pasan como cualquier cosa menos por lo que son.
El dictador amenaza y "define los blancos", y la diferencia con las dictaduras del Siglo XX es que el anuncio es público, no hay operaciones encubiertas, sino el miedo se cotidianiza; existe, pero es cotidiano, no es privado como en las dictaduras delSiglo XX. Al ser público, se naturaliza como si "no hubiese represión". La sociedad puede acostumbrarse a la represión o a la falta de libertad, reforzada con el discurso de los "enemigos del pueblo".
Venezuela es un buen laboratorio en donde se ensaya una dictadura del Siglo XXI.
El término "esbirro" el DRAE lo define como, "Oficial inferior de justicia", "Hombre que tiene por oficio prender a las personas", o "Secuaz a sueldo movido por interés" ¿Cómo calificar a los agresores de los periodistas de Ultimas Noticias? ¿Cómo calificar a quienes agredieron a estudiantes en las elecciones de la UCV el día 12-11-10?

Un dato curioso es que los detenidos por protestar en el Metro dijeron que, de repente, aparecieron unas personas armadas, y luego los manifestantes fueron detenidos por la "PNB". Lo interesante, es que de estos hechos no se sabe nada, desaperecen, no se investigan, o si se investigan por presión de la opinión pública, comienza el "mareo" del caso, como pasó con los esbirros que agredieron a los comunicadores de Ultimas Noticias, o como pasa en el caso PDVAL, que lo "marean" para ver si la gente se olvida. Distinto cuando un caso sí le interesa al gobierno: actúan inmediatamente. Es evidente que la dictadura tiene que proteger a sus esbirros. Son quienes le hacen el trabajo sucio de asustar y amedrentar, para que el dictador y sus jerarcas puedan imponer un modelo que el país no quiere.
Un punto a destacar es que la represión del gobierno se ha sofisticado. Este gobierno no es capaz de mantener al Metro, pero sí de reprimir, y he identificado dos "esquemas represivos". Uno de "arriba hacia abajo", que se usó en el tema de las "expropiaciones de vivienda"; y el segundo de "abajo hacia arriba", empleado en el caso de la protestas del Metro. Veamos.

La "represión de arriba hacia abajo" se utiliza mayormente contra "públicos selectos". Opera más o menos así: el gobierno promueve un discreto "clima de opinión" sobre tal sector, persona, o grupo, y luego, en un Aló Presidente, o en cualquier cadena Chávez da la "orden" de actuar, cada vez con excusas más baladíes (Owens Illinois y Sidetur, por ejemplo). La Fiscalía entra en acción y se "anuncian investigaciones". También, entran en acción los medios de comunicación del gobierno promoviendo el clima de deshumanización del "objetivo", y desacreditándolo en público, como las cuñas de la "clase media" cuyo mensaje es, "Gracias a Dios existe Chávez", propaganda que sacan hasta el punto de saturación. El guión de siempre: de los "buenos" y los "malos".
A la par, aparece la AN con alguna "declaratoria de apoyo". Finalmente, aparecen "las privativas" -si es el caso- y el "Sebin", con las detenciones, o las "justificaciones" para las "expropiaciones" o el otro mecanismo de represión: las "intervenciones".

