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jueves, 1 de marzo de 2007

Poder popular e
identidad

Dos hechos ocurridos esta semana llaman la atención, porque lucen indicadores de un patrón que comienza a verse en el país: la movilización popular como respuesta a ciertas acciones que toman entidades del gobierno.
El primero es el cambio de nombre de la Urbanización Menca de Leoni en Guarenas -en la que habitan aproximadamente 50 mil personas, en 62 edificios- a 27 de febrero (Ultimas Noticias, 28-2-07, Pp. 39). El segundo, es que los propietarios del Aeropuerto Caracas decidieron impugnar la decisión de la Gobernación de Miranda de expropiar el aeródromo (El Universal, 28-2-07, Pp. 3-2).
Aunque en los últimos días diferentes movilizaciones populares han ocurrido en diferentes partes de Venezuela, estas dos tienen varias características que la diferencian de las demás.
En el caso de Guarenas, hubo una reacción muy fuerte de rechazo ante el cambio de nombre de la urbanización. A primera vista, un cambio de nombre no luce relevante. Se ha cambiado el nombre del país, el escudo y la bandera, y no ha habido mayores reacciones. Al contrario, la sociedad toma estos cambios como poco significativos y, en algunos casos, hace chistes de los mismos (por ejemplo, con el cambio del escudo nacional). En el caso del aeropuerto, la decisión de impugnar rompe lo que parece ser una tradición en los últimos años: adaptarse al "método Chaz" -una vulgar coacción del Estado para obtener ventajas inmorales sobre activos privados, y quitarlos a sus dueños. El caso emblemático es La Marqueseña- y buscar una negociación con el Estado. Los propietarios del Aeropuerto Caracas decidieron enfrentar la decisión.
¿Qué tienen en común sendas acciones populares, y que pueden enseñar a los movimientos populares? Para comenzar, hay procesos de identidad social. La identidad social es, sencillamente, opiniones que las personas comparten sobre un objeto, con valores asociados a éste. Hay opiniones sobre la Urbanización Menca de Leoni. De hecho, sus habitantes se autodenominan, "menqueros". Igualmente, la urbanización tiene su historia. Una vecina, Carmen González, expresó que "Estoy orgullosa de vivir en Menca, donde hay talento deportivo y cultural". Nótese que habla de algo familiar, internalizado, "vivir en Menca".
El caso del Aeropuerto Caracas es llamativo por la forma cómo se ha desarrollado como asunto público. Desde que se decidió la expropiación, la estrategia de los voceros del aeropuerto ha sido diferente a las de otras expropiaciones. No actuaron a la defensiva sino, más bien, comunicaron la importancia del campo de aviación para la zona, y el permanente cuidado y mejora que esa comunidad hizo a la estructura. Siempre se destacaron argumentos para explicar por qué expropiar no era lo adecuado, en un tono menos beligerante, y sí más explicativo, con datos y hechos verificables. Este estilo parece que rindió sus frutos, ya que pudo reforzar la identidad de los miembros del aeropuerto, quienes se han autoetiquetado como "propietarios con responsabilidad social". Martín Tovar, Presidente de la Junta de Propietarios, dijo que "Todos los procedimientos administrativos que ha emprendido la Gobernación de Miranda contra un servicio público y gratuito como lo es (sic) el Aeropuerto Caracas, están viciados y los impugnaremos por ilegales e inconstitucionales".
Siempre se afirma que la gente "lucha por lo que es suyo", pero no siempre ocurre así ¿Qué puede marcar la diferencia? Algunas lecciones se extraen:
La primera, es que una acción colectiva está precedida de un proceso de identidad. En los dos casos, las comunidades tienen una identidad definida, y de la que se sienten orgullosos. Los "menqueros" y los propietarios de un "servicio público y gratuito".
La segunda, es que hay interacción con los objetos que generan la identidad. Todos aprendemos en la escuela el escudo del país, pero pocos experimentan con la patria. Se habla de ella pero pocos la conocen. Muchas razones pueden darse para este desconocimiento. Pero una atractiva es la distancia. La patria puede lucir algo lejano, abstracto, mientras que una urbanización -mi cotidianidad, mi vida diaria- o un aeropuerto -una comunidad compleja, pero vinculada- es algo más cercano y vivencial. Junto a esto, la gente se siente parte de esa cotidianidad, y todos participan.
En contextos donde hay identidad, pero la organización es más jerárquica, la capacidad de respuesta puede ser nula o escasa. Esto puede explicar la poca reacción de los integrantes de CANTV, la EDC, y RCTV, aunque éste último más bien puede ser porque las identidades de quienes laboran allí son más débiles. Las caras del canal son sus artistas, y estos pueden estar en un canal y luego en otro. Hay mayor rotación. Es de destacar que la primera manifestación pública fue la de los empleados del canal, no la de los artistas. Los primeros tienen más cercanía con el canal -trabajan allí- mientras que los segundos se relacionan más como figuras públicas que pueden intercambiarse de un medio a otro. Hasta ahora, los artistas no se han pronunciado de manera colectiva.
La tercera, es que hay procesos de liderazgo. En el caso de Guarenas, vecinos asumieron la protesta y sugirieron acciones como la crítica a la decisión, que se haga una consulta popular, o acudir al TSJ. En el aeródromo, la vocería fue asumida principalmente por el gerente del campo y, ahora, por el Presidente de la Junta de Propietarios. Es decir, personas con trayectoria dentro de la comunidad.
Finalmente, los niveles de complejidad. En "Menca" viven cerca de 50 mil personas y hay 62 edificios. Una escala de contacto humano grande que por lo masivo y estar en las llamadas "ciudades dormitorios", puede generar procesos de identidad por el anonimato que lo grande produce. En el aeropuerto, es lo contrario: luce una comunidad más bien familiar, pero compleja por la actividad que realiza, que amerita un mayor contacto intragrupal.
La enseñanza principal de ambos casos es que una respuesta popular requiere de procesos previos de identidad grupal que son catalizados por alguna circunstancia del ambiente, para transformarse en movilización política y social.
¿Estos casos serán señales de los tiempos por venir en Venezuela? Se afirma porque las declaraciones de voceros del gobierno al recordar el 27-F, lucieron más bien defensivas, "hoy no hay condiciones para eso". Ciertamente, no se desea que ocurra un hecho como ese, gravísimo en su desarrollo y consecuencias para todos los venezolanos y venezolanas. No obstante, los comportamientos colectivos son impredecibles, aunque hay señales previas. Desde hace dos semanas aproximadamente, el país es testigo de una efervescencia social en distintos campos. Hay procesos subterráneos que se desarrollan, y que son respuesta a realidades de agotamiento social, económico, y político. Venezuela comienza a recibir dosis de realidad, dosis de descontento ante decisiones y un modelo que busca controlarlo todo. Esto posiblemente sea la raíz de fondo de las movilizaciones, presentes y futuras: el control, que funciona como catalizador de la movilización popular.
El dilema ahora es entre control o autonomía ¿Cómo decidirá el gobierno y cómo la sociedad?
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