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sábado, 18 de octubre de 2014

Epa Jaua.....¿Qué te pasa?


El día 15-10-14 en el inicio de las actividades del Instituto de Altos Estudios Hugo Chávez, Elías Jaua sinceró lo que muchos en el gobierno dicen entre líneas o de forma indirecta.

El funcionario del PSUV afirmó que, "Debemos trabajar con la responsabilidad de sistematizar y divulgar esta enseñanza de la vocación positiva del poder, porque no podemos pensar en alternar el poder con la burguesía. El pueblo no alterna el poder con la burguesía. En Venezuela no podemos pensar más nunca que el proyecto popular, democrático y revolucionario abandone el poder”. Agregó que, "Esa línea para mi sería fundamental".

Vaya vocación positiva del poder para los destimatarios del mismo: los jóvenes, a quienes se persuade que lo mejor es mantener un status quo, y no ser críticos, atributo fundamental de la juventud y de la vida, hoy en un mundo en cambio y que necesita urgentemente personas críticas.

La frase de Jaua se manifiesta en muchas acciones del gobierno. La más importante, la enmienda a la constitución que permite que una persona pueda postularse a la reelección de forma indefinida, que fue aprobada el 15-2-09.  

Sin embargo, el objetivo de la hegemonía que apoya Jaua choca contra el espíritu de la constitución, plasmado en el artículo 6 el cual, entre otros valores políticos, promueve la alternabilidad y el pluralismo político. 

En la exposición de motivos de la carta magna, para justificar el por qué una sola reelección -antes del cambio de 2009- es para fortalecer la responsabilidad del presidente, quien al tener la posibilidad de ser reelegido o revocado su mandato, tendrá dos incentivos para hacerlo bien, porque la posibilidad de la reelección no es infinita.

Pero si la posibilidad de reelección es infinita (hasta que el eterno candidato muera), la idea de responsabilidad se diluye y, más bien, se refuerza un sistema conservador el cual, paradójicamente, no le dará oportunidades a los jóvenes a los que Jaua invita a apoyar la no alternancia. Lo que Jaua plantea es como el agua empozada: sin claridad, salvo que se le abra un cauce para que circule, que en política, es la alternabilidad, no la hegemonía.

Que Jaua haya dicho esa frase en momentos en que el país exhibe cansancio con la forma cómo se hace política en Venezuela, revela el dilema en que está el gobierno de Maduro, disyuntiva que se mantiene desde su inicio en abril de 2013.

Sortear las dificultades pasa por cuestionar los fundamentos del socialismo y lo que fue el gobierno de Chávez. Persistir en las dificultades, pasa por mantener el sistema de controles y su lógica. Ante este dilema, la solución del gobierno de Maduro es buscar un punto intermedio que muestra no funcionar: un incrementalismo en las decisiones, con apertura y controles de forma selectiva. 

Al rechazar la alternabilidad, Jaua se colocó en mantener lo que el gobierno ha hecho desde hace años en cuanto a las políticas de controles en todas las áreas se refiere, al apelar a una ideologización del pueblo que lo lleve a concluir que un proyecto popular es intrínsecamente socialista ¿Qué llevó a Jaua a esa conclusión, cuando el comportamiento electoral y los números en los estudios de opinión muestran una severa crítica a aspectos centrales del modelo socialista?

Por ejemplo, un indicador importante en IVAD -firma que usan los políticos de ambos bandos- son los llamados Bloques políticos. 

Para el estudio con fecha 29-9-14, la situación es la siguiente: Bloque oficialista 33% y Bloque no oficialista 52,5 por ciento. Es decir, una diferencia de casi 20 por ciento. Como en los mejores tiempos de Chávez, pero al revés. 

Que la oposición convierta esas preferencias en un alternativa política confiable que gane la elección presidencial, es otra cosa. Lo que estoy seguro es que la alternabilidad como valor está en el pueblo, en la gente de la calle. Y llegado el momento, la harán valer, a pesar de los deseos de Jaua.

Será interesante ver a Jaua actuar como oposición y no como gobierno
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