El caso más reciente es con los constructores, quienes han fallado en su defensa, y es algo comprensible dado el nivel de inseguridad jurídica en el país. Sólo he leído una entrevista de una persona que habló con valentía -no es constructor, aunque vinculado al tema de la vivienda- en El Universal el día 14-11-10 en el cuerpo 4, la entrevista a Jacobo Rubinstein. Los demás, "evaden al toro", al creer que "el toro" no los va a embestir.
El gobierno no ha dicho nombres y apellidos de cuáles son los pícaros, más allá de unas "notas de prensa" anunciando "privativas" que pasan desapercibidas, sino que ha generalizado hacia todos -esa es la intención, ya que se busca causar miedo en todo el sector, no en unos vivos, que son la excusa- e, incluso, me parece que hasta el gobierno estimula la especie que, "se han ido del país", con lo cual se evitan detrenciones -ya hay algunas, o el "alerta roja" a Interpol- y mantienen el resentimiento que se quiere crear, al usar la cuña del Indepabis que pasan en el segmento de la "Ley Resorte". No sólo son "estafadores", sino que se fueron del país, con lo que se desacredita a todo un conjunto, se justifica la expropiación sin pagar nada, y se estimula un clima de resentimiento para que todo el munda tenga miedo.
El propósito es que el sector construcción se doblegue ante el gobierno, y como Venezuela es una sociedad de cómplices, los gremios no van a rechazar ni a cuestionar a quienes han abusado, ya que todos se deben favores. Este clima refuerza "la espiral de silencio", porque nadie quiere ir en contra del fondo de las medidas del gobierno, así como hasta hace un año, el gobierno chantajeaba con la pobreza, y nadie se atrevía a contra-argumentarle, porque nadie quiere que le digan "oligarca".
Con ese silencio, esa "ignorancia plural" como se dice en la psicología social de la dominación, el gobierno ha promovido un sistema autoritario, con un gran chantaje colectivo donde cambia el objeto al que se chantajea: hoy los constructores, mañana tal vez la medicina privada, los bancos, la educación privada, los medios de comunicación, las universidades. Nadie quiere rayarse", y salvo excepciones -Polar, por ejemplo- todos aceptan el etiquetamiento de la dictadura, y lo más que llegan a decir es que "El Presidente está mal informado" (Sambil, por ejemplo, al inicio, cuando le quitaron el centro).
Así, se van creando "sujetos del odio" que sirven para neutralizar al resto de la sociedad: Mezerhane, Zuloaga, banqueros, dueños de medios, ahora constructores ¿Mañana? Ponga usted el nombre, o vea Aló Presidente o la próxima cadena para que se entere.
Nadie se atreve a hablar porque todos serán desacreditados, práctica común de las dictaduras. En el caso de Suu Kuy son incontables los intentos para desacreditarla: desde que es una "lacaya" hasta que se "casó con un extranjero". Con Mandela fue igual. En su auto-biografía
Long Walk to Freedom, Mandela cuenta cómo la dictadura del Apartheid vinculó a la ANC con la dagga (marihuana).
Las dictaduras del Siglo XXI apelan al "fusilamiento moral", menos ruidoso pero tan letal como un "fusilamiento físico".
Con este esquema, la dictadura de Chávez ha tenido éxito en chantajear a la sociedad venezolana -principalmente a sus sectores más acomodados- con un sentimiento de culpa, que le ha pavimentado el camino para imponer un autoritarismo, con el silencio de buena parte del país, que se siente acomplejado y temeroso de que lo "rayen". Para eso sirven las amenazas que cada cierto tiempo lanza Chávez en alguna cadena. Es el "reforzador" de la respuesta ante la represión: el silencio, el conformismo, la desesperanza. Una suerte de "condicionamiento clásico de la represión", si cabe la expresión. Dijo que le gustaron las palabras de los banqueros, "pero no se equivoquen con nosotros". Siempre la amenaza.
El "esquema de abajo hacia arriba" es el que se utiliza para las protestas populares. Consiste en que una vez que ocurre la protesta -dependiendo de su relevancia e impacto- actúan los esbirros como "primera línea de choque", y luego los cuerpos represivos, junto a las "privativas" o "cautelares".
Así fue el en la protesta del Metro.
Los detenidos dijeron que, en la protesta, aparecieron de repente personas armadas que se les tiraron encima. Luego vino la detención, y se comunicó al público, para generar un efecto intimidatorio. Esto puede explicar la tardanza del fiscal en ir al tribunal, de manera que la detención se hiciera más prolongada, junto a la desesperación, para que el "caso ejemplarizante" fuera más evidente.
Los soltaron, cierto, pero junto a la decisión del juez, fue la contradicción de detener a personas trabajadoras, embarazadas, adultos mayores, y militantes del PSUV. Toda una contradicción que de haberse mantenido con las detenciones, hubiera agregado presión a la caldeada sociedad venezolana.

Sin embargo, la dictadura no afloja. La Fiscalía apeló a la decisión de dejar libres a los manifestantes. No es casual, es el mensaje: en cualquier momento, "los prensamos". No se les "ocurra volver a manifestar". La espada de Damocles sobre el pueblo. El mensaje es, "Nadie tiene libertad plena en Venezuela". La libertad está condicionada a las necesidades de la dictadura. Se es "libre" en tanto no se sea "objetivo estratégico" de la dictadura ¿Cómo no ser "objetivo estratégico" cuando se quiere expropiar la conciencia? Al final, todos somos "objetivos estratégicos" dentro de una "lista de espera".
Esto se lleva hasta los parlamentarios electos: la detención inconstitucional de diputados elegidos por el pueblo en las planchas de la Unidad tiene el mismo propósito: "no existe la inmunidad parlamentaria. La inmunidad es lo que nosotros queremos que sea, y existe en la medida que a nosotros nos de la gana que exista". El mensaje es para los diputados, y el caso de Wilmer Azuaje el ejemplo. La coletilla es la de siempre de todas las dictaduras, "pórtate bien", es decir, "no cuestiones nada, y confórmate con la pobre calidad de vida que te ofrezco".
Si con las "elites" lo que se busca con la represión es el conformismo y la aceptación, en los sectores populares se busca la intimidación. En el primero, es la violencia del Estado. En los segundos, la violencia de los esbirros y la violencia del Estado.
La "labor" de los esbirros se "institucionaliza" más. Es creciente que en cada protesta, aparezcan estos personajes, como ocurrió en Lara el día 17-11-10. Algo como hay en Cuba para atacar a las Damas de Blanco. Aparecen los esbirros, actúan, y luego desaparecen o son protegidos por la policía o la "GNB".
En los dos casos, actúa como apaciguador la Defensoría del Pueblo, luego que el caso pasa el pico de la opinión pública. Aparece la Defensoría, justificando lo injustificable.
Esta instancia, por ejemplo, habla del "derecho de los toros como seres vivos" -para oponerse a una corrida de toros en El Hatillo- pero la misma diligencia no se vio cuando las 36 personas fueron detenidas en el Metro. No es que la vida de un toro no importe, importa; pero también la de ciudadanos venezolanos que por actuar en contra de lo que el gobierno quiere, son sancionados con el abandono y la falta de diligencia de los poderes, "para que aprendan".

