Léeme en otro idioma

domingo, 14 de noviembre de 2010

Rangel Silva
Las declaraciones del general Henry Rangel Silva ofrecidas al diario Ultimas Noticias el lunes 8 de noviembre de 2010, generaron polémica, como era de esperar. Las palabras del general siguieron a las pronunciadas por Chávez días antes, quien dijo que si la Unidad gana en 2012, pues el gobierno de la oposición no duraría ni tres meses, porque sería aventado por "el pueblo y los militares".
Rangel Silva señaló algo parecido, y sus palabras han recibido buenos análisis y comentarios, que es redundante repetir aquí. Sin embargo, no es la primera vez que este militar deja entrever lo que dijo. Ahora, se franqueó.
Hace un mes o poco más, en el programa de José Vicente Rangel por Televen, el militar fue entrevistado. Lo que más me llamó la atención de su entrevista, fue el discurso sustentado en la doctrina de las dictaduras militares del Como Sur: la "doctrina de seguridad nacional".
Cuando Rangel Vale le preguntó o habló sobre la oposición, Rangel Silva dejó ver en sus palabras a la oposición como un grupo de "subversivos", al margen de la ley, y que van en contra de la "seguridad del Estado". Definitivamente, este general construye a la oposición como un enemigo del Estado, al que hay que combatir. Sus palabras del 8 de noviembre, lo que hacen es ratificar esta idea, seguramente impulsado por lo dicho por Chávez previamente.
Me concentro en un aspecto de las declaraciones de Rangel Silva: el pretorianismo de oficiales generales, que contrasta -al menos hasta ahora- con el comportamiento público de los oficiales de menor grado.
Estudiosos del tema militar venezolano como Domingo Irwin, definen el pretorianismo como la "participación de los militares en asuntos políticos, fuera de los canales o de las reglas previstas para ello". Ciertamente, la Constitución permite el voto de los uniformados en el artículo 328, pero el artículo 330 prohibe la militancia o proselitismo partidista.
Que el gobierno abuse de esto, no es nuevo. Desde 2003, desarrolla una política para partidizar a las Fuerzas Armadas -el "control subjetivo" del que habla Huntington, a través de una versión degradada de la "Doctrina de seguridad nacional" o el "nuevo profesionalismo militar" de Stephan- que, en mi opinión, ha fracasado, y las declaraciones de Rangel Silva lo confirman, aunque no lo parezcan.
Cuando esta política de partidización entra en crisis, se produce un punto de quiebre. Así ocurrió cuando hubo el choque Müller Rojas-Maniglia en 2005, y luego, el choque Baduel-Müller Rojas en 2006. Lo que tienen en común estos incidentes políticos es el choque entre los valores profesionales de la institución militar -defendidos, sí, con poca fuerza- y los valores ideológicos-pretorianos, que ahora se hacen públicos.
Müller triunfó sobre Maniglia, en el sentido de unas FAN "ideológicas" como política del gobierno, pero hacia lo interno del cuerpo, la "ideologización" no funcionó. Chávez sacrificó a Müller y a Baduel, y los sustituyó por Reyes Rangel, quien se movió en esa tensión, y al final dentro de su postura pro-gobierno, tuvo que respetar los valores de la institución. Igual pasó con el general González González, todos figuras "del proceso", pero que no han podido llevar el discurso socialista a la totalidad de cuerpo castrense venezolano.
Llama la atención el silencio militar ante las palabras de Rangel Silva. Tuvo una defensa tímida del PSUV, y sólo Chávez se abrazó a las palabras del general Rangel Silva. Un silencio muy llamativo -que seguro el gobierno lo notará, y tal vez hablará por esto- es el del Ministro de la Defensa, Mata Figueroa. No es que Mata Figueroa discrepe en el fondo con las palabras de Rangel Silva, pero indudablemente le coloca un problema en la autoridad para el mando.
En unas Fuerzas Armadas partidizadas, quien haga de vocero político parece ser quien influye, y Rangel Silva ahora compite con Mata Figueroa en esta tarea. Existe la línea de mando formal, pero en la línea de mando política, Mata Figueroa parece recibir un mensaje ¿Respuesta de Chávez al fracaso de Mata en ideologizar a las FAN? Puede ser que se esté ante un caso parecido al ocurrido en 2005 o 2006, cuando los evidentes fracasos de partidizar a la institución militar, obligaron a Chávez a hacer cambios, como ahora ¿Institucionalización de dos "mandos"? Un mando orgánico -sometido al control político y disminuido- pero mando institucional al fin y al cabo, y un "mando partidista", con vocería política, que sería el CEO, instancia que desde la promulgación de la LOFAN en 2005, claramente se le dibujó como una instancia política y de comando directo, que depende de Miraflores.
Mi punto es el siguiente: el fracaso del gobierno en ideologizar y partidizar a las FAN -aunque griten "Patria, socialismo, o muerte, venceremos"- ha llevado a definir, ad hoc, "instituciones" para hacer contrapeso a los valores profesionales que existen dentro de las FAN, y debilitarlos y así "conquistar" a los militares. El CEO como contrapeso del Ministerio de la Defensa, aunque ambos son "del proceso", pero el Ministerio tiene un rol que lo obliga a mantener un comportamiento profesional, y el CEO puede darse el lujo de emitir declaraciones políticas. El Ministro pudiera hacerlas, pero no de la forma como las hizo Rangel Silva. Si con las palabras de éste se produjo toda una polvareda que llegó hasta la OEA, hay que imaginar si el Ministro de la Defensa afirmara que si la oposición gana en 2012, "La hipótesis de un gobierno de la oposición, es difícil, sería vender al país, eso no lo va a aceptar la gente, la FAN no, y menos el pueblo".

