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lunes, 24 de noviembre de 2014

Cumpleaños



No sabía que Maduro cumplía años el 23 de noviembre. Espero haya tenido un buen día. Me enteré ayer, cuando leía el nuevo impreso del PSUV Cuatro F, cuyo primer número salió ese día. El Editorial justifica la fecha del lanzamiento porque se realizaron las elecciones de base del PSUV para escoger a los "jefes de los CLP", y "(...)Es también fecha del cumpleaños de nuestro Presidente Obrero, Nicolás Maduro Moros. Que cumpla muchos más, Camarada Presidente(...)", dice el Editorial.

En la noche, antes de ofrecer los resultados de las elecciones de base del partido creado por Chávez en 2007, tremenda fiesta en la Plaza Bolívar de Caracas, para agasajar al cumpleañero. 

Cuando fui estudiante en la UCV, al estudiar a Marx, recuerdo la crítica al bonapartismo que hace, al cuestionar el personalismo y el caudillismo ¿Esta parte del trabajo de Marx la conocerán los socialistas venezolanos, hoy en el poder?

Durante el día de las elecciones rojas, al ver mi tuiter, varios RT con cuentas de personas del gobierno o del PSUV (principalmente gobernadores), felicitando a Maduro. En algunos en sus RT, subieron fotos de ellos alrededor de una torta, con varias personas. No me gustó. Me pareció muy vamos a agradar al Jefe

Lo cumbre fue ver a reconocidos músicos cantando una letra que mencionaba a Maduro. Ver a Iván Pérez Rossi de Serenata Guayanesa cantando un tema que menciona a Maduro, tampoco me agradó.

Crecí con Serenata Guayanesa, Juan Vicente Torrealba, Florentino y el Diablo, Alcaraván compañero, solo por mencionar algunos cantores y canciones, porque en casa mis papás colocaban música venezolana religiosamente. Gracias a Dios, no tuve que esperar a la llegada de Chávez para descubrir la identidad venezolana o que en nuestro país "hay pobres". Venezuela, su historia, su identidad, y sus problemas, fueron siempre temas en casa, durante las comidas, especialmente los fines de semana. No tengo una indigestión de Venezuela.  

El desagrado no es porque Pérez Rossi sea chavista. Es libre para escoger y celebro que lo diga sin vacilaciones, como debe ser. Mi aprecio hacia él y hacia su música se mantiene intacto. Tampoco es la primera vez que escribe para el poder. En noviembre de 2013, le compuso una canción a Chávez llamada Comandante. Pero, caramba, un artista de ese calibre, cantando otra vez al poder, no sé.....no me dejó un buen sabor.

El sabor que me dejó es el regreso a una época que parecía superada: la de los felicitadores, la de loas a los jefes. Al ver el ágape del PSUV para Maduro, me sentí transportado a la época de Gómez y los regalos que llevaban al Benemérito para celebrar su llegada al mundo. Toda la sociedad celebraba el cumpleaños del Jefe. El fiel Tarazona gozando, al ver a la sociedad venezolana y sus elites, en las manos de un solo hombre.

También recordé la canción que se cantaba cuando Pérez Jiménez, que leí en los libros sobre esa época, de obligatoria lectura en mi familia, para conocer las adversidades que a mis familiares les tocó enfrentar durante esos años:

"Coronel Marcos Pérez Jiménez/
"Presidente constitucional/
"Elegido por el pueblo/
"Con orgullo nacional"

Por supuesto, no cuestiono la música y la política. La musa política también requiere de su sonido, si no ¿Qué es el Himno Nacional? 

Me refiero a otro tipo de música: la hecha para adular.  

El poder trae adulación, pero las instituciones y la cultura moderan. Siempre habrá espacio para manifestar el afecto hacia una figura política, pero ¿Cuáles son los límites para expresarlo, y hasta dónde se puede, sin caer en la felicitación, en lo cortesano?

Se dirá que lo anterior es normal. Al fin y al cabo, todavía se recuerda el Happy Birthday Mr. President que Marilyn Monroe le cantó a John Kennedy en 1962.

Pero fue un acto del Partido Demócrata, de y para sus seguidores. No sé si el ícono rubio cantó alguna canción con el nombre de Kennedy o se haya hecho otra celebración en las primarias demócratas o republicanas, para cualquier presidente de los EUA.

Que los chavistas quieran expresar su afecto a Maduro, me parece legítimo; que Maduro quiera celebrarlo con su familia y cercanos, es su derecho, pero ¿En el marco de unas elecciones de base, con gobernadores votando y picando tortas en centros de votación o en la calle, y diciéndolo, para que el Jefe lo sepa y lo vea? Eso, sin meternos en si hay uso de recursos públicos para anunciar o celebrar la fecha.  

Lo siento, eso es más Gómez que Kennedy. Menos musa y más adulación. Menos música y más felicitación. 

A lo mejor, buscar agradar a los jefes también es normal estos días, pero como republicano que soy, tengo sensibilidad a las formas de dominación públicas o privadas, y me protejo de ellas. Adular o los felicitadores, son formas de dominación, a mi juicio, de sociedades con el poder concentrado (aunque lo distribuyan de arriba hacia abajo, para hacer una analogía con Norberto Bobbio en este punto). 

La relación entre el poder y el afecto es tensa, pero una forma de abordarla es la franqueza en la relación, de manera que una esté aislada de la otra y pueda soportar las crisis, que ocurren con frecuencia en el mundo del poder. 

En Venezuela se legitima la idea del político como "padre". Algunos -con una falsa humildad- exageran con la primera persona del plural, "Nosotros creemos tal cosa", pero lo hacen cual entidad. La entidad. Otros exageran con la primera persona del singular: Yo aprobé, Yo firmé, Yo decidí, etc. Tienen en común que el poder y quien lo detenta, son la causa de mi suerte o de lo que pasa ¿No cantaré un cumpleaños feliz? Así las cosas, claro que lo canto ¡no una, mil veces!

El país se angosta en el campo de los méritos o de las realizaciones como persona. Ahora todo se mide en función de una categoría: si eres amigo de la causa o no, si eres leal o no, o los personajes que aplauden todo lo que haga el poder (de su bando, "porque estamos en guerra"), los Yes Man. También es la época de los felicitadores del poder, del amiguismo (la "república de los amigos" del gobierno o de la oposición), del nepotismo. 

Lo anterior, lleva a lo que comienza a ser común en Venezuela: los puristas o más papistas que el Papa. Los guardianes de la identidad o de la pureza.  

Lo que priva es hacer manifestaciones de agrado al poder, porque mi suerte se decide allí, en una sociedad que depende del Estado, y con un sector privado cada vez más cerrado. Monopolizar las posibilidades de hacer una vida, lleva a jalar bolas. Parejo.  

Tengo una tierrita fuera de Caracas, monte adentro. Allí se producen aguacates. En mi próximo contacto con figuras del poder, les llevaré unos aguacates, como muestra de mi lealtad, que soy amigo de la causa, y como homenaje a los modos gomecistas para el poder, presentes en la sociedad venezolana, más de lo que se quiere reconocer.    
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