Esto sin agregar las etiquetas empleadas para deshumanizar a estas personas, "guarimberos", "saboteadores", y una muy seria, "secuestradores" y "terroristas", que el gobierno se cuida mucho y no usa para referirse a las FARC o a la ETA grupos que tienen prontuario en secuestros y en terrorismo, pero el gobierno no se refiere así para dirigirse a estos dos grupos, pero sí para etiquetar a venezolanos y a venezolanas que protestan por el mal servicio del otrora sistema que fue "La gran solución para Caracas".
Finalmente, los medios del gobierno mantienen la matriz que estimula el "alto poder", y es curioso cómo se ignora la realidad venezolana. Medios del gobierno hablan de la poca seguridad laboral en el caso de los 33 mineros en Chile, pero no dicen nada sobre los 7 fallecidos por fallas en la seguridad laboral de Sidor desde que esta empresa fue estatizada.
En esto, son iguales a las dictaduras del Siglo XX. No se habla de nada distinto al "mundo feliz" que comunican las dictaduras: se producen millones de toneladas de arroz, millones de viviendas, autos, tractores, el "gini" es el más justo del planeta; mientras que el "capitalismo" hace estragos en Africa, y los EUA están a "punto de colapso". Ese es el guión.
Así se construyen los "climas de opinión". Seguro que hay "estafadores inmobiliarios" en el sector privado, y bienvenidas las sanciones en el marco de la ley ¿Pero qué se hace con los "estafadores públicos"? De acuerdo a Provea este gobierno ha hecho hasta 2009 poco más de 300 mil viviendas, un récord vergonzozo ya que los gobiernos de antes hacían al menos 90 mil viviendas por año. Si esto se hubiera mantenido el total de viviendas sería un millón aproximadamente, y el déficit habitacional mucho menos ¿Quién se responsabiliza por esto, más cuando el Estado controla los precios de los insumos y las industrias vinculadas? ¿Quién es el "estafador"?
Esto sin hablar de los convenios internacionales. De las 12.000 casas de Uruguay sólo se hicieron 11, y de los convenios con Irán -cuando Jatami era Presidente- no se hicieron las 20.000 casas planificadas ¿Eso no es una "estafa inmobiliaria"?
Pero las cuñas de la Ley Resorte nos quieren hacer creer que la "estafa inmobiliaria" está en un solo lado, pero no dicen nada sobre el fracaso del gobierno: de cerca de 103.000 viviendas en conjuntos residenciales públicos, sólo se han entregado 3.000. Como un 3% ¿No saldrá una cuña de la Ley Resorte con alguien de la "clase media" angustiada por esto? Igual con los bancos y las casas de bolsa. Se quiere hacer creer que la corrupción es de un solo lado, pero no se ha respondido a la pregunta ¿Quién autorizó la colocación de fondos públicos en esos bancos y casas de bolsa? ¿Quién autorizó el uso de esos bancos y casas de bolsa para transar papeles del Estado, y por qué se usaron esas particulares casas de bolsa y bancos?

Son las preguntas que ninguna dictadura quiere responder, y que tampoco quiere que le hagan, porque a lo mejor aparece una "privativa" para quien hace la pregunta.

