Léeme en otro idioma

miércoles, 5 de enero de 2011

Recule
Aunque no es la primera vez que Chávez hace un "recule" o "retirada táctica", la ocurrida anoche 4-1-10, fue sorpresiva. No lo espereba, dado el apuro del gobierno en fortalecer la dictadura antes del día 5-1-10. Esperaba, sí, una instalación de la AN sin mayores problemas y con las escaramuzas previstas, pero no que Chávez retirara dos puntos de su "paquete dictatorial".
Muchas razones pueden abonarse para explicar el "retroceso táctico", pero pueden agruparse en dos categorías.
La primera, razones internas. Al margen que para muchos -incluyendo a gente de la oposición- Chávez es "invencible, todo lo sabe, todo lo prevé, todo lo calcula", el país ha expresado desde 2007 que no va a aceptar una dictadura, por más "tanquetas", "privativas", o habilitantes que el gobierno presente.
A pesar que se dice que los venezolanos y venezolanas se "conforman", que "no pasa nada", y que "no somos bolivianos", el hecho es que cuando le toca manifestar su opinión, Venezuela no quiere una dictadura. La última expresión de esta voluntad fue el 26S. De seguir el gobierno en su ruta, lo más probable es que el país respondiera con protestas masivas, y lo ocurrido en Bolivia pudo haber sido visto por la dictadura como una situación que podía ocurrir en Venezuela, y como dice el refrán, "puso sus barbas en remojo".
La segunda, en el plano internacional. Cada día es más claro que el clima internacional no será benevolente con las dictaduras. Leía en una nota de la DW, como Bielorusia está "pidiendo cacao" a la UE para que no le impongan nuevas sanciones. Los dictadores tienen resistencia, y cuando salen del poder, la justicia internacional es implacable con ellos.
Como se planteó en la entrada anterior de este blog (Balance 2010 y retos 2011), hoy no es válido el uso de la fuerza para sacar a un gobierno, pero un gobierno dictatorial tiene que medirse, tiene que ir a elecciones, y si las pierde, entregar. Lo que se llamó en esa entrada, el "forcejeo dentro de la Constitución". Lo que acepta la comunidad internacional son "trompadas estatutarias", que no supongan conflictos graves como guerras civiles. Eso será lo que veremos en Venezuela durante los próximos años: "trompadas estatutarias".
Dos hechos pudieron alertar a la dictadura de Chávez en el campo internacional. El primero, el impasse con los EUA. Aunque la postulación de Palmer expiró, los EUA fueron firmes en su posición en mantener a Palmer. El gobierno de Chávez sintió no retórica, sino acción del "imperio", y hasta se planteó la ruptura de relaciones. Lo que esto demostró es el interés de Chávez en mantener las relaciones con los EUA, más que este país en mantenerlas con el gobierno de Chávez.
El segundo, las declaraciones de Insulza dadas a CNN. El Secretario de la OEA, quien es muy benevolente con el gobierno de Chávez, afirmó que la habilitación dada a Chávez el día 17 de diciembre de 2010, sobrepasa la Carta Democrática Interamericana, ya que un parlamento que se va no puede habilitar más allá del lapso de su vigencia (que expiró el día 5 de enero), y agregó que estaba en "consultas con varios países" para expresar "opiniones u objeciones dentro del marco de la Carta".
Estos dos hechos en el campo internacional, seguramente influyeron en el ánimo del gobierno, cada vez más visto como un gobierno autoritario y menos el discurso de un gobierno "liberador de una mayoría oprimida por una minoría blanca egoísta". Ese cuento ya no lo cree nadie, o muy pocos, y tampoco es verdad, nunca fue verdad.
Sin embargo, al margen que esto pueda ser un "repliegue táctico", tiene una valoración política que hay que hacer, y que es lo importante.
Ya se conoce cómo opera el gobierno: aprieta y afloja. En los estudios que se hacen desde la psicología social sobre la felicidad (Bloom, 2007), la evaluación para la felicidad toma más en cuenta el final de una experiencia que el comienzo. Por ejemplo, una hora de dolor en un dentista seguida de 5 minutos de menos dolor con el dentista, va a ser recordada como una experiencia "más feliz", que la misma hora de dolor, pero sin los 5 minutos de menos dolor, aunque en una hubo 65 minutos de dolor y en la otra, 60 minutos de dolor.
Así puede decirse que hace la dictadura de Chávez: 1 hora de dolor -el "paquetazo dictatorial"- y 5 minutos de menos dolor -este recule- seguramente tendrán el efecto de "menos dolor", y eso puede explicar el alivio que se respira en la sociedad. Alivio que es real, de paso. Las apuestas ahora son ¿Cuánto durará ese "alivio"?
Pero la polítca es distinta a la psicología social, y hay una valoración política del recule de Chávez que hay que hacer. Esto es lo importante, lo que hay que analizar, más que las razones por las que Chávez retrocedió, que son muchas; puede decirse que ocurrió una convergencia de motivos que obligaron al repliegue.