De hecho, también resalta que Rangel Silva habló como el vocero de la FAN, al decir que "las FAN estás casadas con un proyecto político". El Ministro sigue en silencio, y parece que Chávez escogió a su vocero político en el campo militar.
Otra consecuencia de lo dicho por Rangel Silva es sobre el ejercicio de la autoridad militar, que no sólo viene por el grado, sino por la
auctoritas.
Aquí se presenta un problema. Rangel Silva es señalado por estar vinculado a actividades ilegales. La nota publicada por El Universal el día 13-11-10, es muy clara y reveladora al respecto ¿Puede un general dar órdenes, cuando está señalado de ayudar a grupos que han atacado a las FAN de Venezuela? Es contradictorio ¿Se puede obedecer a una persona cuestionada? Esto sin incluir las declaraciones de Makled, acusado de narco, las que deben ser investigadas, y que ponen de manifiesto toda una penetración de grupos ilegales dentro de las FAN de Venezuela. Pareciera que hay una "FAN institucional", y una "FAN paralela", a la que pertenece Rangel Silva, vinculada a actividades no transparentes. Así como en el país hay una lucha contra el autoritarismo ¿En la FAN ocurrirá lo mismo, entre la "FAN institucional" y la "FAN paralela", y esa lucha se hace más pública, al igual que la que pasa en la política, por el deterioro y corrupción del gobierno?
No puede decirse que el de Chávez sea un gobierno "con participación de la fuerzas armadas". Hubo un consenso inicial para ello -basado en la tesis "desarrollista autoritaria"- pero ya no existe. Hoy es un gobierno personalista, acompañado de individualidades militares, muchas señaladas de corrupción o de apoyar a grupos terroristas o grupos vinculados a los narcos. Debe ser difícil para un profesional militar con un sueldo depauperado como los profesionales civiles, aceptar a una camarilla de generales, que viven como unos verdaderos potentados, y disfrutan del poder político, porque no sólo son militares activos sino funcionarios públicos.
Debo confesar que cuando leí las declaraciones de Rangel Silva y el carácter pretoriano de las mismas, recordé los primeros años de la democracia, en 1958, y lo que pensé es que cuando la Unidad sea gobierno -que lo será en 2013- tal vez la historia se repita: "el Cabito" Castro León buscó tumbar el naciente gobierno de la Unidad en julio de 1958. Al final, Castro León fue persuadido y renunció al cargo de Ministro de la Defensa.
Por supuesto, no hay comparación entre "el Cabito" y Rangel Silva. El primero, producto de las luchas políticas por consolidar un modelo democrático; militares, si se quiere, acostumbrados a intervenir en política, porque venían de la escuela de "chopo e´piedra" (Castro León egresó de la EAM en 1928, en la dictadura de Gómez, mientras que Rangel Silva egresó en 1982, en una democracia).
El segundo, producto de los intentos de una dictadura para quedarse en el poder. No tendrá éxito en desalojar a la Unidad del poder y mucho menos en evitar su triunfo, pero el próximo gobierno de la Unidad tendrá que lidiar con el pretorianismo que el gobierno de Chávez va a dejar en sectores de las FAN.
De aquí que la Unidad sea tan importante ahora como lo fue en 1958, junto a la comunicación con los factores institucionales y democráticos que hay dentro de las Fuerzas Armadas, y que como el país, también en momentos claves, han hecho de contrapeso a la dictadura.

Publicar un comentario