domingo, 14 de noviembre de 2010

Rangel Silva
Las declaraciones del general Henry Rangel Silva ofrecidas al diario Ultimas Noticias el lunes 8 de noviembre de 2010, generaron polémica, como era de esperar. Las palabras del general siguieron a las pronunciadas por Chávez días antes, quien dijo que si la Unidad gana en 2012, pues el gobierno de la oposición no duraría ni tres meses, porque sería aventado por "el pueblo y los militares".
Rangel Silva señaló algo parecido, y sus palabras han recibido buenos análisis y comentarios, que es redundante repetir aquí. Sin embargo, no es la primera vez que este militar deja entrever lo que dijo. Ahora, se franqueó.
Hace un mes o poco más, en el programa de José Vicente Rangel por Televen, el militar fue entrevistado. Lo que más me llamó la atención de su entrevista, fue el discurso sustentado en la doctrina de las dictaduras militares del Como Sur: la "doctrina de seguridad nacional".
Cuando Rangel Vale le preguntó o habló sobre la oposición, Rangel Silva dejó ver en sus palabras a la oposición como un grupo de "subversivos", al margen de la ley, y que van en contra de la "seguridad del Estado". Definitivamente, este general construye a la oposición como un enemigo del Estado, al que hay que combatir. Sus palabras del 8 de noviembre, lo que hacen es ratificar esta idea, seguramente impulsado por lo dicho por Chávez previamente.
Me concentro en un aspecto de las declaraciones de Rangel Silva: el pretorianismo de oficiales generales, que contrasta -al menos hasta ahora- con el comportamiento público de los oficiales de menor grado.
Estudiosos del tema militar venezolano como Domingo Irwin, definen el pretorianismo como la "participación de los militares en asuntos políticos, fuera de los canales o de las reglas previstas para ello". Ciertamente, la Constitución permite el voto de los uniformados en el artículo 328, pero el artículo 330 prohibe la militancia o proselitismo partidista.
Que el gobierno abuse de esto, no es nuevo. Desde 2003, desarrolla una política para partidizar a las Fuerzas Armadas -el "control subjetivo" del que habla Huntington, a través de una versión degradada de la "Doctrina de seguridad nacional" o el "nuevo profesionalismo militar" de Stephan- que, en mi opinión, ha fracasado, y las declaraciones de Rangel Silva lo confirman, aunque no lo parezcan.
Cuando esta política de partidización entra en crisis, se produce un punto de quiebre. Así ocurrió cuando hubo el choque Müller Rojas-Maniglia en 2005, y luego, el choque Baduel-Müller Rojas en 2006. Lo que tienen en común estos incidentes políticos es el choque entre los valores profesionales de la institución militar -defendidos, sí, con poca fuerza- y los valores ideológicos-pretorianos, que ahora se hacen públicos.
Müller triunfó sobre Maniglia, en el sentido de unas FAN "ideológicas" como política del gobierno, pero hacia lo interno del cuerpo, la "ideologización" no funcionó. Chávez sacrificó a Müller y a Baduel, y los sustituyó por Reyes Rangel, quien se movió en esa tensión, y al final dentro de su postura pro-gobierno, tuvo que respetar los valores de la institución. Igual pasó con el general González González, todos figuras "del proceso", pero que no han podido llevar el discurso socialista a la totalidad de cuerpo castrense venezolano.
Llama la atención el silencio militar ante las palabras de Rangel Silva. Tuvo una defensa tímida del PSUV, y sólo Chávez se abrazó a las palabras del general Rangel Silva. Un silencio muy llamativo -que seguro el gobierno lo notará, y tal vez hablará por esto- es el del Ministro de la Defensa, Mata Figueroa. No es que Mata Figueroa discrepe en el fondo con las palabras de Rangel Silva, pero indudablemente le coloca un problema en la autoridad para el mando.
En unas Fuerzas Armadas partidizadas, quien haga de vocero político parece ser quien influye, y Rangel Silva ahora compite con Mata Figueroa en esta tarea. Existe la línea de mando formal, pero en la línea de mando política, Mata Figueroa parece recibir un mensaje ¿Respuesta de Chávez al fracaso de Mata en ideologizar a las FAN? Puede ser que se esté ante un caso parecido al ocurrido en 2005 o 2006, cuando los evidentes fracasos de partidizar a la institución militar, obligaron a Chávez a hacer cambios, como ahora ¿Institucionalización de dos "mandos"? Un mando orgánico -sometido al control político y disminuido- pero mando institucional al fin y al cabo, y un "mando partidista", con vocería política, que sería el CEO, instancia que desde la promulgación de la LOFAN en 2005, claramente se le dibujó como una instancia política y de comando directo, que depende de Miraflores.
Mi punto es el siguiente: el fracaso del gobierno en ideologizar y partidizar a las FAN -aunque griten "Patria, socialismo, o muerte, venceremos"- ha llevado a definir, ad hoc, "instituciones" para hacer contrapeso a los valores profesionales que existen dentro de las FAN, y debilitarlos y así "conquistar" a los militares. El CEO como contrapeso del Ministerio de la Defensa, aunque ambos son "del proceso", pero el Ministerio tiene un rol que lo obliga a mantener un comportamiento profesional, y el CEO puede darse el lujo de emitir declaraciones políticas. El Ministro pudiera hacerlas, pero no de la forma como las hizo Rangel Silva. Si con las palabras de éste se produjo toda una polvareda que llegó hasta la OEA, hay que imaginar si el Ministro de la Defensa afirmara que si la oposición gana en 2012, "La hipótesis de un gobierno de la oposición, es difícil, sería vender al país, eso no lo va a aceptar la gente, la FAN no, y menos el pueblo".