La valoración política es positiva, en el sentido que se desactiva en algo, el clima de confrontación que hay en el país, pero revela algo más importante: que aunque sea una "retirada táctica", el país obligó a Chávez a la política, es decir, a tomar en cuenta opiniones e intereses distintos a la "verdad de la dictadura", que se quiere imponer. De manera que la ecuación se mueve hacia un forcejeo dictadura versus democracia. Así parece que será la política en 2011 (en este blog, en la parte de arriba, en la "Zona de descargas", en la sección de Análisis, en Presentaciones 2010, está la última presentación que realicé, en Conapri, titulada "El país en 2011 ¿La política o la fuerza?").
Por supuesto, no hay que perder el fondo: se mantienen leyes muy cuestionadas -Ley Resorte, Ley de Telecomunicaciones, Reforma del Reglamento de Interior y de Debate, las leyes del mal llamado "poder popular"- y una situación sumamente aberrante y cuestionable: la violación de la voluntad popular al no respetar la inmudad de los diputados José Sánchez y Biaggio Pilleri, cuyos casos deben ser bandera permanente de la Unidad, por respeto al país, a sus electores, y a la Constitución.
Pero este recule de Chávez impone exigencias a la Unidad. En otras palabras, ahora, el balón está en el lado de la Unidad y de las fuerzas democráticas, y deben jugar bien. Como sugiere Mandela, "es el opresor quien define las reglas del juego", y Chávez quiere jugar ahora a la política, pero ese es el terreno de la Unidad.
Más bien, ahora es que hay que empujar, en mantener la "ofensiva" para seguir dando fuerza a los firewalls o cortafuegos democráticos que levanta la sociedad, con miras a un cambio de gobierno en 2012 y, lo más importante, que apoye la gobernabilidad para el nuevo gobierno de 2013. Para derrotar a la dictadura.
De manera que este recule no debe ser para regresar al status quo previo al 17 de diciembre, en donde se vivía una extraña normalidad, que fue interrumpida por la habilitante.
Al contrario, la Unidad debe representar y diferenciarse. Debe mantener con más fuerza la representación de intereses de sectores del país en la AN, y diferenciarse con su proyecto de país.
La Constitución no habla de "veto" -artículos 214 y 216- sino que el Presidente debe motivar sus observaciones sobre una ley a la AN, y ésta decidirá, pero el espíritu de la Carta Magna no es veto, sino debate ¿Por qué la Unidad no aprovecha ese artículo, para abrir un gran debate sobre la Ley de Universidades, y presentar la propuesta de universidad que tiene al país? Todo lo que sea debate y representación, favorece más a la Unidad que al gobierno. El gobierno sólo ofrece ideología y represión.
El día 3-1-10 en el programa Aló Ciudadano de Globovisión, el Secretario Ejecutivo de la Mesa de la Unidad, Ramón Guillermo Aveledo, expresó que el día 12 de enero, Insulza va a recibir a diputados de la Unidad. Es una buena iniciativa, porque la calificación de lo que es este gobierno -ojalá sea de dictadura, como aspiro- y la presión internacional, son importantes para que la dictadura se mantenga en el juego de la política, que es lo que el país quiere y obligó a Chávez a jugar.
De parte de la sociedad, tampoco puede regresar al status quo dictatorial previo al 17 de diciembre. También, con el tema de la Ley de Universidades, la pelota está en la cancha de las universidades.
Soy de los que piensan que la universidad debe cambiar y que la democracia debe amplirarse -soy profesor contratado, y no puedo votar por las autoridades, aunque le dedico tiempo a la universidad, y eso no me parece "democrático"- pero ese cambio debe ser dentro de las casas de estudio, no impuesto desde afuera por una dictadura que sabemos no quiere democratizar a las universidades, sino arrodillarlas.
Es buen momento para que las universidades mantengan el debate, que la unidad lograda en la comunidad académica por la amenaza de la Ley de Universidades, se mantenga. También ¿Cuál modelo de universidad presentan las universidades? Ahora es un buen momento para hacerlo, para promover el debate dentro y fuera de las casas de estudio.
No es tanto pedir un debate con Chávez -que se observa ahora, que todos piden "un debate con Chávez"- sino con el país, no sólo en "la calle" como piden actualmente, sino representando, cumpliendo la labor institucional, y dejar la demagogia al gobierno, "deschavetizando" el lenguaje.
Es importante comunicar al país que no se trata sólo de un recule, de un favor que hace el dictador a los venezolanos y venezolanas, porque se siente presionado dentro y fuera del país.
Hay que decir que la sociedad no quiere favores -aunque valora positivamente que Chávez haya rectificado, que es el hecho- sino instituciones que funcionen, que representen, que cumplan su trabajo, que decidan conforme a derecho, a lo que establece la Constitución.
En este sentido, el recule de Chávez abre un espacio para avanzar en esa dirección. Cuando la dictadura recula, la democracia y la libertad deben avanzar.

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