De hecho, también resalta que Rangel Silva habló como el vocero de la FAN, al decir que "las FAN estás casadas con un proyecto político". El Ministro sigue en silencio, y parece que Chávez escogió a su vocero político en el campo militar.
Otra consecuencia de lo dicho por Rangel Silva es sobre el ejercicio de la autoridad militar, que no sólo viene por el grado, sino por la
auctoritas.
Aquí se presenta un problema. Rangel Silva es señalado por estar vinculado a actividades ilegales. La nota publicada por El Universal el día 13-11-10, es muy clara y reveladora al respecto ¿Puede un general dar órdenes, cuando está señalado de ayudar a grupos que han atacado a las FAN de Venezuela? Es contradictorio ¿Se puede obedecer a una persona cuestionada? Esto sin incluir las declaraciones de Makled, acusado de narco, las que deben ser investigadas, y que ponen de manifiesto toda una penetración de grupos ilegales dentro de las FAN de Venezuela. Pareciera que hay una "FAN institucional", y una "FAN paralela", a la que pertenece Rangel Silva, vinculada a actividades no transparentes. Así como en el país hay una lucha contra el autoritarismo ¿En la FAN ocurrirá lo mismo, entre la "FAN institucional" y la "FAN paralela", y esa lucha se hace más pública, al igual que la que pasa en la política, por el deterioro y corrupción del gobierno?
No puede decirse que el de Chávez sea un gobierno "con participación de la fuerzas armadas". Hubo un consenso inicial para ello -basado en la tesis "desarrollista autoritaria"- pero ya no existe. Hoy es un gobierno personalista, acompañado de individualidades militares, muchas señaladas de corrupción o de apoyar a grupos terroristas o grupos vinculados a los narcos. Debe ser difícil para un profesional militar con un sueldo depauperado como los profesionales civiles, aceptar a una camarilla de generales, que viven como unos verdaderos potentados, y disfrutan del poder político, porque no sólo son militares activos sino funcionarios públicos.
Debo confesar que cuando leí las declaraciones de Rangel Silva y el carácter pretoriano de las mismas, recordé los primeros años de la democracia, en 1958, y lo que pensé es que cuando la Unidad sea gobierno -que lo será en 2013- tal vez la historia se repita: "el Cabito" Castro León buscó tumbar el naciente gobierno de la Unidad en julio de 1958. Al final, Castro León fue persuadido y renunció al cargo de Ministro de la Defensa.
Por supuesto, no hay comparación entre "el Cabito" y Rangel Silva. El primero, producto de las luchas políticas por consolidar un modelo democrático; militares, si se quiere, acostumbrados a intervenir en política, porque venían de la escuela de "chopo e´piedra" (Castro León egresó de la EAM en 1928, en la dictadura de Gómez, mientras que Rangel Silva egresó en 1982, en una democracia).
El segundo, producto de los intentos de una dictadura para quedarse en el poder. No tendrá éxito en desalojar a la Unidad del poder y mucho menos en evitar su triunfo, pero el próximo gobierno de la Unidad tendrá que lidiar con el pretorianismo que el gobierno de Chávez va a dejar en sectores de las FAN.
De aquí que la Unidad sea tan importante ahora como lo fue en 1958, junto a la comunicación con los factores institucionales y democráticos que hay dentro de las Fuerzas Armadas, y que como el país, también en momentos claves, han hecho de contrapeso a la dictadura.

miércoles, 31 de marzo de 2010

El "caso Zuloaga"
Sorprende y no sorprende al mismo tiempo, la ofensiva represiva del gobierno ocurrida la semana del 24 al 28 de marzo de 2010.
Comencemos por lo más fácil: no sorprende porque, desde 2007, el gobierno usa la agresión institucional para asegurar o recuperar “espacios” o para “recuperar la ofensiva”. Con la fuerza, cree colocar el juego político en su terreno, y considera que parte con la ventaja al confundir a la oposición con una Blitzkrieg.
Es la idea de golpear para sorprender y confundir, y poner el ambiente del país y de la campaña en nivel de auto-censura y miedo, que disuada las críticas que se le harán al gobierno durante la campaña que se avecina. Que serán muchas, y serán necesarias. Nunca como antes había padecido el país de una gestión de gobierno caracterizada por la mediocridad y la irresponsabilidad. Cada día, el país toma más conciencia de la mediocridad prepotente que está instalada en las oficinas gubernamentales. El caso Falcón-PPT es uno de los tantos indicadores que revelan cansancio y, sobre todo, que no hay disposición a aceptar el sectarismo y la exclusión como política de Estado.
Pero al mismo tiempo sorprende, porque un gobierno con un nivel de cuestionamiento tan alto como el de Chávez, crea que una ola represiva lo favorece. Estas acciones tendrán el rechazo de la sociedad, como la han tenido otras iniciativas de este tipo en el pasado.
Confieso que las acciones de fuerza política hacia figuras de la oposición, me sorprendieron un tanto ¿Por qué hacerlas en un momento que no es bueno para el gobierno? ¿Cómo se decidieron? ¿Fue el alto gobierno, o grupos dentro del gobierno? ¿Hay una unidad o hay grupos que actúan por su cuenta dentro de la administración política actual?
Todas estas preguntas dieron vuelta a mi cabeza, para tratar de explicar una acción incomprensible y dañina para el gobierno, desde el punto de vista político. Por supuesto, se que el gobierno está en una etapa de declive, y la represión es lo que le queda. Lo había comentado en otra entrada de este blog (Así comienza 2010, en diciembre de 2009): Chávez apuesta a su núcleo “duro” y al control institucional, para quedarse en el poder.
Las acciones del gobierno validan la observación de Clinton en su My Life: en política, cuando se mete la pata, le tendencia es a seguir metiéndola. El gobierno de Chávez es un buen ejemplo de esto.
¿Qué comunica la ola represiva? El caso Zuloaga –junto a las detenciones de Alvarez Paz y Wilmer Azuaje- tiene muchas aristas para el análisis, desde el punto de vista de lo que comunica; de lo que deja ver cómo “técnica de represión del gobierno”.
Es lo que quiero comentar, lo que está alrededor de este caso. Lo que es latente y no manifiesto.
Lo primero que llama la atención son las condiciones para la detención de Zuloaga. A éste se le quitó la prohibición de salida del país que tenía en virtud de las “investigaciones” a la empresa de venta de carros de su propiedad. Zuloaga era para ese momento, un hombre libre. Podía salir a dónde quisiera. Sin tener que dar explicaciones. Aquí viene lo interesante: se le detiene porque “presumiblemente” se iba a “dar a la fuga”. Eso dijo la Fiscal General: que les había llegado la información que Zuloaga “se daría a la fuga”. Nunca dijo –y es la Fiscalía- la naturaleza de la información, y de dónde provino. El órgano garante de los derechos, violó los derechos de una persona sólo porque les llegó un “rumor”, un “dato”. Hasta la fecha, no han entregado las pruebas que demuestren que Zuloaga se quería “fugar”.
Lo importante es esto: cómo se quiere instalar en el país la lógica dictatorial, que consiste en que una persona siempre tiene que justificarse, explicar siempre lo que hace, por qué lo hace, en dónde lo hace, y cómo lo hace. El Estado nunca explica, sólo las personas, que deben comportarse como lo dijo Otaiza, “bajo un estado de sospecha general” ¿Dónde quedó la "presunción de inocencia"?
Zuloaga fue condenado por los voceros del gobierno sin ningún juicio o condena previa, y el propio gobierno se descubrió cuando lo detuvo. Lo querían agarrar, y se dio la ocasión en que Zuloaga saldría, y se le detuvo ¿Qué esperaba el gobierno? Que una vez acusado por los medios del gobierno, pero sin fórmula judicial ¿Zuloaga se quedara en su casa esperando tranquilamente una detención que sólo podría venir en virtud de pruebas muy claras? Lo acusaron, y el gobierno pensó que Zuloaga no haría nada. Que esperaría tranquilo “la justicia revolucionaria”.
No existe la idea de "inocencia", sino que basta un señalamiento en los medios del gobierno -que es lo que hace La Hojilla- para generar un cargo, una culpa, y es la señal para que actúen los cuerpos represivos del gobierno. Lo importante es crear en la opinión un clima de culpa, para dar paso a la campaña de desprestigio, de nuevo en programas como La Hojilla, Los Papeles de Mandinga, o las entrevistas de los "comunicadores alternativos", que lo único alternativo que tienen es que van con la misión de provocar para decir, "Ven ¿No les dije que esa persona era así?". Es toda una "industria de la degradación humana", la que se maneja desde el gobierno, a la hora de señalar a personas.
Así se quiere hacer con el país: se dice una amenaza, y la respuesta que se espera es que el país se inmovilice. Que se quede “en su casa”, porque ya el gobierno asume la “presunción de fuga” (o de “especulación”), y sin evidencias de ningún tipo, procede con la represión.
Es lo que se hace ahora con el “feriado obligado”. En 2009, cuando se decretó como “día de júbilo” el 4 de febrero, también el gobierno obligó a un cierre comercial. Hubo protestas y quejas. Ahora las hay, pero más discretas. El miedo ha avanzado en algo. El terror del gobierno se sofistica.
Chávez habló de un feriado para esta Semana Santa. Las tiendas entendieron que en un feriado, podían abrir ¿No es el momento más propicio para hacerlo, cuando la gente está en su casa, está en vacaciones? Las que abrieron, fueron obligadas a cerrar, y hubo otros comercios que ni se atrevieron a abrir, por el temor a los cierres.
Igual pasó con el edificio La Francia. Una de las cosas más humillantes que he visto. Se les expropió de manera arbitraria. El “exprópiese” de Chávez –por cierto, la mejor cuña a la propiedad privada la hizo Chávez con esto- Los comerciantes, realmente asustados, abandonan el lugar, y Chávez dijo al día siguiente que “ordenó una investigación” porque le pareció extraño que se hayan ido de esa forma.
Se fueron así porque el temor los llevó a irse de esa forma. Han visto la arbitrariedad del gobierno en otros casos –el “Método Chaz”- junto a la actuación de los esbirros apoyados por el gobierno –los que golpearon a los periodistas de Ultimas Noticias, por ejemplo- y se adelantaron a lo que podía ser la orden del gobierno, que pudo ocurrir.

Con eso se quiere domesticar a la sociedad: Chávez lanza una amenaza o algún planteamiento, y se espera que todo el mundo adopte el comportamiento de “sospechoso”, que la gente se inhiba a sí misma, que no actúe, que se quede encerrada, que abandone antes que pasen los hechos. Y el colmo, que de paso de explicaciones que la inculpen aunque no tenga la culpa. Sólo para complacer los caprichos del dictador, quien ha hecho de la amenaza una “política de Estado”.
Indudablemente, esta dictadura ha refinado mucho la represión. A la manera que plantea Foucault, busca que la gente “lleve el rolo por dentro”, y se reprima a sí misma, sólo con una palabra o un gesto de Chávez, que ya ni siquiera tiene que ser amenazante. Puede ser el anuncio de un feriado en un acto con los deportistas, por ejemplo. Los esbirros del gobierno se encargarán de la “letra chiquita”, mientras Chávez se va de viajes o desaparece. Esto último, un aprendizaje para Chávez. Antes confrontaba más. Ahora, sólo se limita a dar la orden, y su estructura la ejecuta.
No asume directamente la represión. Su aparato del miedo lo hace por él. Realmente, para eso es el MIJ. Junto a la Fiscalía, el TSJ, y la Defensoría del Pueblo, son las instancias que orquestan y justifican la represión que materializan la policía, la GNB, o los grupos violentos del gobierno. Cuando esto ocurre, Chávez se aleja, y se comporta como si no supiera nada “¿De qué me hablan?”, pudiera decir.
Otras cosas no son nuevas en la “tecnología de la represión” del gobierno: como “desaparecer” a la gente, para mostrar cómo la humillan. Eso hicieron con Wilmer Azuaje: lo desaparecieron, lo acusaron –curiosamente, el mismo esquema usado para acusar a Nixon Moreno- y luego “lo aparecen”. Pero el daño se hizo: se le humilló, y se le golpeó moralmente.
Las dictaduras buscan siempre darle carácter penal o “común” a la crítica política. Así como a los estudiantes en 2007 se les quiso tildar de “malandros” –el “gas del bueno”- la misma operación se quiso y se quiere hacer con Wilmer Azuaje, para que sus denuncias sobre la corrupción en la familia Chávez Frías, queden desacreditadas. Desprestigian a la fuente para que el contenido de lo que dice pierda credibilidad. Lo mismo que hace la dictadura de los Castro en Cuba con las Damas de Blanco, Fariñas, o Zapata Tamayo.

Lo segundo, es el despliegue hecho para detener a Zuloaga. Todo un show propio de este gobierno. En un país donde el sistema judicial da pena, y las prisiones son una verdadera calamidad, contrasta el excesivo despliegue para detener a un ciudadano, libre, que decidió hacer uso de esa libertad, y salir. No tenía impedimento para hacerlo, y pensar lo contrario, supone un prejuicio hacia esa persona, que fue lo que el gobierno demostró con su explicación para detener a Zuloaga.
El mensaje es el mismo: un despliegue de poder para mostrar cómo humillan y aplastan a una persona. Un avión que fue de Caracas a Paraguaná, y aquí, una caravana de carros hechos en “el imperio”, para traerlo a tribunales. Todo para comunicar cómo el Estado está por encima de los ciudadanos que pagan impuestos, y a los que –en teoría- debe servir.
Pero la teoría del Estado de una dictadura es distinta: el Estado no está al servicio de las personas. Está por encima de ellas. Está sobre ellas, “Nada fuera del Estado, nada en contra del Estado, todo dentro del Estado”, según la fórmula de Mussolini. Todo ese despliegue se hizo para recordarle a la sociedad venezolana el inmenso poder que tiene el Estado dictatorial que dirige Chávez, y que no tiene reparos en usarlo para humillar y aplastar a quien considere un adversario, real o potencial. El caso de la jueza Afiuni nos recuerda todos los días esta verdad.
Sin embargo, la reacción de la sociedad ante esta arremetida fue precisa. No fue masiva como muchos esperaban, pero fue contundente. La información se regó por Internet –ya se sabe para qué el gobierno quiere controlar a las “redes sociales”- y personas salieron a expresar su desacuerdo. Internacionalmente, la noticia tuvo fuerza, y es un buen indicador: la tolerancia a las dictaduras del Siglo XXI comienza a ceder. Se aceptaron los abusos de las dictaduras del Siglo XX por el marco de la Guerra Fría, pero parece que no se van a tolerar los abusos de las dictaduras del Siglo XXI. Y la de Chávez es, genuinamente, el primer intento para construir una dictadura de este tipo, en plena era 2.0. De aquí la importancia sobre cómo se reaccione a la violación de los derechos humanos que ocurre en Venezuela.
De las ONG mundiales, hay una reacción vigorosa. De organismos públicos también, como la CIDH, el Parlamento Europeo, y la prensa internacional. No por casualidad el gobierno busca desacreditar a la CIDH, bajo el esquema de siempre: la Comisión tiene algún “interés oculto”, y en personalizar el caso: “es Cantón”, y el “apoyo al golpe del 11 de abril”. Lo cierto es que la voz de la CIDH –que fue muy activa para cuestionar a las dictaduras del Cono Sur en los 70 y 80- también tiene el mismo brío para denunciar los abusos del gobierno de Venezuela.
La diferencia ahora, es que podemos enterarnos inmediatamente, a través de Internet, y también se pueden comunicar violaciones en “tiempo real”. No hay el tiempo de espera que buscan las dictaduras. Como pasa en Irán, que la censura lleva a que la instantaneidad de la represión se oculte, y las noticias pierdan su fuerza. Lo diferido debilita el valor en medios de los abusos, y por eso las dictaduras quieren controlar las redes sociales.
Lo que quieren controlar es el tiempo de lo instantáneo, de la interacción real, y pasar a un tiempo diferido, que permita que la represión se “normalice” y ocurra el alejamiento psicosocial de las personas: eso pasa en un lugar lejano, y no tiene impacto ¿Se acuerdan de Myannmar?

El gobierno está consciente de los tiempos actuales en el mundo, y justifica su dictadura, por ejemplo, con el argumento de las “normas técnicas”, que otros aplican, como se hizo para acabar de manera progresiva –por cuotas- con RCTV. No hay cierres. No hay solemnidad. Tampoco hay tragedia. Sólo el vacío de una burocracia que cumple “normas técnicas”, y unos ejecutores que son los primeros en llevarlas a cabo, impulsados por el temor que le tienen al gobierno. Son los que –sin ser una institución del Estado- explican las “normas técnicas”, por qué sale un canal y por qué se le vuelve a incorporar.
Tal vez no tengan otra salida, pero la Cámara de las “cableras” (la Cavetesu o algo así) hace un triste papel. Una especie de represor, “en grado de cooperación”, para usar el lenguaje penal que usa el gobierno, y al que nos quiere acostumbrar para hablar.

Al mismo tiempo, el país también está consciente del tiempo que le toca vivir. El crecimiento de Twitter, es un indicador. De manera no planificada, la sociedad aprende a moverse en el mundo 2.0. En parte por nuestro gusto por lo avanzado, en parte porque la represión del gobierno saca la opinión de los medios “tradicionales”, y la opinión busca canales para expresarse.
La reacción nacional e internacional obligó al gobierno a liberar a Zuloaga y a Azuaje. Pero volverá. No en balde Zuloaga dijo que se “va a defender con todo lo que tiene”. (El Universal, día 29-3-10). El país también está preparado para responder. De este ejercicio, el gobierno no salió bien librado: hizo un despliegue de fuerza, que no le sirvió. No logró intimidar más allá del miedo que ya ha logrado hacer rutina, hacer cotidiano. Es una buena señal, en momentos en que el peso del autoritarismo se siente más sobre la piel de la sociedad. También, la reacción internacional es una buena señal. Lo de Zuloaga voló, y alertó a las organizaciones que vigilan los derechos humanos.
El “caso Zuloaga” muestra que a pesar del control, la sociedad es capaz de reaccionar al usar otras vías a las tradicionales –las marchas, por ejemplo- de forma más localizada, pero con fuerza, para obligar al gobierno a retroceder en sus arbitrariedades. No es ni será fácil lidiar con una dictadura que dice que no es -y muchos le creen sólo porque hay Cadivi, la permuta, y todavía se puede viajar- pero hay capacidades, aunque el miedo les ponga un manto de invisibilidad. A pesar de esto, ahí están, y volverán a emerger con fuerza cuando el gobierno pretenda hacer su último acto: el querer quedarse en el poder, ignorando la decisión de la soberanía popular, que se expresará más temprano que tarde, por un cambio en la conducción del gobierno del país.